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Historia 49742 — capítulo 6
Drabble 6
Reto: 9 (Ginny Weasley) mata al mejor amigo de 8 (Lily potter), ¿Qué hace 8?
La acosaba todas las noches. Ya la podía ver aquí y allá, en un espejo, en una habitación, no quería verla más.
Todo ocurrió cuando cometió el gran error de su vida: matar a Severus Snape.
Fue la única capaz de hacerlo, la única que hizo lo que los demás querían hacer desde hace tiempo. Pero tuvo su oportunidad en la gran batalla de Hogwarts. Snape corría intentando desmarcarse de varias maldiciones y sólo la suya, la de Ginny, consiguió dar en el blanco.
Nadie se dio cuenta hasta que redujeron a los demás mortífagos de la zona. Observaron a Ginny estupefacta, no podía creer que al final lo hubiera hecho. Le tenía mucho rencor a Snape, pero más aún por Harry, por su Harry. Su vida estaba en peligro por su culpa, o eso creía ella. No sabía que Snape ayudaba a Harry, eso sí, a su manera.
Pasó un año justo desde la muerte del profesor. Ginny ya vivía junto a Harry en su preciosa casita rústica. Su vida era completa y feliz desde que terminó todo, desde que pudo estar junto a Harry y vivir alegremente junto a sus hijos, esos que Ginny quería engendrar con fervor.
Una noche, Ginny se levantó sobresaltada, empapada en sudor y con la respiración agitada. Harry no se encontraba, el Ministro de Magia en persona le había encomendado una misión importante en un país extranjero. No sabñia distinguir si fue un sueño o una pesadilla lo que soñó, pero todavía oía muy claro esas palabras <<Me vengaré>>
Era la madre de Harry la que la amenazó en ese sueño. Ginny no le dio más importancia y siguió durmiendo.
A la mañana siguiente,la pelirroja comenzó sus tareas domésticas con afán, pero se sentía incomoda, notaba siempre una presencia detrás suya. Incluso llegó a ver sombras por algunas partes, objetos moverse o desaparecer. Estuvo a punto de caerse por las escaleras y el regadío que Harry había instalado en el jardín la mojó entera. En la ducha, se resbaló pero no cayó del todo ya que pudo agarrarse. El día fue fatídico y no sería el último. Parecía que alguien quería verla muerta.
Ginny estaba exahusta. Todas noches seguía soñando con Lily y su advertencia. Ya casi no podía dormir, las profundas ojeras que surcaban su rostro hacía mella cada vez más. La noche anterior a la llegada de Harry, la pelirroja recibió una visita de ultratumba.
Oyó un ruido y se acercó al salón. Allí estaba Lily, sentada en la pequeña mecedora que la pequeña Weasley había comprado para las noches de soledad y espera, para cuando su marido no estuviera. Lily poseía un resplandor azulino, como si de un patronus se tratara. Se levantó y miró a los ojos de la pelirroja con furia. Ginny estaba asustada, era imposible que la madre de Harry estuviera allí. La voz de ella, sonó como un cántico celestial.
—Ginny Weasley. Tú has hecho que la persona que amé por un tiempo también esté aquí a mi lado. Quiero que sepas que fue un error el que cometiste. Severus no era malo, sólo era ese tipo de persona que no sabe relacionarse y su misión era proteger a mi hijo. Le quitaste la vida —señaló a Ginny con su dedo azulado—, pero no te atormentaré más. He reflexionado—volvió a bajar la mano y sus ojos adquirieron un tono de dulzura. Una pequeña sonrisa asomó en sus labios— y creo que no debes ser más atormentada. Tú has salvado a mi hijo de muchas formas y quieres que viva una vida feliz. Sé que él sólo será feliz contigo, así que no te atemorizaré más.
Ginny sonrió mientras unas pequeñas lágrimas recorrían su rostro.
—Gracias.
Fue la última palabras que Lily escuchó antes de volver, de nuevo, hacia el más allá.
Nota: Me ha encantado el título que le he puesto jajaja. A ver gracioso no es el drabble, pero es un contrapunto. No lo veo muy allá, pero comome faltaba hacerlo he pensado entregarlo de una vez ¬¬. Espero que dejéis esos preciosos comentarios que tanto gustan :3
Janee ˜˜