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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 13
Capitulo 13:
Luto
Tenía miedo. Ellos no paraban de seguirla. Solo a ella.
Era un pasillo oscuro, y al final, una luz blanca. Ella esperaba que fuera la salida. Era su única oportunidad… si se equivocaba, moriría en las manos de ellos.
Ellos trataban de matarla.
Alexandra corrió. Estaba cansada, necesitaba aire. Necesitaba llegar hasta la luz.Pronto.
Grito. Algo, una garra horrorosa y de uñas gruesas, le tomo el tobillo y tiro de él, causándole una caída al suelo.Su tobillo dio un crujido y sintió mucho dolor.
Manos, garras… trataban de jalarla hasta la oscuridad.Trato de evitárselos, pero ellos eran más fuertes. Siempre lo había sido.
Tiraron de ella. La luz se convirtió en oscuridad. Y sintió dolor.
Abrio los ojos. Respiraba al igual que un corredor respira. Con fuerza y profundamente. De nuevo, esas pesadillas tan reales.
Trato de ubicarse, pero no reconocía el lugar. Entonces, miro a su derecha y se encontró con el rostro que jamás creyó ver en esa situación: Ángel Matsuda y su shinigami.
Ángel también la miro, pero no dijo nada.De pronto, Ángel se puso de pie. Se dirigió a un tipo de estantería y busco entre las cosas. Regreso con una toalla mojada.
Ángel coloco la toalla sobre la frente de Alexei. Entonces, presa de miedo y curiosidad, Alexei se desmayo.
Ángel había salido detrás de Alexei. Necesitaba saber a dónde iba… Sabía que Alexei no era tan inocente como aparentaba.
Nadie había notado su discreta salida, entre el revuelo y confusión. Eso había sido extraño… pues Ángel siempre llamaba la atención a cualquier lugar donde asistía. ¿Se había vuelto invisible de pronto? No quería ser invisible… todo lo contrario. Quería ser el más alabado.
Había comprobado que nadie lo seguía, tan solo Misa, quien no paraba de preguntarle que sucedía.
Alexei iba distraída, se notaba. No dejaba de tocar el mecho ensu cabello. Entro al baño de chicas. Ángel permaneció en la puerta, esperaría a que saliera.
Entonces, escucho un grito. Y no dudo al entrar al baño.
-¡Es un baño de niñas! ¡Yo no te enseñe eso!- había gritado Misa.
Justo en el momento en que había entrado, Alexei se estaba tambaleando, a punto de caer al suelo. Pero, una tubería golpearía fuertemente su cabeza si caía.
Ángel se apresuro y alcanzo a atraparla en los brazos. Miro su rostro, y se dio cuenta que estaba desmayada. No quedaba rostro de color en su rostro. Ángel se inclino sobre su pecho y escucho que el corazón de la chica latía a un ritmo acelerado. Demasiado rápido.
Ángel miro lo que Alexei había estado mirando hace unos segundos. Lo que la había hecho gritar.
Toasen. Colgada, con una cuerda alrededor del cuello. Pero, aun tenía un poco de color en las mejillas… quizás podría salvarla.
Cargando a Alexei, había ido hasta la enfermería… por algún milagro, Jo estaba ahí, llorando.
-¡Jo!- había dicho.- ¡Toasen se suicido! ¡Esta en el baño!
La respuesta había sido inmediata.
-¡¡No!!
Habían tratado de salvar a Toasen… pero ella ya había muerto. Lo único que Jo había logrado, muy apenas a su pesar, había sido salvar al bebé que permanecía en su vientre.
Era extraño, pero Ángel comenzaba a sentir lástima hacia Alexei. Entre todo el revuelo por Toasen, Hec y el bebé, nadie le había puesto ni una pizca de atención.
-¿Qué le paso?- dijo una voz, entrando a la enfermería. Era Ed, con la frente sudorosa y vestido con un traje negro, exactamente igual al que todos los varones del Orfanato Wammy llevaban ese día. La camisa blanca, y el saco y pantalón de color negro profundo, al igual que la corbata.
-Ella encontró el cadáver de Toasen. Se desmayo.- murmuro Ángel, dándole la espalda a Ed. Estaba cansado… por estar cuidando el sueño de Alexei, quien no dejaba de moverse y gemir de terror, no había dormido absolutamente nada.
-Bien. Ya puedes irte.- le espetó Ed, empleando un tono rezagado en la voz. Ángel lo ignoro.- Vete.
Era extraño el tono receloso en la voz de Ed. Ángel se giro y lo miro directamente a los ojos.
-Se quedará sola.
-Ella está mejor sola.
El comentario sorprendió a Ángel. Ed se estaba comportando de una manera extraña, como si lo único que le interesara era que Alexei se quedará sola.
Ángel miro a Alexei antes de ponerse de pie. Ella gimió en sueños. No quería problemas. No hoy, cuando tantas cosas se estaban sucediendo. Se detuvo en el marco de la puerta, al lado de Ed.
-Déjala sola, entonces. Es el funeral.- le susurro Ángel. Ed no parecía convencido, pero le lanzo una mirada perdida y salió de la habitación. Ángel hizo lo mismo, cerrando la puerta detrás de él.
Ellos no se cansaban de torturarla. Entre golpes y navajazos profundos, ella derramaba sangre, que se mezclaba con la lluvia.
Las nubes, el cielo, el panorama… todo era gris y oscuro.
El Monstruito, con sus ojos rojos de sangre, se acerco a ella. Tenía un filoso cuchillo en la mano.
Hubo un destello plateado y su sangre salpico por todas partes. Ed, Cuer… ellos la comenzaron a atacar con piedras. Las piedras le golpeaban la piel, dejándole inmensos moretones, llenos de dolor.
Grito. Era la muerte más horrorosa que jamás imagino. Ni siquiera su hermana, ni siquiera su madre, habían sufrido tanto.
Alguien comenzó a patearle la cabeza, humillándole. Ella no tenía fuerzas para levantarse. No más. Logro levantar el rostro y mirar a su atacante, implorándole piedad. Era Ángel. Sus ojos estaban rojos, deseosos de poder y muerte.
Entonces… sucedió. Nunca había visto una luz tan bríllate. Trato de definir la figura, pero… si, era un humano. ¿Con alas? Alas blancas y suaves, vaporosas. Era un humano hermoso, completamente blanco: su piel, su cabello, su ropa, sus alas… todo.
Quizás ahí estaba la salvación.
Despertó sobresaltada y con nauseas. Vomito en el suelo, y sus ojos se entornaron: la habitación dejo de ser borrosa. El mundo dejo de dar vueltas… se sentía mucho mejor.Respiraba entrecortadamente, pero no eso no fue un impedimento, trato de ponerse de pie.
¿Dónde estaban todos? Recordó… ¿Cómo había llegado ahí? No importaba, lo descubriría después. Sintió una toalla mojada en la frente y se la quito.
Logro ponerse de pie, tambaleante. Entonces, se dirigió a la salida.
No veía a El Monstruito por ninguna parte… muy apenas podía caminar, se sentía débil. Alexei sabía a donde tenía que ir.
"-Cuando logres evitar que alguien muera, serás tan fuerte como Dios mismo… mientras tanto, eres un debilucha."
"Debo… correr…quizás aun tenga tiempo… pero…a penas puedo… respirar…"
No se rendiría jamás. No renunciaría a su sueño. No sabia porque, pero sentía un nudo en la garganta y las lagrimas querían caerle por el rostro.
"Yo no mate a Toasen, yo no mate a Toasen, yo no mate a Toasen…" se repetía internamente. Pero no podía dejar de sentir ese horrible sentimiento de culpa.
"Yo no mate a nadie, yo no mate a nadie…" apresuro el paso, encontrándose en el jardín trasero, cubierto de nieve. Observo que había varias huellas de zapatos en el suelo, coloreado de blanco.
Las pisadas se dirigían al Bosque de Wammy… Alexei conocía muy bien ese camino… el cementerio. Donde los restos de "L", Watari, Mello y muchos más permanecían, durmiendo eternamente.
Respiro hondo. Odiaba la muerte tanto como su propia vida.
Todos lloraban. Estaban de luto.
Todos vestían el mismo traje negro. Las mujeres, el mismo vestido negro.
Lloraban. Y mucho. Los sollozos parecían ser un sonido tan natural como el viento. Como las aves cantando. La tristeza se había vuelto parte de sus vidas, al igual que el crimen y la violencia. Era algo con lo convivían diariamente.
"Toasen no debía morir." Pensaba Ángel. Sostenía, al igual que todos, un rosa blanca entre sus manos, que ya no temblaban más. Sus manos estaban firmes.
Toasen no debía morir, era verdad. ¿Quién iba a saber que ella era amante de Hec y que todas las noches se encontraban en las profundidades del bosque? ¿Quién iba a saber que esperaba un hijo de él? ¿Quién iba a esperar que Jo fuera la única enterada de la situación delicada de Toasen?
Bueno… Jo. Y quizás alguien más. Ángel estaba casi completamente seguro que Alexei también lo sabía.
Pero no se lo había esperado. Por lo visto, Hec no era tan perfecto como todos pensaban. De hecho… Una mujer llamada Itzel de la Mora acababa de llegar al Orfanato Wammy haciéndose llamar la esposa de Hec. Entonces… ¿Hec tenía una esposa, algo que estaba prohibido, y además, tenía una amante embarazada, que obviamente estaba prohibido también? Efectivamente, mas cosas sobre Hec se comenzaban a descubrir…
Un hombre repleto de tatuajes, vestido con ropas inmundas y olorosas, con los dedos de las manos repletos de anillos de oro, se había presentado esa mañana en el orfanato. Se había hecho llamar Bob, con un espantoso olor bucal, y había anunciado que Hec había muerto sin pagarle una gran deuda. Según Bob, Hec acudía diariamente a El Barrio. Ángel sabio que El Barrio, era un lugar lleno de drogas, bebidas alcohólicas, mujeres y apuestas. No imaginaba a Hec en un lugar así, rodeado de mujerzuelas, fumando algún tipo de droga exótica y apostando grandes cantidades de dinero.
Sin embargo, a pesar de esos rumores, Bob, Itzel y el orfanato entero lloraban su muerte. La de él y la de Toasen.
Toasen no debía morir. Pero quizás el hecho de que ella misma se quitará la vida, le quitaba importancia a su muerte.
Suicidándose, se había rendido.Suicidándose, había demostrado que no le importaba el niño que cargaba en el vientre. Gracias a Alexei y Ángel, el niño estaba vivo, durmiendo solo plácidamente en la enfermería.
Además… Toasen era una mentirosa. Había engañado a todos…"Exactamente igual como a mí me han engañado toda la vida"
"Quizás Toasen si merecía morir… Yo no la mate, de todos modos. Hec si merecía morir… no era digno. Hice un bien matándolo… sacrificando mi pureza… pecando por él, un pecador."
Wallace sostenía un computador portátil en los brazos, mientras el profesor cubría el aparato con una sombrilla. La imagen podría resultar graciosa en otra ocasión.
"N" no había dicho nada… pero todos esperaban que digiera algunas palabras, que, mezcladas con buenos deseos y esperanzas, causaran un alivio en el dolor de sus corazones. Quizás sería como una vendita, que cubriría el reciente vacio en su alma. Quizás.
Estaban rodeados de tumbas. Ángel no conocía ese lugar, donde los arboles crecían muy juntos y el musgo de la primavera se les quedaba pegado a los troncos, permanentemente.Las tumbas, extrañamente, no tenían inscripción alguna.
Había un grande y profundo agujero. Un montón de tierra oscura y recién excavada descansaba a lado del agujero. Usando unas cintas fuertes y resistentes, varios huérfanos bajaban un ataúd, donde estaban los cuerpos, ahora sin vida, de Toasen y Hec.
Jo lloraba más que nadie. Sus gritos eran escandalosos.
-¡¡No!! ¡Llévame a mí! ¡No te la lleves!- gritaba. Sus gritos causaban estremecimientos en todos. Ángel posó sus rasgados ojos en ella… ¿Por qué a Jo le dolía tanto la muerte de Toasen?
Escucho un ruido detrás de él. Se encontró con Alexei, respirando entrecortadamente con dificultades. "¿Cómo…? ¿Cómo logro ponerse de pie? ¿Cómo logro llegar hasta aquí?"
Alexei se hizo paso entre todos, logrando colocarse frente al féretro. Entre aquella masa de ropa oscura, resaltaba su ropa blanca como la nieve del suelo.
Era triste, a criterio de Ángel… pero a pesar de que todos sabían del accidente de Alexei, nadie la miro siquiera. La ignoraron.
Alexei respiraba con dificultad… pero Ángel creyó que no era por su reciente "enfermedad"… Se notaba que odiaba estar ahí. Se notaba que algo en ese funeral le traía malos recuerdos a la mente.
"¿Qué le habrá pasado a esa chica?" se pregunto.
Finalmente, el ataúd toco el fondo del hoyo. Bob y Cuer tomaron un par de palas y comenzaron a cubrir con tierra a los cuerpos. Cada vez que la tierra caía en el ataúd y hacia un ruido sordo, Jo soltaba un sollozo de dolor.
-¡Mi hija! ¡Toasen, Nooo! ¡¡Lévame a mí!!
Nadie estuvo muy atento a los gritos desgarradores… pero al escuchar la palabra "hija" Ángel se sorprendió. Miro a Jo, quien tirada en el suelo no dejaba de sollozar. Una idea alocada apareció en su cabeza…
Sí, todo encajaba… Jo siempre regalaba cosas a Toasen… Toasen siempre tenía lo mejor, siempre era consentida… recibía un trato especial… ¿podría ser?
Wallace dejo correr una lágrima por su mejilla. Vaya, se había vuelto bastante suave en los últimos años.
Tenía en sus manos a Near. Y frente a él, estaba Alexei, quien parecía estar teniendo un colapso nervioso.
"Pobre chica… no debería haber venido."
Tantas muertes en tan poco tiempo… había sido un golpe duro.
No sabía que había pasado… de pronto, Hec muerto… Toasen muerta… y otro huérfano para el Orfanato.
No permitiría más muertes. No más.
De pronto, el computador desde donde Near, en algún lugar remoto del mundo, contemplaba la escena, comenzó a pesar más. Le comenzaron a sudar las manos. "Near… no quiero que mueras…"
¿Dónde habían quedado los momentos felices? ¿La justicia, el amor? ¿Dónde estaba el amor? ¿De qué mundo estaban rodeados…? Era un mundo donde matar a inocentes era cada vez más común. Donde era común que los noticieros avisaran cientos de muertes… que la pobreza fuera considerado un "mal" pero nunca nadie hacia nada por evitarlo. ¿Qué sucedía con el mundo?
¿No podían vivir en un mundo perfecto?
Cuando la tierra estuvo en su lugar, y el ataúd con ambos cuerpos descansara debajo de ellos, cada uno comenzó a dejar una rosa blanca sobre la recién removía tierra.
La única persona que no dejo una rosa, fue la que mas invisible era. Alexei, por el hecho de haber llegado tarde, se había quedado con las manos vacías.
Cuando al fin todos hubiesen aportado su rosa, hubo un silencio sepulcral. Un silencio digno de un funeral, donde parecía que el mundo entero hubiera callado, dando sus condolencias a la desdichada noticia.
Quizás habían esperado que Near digiera algo. Pero, apenas toda la ceremonia concluyo, todos comenzaron a alejarse, en silencio, a sus habitaciones, dispuesto a pasar el día más triste de sus vidas.
-Hec murió en la madrugada de hoy por un accidente automovilístico. La carretera tenia hielo por la nevada de ayer y Hec no tuvo las precauciones necesarias. Su muerte fue instantánea, al llegar la ambulancia ya estaba muerta. Su cuerpo quedo irreconocible.
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-¿Cómo esta?- pregunto Near.
-¿Quién?
-La alumna que encontró a Toasen.
-Oh.- suspiro Wallace. La noche caía en su ventana, y su habitación estaba oscura, tan solo iluminada por la luz del computador donde hablaba con "N".- La niña quedo completamente… destrozada. Digamos que… le afecta mucho la muerte. Su familia tuvo muchos problemas con ella… y hay muchos rumores. La niña está en su habitación, descansando.
-¿Puedo saber su nombre?
"¿Para qué quiere Near saber el nombre de Alexei? ¿Tendrá alguna teoría o algo así?"
-Er, si. Alexei.
-De acuerdo, muchas gracias, señor Wallace. Ahora, por favor continúe con el recuento de datos.- respondió Near.
-Cerca de los baños, otro alumno escucho a Alexei gritar. Entro al baño y descubrió la escena: Toasen colgada y muerta, y Alexei desmayada. El muchacho se llevo a Alexei a la enfermería, donde afortunadamente estaba Jo. El chico le aviso de Toasen, y Jo con muchas dificultades, pudo salvar al hijo de Hec.
-¿Qué alumno encontró a Alexei y la otra chica?
Wallace suspiró.
-Gelsu.
-¿El sucesor de Hec? Una coincidencia bastante extraña. Continúe.
-El bebé de Hec y Toasen, se llama Sid y ahora se encuentra en la enfermería, durmiendo con Jo. El profesor los protege en caso de que exista alguna emergencia. Jo, por su parte, está completamente destruida. Le dimos a ella y a Alexei una pastilla para dormir.
-Bien. ¿Algo más?
-Después de la muerte de Hec, han venido varias personas, como ya te dije… Hec tenía una esposa, y encontramos gracias a ese hombre de El Barrio, varios documentos, fotos y videos donde se comprueban los rumores sobre Hec. Tiene una deuda con Bob de más de 2 millones de dólares. Traficaban drogas. Es decepcionante descubrir el engaño de Hec, hasta ahora.
-¿Dónde están la esposa y Bob?
-La esposa duerme aquí esta noche. Bob se acaba de ir, pero firme un contrato donde aceptaría pagar la deuda de Hec. Ahora, Near… ¿pensaste en mi propuesta sobre el sucesor de Hec?
-Por supuesto, señor Wallace. He tomado una decisión.
"-Mira esto.- le dijo su madre, jalándole el brazo con fuerza hasta el baño. Sobre el lavabo había un bote de pastillas.- Si te tomas muchas de esas.- señalo el bote.- te mueres. Yo quiero que te mueras.
-Mi…mamá…- tartamudeo Alexei. Tenía dos años, pero hablaba mucho más que su hermana, Anastasia. La madre sonrió y tomo el bote, vaciándose varias pastillas en la mano con la que no sostenía el brazo de Alexei.- ¡No!
La madre le acerco las pastillas a la boca y Alexei comenzó a retorcerse, para no tomárselas. Comenzó a gritar.
-Shh.- le dijo su madre, dejando las pastillas en el suelo y tapándole la boca con la mano libre. - ¿Te da miedo morir? ¡Contéstame!
La madre le pellizco la mejilla con fuerza. Entre lágrimas, Alexei asintió.
-¿Te da miedo morir, loca? Qué bueno. Todo lo que le sucede a Anastasia es tu culpa, ¿sabes? Tú arruinaste mi vida. Pero ahora, necesito de tu cuerpo para salvar a mi hija. Apenas y Anastasia este bien, yo te mataré.
-¡Mamá, no!- murmuro Alexei, con la mano de su madre en la boca.- ¡No!
-¿Élodie? ¿Qué le haces a Alexandra?- pregunto una voz masculina."
"Papá…" pensó Alexei, recostada en su cama, mirando el techo. Un libro de fotos estaba abierto, a su lado. Y una imagen de su madre, su padre y Anastasia. "Papá… eres un idiota."
Comenzó a juguetear con la pastilla que tenía en su mano derecha.
"Si te tomas muchas de esas.- señalo el bote.- te mueres. Yo quiero que te mueras."
Sin ponerle mucha atención, detuvo la pastilla entre sus dedos pulgar e índice, y la apretó hasta que de la pastilla no quedará más que polvo con un olor fuerte a químicos y medicamento.
Vaya, ese olor de nuevo. Una mezcla de alcohol, pero un alcohol que no recordaba a bebidas embriagantes y fiestas alocadas. Una mezcla de medicamento, que no recordaba a un resfriado por un poco de diversión familiar en la nieve. Una mezcla de lágrimas, que no eran de felicidad… Una mezcla de sangre, que no recordaba a sangre de la nariz que salía por un balón.
Era el aroma de un hospital… un aroma que la había atormentado por varios años. Pero no más.
Escucho a Ángel salir de la habitación de a lado. Suspiro.
"Ya es hora."
-Ya debes de ir a hablar con él.- la apremió El Monstruito. Alexei bufó.
-Ya lo sé.
-¿Y Ed y Cuer? ¿No les pedirás su ayuda?
-No.- se limito a responder. No estaba de humor. De hecho, no estaba de buen humor en lo más mínimo. El Monstruito abrió mucho los ojos.
-¿Y ahora que te sucede, princesa? ¿Por qué no les pides ayuda? ¿Han tenido problemas?-pregunto El Monstruito, en un tono que obviamente pretendía ser meloso y romantico. Alexei le lanzó una mirada burlona.
-No.- dijo, de nuevo, en un tono despreciativo.- Y si me vuelves a llamar princesa, te mataré.
Ahora fue el turno de El Monstruito de reir burlonamente.
-Querida, tan solo amenazas con matar, pero no lo haces… además estoy completamente seguro que no matarás a la única persona que te ha amado, te ama y te amará siempre… Soy la única persona que te ofrece lo que más quieres…inmortalidad y amor.
-¿Seguro que eres el único que me da inmortalidad? ¿No crees que yo misma me puedo dar ese lujo?- respondió Alexei, sin quitar la vista del techo. "Alexei, cállate… ya no digas más o el maldito shinigami sospechará… tranquila…"
-No puedes hacerlo sin mí. Pero, ¿Qué hay sobre el amor? ¿Hay alguien más? Si lo hay, lo mataré.
"Maldito mentiroso… lo odio."
-No hay "alguien más", Monstruito… Lo siento, he sido grosera…-se disculpó, mientras se ponía de pie y la cabeza le daba vueltas. Cerró los ojos.- pero simplemente no me agrada para nada la muerte de Toasen y Hec… Es hora de decirle a Ángel quiénes somos y que queremos.
Su estomago estaba inquieto por dos motivos: Primeramente, tenía hambre.
Segundo. Su estomago se revolvía de nervios.
Después de comer solo en el comedor un emparedado de pollo, inició el camino de regreso a su habitación.
Sus manos no paraban de temblar. Sentía que en cualquier momento, alguien llegaría y lo acusaría del crimen.
Poco a poco se tranquilizaba. Lo tranquilizaba saber que había hecho lo correcto matando a Hec… Si, las razones por las que lo había matado…
Pero, de todas maneras… era un asesinato. Y si quería continuar con esta misión… Debía atreverse a matar de nuevo. Pero ahora sí, a un criminal.
Caminaba distraído, pensante, por los jardines nevados y fríos, en dirección a su habitación. No había nadie fuera… Escucho a un bebé llorar en la enfermería y se sobresalto. Tardaría en acostumbrarse a los lloriqueos de Sid.
-¿Ángel? ¿Qué te pasa?- le pregunto Misa, preocupada. Ángel la ignoró.- ¿Por qué no me respondes?
-Si me ven hablando solo, creerán que estoy loco.-murmuro Ángel, entre dientes, tratando de no mover los labios. Misa asintió, pero siguió hablando.
-¿Qué te preocupa? ¿No sabes que haces? ¿Necesitas ayuda?
Ángel suspiró, mientras llegaba al pasillo donde estaba su habitación. Necesitaba mucha ayuda. Necesitaba un plan.
Necesitaba nombres y rostros de criminales. Pero, ¿de dónde los sacaba en un lugar tan aislado, sin televisión, sin internet, como el Orfanato Wammy?Necesitaba escribir los nombres en la Death Note… pero, ¿Cuándo? ¿Dónde? Si, podía hacerlo en su habitación… pero, ¿a qué horas? Si, podía hacerlo en la noche, pero… ¿Y si alguien notaba que los asesinatos se producían solo en la noche, justamente cuando él estaba solo?Tenía que matar continuamente, a todas horas…
Abrió la puerta de su habitación, y se sorprendió al notar el frio que hacía. Pero entonces…
-Hola, Matsuda.
Todo sucedió demasiado rápido. Demasiado. Algo detrás de él le tapo la boca, impidiéndole gritar.
-¡Ángel, no!- grito Misa, quedándose petrificada. Ángel sintió como alguien le tapaba los ojos con una tela.
Ángel comenzó a moverse, desesperado por escapar de esas manos frías que lo sostenían. Eran unas manos pequeñas y delicadas, pero fuertes. ¿Más fuertes que él, acaso?
-Quédate quieto y no te haré nada.
Ángel se detuvo, al sentir el filo de una navaja en su espalda. Reconocía esa voz. Con la boca cubierta, trato de gritar un nombre.
"Alexei."
Alexei tiróde él, y de pronto, Ángel cayo sentado en una silla rígida y de madera. Inmediatamente, ella comenzó a amarrarle las manos y las piernas a la silla. Estaba atrapado e inmóvil.
"¿Desde cuándo ella es tan fuerte?"
Atrapado, sin poder ver, gritar o moverse, solo se podía preguntar algo:
"¿Qué demonios sucede?"
- El shinigami no hará nada, en principio, por restringir el uso de la Death Note, ya sea obligando su uso o evitando alguna muerte.
Bien…
1.- ¿notaron que en el capítulo 11 y 12… se menciona tres veces una palabra? ¿Saben cuál es? De acuerdo, no es una gran pista…dejémoslo ahí:
-a----e
2.-¿Así que Ángel protegió a Alexei? Vemos que al escucharla gritar, entro al baño de chicas, la cargo y la llevo a la enfermería, donde aviso del cadáver de Toasen en el baño. Y gracias a eso, Jo logro salvar al bebé.Una serie de coincidencias… tenemos en cuenta una cosa: Ángel rescatándola… ¿le debe una, no?
3.- ¿Qué significan las pesadillas de Alexei?¿Sus aliados atacándola… la luz al final…? ¿Qué son?
4.- Vaya, vaya… ¿Así que Hec tenía algunos secretillos?¿Cómo reaccionó Ángel? Ángel considero a Hec indigno. Y se sintió feliz de haberlo matado. Y Toasen… él no quería matarla… pero el engaño del embarazo, le recordó a Ángel que había vivido toda su vida dentro de un engaño… yeso le hizo creer que la muerte de Toasen también era necesaria. Un Kira más estricto que el anterior… Light solo mataba a criminales… y Ángel quiere matar a criminales y gente que él consideré no digna. ¿Quiénes serán dignos para nuestro nuevo Kira?
5.- A Ángel no le agrada para nada el suicidio… ¿recuerdan el segundo capítulo? A Ángel le preguntan que si cree que Sayu murió por suicidio… él lo niega rotundamente. Toasen se suicida… y Ángel cree que Toasen merece morir.
6.- Algo muy extraño, según yo, es la relación entre Alexei y El Monstruito. ¿Qué piensan de ella?
7.- ¿Tienen listas sus teorías de Alexei? En el próximo capítulo, finalmente, el secreto se revela. ¿Notaron el cambio en la portada? La portada continuamente cambia, y les diré porque: esta historia se divide en etapas. Cada vez que finaliza una etapa y empieza otra, hay un cambio en la portada.La primera etapa termina hasta el capítulo 4, donde terminan los capítulos introductorios. Agregó una nueva imagen a la portada en esa ocasión. Acabamos de terminar con este capítulo la segunda etapa y eso se debe el cambio. ¿De quién creen que son las frases nuevas? Quizás esas frases sean algunos adelantos de lo que sucederá próximamente…