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Una Loca Pasion... ¿Dulces 16? — capítulo 16
Karime no le decía nada a Alan, por varios días hubo un silencio pesado, el dormía en su despacho o en la pequeña habitación de huéspedes, incluso ya no daba aquellas clases especiales de matemáticas, sustituyéndolo otro joven profesor. Ella soportaba todo, porque lo amaba y porque pensaba que solo así, la perdonaría
Trataba de sacar buenas calificaciones, pero solo sacaba puras "C", sus profesores estaban satisfechos, pero así Alan y todo lo hacía solo por él, las semanas de embarazo avanzaban y aún no se lo confesaba, temía a su reacción y él… el salía a comer con Linda e incluso a cenar, estaba un poco embobado por ella
¡Ah! Claro que de esto no se enteraba Kari, pero Linda por supuesto que no tenía buenos pensamientos ni buenas ideas, quería jugarle chueco a la niña esa, quería quitarle a su esposo
-Ojo por ojo, Karime Mckoy, mocosita de quinta ¿Karime Parker? ¡Na! Muy pronto dejarás de serlo, yo jugaré tus juegos y tendrás que irte de la vida de Alan para siempre - Pensaba en su departamento - Y yo me quedaré con él, serás solo mío… ninguna niñita estúpida me lo arrebatará… ganaste una batalla Karime, pero yo ganaré la guerra… seduciré a Alan en tu cama, tú nos verás y tendrás que aceptar que lo perdiste, que no puedes ser rival con una mujer como yo… ya lo verás
En tanto…
-Alan me ignora - Le contaba Karime a Megara - No me habla, no me regaña siquiera, ni siquiera come en casa y todo se echa a perder, tengo miedo, tengo muchísimo miedo
-Yo no lo he visto tampoco, es raro…
-Temo que… se este viendo con Linda
-¡Eso sería terrible! ¿Cómo puedes pensarlo siquiera?
-Creo que me lo está quitando ¿Qué voy hacer? Yo lo quiero muchísimo, lo amo y no quiero separarme de él
-Trata de acercarte a él, hazlo volver a tu lado y que perdone tus errores
-Lo haré y ojala todo salga bien
Esa noche, Alan estaba en su despacho, mirando la foto de su casamiento, Karime se veía bonita, feliz y tan niña, mientras que el rostro de él, un poco seco, sonriendo a duras penas, estaba muy confundido, Karitocó suavemente la puerta y entró, se acercó a él, temerosa y se quedó a su lado
-Alan… perdóname - Y las lágrimas comenzaron a fluir - ¡Por favor Alan, dime algo! ¡Si quieres grítame pero no te quedes callado, eso es más duro para que a que no me digas nada! - ella suplicaba pero Alan no se movía ni decía una sola palabra
El silencio fue horrible hasta que por fin se rompió
-Basta…
-Si ya no me quieres… lo acepto y me voy… pero dímelo y no me mientas, lo que hice fue malo, pero no quise lastimarte, yo te amo…
-Karime - dijo con voz ronca - Es que yo no…
-Alan, te quiero, te amo - buscó sus labios y los besó, el le correspondió y ella se sentó sobre sus piernas, permaneciendo así por largo rato, hasta que poco después se la llevó a la recámara, donde al hacer el amor, prácticamente se reconciliaron
Lo hicieron de nuevo cerca de la madrugada, incluso Alan se fue tarde a su oficina y Kari llegó adormilada a la escuela, pero iba feliz, el ya había perdonado su mentira y a lo mejor, así aceptaba mejor el echo de que ella estuviera embarazada
-¿Qué paso Karime?
-¡Ya me perdono! - Abrazó a Megara
-¡Eso es maravilloso! ¿Ya le contaste lo de tu embarazo?
-No, eso aún no, pero se lo diré antes que se me empiece a notar…
-¡Muy bien! Eso me alegra mucho… el te debe querer, eso es seguro y no le tengas miedo a Linda White, es solo una oportunista ardida porque él no la esperó
-Aún así me da miedo…
-¡Hola chicas! - Interrumpió Aksi
-¿Qué tal? Ya casi no te dejas ver…
-He tenido mucho que traducir en el club, unos libros de historia más aburridos ¡pero Megara me ha tenido al tanto de todo lo que ha pasado con la tipeja esa! Yo la he visto muchas veces, se lleva bien con todos y la verdad es que es muy guapa, ya tiene a muchos tras sus huesos
-Ya le dije a Kari que no le tenga miedo, Alan es su esposo y nada ni nadie se interpondrá en ellos
-Es que somos muy diferentes…
-Pero Karime, que aburrido sería un matrimonio perfecto ¿No lo crees así? La perfección aburre, en cambio, ustedes son la pareja ideal, tu siempre echas a perder todo y él lo arregla… ¿Ya te perdonó?
-Si…
-¿Entonces aun dudas de él?
Karime se quedó en silencio… Linda en tanto, no podía creer lo que escuchaba, Alan se había reconciliado con Karime, aunque trataba de lanzar sus dardos venenosos, Alan los rechazaba
-¿Cómo que la perdonaste? ¿No te dolió lo que te hizo?
-Si, un poco, pero ya pasó… solo es una niña insegura
-¡Es increíble! Pensé que la dejarías
-¿Por qué?
-¡Te casaron a la fuerza por culpa de esa mocosa! ¿No es una razón suficiente? Hasta sus padres no pondrían tantas objeciones
-Como sea - se alzó de hombros analizándolo del modo más frío - en el fondo quizás yo también quería hacerla mi esposa
-Esta bien - dijo entre dientes maquinando otro concepto de ideas - no te lo discutiré… eh… ¿vamos a comer?
-Discúlpame… yo quería buscar a karime para comer con ella
-Pero ella tiene clases y tú no deseas que las pierda ¿No? se que no es muy brillante y necesita acudir a todas
-No… tienes razón… ella tiene que estar al pendiente de sus clases
"Maldita sea" - pensaba Linda - "¡Pero tengo que ser muy hábil e inteligente para poder separarlos!"
-¿A dónde vamos a comer?
-¡A mi casa! - Sonrió Linda - Yo cocinaré
-¿En serio? Oh, si, olvidaba lo buena cocinera que eres
-Tengo mariscos frescos y un buen vino francés en la nevera
-¿Vino? Me sorprendes
-Yo siempre lo haré, eso no lo dudes…
-Bueno, ya vámonos o se nos hará más tarde
-De acuerdo, ansío destapar esa botella
-Recuerda que yo no bebo mucho
-Una copita no te hará daño
Linda le preparó un fettuccini exquisito y Alan a pesar de que no bebía mucho, esa vez si lo hizo, ella de una copa no pasó y él acabó con media botella, cerca de las seis de la tarde, Alan no podía manejar, estaba un poco mareado
-Te llevo a casa…
-No, no, y-yo puedo ir solo
-Estás loco Alan, te pueden detener por conducir en estado de ebriedad
-P-pero mi casa queda lejos
-No importa, yo te llevo
Linda se llevó a Alan en su auto, hacía su departamento, lo ayudó y lo llevó a su recámara, de repente, un a idea cruzo por su mente y se asomó a la ventana para esperar que Karime regresara de la escuela, la vio llegar corriendo, sus dos largas coletas volaban por los aires, estaba feliz pues habia sacado "B" en sus últimos exámenes y estaba ansiosa por mostrárselos a Alan
Linda no perdió el tiempo, se acercó a Alan y comenzó a besarlo, quitándole la camisa y ella desabrochándose la blusa, Alan estaba adormilado y no tenía conciencia de lo que Linda le hacía, colocó sus manos alrededor de su cintura mientras lo seguía besando… Karime abrió la puerta principal
-¿Alan, ya llegaste? - Gritó pero nadie le respondió, al dejar su mochila en la sala, vio un bolso femenino que no era de ella, lo tomó temerosa, no se atrevía siquiera a abrirlo, pero trató de serenarse
Su sonrisa se esfumó, de repente escuchó murmullos en su recámara, su corazón empezó a palpitar como loco, tomó la perilla en sus manos y suavemente comenzó a abrir la puerta, no quería ni pensar en lo que estaba sucediendo
Karime no podía creer lo que estaba viendo, Alan estaba en la cama, sin camisa, con Linda sobre él, quien estaba con la blusa desabrochada. Sus ojos se llenaron de lágrimas, el impacto había sido tremendo ¿Cómo se atrevía Alan a llevar otra mujer a su cama? ¡A su casa estando casado!
Pero Alan reaccionó y extrañado retiró a Linda, pero demasiado tarde y Kari había visto suficiente, el de repente abrió más los ojos y se volvió, vio ahí a su esposa, de pie, paralizada, con una lágrima escurriendo por su mejilla
-¡Karime! - Dijo de pronto - ¡Dios! - se vio así mismo, no tenía su camisa y Linda mostraba su torso semi desnudo
-¿Por qué? - Gimió Karime
-¡Kari, esto no es lo que piensas! Déjame darte una explicación…
-N-no… no… - Negó ella y salió del departamento aprisa, afuera comenzó a caminar sin rumbo fijo, mientras que Alan se ponía su camisa, incluso su ebriedad se había esfumado casi por completo
-¡Deja ir a esa tonta, no vale la pena!
-¡Es mi esposa!
-¿Y eso que? tu no la quieres, tarde o temprano te divorciarías y la dejarías
-Tú que sabes de eso…
-No durarías con ella, déjala Alan, ya déjala y quédate conmigo, por favor
-Lo siento Linda… yo no te amo y no te deseo… cierto que me desconcerté al verte pero… ahora todo me queda claro… ¿Y sabes que? vete ahora mismo, no deseo volver a verte
-¡P-pero Alan!
-¡Lárgate ya Linda y nunca, nunca más espero volver a verte, eso es lo que quiero!
-¡No puedes hacerme esto!
-¡Si puedo y lo estoy haciendo, vete de aquí y evítame la pena que te saque a rastras de aquí!
-¡Maldito seas Alan, ojala que ella no te perdone!
En esos momentos Karime llegaba a casa de sus padres, su madre había llegado temprano y le abrió la puerta, se extrañó verla ahí, parada, casi sin respirar y pálida…
-¿Karime, te pasa algo?
-Ayúdame mami…
-Mi vida ¿Qué sucede?
-N-no… no quiero ver a Alan
-¡Karime! - gritó su madre al ver que ésta caía pesadamente entre sus brazos, desmayada