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Historia 49428 — capítulo 1
El calor que sentía pasar junto con el aire era infernal, aquella noche ella no pudo dormir, aun sabiendo que al siguiente día la esperaba un día largo de escuela, abrió su computador, se seco el sudor con la mano y suspiro, esperando con todo su corazón que el ventilador de techo se convirtiera en un aire acondicionado pero solo eran sueños, se suponía que esa noche iría a ver a Quil pero eso no paso, gracias a los asuntos de la manada, se creía que habían neófitos rondando cerca de Forks. Estar con Quil era distinto al calor que sentía por el clima, y era obvio que bajo de esos brazos enormes ella podría dormir con total comodidad a mas de 40 grados centígrados, pero este no era el día de Claire, volvió a suspirar porque no tenía ni una idea de cómo seguir con su tarea de química a las 2 de la mañana, volvió a apagar el computador y se acostó a sus anchas en la pequeña cama, se puso los auriculares pero eso no la mantenía completamente ocupada y así que escuchando a una banda no conocida para ella, solo le gustaba aquella canción que escuchaba una y otra y una vez más, un suspiro triunfador salió de sus labios, se levanto de la cama, y abrió el ultimo cajón de su closets que detenía un eslogan "Quil y Claire", el cual lo mantenía escondido, o simplemente tapado con una de sus mantas viejas, saco un álbum enorme, mientras que veía con cierto amor, la primera foto
ella se miraba dormida, descansaba plácidamente sobre el regazo de su "amigo" entonces lo volvió a pensar "amigo" ella sabia cada una de las partes de lo que era la manada, pero sabía, que en especial Quil le escondía algo, y era donde por fin ella estaba involucrada, quería a su amigo, quizás más de lo que propiamente ella creía, o de lo que posiblemente pudiera quererse, pero eran amigos, y ella sabía de sobra lo que le había pasado a Lea con Sam, aunque ahora esta estuviera profundamente hipnotizada con un nuevo chico, quien se había mudado a la reserva, sabía que ahora ella vivía feliz, pero antes, mucho tiempo antes, ella fue infeliz a causa de Sam, y de la magia que esconde tras sus venas, eso es de lo que exactamente Claire tenía miedo, de la magia de ser un metamorfo, después de unos momentos más se encontró aun mirando la foto, esa foto donde él había prometido jamás dejarla, jamás cambiarla, pero eso había sido ya algunos años, ya tantos que en el amanecer, dado que ya era de madrugada, ella cumplía exactamente 17 años; cerro el enorme álbum, y volvió a suspirar, tomo la toalla que colgaba en la cabecera de su cama, y se metió a la ducha, dejo que el agua callera fríamente en su cuerpo desnudo y se relajo, entonces escucho el ruido que hacia Quil cada vez que se metía infraganti a su cuarto por la ventana, sabía que él podía no hacer ni un ruido, pero ese pisotón en el piso era el típico aviso "¿estas decente? He llegado", ella con una sonrisa triunfal, salió de la regadera, se puso unos shorts y una blusa ligerita, Quil la miro, y trago saliva, mientras las mejillas de Claire de sonrojaban, -él no dejo a la mal interpretación y la abrazo
-Feliz cumpleaños Claire -ella correspondió a su abrazo, pero quería algo más, después de haber pensado la mayoría de la noche sobre esto, así que lo miro, lo más profundo que sus antiguos novios le habían enseñado, pero Quil era diferente, era más difícil, aunque por un momento lo lograba, él le sonrió y saco un enorme bulto que había tenido detrás de sus piernas -¡tu regalo! -se apresuro a decir, ella entorno su cara, en una pequeña sonrisa cuando el objeto que tenia se movió, yo creo que te gustara, el objeto empezó a tomar forma, y ella empezó a dar pequeños saltitos de contenta ()
-no puedo creerlo -él sonrió -gracias, gracias, gracias -tomo al perrito que tomaba Quil entre sus brazos, ella quería encender la luz, pero sus padres se despertarían, y eso habría sido un problemón, abrazo al cachorro con fuerza, y Quil soltó una risotada -Nano, te llamaras Nano -Quil volvió a reírse
-Claire, Nano es hembra
-ok entonces Aska, ¿te gusta Aska?, se dirigía ahora ya descubierta la cachorrita -Aska, se quedo dormida en sus manos -Aska será -era obscuro, se sentó en su cama, y Quil la imito, ella se recargo en su amigo, y él la abrazo, al acostumbrarse sus ojos a la oscuridad, miro a su nuevo regalo de cumpleaños una linda Gran Danés pequeña, entonces como casi todas las noches que Quil entraba de infraganti a su cuarto, se quedaron dormidos con ahora solo una diferencia, era Quil abrazando a Claire y Claire abrazando a Aska la nueva integrante de su pequeña familia.
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