← Mi maestra · de
Mi maestra — capítulo 7
Draco no podía dejar de pensar, que todo eso era un plan de Albus Dumbledore. Ladeó la cabeza hacia su padre, pero su expresión le decía que no debía hablar. Inspiró forzosamente y tuvo que sentarse a su lado, a regañadientes. No deseaba estar allí y no esperaba terminar metido, en la orden del fénix junto a Potter y compañía. Negó varias veces, pero su padre no parecía pendiente de sus reacciones.
Dumbledore caminó alrededor alrededor de ellos y con una sonrisa amble, precedió la reunión que se llevaría a cabo, para decidir si debían entrar o no. Si eran leales o si simplemente, eran palabras vacías. Severus estaba decidido a creer, que la idea también era otro plan nefasto. Pero aún así, eso deseaba Lucius y sin embargo, tenía que entender que no era nada en lo que tuviera voz y voto.
Hermione por su parte, trataba de entender, qué hacía Draco en esos términos. Tenía tanto de militante, como ella de Slytherin. Y no tenía nada, puesto que ni podía controlarlos. Negó con la cabeza, también. Seguramente se pondría muy difícil, una vez que Harry notara que tenían un nuevo miembro.
Y era Slytherin, llevando el apellido Malfoy.
Inspiró, pensando qué haría contra el grupo de rebeldes serpentinos. Por supuesto, una vez que supieran que Draco se había unido a la orden, eso podría resultar un trueque, para que ella pudiera obtener ese respeto que demandaba.
Bien. No caería tan bajo, como para sobornar a Draco con ello, pero no podía mentir en decir que lo había pensado. Ladeó la cabeza una vez más y miró el calendario que estaba colgado en la puerta de Snape. Pronto, ocurriría un examen trimestral de la mitad de la materia impartida.
- Estaba pensando, que esto no podía ponerse peor. Pero el calendario, acaba de desmentirme mis propias conclusiones.
Draco miraba a su alrededor y todos, mantenían miradas desconfiadas. Bien, era un Malfoy y odiaba ser visto como idiota. Entendía lo que pretendían.
Pretendían hacerle la vida imposible.
-
Debatiremos, la pertenencia de Lucius Malfoy, en la orden del fénix.
-
¿La orden?- se atrevió a decir, Draco y Snape, lo miró fijamente- y sí, profesor Snape. No me mire de esa forma, por que sabe de lo que hablo.
-
Son tiempos difíciles- dijo Dumbledore, con una sonrisa apaciguadora- es necesario unirse.
-
Divide para vencer, dicen- dijo Draco, y su padre supo a qué se refería. Pero en ese instante, no podía pensar en eso.
-
Entonces, formalmente... Lucius Malfoy y su familia, estarán bajo la protección de la orden del fénix y sus militantes- dijo Albus y la mayoría protestó. Ya se lo esperaban.
-
Esto es ridículo- dijo Sirius Black y Lucius, lo miró con detalle pero guardó silencio- esperarán el mejor momento para apuñalarnos.
Albus ya sabía, que eso no iba a ocurrir. Sin embargo, Severus Snape tenía sus reservas. Sentía que cosas terribles podrían ocurrir, en torno a esa famosa unidad.