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Looking for Alicia — capítulo 4

Capítulo 4: La llamada.

Alexia contempló las noticias con aire ausente, esperando que llegara una qye hablase sobre el caso de su hermana.

Ahora vamos a hablar del caso de Alicia Jacques, hace una semana la chica de 16 años, desapareció misteriosamente, pero últimamente han encontrado pistas de la chica, aunque no es una buena señal para la chica.

Han encontrado un zapato y el cinturón que la familia ha reconocido, como el que llevaba Alicia el día que desapareció.

La investigación de la policía les ha llevado a la conclusión de que la chica ha sido secuestrada, pero en este momento la investigación está parada, ya que en las cosas que han encontrado de ella no hay huellas, ni ninguna pista, que les lleve al secuestrador.

La policía cree que sólo an encontrar el móvil de Alicia sabrán quien es el secuestrador, mientras tanto buscan en los pozos y almacenes abandonados, buscando a la niña.

Si no encuentran pronto nada, la investigación será cerrada.

Alexia cerró los ojos y las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas sin poder evitarlo. No podía creer que la dieran por muerta tan pronto, ya iban a cerrar el caso, y estaban buscando su cadáver.

Ella sabía que su hermana estaba viva, y estaba cerca, y también sabía que James, era el culpable, y él iba a decirla donde estaba su hermana.

Cogió el bolso y fue hacia el abrigo cuando el teléfono empezó a sonar. Al estar sola, Alexia corrió hacia él y lo cogió.

-¿Si?-preguntó ella pensando que era su madre, que últimamente la llamaba cada dos por tres muy preocupada por que le pasara a ella lo mismo que a Alicia.

-Hola Alexia.-respondió una voz distorsionada, que no recocía.

-¿Quién es? ¿es un policía? ¿Tiene alguna pista acerca de mi hermana?-preguntó Alexia ansiosa por saber alguna otra noticia.

-Claro que tengo noticias sobre mi hermana, de hecho, está aquí, a mi lado, te hecha mucho de menos Alexia.-dijo esa voz con sarcasmo.

Alexia se quedó muy sorprendida al oír lo que ese hombre había dicho, pero al oír un sollozo al otro lado del teléfono, empezó a llorar, lo reconocería en cualquier parte.

Alicia…

-¡Alicia!-sollozó Alexia sin poder parar.-Por favor no le haga daño a mi hermana, ella no le ha hecho nada, por favor.

-Vamos Alexia, no seas inocente, no le haré daño si haces todo lo que yo te diga.-respondió la voz riéndose.

-Haré lo que sea, pero por favor déjeme hablar con mi hermana, por favor, sólo para saber si está bien.-suplicó Alexia, sin poder parar de llorar.

-Está bien.-dijo el hombre.

Alexia oyó como el hombre le decía a su hermana que como dijese donde se encontraba o quien era él, la mataría, oyó como ella empezaba a llorar otra vez, pero paró de llorar al oír un golpe seco.

Ese hombre la había pegado.

-¿Alexia?-preguntó la voz de su hermana, quebrada por las lágrimas.

-¡Alicia! Dios mío, no me lo puedo creer, todos piensas que estás muerta, pero yo sabía que no, ¿dónde estás? Oh Alicia, sé que ha sido James el que te ha secuestrado, sé que él está oyendo la conversación pero me da igual, ¿me escuchas, James? Vas a ir a la cárcel.-exclamó Alexia muy ilusionada sin poder para de hablar.

-Estoy bien, dice que me soltará si haces algo por él.-respondió Alicia como si se hubiese aprendido la frase de memoria.

-¿Qué quiere?-pregunto la chica.

-Quiere dinero.-respondió Alicia.-20 millones.

-¡Pero Alicia, tú sabes que no tenemos tanto dinero! Por favor explícaselo.-exclamó Alexia desesperada.

-Dice que no le habléis a la policía de esta conversación, y que os da una semana para conseguir el dinero, o si no…me matará.-dijo Alicia empezando a llorar de nuevo.

-Alicia no te preocupes, conseguiremos el dinero.-respondió Alexia.

-Alexia…sácame de aquí por favor.-suplicó Alicia. Justo cuando dijo eso, Alexia oyó unos ruidos y el hombre volvió a ponerse al teléfono.

-Si le decís algo a la policía o no tenéis el dinero, no volverás a ver a tu hermana. Y no lo olvides, te estoy vigilando.-dijo antes de colgar.

Alexia colgó el teléfono lentamente y se arrastró hasta el sofá sin poder creerse todo lo que estaba pasando, estaba tan sumida en sus pensamientos, que no oyó como la puerta se abría y Kevin entraba en la habitación.

-¿Alexia'-preguntó al verla llorando y en ese estado.-¿Alexia qué ha pasado?

Fue hacia ella y se sentó en el sofá a su lado, ella le abrazó llorando sin poder aguantarlo.

-¡Me ha llamado! ¡Me ha llamado!-gritó Alexia sollozando sin poder decir otra cosa.´

-Alexia, alexia.-dijo cogiendo su cara.-Tranquilízate y cuéntame todo lo que ha pasado

-Alicia está viva, James me ha llamado y me ha dicho que nos la devolverás si le damos 20 millones, ¡pero no tenemos ese dinero, Kevin!-chilló Alexia.

-¿Pero él te ha dicho que era James?-preguntó Kevin muy asombrado.

-No, pero yo sé que él la ha secuestrado, pero no sé porque, aunque lo voy a averiguar, vamos a su casa.-dijo ella secándose las lágrimas, muy decidida.

-Alexia, siéntate y pensemos un poco las cosas, si vas a su casa y le dices que lo sabes todo, puede ponerse nervioso y hacer alguna tontería, no queremos que a Alicia le pase nada, ¿verdad?-dijo Kevin intentando que la chica entrara en razón.

-Oh, Kevin, tienes razón , pero es que estoy tan nerviosa, me tiemblan las manos, me mata que mi hermana esté sufriendo y no pueda hacer nada.-exclamó Alexia volviendo a asentarse en el sofá junto al chico.

-Vale, haremos una cosa, hablaremos con James, iremos a su casa, y mientras yo hablo con él, tú te cuelas en su casa y buscas alguna pista sobre ella.-dijo Kevin.-Pero cuidado, no pueden pillarte, y tenemos que esperar a que su madre se vaya y él se quede solo.

-Está bien, espero que funcione, no quiero que le pase nada a Alicia, no me lo perdonaría nunca.-respondió Alexia un poco nerviosa.

-Si esto funciona, dentro de poco él estará en la cárcel y tu hermana con nosotros de nuevo, yo me ocuparé de eso, nadie le hace daño a mis chicas.-dijo Kevin muy serio.

Alexia sonrió al oír eso, y Kevin la acarició la mejilla.

-Muchas gracias por todo lo que estás haciendo, eres un buen amigo.-dijo Alexia mirándole fijamente.

Al oír su comentario, Kevin borró la sonrisa de su cara y evitó su mirada.

-Me gustaría ser más que eso.-respondió muy serio, levantándose del sofá.

-Kevin, ya hemos hablado de eso muchas veces, no estás enamorado de mi, si no de la dos, y eso no puede ser, no puedo estar con una persona que está enamorado de mi hermana, mi gemela, no podría soportar que pasase algo entre vosotros, lo siento.-se explicó Alexia con tristeza.

-Pero Alicia está con James, podemos estar juntos.-respondió Kevin muy serio.

-Me da igual, Kevin, ya te lo he explicado, cuando te aclares cual de las dos te gusta, avísame.-dijo ella mirándole fijamente antes de irse.

Alexia salió de la casa y se metió en el coche con lágrimas en los ojos, y arrancó.

Condujo hasta la casa de James, donde vio como su madre salía con el coche sin verla. Salió del coche y llamó al timbre.

James abrió la puerta y un brillo en los ojos apareció al verla.

-¿Alexia?-preguntó sin poder creerse lo que veía.

-James, no puedo creer el daño que nos estás haciendo, con lo que Alicia te quería.-respondió Alexia, acusándolo.

-Alexia, por favor, créeme, yo no he sido.-dijo el chico, suplicante.

-¿Qué le has hecho a mi hermana? ¿La has violado, cerdo? ¿Por qué la has secuestrado? estabais felices juntos, ¿por qué?-gritó Alexia empezando a llorar pegándolecon el bolso.

James la cogió de las muñecas y la miró fijamente.

-Alexia, yo no he secuestrado a tu hermana, te lo juro por mi vida, porque la amaba más que a nadie.-dijo James con voz pastosa.

-¿Estás borracho?-preguntó Alexia arrugando la nariz al oler su aliento.

-No paro de pensar en ella, pero no es sólo eso, nadie entiende cuanto la quería, camino por la calle y al pasar oigo que me llaman asesino, no puedo soportarlo.-murmuró él con lágrimas en los ojos.

-Si no eres el asesino, ¿por qué todas las pruebas te culpan a ti?-preguntó Alexia intentando no sentir pena por él, aunque no lo estaba consiguiendo.

-Está muy claro, Alexia, alguien me ha tendido una trampa.-dijo muy serio agarrándola por los hombros.

-¿Y cómo sé que me dices la verdad?-preguntó de nuevo la chica, sin fiarse.

-Te ayudaré a encontrarla.