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Encuentros intimos — capítulo 4
Ok, aquí estoy, ya mi novio le está dando vuelta al coche para abrirme la puerta, ahora entiendo lo que dice Ginny, no estoy lo suficientemente convencida de lo que estoy haciendo pero ya estoy aquí y debo enfrentarlo.
- Ya estamos aquí amor - me dijo con una gran sonrisa.
Se la devolví inmediatamente, el hecho de que él no supiera mi estatus social no significaba que vendría como una cualquiera así que elegí un Dolce encantador( http://ggirlarg.net/galeria/displayimage.php?album=214&pos=33 )
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Luces hermosa - me dijo al tomar mi mano para ayudarme a bajar.
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Gracias cielo - le respondí y le di un pequeño beso, ahora si debo admitir mi nivel tan alto de nervios, la casa es muy linda sin duda alguna, al juzgar por el gran garaje reciben muchas visitas, mientras nos acercábamos mas a la entrada me di cuenta de algo, esto no era una simple reunión, se trataba de una fiesta, el ruido traspasaba las paredes de la casa, cada escalón que dirigía hacia la entrada principal estaba adornado por orquídeas, una hiedra hermosa forraba las columnas y el arco de la casa, sin duda alguna habían querido y logrado crear un hermoso estilo colonial, algo totalmente opuesto a lo que yo estaba acostumbrada, ahora si era el momento, me sostuve un poco de su brazo en espera de la sorpresa, ven que los psicólogos somos locos, el hecho de asimilar todas sus actitudes me daban escalofríos, tenia noventa por ciento de las características de querer pedirme matrimonio y no es que no lo quiera sino que no estoy preparada para casarme
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¡hola familia!- grito al terminar de abrir la puerta, el salón estaba lleno de gente que sin duda alguna debían ser familiares al juzgar por su reacción, todos se nos abalanzaron encima a darnos abrazos y besos
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Con que esta es la chica - decían varios al acercarse, estaba experimentando los síntomas del pre-pánico, si la antesala a un verdadero ataque de pánico y es que nunca fui dada excesivo contacto corporal y menos con tanta gente
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Necesito ir al baño - le susurre
-Claro amor es la cuarta puerta a la derecha - a medida que caminaba tuve que resistir diferentes abrazos y besos
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¡ahaa!- solté todo e aire de golpe al entrar l cuarto de baño, sabía que tenía que respirar lentamente y sentarme o por lo menos eso es lo que enseñan en la universidad, tome mi celular y llame a Ginny:
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¡no me lo vas a creer!-
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¿Qué paso?-
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¡Esto es una trampa!-
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¿de qué me hablas?-
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¡que esto no es una simple reunión, están todos aquí!-
-no tienes porque gritar tranquila -
- ¡Es que estoy a punto de tener un ataque de pánico!-
-tranquila, solo respira -
-ya lo intente y no es tan fácil como cuando lo enseñan -
-tranquila -
-de igual forma no estás segura -
-si estuvieras aquí te dieras cuenta del porque de mi reacción -
-bueno ya no puedes hacer nada, solo aléjate de él cuando estén solos -
-no es tan fácil -
-bueno entonces, dile que no y punto -
- ¿Qué te pasa?-
-si me estas llamando es porque no quieres aceptar su propuesta -
-no es eso es solo que no estoy segura -
-entonces no quieres -
-sabes, ya no me es productiva esta conversación, chao -
-bueno hablamos después, solo piensa lo que te dije, si no lo quieres no te cases -
-Bye - le colgué el teléfono, por eso es que los psicólogos no hablamos con un colega, nos terminan enredando más aun, golpeteo impertinente casi revienta la puerta, pero poco me importa, estoy en una crisis si pudiera me quedara aquí toda la noche
- ¡será que se apura!- grita una voz masculina desde el otro lado de la puerta, su tono de voz expresaba impaciencia y hostigamiento, abrí la puerta de golpe pero me quede helada al ver sus ojos grises y su penetrante mirada encontrándose con la mía -casi me hago encima -
-Pues yo no he terminado así que debes ir a otro tocador -
-Este es al que vine así que sal para poder ir que ya no aguanto -
-Hazte encima porque no he terminado - cuando intente cerrarle la puerta a ese grosero la detuvo y me hizo a un lado, nuestros cuerpos por una fracción de segundo rozaron pecho con pecho, no sé cómo describir esa sensación, pero fue algo extraño
-bueno si quieres quédate yo igual pienso ir -
-Si eres grosero - simplemente se encogió de hombros al escucharme mientras se bajaba la cremallera del pantalón dándome la espalda, tardo un par de minutos, no sé porque me quede allí, solo lo hice, tal vez eso era mejor que salir a encontrarme con toda esa gente, de verdad él lo estaba disfrutando sus hombros estaban plenamente relajados y tenía una postura totalmente llena de confianza
-listo - dijo luego de acomodarse -fue un placer compartir el baño contigo preciosa - y así como si nada salió del tocador, la rabia me había eliminado el pánico así que me retoque el poco maquillaje que llevaba y salí en dirección a la sala.