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Looking for Alicia — capítulo 2
Capítulo 2: Culpable
-¿Dónde está Alicia Jacques?
-¡Ya le he dicho que no sé donde está!-gritó James fuera de sí.-¡Joder, no sé qué hago aquí! ¿Qué le ha pasado a Alicia?
El inspector rodó los ojos al oír esa respuesta, no era la primera que veía a un sospechoso mentir tan bien. Cogió la taza de café y se la bebió de un trago. Iba a necesitar mucha paciencia con este caso.
-Alicia Jacques, desaparició ayer por la mañana al recibir el mensaje, de un "amigo", su hermana y su madre, pensaron que estaba contigo, así que no se preocuparon. Cuando llegamos a su casa, su madre nos dijo que había salido así que le esperamos, y cuando volvió traía en su maletero el bolso y la sangre, que reconocieron como la de Alicia.-explicó el inspector pacientemente.
-Ya le he dicho, que no sé por qué estaba su bolso allí, tal vez se le olvidó alguna vez cuando salimos con mi coche.-respondió James empezando a enfadarse.
-Su hermana gemela Alexia, reconoció ese bolso como el que había llevado Alicia antes de salir esa mañana, ¿cuál es su excusa para eso, James?-dijo el hombre enarcando una ceja.
-¡No lo sé! Yo no la llamé esa mañana, no sé quien pudo ser.-dijo el chico exasperado. Odiaba que ese hombre no le creyera, jamás cometería un asesinato, y menos con Alicia.
-Pues resulta que han aparecido todas las cosas personales que Alicia llevaba en el bolso, menos el móvil, que nos diría con claridad de quien fue el mensaje, ¿no cree que eso es bastante raro?-siguió el inspector.
-Escúcheme bien, por favor, yo jamás le haría daño a Alicia, hace poco que estábamos saliendo, pero la quería muchísimo, si no me cree pregúnteselo a Alexia, estoy segura de que ella no cree que yo la haya secuestrado, ella me conoce.-dijo James muy serio, casi suplicante.
-Le voy a explicar una cosa, James, llevo muchos años trabajando en este tipo de casos, y cuando los culpables son cercanos a la familia, nadie cree de verdad que hayan sido, pero si hay pruebas irrefutables de que es así, no se puede hacer nada.-explicó el inspector también muy serio.-¿ O es que estás sugiriendo que alguien te puso una trampa para que salieras como acusado?
James se enfureció al ver como decía la última frase con sarcasmo, como su ya creyese que era culpable, sin necesidad de interrogarlo.
-No sé quien lo ha hecho, pero yo no soy el culpable, yo no secuestré a Alicia, pero, ¿qué más da lo que yo diga si usted va a creer que soy culpable?-dijo James intentando calmarse.
-Lo mejor para ti, es que cuentes todo lo que sabes, eso hará que la pena sea menor.-le advirtió el inspector al ver que ese chico ya no iba a hablar más.
-No hablaré hasta que esté presente mi abogado.-respondió James muy seriamente, levantándose de la silla.
James se dirigió hacia la puerta, y dos policías entraron en la sala de interrogatorios para esposarlo y llevarlo a los calabozos.
El inspector suspiró, y miró con tristeza la taza de café vacía. Odiaba este tipo de situaciones, tenían bastantes cosas en contra de James, pero no las suficientes como para hacer un juicio y condenarlo, ya que al testificar, había dicho que ni siquiera sabía que Alicia había desaparecido hasta que le detuvieron.
Tendría que interrogarlo otra vez para ver si sacaba algo en claro de todo esto, pero no creía que el chico cediera tan fácil, y él no tenía tanto tiempo para obligarlo.
Había visto muchos casos como este, raramente los casos de desaperción se resolvían, y casi nunca encontraban al secuestrador, que solía ser el asesino.
Suspiró de nuevo, no podía imaginar el dolor que sentía su familia, ver que pasan los vidas y todos siguen hacia delante, la prensa de olvida de la noticia, al fin y al cabo, ya no es interesante, luego se olvida la policía, si no encuentran al asesino y la investigación no sigue, cierran el caso en unos pocos meses, y luego, la gente, al principio les sobrecoge, y están ahí para ayudarte, pero al fin y al cabo la vida sigue y ellos también lo olvidan.
Y tú te quedas parado, sin saber cómo seguir con tu vida, sin saber cómo reaccionar, pensando, ¿cómo voy a salir a adelante sin mi hija? ¿Estará viva? ¿Qué la habrán hecho? ¿Se acordará de mí?
Esas preguntas te matan por dentro, y hacen que te quedes estancado, y sólo tienes una posibilidad de salir, intentar olvidar, y así es como traicionas a tu hija, olvidándola.
Si, él sabía bien como debía sentirse la familia Jacques, por eso, debía de encontrar al secuestrador, o sacarle toda la información, en el caso de James, por él, por la familia Jacques, por Alicia, y sobre todo por su hija, desaparecida y encontrada muerta hace 5 años.
James sonrió al ver que el policía le quitaba las esposas, y se levantó de la silla, y fue hasta su madre, que lo esperaba llorosa, en el vestíbulo de la comisaría. Al ver a su hijo, corrió a abrazarle gritando su nombre mientras lloraba de alegría.
James la abrazó con fuerza, y miró por encima de la cabeza de su menuda madre al inspector, que lo miraba fijamente son expresión alguna.
-James.-lo llamó su madre sin parar de llorar.-No puedo creerme lo que ha pasado, pero menos mal que se han dado cuenta de su error, no se qué habría hecho si no te hubieran dejado salir, no tienen por qué culparte, tú no has hecho nada.
-Claro que no, mamá, yo jamás toqué a Alicia, no me puedo creer que alguien la haya echo algo, ella nunca hizo daño a nadie.-murmuró James para que sólo su madre le oyera.
-Si, James, todos tienen que saber lo mucho que quería a Alicia, si te conocieran mejor, no harían esas acusaciones.-dijo su madre, se secó las lágrimas y sonrió a su hijo.-Es mejor que nos vayamos a casa, esta acusación nos ha hecho mucho daño, a ti y a nuestra familia.
-No entiendo lo que quieres decir, mamá.-respondió el chico, extrañado.
-Este caso se ha extendido muy rápidamente por la prensa, y…bueno, ya lo verás tu mismo.-murmuró ella compumgida, empujándole a la salida.
En cuanto James abrió la puerta una lluvia de flashes, le cegó por unos instantes, y entonces, los periodistas se le echaron encima. James cogió a su madre por el brazo e intentío hacerse paso entre la lluvia de periodistas.
-¿Es verdad que secuestraste a Alicia?
-¿Sabes quien pudo secuestrarla?
-Si usted es inocente, ¿por qué se ha encontrado el bolso y sangre de Alicia en el maletero de su coche?
-¿Alicia tenía enemigos?
-¿Dónde estaba cuando ella desapareció? Según las fuentes policiales no ha dicho donde estaba justo cuando los padres de Alicia denunciaron su desaparición.
James les ignoró y consiguió llegar hasta el coche y meterse dentro, esperoó a que su madre se pusiese en el asiento del copiloto, y arrancó.
-¿Por qué te soltaron ,James?-preguntó su madre muy seria.
-Por falta de pruebas, no pueden condenarme por un bolso y un poquito de sangre, supongo que para detenerme necesitan a…Alicia.-dijo James, quedándose sin voz en la última frase.
-Oh, James.-sollozó su madre, empezando a llorar de nuevo.
-No te preocupes, seguro que no encontrarán nada más, bueno, sólo espero que encuentren a Alicia, y viva.-dijo el chico.
-¿Si?
-Alexia...soy yo….James.
Alexia se apartó de la puerta con los ojos llenos de lágrimas, y temblando de arriba abajo de rabia, con sólo una pregunta en su cabeza.
-¿Cómo te atreves a venir a mi casa?-exclamó en voz alta, sin abrirle la puerta.-¿Cómo tienes la poca decencia de aparecer por aquí?
-Alexia, escúchame, me da igual lo que todos piensen, pero quiero que tú sepas que yo no soy el culpable, sabes cuánto quiero a tu hermana, Alicia era mi vida.-respondió el chico desde el otro lado de la puerta.-Por favor, déjame entrar, te lo explicaré todo.
-¡NO! ¡No vuelvas a mi casa, nunca, vuelvas a aparecer por aquí! ¡y menos para mencionar a mi hermana!-chilló ella empezando a llorar.-¡Si no te vas llamaré a la policía!
Alexia oyó un ruido, y abrió la puerta. Él ya no estaba.
En ese momento, Kevin apareció en la puerta, sobresaltándola, con tres chicos detrás suya, que parecían tener su misma edad.
-Hola, Alexia. ¿Alguna novedad?-preguntó el chico con una sonrisa amarga.
-Han soltado a James, al parecer no tienen suficientes pruebas contra él.-respondió Alexia secamente.- Ha estado aquí, hace un momento.
-¿Quién? ¿James? ¿Cómo puede tener tanta cara?-exclamó Kevin muy serio, miró a los chicos que tenía detrás.-Me he enterado de que han soltado a James, por eso quiero presentarte a mis amigos, son policías y trabajan en el caso de Alicia, no dejarán que el caso se cierre, no te preocupes, encontrarán a Alicia.
-Muchas gracias Kevin, no sabes cuánto te agradezco lo que haces por nosotros.-murmuró Alexia abrazándole.
-Cuando necesites algo, o sepas sobre Alicia, llámalos, son Herman, Frederick y Gilbert.-los presentó.
En ese momento, su madre entró corriendo y se dirigió hacia Alexia llorando.
-¡Alexia, han encontrado otra pista de Alicia!