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Historia 50457 — capítulo 6
Un año nuevo ha comenzado para todos, el mundo mágico ha aprendido a superar las pruebas más difíciles que se han podido presentar. Pero no todos lo han aprendido del mismo modo.
Hermione Granger siente que ha perdido al amor de su vida y no solo, eso también esta segura de que nunca más se volverá a enamorar.
Tenia un trabajo al que adoraba, amigos que darían su vida por ella y una familia, que si bien no estaba con ella todo el tiempo, sabia que la amaban, pero aún así se sentía vacía.
Y no era la única con esa sensación, Draco Malfoy vivía con la constante sensación de no pertenecer a ese mundo, su vida era un continuo tormento.
2/Enero/2005
Malfoy ha venido a pedir trabajo en el ministerio, Kingsley lo asigno a mi área, me hubiera gustado vengarme de él haciendo que trabajara como ayudante de los elfos, pero no pienso rebajarme a su nivel.
Algo ha cambiado en él.
Ya no parece el mismo arrogante y engreído que conocimos en Hogwarts, pero una cosa es que parezca haber cambiado y otra muy distinta que lo haya hecho.
Lo he asignado al área de Quejas y Demandas, esta justo a mi lado, no es que me agrade la idea pero es mejor tenerlo cerca.
Lo estaré vigilando.
El día amaneció nublado, presagiando un poco de tormenta por la tarde, Hermione Granger se preparaba para un largo día laboral, amaba su trabajo y a todos los que compartían con ella esta nueva aventura, pero se sentía un tanto vacía, hacia mas de un año que habia perdido a Ron, sabia que el no estaba muerto aun pero aun así cada día que pasaba y que él no estaba a su lado le confirmaba la perdida.
Deseaba tanto ya no sentir dolor.
Pero a pesar de saber que eso probablemente jamás pasaría, luchaba día a día por todos aquellos que la amaban y muy en el fondo también seguía luchando para encontrar al culpable de la muerte de Ron.
Fuera quien fuera, merecía sufrir.
Dejo a un lado esos pensamientos, debía terminar de arreglarse para ir al trabajo, además hoy seria el primer día de trabajo de Malfoy.
Termino de arreglarse y salió del pequeño departamento que tenia en el Londres Muggle. Ron le había dicho varias veces que no se alejara del mundo muggle, por que tarde o temprano terminaría echándolo de menos.
Como habia cambiado Ron en todos estos años, antes solo le importaba que ambos estuvieran cerca de la madriguera pero con el tiempo el fue madurando y le demostró su amor cuando antepuso su bienestar al suyo.
Llego al Caldero Chorreante, saludo al viejo Tom y se dirigió a la parte de atrás para entrar al Callejón Diagon.
Una vez que entro, lo primero que vio fue Sortilegios Weasley, la tienda de bromas de los que consideraba sus hermanos, los gemelos Weasley a pesar de que Fred ya no estaba vivo, George siempre decía que la tienda era de los dos y que por nada del mundo le jugaría una mala broma a Fred al quitar su nombre de la tienda.
Pensaba cruzar la calle sin pararse cuando George la vio por la vitrina, no es que no quisiera ver a George, pero últimamente el se la pasaba preguntándole como estaba y si habia sabido algo del culpable de la muerte de Ron. El era el único que se atrevía a preguntarle y que además la apoyaba en su búsqueda, también era el único que no pensaba que hacia mal en buscar al responsable de todo su sufrimiento.
-¡Hermione, espera!- la llamo
Bien, no tenía nuevas noticias pero tal vez el si
-¿Sabes lo que ha dicho Zabini?- pregunto
-¿Zabini? ¿Ha dado algo que nos sea útil?-
-No exactamente, pero tiene que ver con Ron y… con Pansy Parkinson, dice que ella fue la que lo envió a ese lugar, fue ella quien planeo secuestrarte.
¿Por qué? Es cierto que en Hogwarts no nos llevábamos bien pero no eso no es suficiente como para que ella quisiera hacerme daño.
-Es que eso no es todo, también dijo que lo habia planeado por que ella… bueno ella…-
-¿Qué, George? ¿Ella que?
-Bueno, el dice que ella… que ella lo amaba, que amaba a Ron y que no podía permitir que lo mataran por ser no solo un traidor a la sangre sino también por estar con una "sangre sucia". Dijo que él debía llevarte a ella para que ella te torturara y tú te alejaras de Ron.
Hermione se quedo callada, eso no podía ser cierto, debía ser una treta de Zabini para que no lo culparan más por la muerte de Ron. Además Pansy Parkinson era tan elitista como Draco Malfoy y jamás se permitiría enamorarse de alguien que no estuviera a su nivel.
-Eso no es cierto, Zabini miente-
-De todos modos el Ministerio ha mandado a llamar a Pansy. Se supone que ella no puede negarse después de ser una mortífaga regenerada.
-Ya veremos que es lo que dice ella, pero aunque fuera verdad ella jamás lo aceptaría. Ahora te dejo, tengo trabajo pendiente.
-Pansy ira mañana, ¿Iras?-
-Si-
George asintió y entro a la tienda, esperaba que mañana descubrieran algo más, solo necesitaba un nombre y Pansy o Zabini se lo tendrían que dar.
Hermione llego a la entrada del edificio del Ministerio, tomo el ascensor y llego a la tercera planta, cuando salió un para de duendes la saludaron, ella sehabía ganado su respeto y lo que era mucho mejor, el cariño de todos los que trabajaban con ella.
Llego a su oficina y lo primero que verifico fue si Malfoy ya habia llegado, este seria su primer día de trabajo y más le valía ser puntual sino quería empezar a tener problemas con ella.
No sabia como hacerlo sin que el se diera cuenta de lo que pretendía, comenzó a dar un par de vueltas pensando que seria mejor pasar de largo y mirar de reojo o entrar y comprobarlo sin ninguna escusa, en eso llego Kruver, un elfo recién liberado y que aun tenia la sensación de que ese no era su lugar, le entrego unos papeles y ella los miro.
-Estos papeles le corresponden al área de Quejas y Demandas, es decir a Draco Malfoy, no a mí.
-Lo se señorita, pero el Señor Malfoy me dijo ayer que antes de que se le llevara cualquier documento usted debía revisarlo primero, que de lo contrario no me los recibiría.
Tomo los papales y los reviso, ahí tenia la excusa perfecta, despidió a Kruver diciéndole que ella misma se los llevaría, esperaba que no estuviera pero para su mala suerte Draco Malfoy ya estaba ahí, parecía estar concentrado en los documentos que leía así que carraspeo un poco.
-Malfoy-
-No hace falta que me estés vigilando, Granger- dijo sin levantar la vista de sus papeles
Hermione abrió la boca para protestar pero él la interrumpió
-Te he visto llegar y también he escuchado como no paras de moverte de un lado a otro decidiéndote entre pasar de largo o entrar y ver si ya estaba aquí.
Hermione decidió ignorar su comentario y decirle a que iba
-¿Se puede saber porque le has dicho a Kruver que primero me llevara tus documentos porque de lo contrario no los recibirías?-
Malfoy hizo como si no la escuchara y siguió con su trabajo
-Malfoy, te estoy hablando-
Malfoy suspiro pero le contesto.
-Así te doy una excusa para verme y comprobar que estoy trabajando, ¿No es eso lo que necesitabas, Granger?- dijo mirándola de reojo
-Yo no necesito ninguna excusa, puedo entrar o venir a trabajar en esta oficina si me place.
-Bien, entonces múdate pero no cuentes con mi presencia. Y si no tienes nada más que decirme, haz el favor de dejarme solo, que yo tengo mucho trabajo.- dijo mientras cambiaba de papeles
-Yo no me creo tu aparente cambio, se que algo tramas y lo voy a averiguar.-
-Busca todo lo que quieras, no vas a encontrar nada.-
-Te estaré vigilando, Malfoy-dijo Hermione mientras se dirigía a la salida
-Cuento con eso, Granger-
Al salir de ahí, Hermione estaba un tanto desconcertada, generalmente Malfoy hubiera estado encantado de enfrentarla pero en vez de eso permaneció impasible, ni siquiera se digno a mirarla directamente.
Tal vez después de todo, si habia cambiado.
-No, eso es una tontería Hermione, Malfoy cambiado, antes seria capaz de creer que los muggles pueden jugar al Quidditch.- pensó Hermione
El resto del día, Hermione mantuvo vigilado a Draco gracias a una de las ya famosas orejas extensibles de los gemelos Weasley, solo que estas eran indetectables. Una versión mejorada que habían creado George y Ron.
Hacia semanas que George se las habia regalado, alegando que podía utilizarlas para "vigilar" a los elfos y duendes, Hermione se habia negado rotundamente a usarlas con ese fin, le habia dicho que por ningún motivo las utilizaría con ellos, pero después de todo Draco Malfoy no era ni un duende ni mucho menos un elfo así que técnicamente no las estaba utilizando.
Cuando dieron las seis de la tarde, todos comenzaron a marcharse, todos excepto Hermione Granger y Draco Malfoy.
A las 7 en punto, Hermione pensó que este ya se habia ido pues no se escuchaba ni un solo ruido en su oficina, comenzó a recoger sus cosas cuando escucho un ruido en el pasillo
-Que raro- pensó- ha esta hora ya todos se han ido-
Dejo sus cosas en la mesa y asomo su cabeza por la puerta.
Una cabeza rubia se dirigía al ascensor, Hermione soltó un suspiro y volvió por sus cosas
-¿Qué estaría haciendo Malfoy a esas horas en la oficina?-
Se dirigió a la salida y llamo al ascensor, este no tardo en abrirse y dejar ver que Draco Malfoy aun seguía en el.
-Granger- dijo Draco sorprendido
-Malfoy, ¿Por qué has vuelto?-
-Yo… volví por… porque… porque olvide algo-
Jamás en desde que lo conocía habia visto a Malfoy trabarse con las palabras, aquí habia algo raro
-Bien, ve por lo que hayas olvidado, te espero-
-No es necesario Granger, es tarde y debes estar cansada como para esperarme
-No importa, te espero.
Draco se dirigió a su oficina mirando de reojo si Hermione aún seguía frente al ascensor. Suspiro pero que cabezota era.
Entro a su oficina y tomo los papeles que llevaban las quejas que tenia que revisar para el día siguiente.
-Listo, vámonos
-¿Qué es lo que llevas?-
-Documentos que necesito revisar, Granger
Hermione y Draco permanecieron en silencio mientras descendían en el ascensor, al llegar al primer nivel bajaron y el primero en hablar fue él.
-Bueno Granger, aquí te dejo.
Hermione asintió y se dirigió a la salida, habia sido muy raro el trato de Malfoy hacia ella, no era como siempre que la llenaba de insultos cada vez que le hablaba ahora era como si la considerara, no como a su igual pero si como alguien que merecía respeto.