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Historia 50706 — capítulo 2

Ella era una chica simpática, distraída, torpe, alegre, hermosa, con el cabello castaño de su madre y los ojos castaños de su padre, de piel bronceada, ella era soñadora, aprendía rápido, una luchadora por convicción, de una familia muy pequeña, o al menos lo era hasta que su madre y su padre murieron en un accidente cuando ella tenia 19 años dejando a su hija sola con su hermano pequeño de 8 años solo con ella, ya tenía un trabajo, así que no le fue difícil mantenerse los dos, además sin contar que sus padres eran hombres de dinero, ella cuido de su hermano, pero era una chica especial.

Cuando tenía 9 años se entero que era bruja, una noche cuando su mejor amiga se fue a otro país a vivir, fue tanto su dolor que cuando su madre la fue a buscar para llamarle se enojo, su enojo nunca había llegado a tanto pero cuando su madre trato de entrar, deseo con todas sus fuerzas que la puerta se cerrara y así fue, se cerro, ante la impresión de todos, cuando tenía 11 años llegó su carta de Hogwarts, como todo mago, sin embargo, ella no la acepto.

Cuando sus padres murieron se dio cuenta de que no tenía la vida que quería, mando la carta al mismo remitente que le llegó la de Hogwarts, fue citada y entonces conoció a Albus, un hombre que durante un tiempo le enseño la magia, cuando estuvo lista y conocía el mundo de pies a cabeza decidió trabajar en el ministerio, un año después a los 21 lo logró.

Tenía miedo cuando fue su primer día, fue seleccionada para el departamento contra uso incorrecto de artefactos muggles, ahí conoció a su jefe, un hombre pelirrojo maduro, pero aun así con un encanto personal que hacía que ella se sintiera en total confianza, hombre al cual le contaba su vida de pies a cabeza, así se fue haciendo su amiga hasta llegar a verlo casi como un padre…su nombre…Arthur Weasley.

Arthur la aconsejaba la cuidaba, era además la única empleada joven y mujer que tenía trabajando para él, pero no hablamos de ese hombre….hablamos de aquel que se convirtió en su misma vida….

Lo conoció cuando Arthur muy insistentemente le pidió que asistiera a una cena con el….

Audrey-dijo la voz de Arthur cuando toco la puerta, la muchacha sonriente volteo

Pasa Arthur-le dijo y el entro y la miro, se acerco a ella la saludo y fijo su vista en la mujer-lamento llegar tarde pero Patrick se quedara hoy con un amigo en su casa y lo fui a dejar-dijo y él le sonrió

Mejor aun-dijo el sonriente y Audrey lo miro suspicaz y con el ceño fruncido-me gustaría mucho que aceptaras cenar conmigo y con mi familia hoy…además no tienes excusa

Arthur ya discutimos eso, me sentiría muy incómoda-dijo ella y el la miro suplicante

Por favor acepta, tengo que presentar a mi mejor asistente a mi familia-la muchacha le regalo una sonrisa y después de tanto discutir acepto, después de irse a su casa, se arreglo se cambio y exactamente apareció a la hora puntualmente afuera de la casa de los Weasley, al entrar supo que todo estaba bien, la familia la recibió con mucha efusividad y mucha alegría, pero a la mitad de la cena el hombre que le robo su corazón apareció

Lamento llegar tarde pero no paraban de llegar las lechuzas y….-mientras el pelirrojo hablaba ella miraba atenta como se movía, su rostro, sus sonrisas y bufidos, y miro su sonrojo cuando este la miro-hola-le dijo extrañado y ella lo miro

Mucho gusto-dijo ella y él le sonrió

Percy-dijo y ella le estrechó la mano

Audrey….

El chico jamás se vio insistente, le gustaba…se gustaban...pero fue la única relación que de verdad se dio tranquila, con el tiempo, despacio, un dia se robaban un beso, otro una caricia, otro ya no era uno si no diez besos, y asi paso el tiempo.

Audrey podía ser tonta o despistada pero cuando Percy le pidió que fuera su novia, no lo dudo ni un segundo, esa oportunidad no la desperdiciaría, se hizo su novia, Percy podía parecer un hombre amargo, frio, infeliz, pero si había alguien que sabía que no era así si no todo lo contrario, esa era Audrey.

No era amargo, porque cada semana le llenaba de nuevas flores su oficina, no era infeliz porque él diario le hacía saber que ella era su motivo de felicidad, no era frio….y de verdad que no lo era, era el hombre más romántico del mundo cuando dejo de hacer su vida tan organizada, y alguna que otra vez se escapo con ella del ministerio, o simplemente le robaba un dulce y tierno beso en una junta o la tomaba de la mano o la abrazaba, cuando la defendía y le importaban un cominos los comentario de burla de sus hermanos.

No era una mujer con surte, pero se sintió la más afortunada del mundo cuando después de un par de años de noviazgo le pidió que se casara con ella, esa sí que era la mejor cosa que le había pasado en su vida…

Ahora después de un año se da cuenta que no es mentira, porque en sus brazos tiene al fruto de su amor, a su pequeña Molly , recién nacida y pelirroja, y está en el cuarto de un hospital con su marido a su lado mientras los dos observan al pequeño bebe

Es hermosa-dijo Audrey tocado con la yema de sus dedos la pequeña carita de la niña

Igual que tu-dijo el pelirrojo regalándole un beso a sus dos princesas…

Mucha gente le pregunta como se pudo casar con el hombre más seco del mundo y ella se da cuenta de cómo pudo hacerlo….Percy no es el hombre perfecto, pero ella jamás creyo en los cuentos de hadas.