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Dioses y heroes — capítulo 47
Cristian esta apoyado en la pared de un balcón que hay en el castillo del Olimpo. Su cuerpo esta allí pero su mente vuela muy lejos. En otro mundo, con una chica. Cierra los ojos y ve su mirada, su sonrisa, su barriga. No puede creerse todavia lo que va a tener que hacer. Es injusto. Ahora que la ha recuperado de nuevo...
- Cristian, ¿Qué haces aqui?- pregunta la voz de Kevin.
Él mira hacia allí y lo ve mirandolo fijamente. Tal vez preocupado por su estado animico.
- Me despejo- responde Cristian serio.
Kevin se acerca a el. Tiene ojeras y el rostro cansado.
- Tio, ¿Qué te esta pasando?- pregunta Kevin realmente preocupado.
Cristian clava su mirada de color pardo en Kevin. Por un momento se le ve mucho más mayor de lo que en realidad es, se le ve... totalmente destrozado.
- No lo sé- responde él algo perdido- Últimamente estoy bajo mucha presión. Demasiadas cosas supongo.
Se quedan en silencio. Kevin lo mira preocupado esta seguro de que le pasa algo, y algo bastante gordo. Para que se ponga como se ha puesto tiene que afectarle mucho, y solo hay una persona que le importe tanto como para ello.
- ¿Te preocupa Elena?- pregunta Kevin- Ella esta bien, esta con Erik. Estos últimos dias esta más contenta. Pero esta preocupada porque va a empezar a llegar el calor y va a estar con la barriga gigantona.
Cristian muestra una sonrisa triste.
- Si, es ella quien me preocupa- responde Cristian serio.
Kevin clava su mirada en él. Algo esta pasando, algo que solo Cristian sabe. Algo que afecta a Elena y que preocupa a el hijo de Zeus. Algo realmente malo les acecha de nuevo.
- Cristian, cuentame lo que esta pasando. ¿Qué le va a pasar a Elena?- pregunta Kevin ansioso.
Él se queda mirando el cielo fijamente. ¿Como decirselo? No, no puede...
-
Tengo que alejarme de Elena- responde Cristian con voz queda- No puedo volver a verla.
-
¡¿Qué?!- pregunta Kevin algo impresionado.
Se miran fijamente durante unos minutos. No se lo cree. Cristian lo ha dado todo por Elena desde el principio, no puede dejarla ahora que todo ha vuelto a la normalidad. Bueno, a lo que era antes. Casi la normalidad.
-
No puedo volver a verla. Teneis que alejarla de mi todo lo que podais- dice Cristian con la voz desprovista de sentimientos.
-
Cristian, sabes tan bien como yo que Elena no tardara en preguntar por ti. No puedes abandonarla ahora- dice Kevin algo confuso por la situación.
-
No puedo explicarte ahora mismo de que va esto. Solo puedo decirte, no mejor pedirte, que la alejes de mi. Te lo suplico, por favor. No quiero hacerle daño- dice Cristian más que destrozado.
Kevin se da cuenta de lo que puede estar pasando. Alguien quiere que Cristian le haga daño a Elena y el esta haciendo todo lo posible para que ella no salga perjudicada. ¿Quien puede tener tanto poder como para obligar a Cristian a que vaya a por Elena? Solo hay una respuesta: Zeus, su padre. Pero hace apenas unos dias se ha zanjado ese asunto, Kevin consiguio convencerlos. A no ser que... no puede ser.
-
Si, es exactamente lo que estas pensando- murmura Cristian con la mirada fija en el suelo.
-
Pero, entonces, ¿Por que?- pregunta Kevin.
-
Querian despirtarte. Hacer que bajeis la guardia- responde Cristian.
-
Pues lo llevan claro con Erik. Tiene todo Madrid lleno de demonios y de seguidores de su padre, al minimo movimiento...- dice Kevin haciendo como que le cortan la cabeza.
Cristian sonrie debilmente. Esta seguro de que Erik sabra defenderla muy bien de los otros semidioses; pero no de él. Erik y Cristian nunca se han enfrentado en serio con todo su poder. Seria un duro combate, para ellos y para Elena que sufriria muchisimo al verlos luchar. De todas formas él no tiene pensado enfrentarse a Erik.
Kevin se le queda mirando seriamente.
- ¿Como le explico yo esto a Elena? Mira es que Cristian ha decidido que no quiere volver a verte despues de todo lo que habeis vivido y despues de que tal vez el bebe que crece en su vientre puede ser suyo- dice Kevin serio- Si le digo eso, la destrozare.
Cristian lo mira fijamente sin saber muy bien que decirle. Se siente un desgraciado por tener que hacerlo pero no le queda otra que hacerlo. Si no seria aun peor.
- Podeis engañarla. No se... inventaos algo. Pero no le digais que tengo que hacerle daño, eso... lo pasaria fatal- dice Cristian algo decaido.
Kevin inspira hondo. Eso la destrozaria, como a Cristian. Cruzan una mirada de entendimiento. Kevin le da una palmada en la espalda para infundirle fuerzas.
Elena esta parada frente a un escaparate de una tienda de bebes. Observa con ilusión una cuna celeste con ositos estampados. Una debil sonrisa aparece en su rostro. Quiza ilusa, quiza triste. Se lleva una mano al vientre y lo acaricia con amor. Le entran unas ganas inmensas de saber como será el rostro de su bebe. Que color de pelo tendra, que ojos heredara, como será su sonrisa. Segun Kevin en realidad le quedan unos cuatro meses de embarazo, pero deberia de quedarle seis y medio. Últimamente, pasan cosas muy extrañas. Erik está todo el tiempo tenso aunque intenta que no se le note. Pero para ella eso no pasa desapercibido. No le ha preguntado al respecto porque no esta segura de querer saber la respuesta.
- Son cosas demasiado humanas para tú bebe, Elena- dice una voz a sus espaldas.
Ella se gira y ve a David. Los ojos marrones de él se cruzan con los ojos azules de ella. Se sonrien.
-
¿Qué quieres decir?- pregunta Elena.
-
Qué tú bebe va a ser hijo de dos semidioses muy poderosos, aun sin saber quien es el padre. Cualquiera de los dos es bastante fuerte como para engendrar un ser realmente grandioso, y no merece tener cosas humanas- responde David mirandola seriamente.
-
No, David. Él sabra quien es, porque es justo que sea así. Pero no crecera conociendo ese mundo. No quiero que crezca rodeado de maldad, violencia y dolor. Cuando tenga cierta edad le mostrare el Olimpo y nuestro mundo. Pero no crecera así- explica Elena segura de si misma.
Él la mira fijamente. La verdad es que tiene razón, seria cruel que un bebe creciese en medio de una guerra tan despiadada. Ven como al final de la calle esta Kevin acercandose a ellos. Elena lo recibe con una hermosa sonrisa.
-
¿Qué haceis aqui?- pregunta Kevin dandole dos besos a la chica.
-
Pues estaba mirando esta tienda cuando aparecio David y empezamos a hablar- responde Elena sonriente.
Kevin mira al escaparate de la tienda. Cunas, sonajeros y ropa de bebe se esparcen perfectamente colocados por el escaparate. El chico sonrie. Elena miraba algo para el bebe.
-
Antes de comprar nada deberemos saber si es niño o niña- dice Kevin alegre por su ilusión hacía el bebe.
-
Tienes razón. Si es cierto lo que dice Erik ya podemos saber el sexo del bebe- dice Elena realmente feliz- Y esta vez si quiere saberlo.
Kevin sonrie.
Los tres juntos caminan por Madrid hablando de unas cosas y de otras. Ambos chicos intentan a toda costa que ella se ria, los momentos felices en su vida son escasos. Lo consiguen y con gran exito, Elena va tan entretenida en las tonterias de los chicos que no se da cuenta que llegan a su bloque de pisos. Enfrente del portal está aparcado el coche de Erik por lo que indica que ha vuelto a casa después de haberse marchado unos dias. No dijo el porque solo que volveria pronto. Elena, David y Kevin suben al piso. Ella siente el aura de Erik, esta en casa. Los tres entran y ven a Erik sentado en la mesa mirando unos papeles. Al escucharlos entrar los mira y sonrie.
-
¡Vaaayaa! No me esperaba verte aqui David- dice Erik acercandose a ellos.
-
Una vez me dijiste que cada uno debe tomar sus propias decisiones sin que el bando intervenga. Cada uno trazar su recorrido por el camino que los dioses le han puesto- explica David sonriendole.
Erik le sonrie. Kevin lo mira fijamente. Hay novedades, esta tan seguro de eso como de que Elena esta embarazada. Pero no sabe si Erik querra compartir las novedades con su novia. A saber si las querra conpartir con David o con él mismo. Quien sabe, tratandose de Erik nunca puede saberse.
Kevin no ha sido capaz de contarle a Erik lo de Cristian. Después de la última conversación no han vuelto a hablar, porque Kevin no ha vuelto a aparecer por el Olimpo. Tendrá que contarselo tarde o temprano, por el bien de todos.
- Tengo que contaros una cosa- dice Erik despues de cruzar una larga mirada con Elena.
Todos le miran expectantes. Erik se cruza de brazos y empieza a contar como los seguidores de su padre mandados por el atacaron el Olimpo buscando a Erik. Que Cristian se enfrento a ellos y que fue al infierno a hablar con Ares y Hades para preguntarles se sabian donde estaban Elena. Ella frunce el ceño.
- Él sabe perfectamente donde estoy... ¿Por que?- pregunta Elena extrañada.
Erik se encoge de hombros. Es cierto, no tiene ni idea de porque Cristian hace eso ahora. Pero nota que no es algo bueno. David mira a la chica.
-
Yo estaba con mi padre cuando Cristian fue allí con los demás- dice David.
-
¿Fue con más gente? ¿Quienes? ¿Cuantos?- pregunta Kevin.
-
Si, supongo que erán semidioses que siguen a Zeus, eran tres- responde David.
-
Él siempre va solo. Esto es muy raro- dice Elena mirando a Erik.
-
No tengo ni idea de lo que esta pasando- dice él- Si supiese algo te lo diria, lo sabes.
Elena da vueltas por el salón mordiendose una uña. Los tres chicos la miran esperando algo. Kevin se debate entre contarlo o no contarlo. Sea como sea, todavia no es la hora de decirselo a Elena.
-
Tranquilizate, Elena, todo esto debe de ser una tonteria- la tranquiliza Kevin.
-
No, no es una tonteria. Cristian lleva semanas sin aparecer por aqui, sin venir a verme eso la cosa más extraña qe ha hecho en todo el tiempo- dice Elena asustada.
-
Hablare con él- sentencia Erik muy serio.
Elena lo mira emocionada. Él... siempre ahi cuando hace falta.
- Y David vendra conmigo- dice Erik- Y tu te quedaras con Elena, Kevin.
David asiente se despide de la chica y baja corriendo. Erik le da un suave beso a Elena en los labios prometiendo volver pronto y se va. Pero antes le susurra una cosa a Kevin al oido:
- Llevala a nuestra playa allí hay alguien que quiere hablar con vosotros.
Kevin obliga a Elena a que se tome un tila para relajarse y luego la deja descansar un poco. Piensa en lo que le ha dicho Erik, él nunca la pondria en peligro así que debe de ser seguro. Debe de ser alguien en quien confia. Se lo propone a Elena y ella acepta encantada de hacer otra cosa se separa que no sea descansar. Aparecen en la playa que les ha indicado Erik, allí de pie frente a ellos esta...
"No puede ser. Hace tanto tiempo que no la veo que ni siquiero puedo asegurar que sea ella. Pero... ¡si es ella!"