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Almas Gemelas — capítulo 3

Tom bajó del tren. Los muchachos se mantuvieron junto a él pero no les daba importancia.

Miles de pensamientos atravesaban su mente. Estaba a punto de entrar a Hogwarts...Había abandonado el orfanato... Iba a desarrollar su magia...

Una voz impaciente y suave interrumpió sus pensamientos.

-¡Si no te das prisa,perderás la barca y el que avisa no es traidor!

Se volvió a ver quien era la que había hablado. Era una chica no más alta que él,con la piel blanca como la nieve. Sus cabellos parecían bailar al ritmo del viento. Eran largos,rizados y castaños.

La miró a los ojos. Eran de un azul cristalino como el hielo.

-Ya me había dado cuenta yo solito,gracias-contestó con frialdad.

Ella ladeó la cabeza y le espetó:

-No lo parecía,más bien estabas en tu propio mundo.

Tom le iba a responder pero la joven ya se había ido a su barca junto a tres chicas más.

Suspiró con resignación y se montó en una de las barcas que habían quedado libre. Dos chicos se montaron también

Navegó junto a los demás hasta el castillo hasta que vio algo que lo dejó sin aliento.

Era Hogwarts. La luna brillaba sobre el castillo,mostrándose en todo su esplendor. La imagen era hermosa e impresionante.Sobrecogido,Tom siguió dándole al remo.

Cuando llegaron, Dumbledore los estaba esperando. Tom estaba inquieto ante su presencia pero lo disimulaba con extrema facilidad.

-Os quiero dar la bienvenida ante todo-comentó el profesor- Las normas os la explicará el director Dippet. Cuando entréis al Gran Comedor,sereís seleccionados a distintas casas.

Dumbledore siguió explicando,pero Tom ya no le prestaba atención. Al fin y al cabo,se había informado bien en los libros del colegio.

Anhelaba de una forma extraña estar en Slytherin,como si su instinto le dijese a gritos que esa era SU casa.

El profesor de transformaciones terminó su discurso y los guió hasta el Gran Comedor.

Se notaba que había nervios y tensión entre los alumnos de primero. Tom no estaba nervioso pero si sentía esa inquietante necesidad de estar en Slytherin.

Dumbledore se colocó junto a un taburete que sostenía un sombrero viejo y ajado. Al parecer,era el sombrero seleccionador,el que iba a mandarles a una determinada casa...

  • Arguis,Cassandra!

Una niña rubia se apresuro a sentarse en el taburete,asustada.

-Hufflepuff!

La mesa entera de Hufflepuff aplaudió. La chica,aliviada y satisfecha,corrió y se sentó junto a ellos.

"Atajos de inútiles" pensó Tom.

Siguieron nombrado a niños,que al principio parecían nerviosos pero después reaccionaban como Cassandra.

Hasta que entonces,Dumbledore exclamó:

  • Dakya, Alexandra!

Era la chica que le había apremiado para subirse a la barca. Tom tuvo el presentimiento de que no iba a ser la única vez que discutieran.

Tras unos minutos de silencio,el sombrero por fin gritó:

-Ravenclaw!

Se notaba que Alexandra estaba nerviosa pero fue con un aire decidido hasta la mesa de Ravenclaw,donde la aplaudían sin cesar.

-Riddle,Tom

Era el momento que estaba esperando. Lo tenían que mandar a Slytherin,debían de hacerlo.

No sabia la razón,pero el sentía que si lo ponían en cualquier otra casa,Hogwarts no tendría sentido...

Se sentó en el taburete...Dumbledore puso el sombrero sobre su cabeza...

No le dio tiempo ni a pensar. Apenas le había rozado cuando el sombrero gritó como si tuviera pulmones:

-SLYTHERIN!!