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Historia 51032 — capítulo 1

Desperté en una sala oscura. La conocía, pero ¿Cómo había ido a para a casa de Micaela? No estaba seguro, pero pensé que tenía algo que ver con la borrachera y el juego de anoche. Si, eso debía de ser, y de seguro, Mika me había dejado dormir aquella noche en su casa.

Decidí dormir un poco más, porque todavía era muy temprano, y era de mal gusto despertar a la familia de Mika que dormía en ese momento.

Pero no podía dormir, ni cerrar los ojos, para conciliar el sueño.

Ella, Mika es mi mejor amiga, y espero que en un futuro, mi novia, pero no quiero dañar esta hermosa amistad con lo que podría ser un capricho, eso es mejor dejarlo para más tarde.

Conocía muy bien la casa de ella, pero como no hacerlo, si viví gran parte del verano aquí. Fue mi refugio cuando me peleaba con mis padres, su familia era como si fuera la mía realmente.

Y escuché un sollozo, en una habitación, en la habitación de Mika

Me levanté despacio, y me traté de quitar los zapatos ¿Creen que pude? ¡No! Eso fue extraño. Parecía que mis zapatos estaban pegados con brujita, porque, aunque más lo intenté, los malditos zapatos no salieron, ni los nudos se desataron.

Pensando que estaba aún borracho, por no haber podido sacarme los zapatos, fui lo más despacio y silenciosamente que pude, hacia la habitación de mi amiga.

Mika dormía, pero sollozaba mucho. Parecía que sus sueños eran tristes y deprimentes.

Fui despacio, para abrazarla -claro, no se podía desaprovechar esa oportunidad- y tratar de despertarla con suavidad.

Tampoco logré despertarla.

Ella lloraba, y de repente, despertó. Vio hacia la ventana, y notó que estaba amaneciendo. Pero en vez de levantarse o secarse las lágrimas, siguió llorando, abrazando una camiseta. Esa camiseta me era familiar. ¿Acaso era la mía, la que había utilizado ayer, por la noche?

Sí, era la mía, pero estaba con sangre.

No entendía nada, por lo que salí rápido. Aunque estaba al lado de ella, ella no me vio. Talvez las lágrimas no la dejaron verme.

Cuando salí de su habitación, vi a sus padres susurrar en el comedor. Los saludé con un ¡buenos días!, pero no notaron mi presencia. De seguro estaba pasando algo malo.

Regresé al sofá, en donde había dormido un poco de aquella extraña noche, de la cual no recordaba nada de nada.

No sabía si salir de ahí, y regresar a mi casa, en la cual, sería recibido con algunos gritos y palabrotas de mis padres, por no haber dormido en mi casa. Talvez les había avisado, y no me acordaba.

Pensé que lo mejor, sería volver a casa, aunque sea para oír unos cuantos regaños, eso no importaba. Sólo iba a regresar para cambiarme de ropa. Por primera vez en esa mañana, vi que ropa llevaba puesto.

Estaba con unos jeans rotos en las rodillas,-que según decía mi abuelo, estaban así porque un perro enorme me había atacado y sólo me había roto un poco el Jean- una camiseta a rayas blancas y negras, que más parecía una cebra -regalo de cumpleaños de Mika- y unos convers negros, con unas calaveras, y unas extrañas formas en color rojo sangre.

Cuando llegué a casa -la mía está a sólo dos cuadras de la de mi amiga- encontré la puerta principal mal cerrada. Eso me dio mala espina

Entré lo más cautelosamente posible, por si acaso debía salir corriendo -pónganse que estén asaltando mi casa- pero no había nada por lo cual salir corriendo.

La casa estaba desordenada, pero estaba más desordenada de lo habitual. Iba a entrar en mi habitación, cuando sonó el teléfono.

El teléfono estaba en la cocina, muy lejos de donde estaba yo. Aunque fui a contestar lo más rápido que pude, no lo logré, y en cambio, alguien dejó un mensaje en el contestador telefónico.

  • ¿Aló? ¿Aló? ¡Mamá! -era la voz de mi hermana- ¿Estás ahí? Recibí tu llamada. No te entendí casi nada, ¿Algo malo está pasando? ¡Por favor, respóndeme cuando regreses! ¿Y mi hermano? ¡¿Dónde está Alexander?! ¡Alex, responde, que es urgente! -juro que nunca la había escuchado llamarme de esa manera, tan histérica y preocupada al mismo tiempo- ¡Por favor, que alguien me conteste! -chilló ella

Estaba por contestarla, aplastando el botón de altavoz, pero este no se quiso accionar. Tampoco podía levantar el auricular. Aplasté una y otra vez el botón rosado, hasta que Nicole asentó, al no obtener respuesta.

  • ¡Nicole! ¡¿Qué pasa?! ¡Algo me está ocurriendo! -dije a la nada

Aquello me dejó en Know Out. Era extraño, peor no me había dado cuenta que de repente, todo estaba de una manera muy extraña. No, no era eso. Era yo.

No me había fijado, pero sentía las cosas totalmente diferentes, ni tampoco me había fijado que estaba corriendo por la calle, en dirección de la casa de Mika.

Cuando alcancé la casa de ella, vi a unos policías salir de ahí. Los padres de ella, fueron con los policías, dejándola sola. También habían dejado la puerta abierta.

Miré hacia adentro, y la vi -ya saben a quien me refiero- acurrucada en el mismo sillón, en donde yo había dormido. Ella seguía abrazando la camiseta que parecía que tenía sangre -y que se parecía a la mía- Pero ahora que me fijaba bien, en ese sillón, también había rastros de sangre.

Eso me preocupó mucho más de lo que ya estaba.

Me senté al lado de Mika, pero ella no se dignó en mirarme. Entonces, la oí susurrar

  • Perdóname, por favor, perdóname

  • ¿Pero, que te voy a perdonar?

  • Perdóname, por favor Alex, perdóname -siguió ella, sin escucharme

  • Tranquila, ya pasó -y lo que me preguntaba era: ¿Qué sería que pasó?

  • No….no fue mi intención -tartamudeaba- ¡Te lo juro!

  • Lo sé, no fue tu culpa

  • Te juro, yo no quería hacerte daño, no quería que eso pasara -siguió hablando, sin dirigirse a mi- Yo no quería matarte

Entonces, lo entendí todo.

Aquella fiesta, había sido mí fiesta, la fiesta de cumpleaños que me había preparado de sorpresa Mika con otros amigos, en la casa de ella.

Recordé que había tomado todo lo que había en la estantería de vinos de ella. Estaba en las últimas. Estaba borracho.

Todo el mundo se había ido. Sólo estábamos Mika y yo, en la oscuridad de la gran sala de su casa. Veía luces de colores, que no sabía de donde procedían, cuando un brillo dorado llamó mi atención.

Aquella sala estaba hecha un desastre, que parecía que tardarían años en ponerla cómo estaba antes.

Alguien había hecho caer un cuadro, el cuál ocultaba un trozo de una pared falsa, que al mismo tiempo, estaba rota gran parte -creo que ahí habían tirado una botella de trago- y en aquella parte desnuda, se notó una pistola dorada, una pistola de oro

Yo jamás había cogido una pistola - ¡en serio!- y además, cómo no estaba en mis cinco sentidos -me fallaron todos al mismo tiempo- La cogí con verdadera admiración.

La tenía en mis manos. Por primera vez en mi vida, cogía un arma, y esta, era el arma más cara y lujosa que cogería en mi vida. E hice una estupidez con ella

Comencé a tirarla al aire, y tratar de cogerla con la mano -si, mala parodia de los malos del viejo oeste- y varias veces se cayó. No tengo la menor idea de cómo no disparó hasta esos momentos.

Mika, harta de verme jugar con eso, decidió poner fin a mi dichoso jueguito. Pero yo no la dejé.

Comenzamos a forcejear, y ella me decía que la tenía que soltar, que me iba ha hacer daño. Yo tomé eso como un chiste, y seguí así, hasta que, uno de los dos, disparó. Aquella bala, había dado en el corazón de uno de nosotros. No me había dado cuenta, de que habíamos llegado hasta el sofá, en el cual, yo caí.

Ese disparo me mató.

Hasta ese entonces, estaba completo, sin una sola herida. Estaba igual que la noche en la cual morí, y era porque no sabía lo que había pasado.

Ahora sentía un fuerte dolor en mi pecho, y un chorro de sangre comenzó a bajar por mi tórax.

Miré a Mika, que estaba a sólo unos centímetros de mí, viendo la mancha de sangre que estaba en el sofá, en donde yo había muerto.

  • Yo te maté. Lo siento.

Entonces, desaparecí, al comprender lo que realmente sucedió.

Bueno, creo que han de notar que me gusta matar a la gente ¿no?jeje. Esta historia, creo que va a participar en el concurso, pero estoy indesisa entre Yo te maté, ¡salvar el planeta! y Looney City. Haz clik en el botón comentar este capítulo, y me harás feliz ^^