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Dioses y heroes — capítulo 19
Elena y Erik están abrazados mientras Kevin, Alba y David los miran sorprendidos.
-Erik, ¿fingiste tu muerte?- pregunta Kevin.
-Si, era lo mejor. Así protegíamos a Elena y a mi mismo- responde Erik.
David cierra los puños enfadado.
-No tienes derecho a volver con ella- dice David.
-Lo que tú digas, tío- dice Erik sin ni siquiera mirarlo.
Elena vuelve a perderse en la mirada de Erik, este se inclina y la besa suavemente al principio y con pasión después.
-¿Llamamos a Estrella?- pregunta Alba con picardía.
-Claro- responde David.
-¿Estáis locos? No puede acercarse a Elena- dice Kevin.
-¿Y quien se lo va a decir a los dioses?- pregunta David.
-Yo no- responde Alba.
-No hace falta que nadie se lo cuente, ellos lo ven- dice Kevin.
David gruñe y dice:
-No tiene otra cosa que hacer los dioses que bajar a ver al tonto ese.
Elena y Erik se separan.
-¿Por qué te fuiste?- pregunta Elena.
-Porque era lo mejor para los dos- responde Erik- no tienes ni idea de las veces que me he arrepentido de haber tomado esa decisión.
-¿Dónde has estado?- pregunta Elena.
-En muchos sitios, hasta he hecho una visita al Olimpo- responde Erik sonriendo.
-¡Menudo cobarde!- exclama David.
Erik inspira hondo y se gira hacia David.
-Mira, te digo una cosa. He vuelto y esta vez no pienso dejarte a Elena, ahora soy mucho más poderoso y te lo advierto: no me provoques- advierte Erik
-Yo también me he vuelto más poderoso- dice David.
-Nunca serás más fuerte que yo- dice Erik.
David lo mira con odio.
-Elena, vamonos- dice David.
Ella se queda parada donde esta mirando a Erik, este se vuelve a mirarla.
-¡Elena!- exclama David.
-Déjala, no se va a ir contigo- interviene Kevin.
-Nos volveremos a ver, Erik- dice David entrando en el coche.
Alba se monta en el sitio del copiloto, pero Kevin se queda y se acerca a los otros dos.
-Dime una cosa- dice Kevin.
-¿El que?- pregunta Erik.
-Dime que no eres un fantasma- responde Kevin.
-No, no soy un fantasma- dice Erik con una sonrisa.
Elena sonríe y lo abraza.
-Veras tu la que va a montar tu madre, Elena- dice Kevin.
-Si, ya veras- dice Elena con una mueca de dolor.
-Ahora nada ni nadie nos va a separar, te lo prometo- dice Erik mirándola.
-Bueno, ya nos veremos- se despide Kevin dirigiéndose al coche.
La pareja se queda a solas.
-Estas preciosa- comenta Erik con una sonrisa pícara.
-Hace un año que no nos vemos- dice Elena encogiéndose de hombros.
-Lo se. Pero, en serio, estas genial- dice Erik.
-Tu también estas muy guapo- dice Elena.
-¡Que va! Si sigo igual que siempre- contradice Erik.
Elena lo vuelve a abrazar.
-Creí que te había perdido para siempre- dice Elena.
-Nunca te libraras de mí- dice Erik.
Los dos se ríen y se besan con pasión, Erik esta súper feliz por volver a estarcon Elena y ella... ella esta como en un sueño.
-¿Qué tal te ha ido a ti estos años?- pregunta Erik.
-Han sido insufribles. Siempre he tenido a David detrás de mí- responde Elena.
-¿Y que ha pasado con Kevin?- pregunta Erik.
-Cuando te... bueno cuando te fuiste me di cuenta de que ya no sentía lo mismo por el. Se lo dije y el se puso triste pero lo acepto- responde Elena.
-Con todo lo que luchaste para que no lo matara- dice Erik.
-Lo sigo queriendo, pero no lo amo, lo quiero como el mejor amigo que es para mí- dice Elena.
Erik la observa en silencio durante unos largos minutos, Elena se fija en el coche que hay a su lado.
-¿Es tuyo?- pregunta Elena sorprendida.
-Si, un regalo de mi padre- responde Erik sonriendo.
Elena le da una vuelta al coche y vuelve al lado del chico.
-Me encanta, es muy bonito- dice Elena.
-Si, bueno, todavía conservo la moto por si quieres aprender a montarla- dice Erik.
Ella lo mira con ilusión y se acerca a abrazarlo.
-¿Tienes hambre?- pregunta Erik.
-Un poco- responde Elena.
-Pues vamonos a comer- dice Erik entrando en el coche.
Elena se ríe y entra al lado del chico.
Por el camino Erik pone música de discoteca y abre las ventanas del coche, toda la gente que camina por las calles los miran al verlos pasar. Elena nota que Erik es más risueño que nunca, por lo menos en los últimos tiempos que habían estado juntos no había sido tan alegre. También lo nota más maduro no solo físicamente sino también en su forma de ver las cosas. Físicamente también esta más guapo. Llegan a la casa de Erik, Elena hace mucho tiempo que no va por allí.
-¿Y tu madre?- pregunta Elena.
-Se ha ido a vivir a América del Sur con mis abuelos, a Cuba creo- responde Erik.
-¡Que guay! Yo nunca he ido a ningún lado de esos- comenta Elena con tristeza.
-Cuando todo esto se tranquilice te llevare de vacaciones a donde tu quieras- dice Erik.
-Oh Erik- dice Elena abrazándolo- te amo.
Se quedan abrazados un buen rato.
-David se lo va a contar a todos y vamos a volver a estar en peligro- dice Elena.
Erik entrecierra los ojos.
-En el tiempo en el que he estado con mi padre me ha enseñado los puntos débiles de nuestros enemigos. Esta vez no nos van a tocar- explica Erik.
-Menos mal que has vuelto- dice Elena dándole un beso en la mejilla.
-¿Sabes que Lorena esta embarazada?- pregunta Erik.
Elena se queda helada.
-¡¿Qué?!- pregunta Elena.
-Si, esta de 7 meses y medio- responde Erik.
-¿Quién es el padre?- pregunta Elena.
-Miguel, el hermano de David.
-¡¿David tiene un hermano?!- pregunta Elena sorprendidísima.
Erik asiente extrañado de que no lo sepa.
-¿Nunca te lo dijo?- pregunta Erik.
-No, el y no hablábamos- responde Elena.
Es la verdad Elena y David nunca hablaron mucho. David es guapo, si, pero un prepotente y un chulo.
-¿Y el bebe puede heredar poderes?- pregunta Elena.
-Si un semidiós tiene hijos con un humano los hijos no heredan sus poderes, pero si un semidiós tiene hijos con otro semidiós los hijos heredan tantos poderes como para ser un semidiós- responde Erik.
Es decir, que el bebe de Lorena será un semidiós.
-Y si los padres son semidioses hijos de los tres dioses más importantes, los hijos pueden tener tanto poder como un dios- explica Erik.
-¿Qué quieres decir?- pregunta Elena.
-Que cuando tengamos hijos, ellos van a ser igual de poderoso que un dios- responde Erik.
-Estas muy seguro de que vamos a tener hijos- dice Elena.
Erik sonríe.
-Las cosas pasan cuando tienen que pasar- dice Erik.
-Sabía que llegaría este momento. Tú eres mayor que yo y me pides demasiado, no estoy preparada para eso- dice Elena.
-Las cosas pasan cuando tienen que pasar- repite Erik.
Elena se queda callada pensando. No, aun no esta preparada. Pero ama tanto a Erik que es capaz de entregarse, además esta segura de que el no la va a dejar sola.
-¿Por qué le tienes miedo?- pregunta Erik.
-Supongo que por que no lo he hecho todavía y es algo desconocido para mi- responde Elena sin mirarlo.
-Tranquila, sabes que estas en buenas manos- dice Erik abrazándola todavía más.
-Se que no me harás daño- dice Elena.
-Sabes que no, mi pequeña- dice Erik.
Se miran con intensidad hasta que se unen en un beso. Se abrazan, aun estando dentro del coche. Están tan a gusto que no quieren moverse ninguno de los dos, el uno en los brazos del otro sintiendo que están juntos de nuevo.