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Dioses y heroes — capítulo 50
Varias semanas despues Elena ya está un poco mejor respecto a lo de Cristian. Como dice el refrán "Ojos que no ven corazón que no siente" De momento, es solo Erik quien ocupa su tiempo. Ahora su radar de salida es algo más amplio debido a que Luna tiene una casa cerca y pueden ir allí sin ningun problema. Y Kevin ha vuelto a su casa que tambien anda cerca.
Se ven todos los dias. Luna es incapaz de aguantar más de tres horas sin saber de Elena y eso a ella le resulta muy agradable. Le viene bien tener algo de compañia femenina despues de tanto hombre en su vida. Ya han comprado algunas cosas para los bebes. Cosas simples. Un par de chupetes y mordedores. Uno rosa y otro azul, para cada mellizo.
Ese dia Elena está realmente cansada, está tumbada en el sofá cuando llega su querida tia Luna.
- Lo tengo decidido... ¡Tú, tus hijos y Erik, os veniis a vivir conmigo! ¡Y haré lo imposible por comprar la casa que hay a mi lado, para que podais vivir allí! ¡Seria maravilloso!- exclama tia Luna contenta.
Elena le dirige una preciosa sonrisa de cariño. Está haciendo muchas cosas por ellos, hasta aporta su propio dinero para ayudarles. Erik asegura que es el fan numero uno de Luna, la adora. A Elena le encanta que se lleven tan bien. Por fin, parecen algo a una familia.
Aunque Elena se lo niega a todo el mundo incluso a ella misma si que piensa en Cristian. Piensa en que pronto sabran el resultado de las pruebas de paternidad de Erik y que Cristian no se la ha hecho. Sabe que lo hace por su propio bien pero no puede creerse que despues de todo lo que ha pasado la deje en ese momento.
De imprevisto, Erik entra por la puerta un poco enfadado. Luna lo mira con los ojos entrecerrados. Elena lo mira con algo de temor. Si está el así significa que algo malo a sucedido. Algo muy malo.
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¿Qué pasa?- pregunta Elena.
-
Tenemos que volver al Olimpo- responde Erik mirandolas.
-
¡¿Como?! Eso no podemos hacerlo, Erik. Si la cogen la...- protesta Luna.
-
No. Tenemos que ir. Zeus exije que Elena se haga una especie de prueba de paternidad pero en plan magico- explica Erik.
La aludida sacude la cabeza en señal de desaprobación. No es que Zeus haya dejado de pensar que ella es una traidora sino que quiere saber si su bebe pueda llegar a ser su nieto. Para que variar.
-
Pero, si todavia no tenemos los resultados de tu prueba- dice Luna.
-
Ya, lo sé. No debe de quedar mucho para que nos den los resultados pero tenemos que ir al Olimpo hoy mismo- dice Erik muy serio.
Entonces, suena el telefono. Elena alarga la mano hasta la mesilla y lo coge. Por el numero sabe que es Kevin.
- ¿Si?. Hola, Kevin. ¡¿Qué?! ¿En serio? Vale, ven en cuenta puedas, por favor. ¡Eh! Ten cuidado que ya sabes como esta todo, ¿vale? Venga, hasta ahora- conversa Elena.
Luna y Erik asisten a la cara de sorpresa y ansia que pone Elena despues de colgar el telefono.
- Me ha dicho que el medico le ha llamado para decirle que ya tiene los resultados de la prueba. Que vendra cuando los recoja- informa Elena.
Erik sonrie. Parece como si estuviera todo ensayado. Tendran que esperar a que Kevin aparezca con el resultado de las pruebas. Por unas horas no pasara nada. Durante esas eternas horas ninguno es capaz de estarse quieta. A Luna es a la que más se le nota. Aunque todos los demás tambien están algo preocupados.
Luna nota como Erik esta todo el tiempo moviendo alguna parte de su cuerpo. A veces es una pierna, otras veces una mano. Todos están en silencio aunque por dentro se cerebro bulle de actividad. Elena se pregunta de quien serán sus mellizos y reza porque no tengan ningun problema raro. Erik reza porque Kevin se de prisa en llegar con los resultados y Luna imagina la forma de contarle a Elena su sorpresa.
Pasan unas largas horas que se hacen muy pero que muy largas. Pero cuando están todos sentados y suena el timbre ninguno es capaz de reaccionar a pesar de que llevan largo rato pensando en que harian cuando llegase Kevin con los resultados de las pruebas.
Luna se levanta y va a abrir la puerta. Elena esta rigida y Erik la mira ha ella fijamente preocupado. Unos minutos más largos de silencio en los que Luna y Kevin entran en silencio en el salón.
Elena reacciona al fin y se levanta para recibirle. Kevin la abraza con ganas.
- Por favor... Kevin...- pide Elena algo afectada.
El aludido la mira e inspira aire. Erik se levanta y se acerca a ellos. Kevin saca un sobre y se lo entrega a Elena. Ella con las manos temblorosas lo coge. Los demás se colocan alrededor de ella, cerca para no perderse nada pero sin leer nada que no tengan que leer.
Elena abre el sobre y lee unos complicados graficos y tablas bastante dificiles. Ella levanta la cabeza con los ojos abiertos como platos del asombro. Los demás esperan impacientes una respuesta.
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¿Qué, Elena?- pregunta Luna nerviosa.
-
N-no puede ser- responde Elena titubeando- Es humanamente imposible...
Erik y Kevin cruzan una mirada.
- Cariño, ¿Qué pasa?- pregunta Erik- ¿Qué es lo no puede ser humanamente imposible?
Ella lo mira algo confundida. No se cree todavia lo que acaba de conocer.
- Los bebes... no son hermanos...- dice Elena con la mirada perdida.
Kevin entrecierra los ojos y asiente con la cabeza.
-
Elena, siendo hija de Poseidón, el dios de los mares, ¿de verdad crees que hay algo imposible?- pregunta Kevin sonriendo.
-
Ya, lo se. Pero es que esto es...- responde Elena sin saber con que palabra denominar a su problema.
-
Inusual- completa Kevin asintiendo- Eso si es verdad. Es muy inusual. De hecho, nunca ha ocurrido.
Erik los mira a uno y a otro sin entender absolutamente nada. Luna esta igual.
-
Nena, dinos que pasa ya, por favor- dice Luna- Se nos va a salir el corazón con tanto misterio.
-
¿Qué quieres decir con que los bebes no son hermanos?- pregunta Erik- Son mellizos, ¿no? Si son mellizos tiene que ser hermanos.
Elena los mira al fin. Primero mira a Erik y después a Estrella.
- Bueno, son hermanastros. Erik... eres padre solo de un mellizo- suelta Elena de carrerilla.
Se quedan todos en silencio.
-
¡¿En serio?! ¡Voy a ser padre de verdad!- exclama Erik la mar de feliz.
-
Si, pero Cristian tambien lo va a ser, ¿verdad?- pregunta Luna entiendolo todo al fin.
-
No estoy segura- responde Elena con un debil sonrisa- De no ser Erik tiene que ser Cristian, no hay ningun otro candidato.
Erik abraza a Elena con todas sus fuerzas. Ella no puede evitar estar contenta a pesar de lo extraño de la situación. Es muy feliz. Más que feliz. Uno de sus bebes es hijo del hombre al que más quiere del mundo.
-
¿Me estais queriendo decir que mis sobrinos-nietos son cada uno de un padre diferente?- pregunta Luna más confundida que ninguno.
-
Si, tia. Y uno de ellos es hijo de Erik- responde Elena abrazando al chico.
Luna les da un abrazo y los felicita. Durante un largo rato todos se abrazan y besan y hablan de un montón de cosas acerca de los bebes. Por un momento, parecen una verdadera familia.
Aunque es a Erik a quien más le fastidia tener que hacerlo, debe de hacerlo.
- Tenemos que ir al Olimpo- dice Erik serio de repente.
Los tres se quedan mirandose unos a otros. Elena se muerde el labio temerosa.
-
Luna tu deberias de quedarte aqui- dice Erik- Eres humana, no nos vendria bien tenerte allí. Podrias salir malparada.
-
Si, pero no tardeis mucho, por favor- pide Luna abrazando a su sobrina con fuerza.
Kevin se va poniendo en posición. En medio del salón con los ojos cerrados, Erik se coloca a su lado.
- Volveremos pronto, no te preocupes- dice Elena.
Luna ve como Erik, Elena y Kevin desaparecen de allí. Ella se queda sola con el corazón en un puño por las tres personas que acaba de dejar ir.