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Historia 51467 — capítulo 1

Es una verdad universalmente reconocida que todo hombre toda mujer soltera, poseedora de una gran fortuna, necesita esposa esposo… Pero bueno, aquí a casi nadie le importa la opinión de la chica en cuestión que llega a un nuevo vecindario, cuando ya algunos de los residentes la consideran propiedad de uno o para los hijos.

  • Oye vieja- le dijo su querido esposo - ¿Ya te enteraste que alguien rentó la propiedad del parque Devon? -

  • No- le respondió la Señora Weasley.

-Pues mira tú que si la rentaron- insistía el señor Weasley - El señor Diggory vino hace un momento y me lo comentó todo-

-Ajá- La señora Weasley no se esforzó en contestarle, seguía con su papeleo.

-… ¿Y no quieres saber quien la ha rentado? - Le decía el señor Weasley al borde de la emoción.

La señora Wealey volteó a ver a su señor, quien tenía los ojos bien abiertos, alzaba las cejas una y otra vez y su boca tenía una gran sonrisa. Ella solo pudo soltar un suspiro y le respondió.

-Bueno, parece que tienes todas las intenciones de contarme… Haber viejo, dime ¿quién ha rentado la propiedad del parque Devon? -

El señor Weasley no esperó ni n segundo y empezó a soltar toda la información

-Como te decía, el señor Diggory me contó que la propiedad ha sido rentada por una joven señorita, muy adinerada- recalcó eso ultimo el señor Weasley- del norte de Inglaterra. Llegaron el lunes pasado en una gran carrosa, y al parecer le gustó tanto el lugar que llegó a un acuerdo con los Fawcett. En un par de semanas se vendrá a vivir, de hecho, durante esta semana mandará algunos de sus empleados.

  • ¿Cómo se llama la chica? -

-Granger-

-Hmmm… ¿Y está casada o soltera?

-Ay viejita linda ¡por supuesto que está soltera! Y con una gran fortuna, cuatro o cinco mil galeones al año ¡Perfecta para uno de nuestros hijos!- daba brinquitos por toda la habitación el señor Weasley.

-Ay hombre, tú y tus intereses monetarios-

  • ¿Yo interesado? Como crees eso de mí ¡me ofendes!- exclamó el señor Weasley - Lo más posible es que ella se enamore de uno de nuestros hijos- Añadió el señor Weasley colocando sus manos juntas sobre su mejilla y empezando a parpadear soñadora y románticamente -Y por ello debes concertar una cita con ella tan pronto llegue -

  • ¡Patrañas hombre! Manda a los chicos, o tú llévalos, son tan guapos que incluso hasta esa chica puede enamorarse de ti.

-Ni que estuviera tan guapo mujer, bien sabes que teniendo cinco hijos varones, uno tiene que sacrificar su tiempo, fuerza y sobre todo belleza para verlos felizmente casados- respondió soltando un suspiro -Pero ese no es el punto, tienes que hablar con la señorita Granger en cuanto se instale-

-Voy a pensarlo-

-Pensar en tus hijos es lo que deberías de hacer, los Diggory y los Lovegood ya tienen en mente el hacer una visita, y bien sabes que nosotros no podemos ir si tu no vas a presentarte primero- le dijo el señor Weasley en tono de reclamo

-No seas tan escandaloso Arthur, seguro a esa señorita Granger le gustará verte, ya que tu le llevarás una carta de mi parte, en la cual doy consentimiento de que se case con alguno de nuestros hijos, ¿y por qué no? Abogar a favor de mi querido Ronald.

  • ¡Ah no! Así no se vale, Ronald no es mejor que los demás- le regañó el señor Weasley- Harry es mucho más guapo que Ronald, y Fred es mucho más alegre, pero tú siempre lo prefieres a él. Yo no sé por qué haces ese tipo de preferencias con ellos, solo me haces disgustar y haces que se me derrame la bilis, no tienes compasión de mi pobre hígado-

-Ay viejo, después de tantos años juntos, ya estoy acostumbrada a tus quejas del hígado-

  • ¡No tienes idea de cuánto sufro!

-No seas tan quejumbroso, al rato se te pasa, y te pondrás bien, y vas a vivir para ver a muchas señoritas adineradas cortejar a tus hijos

-Y de que serviría si tú no irías a visitarles primero

-Está bien, si de eso depende, cuando aparezcan aquí, yo los he de visitar a todos.

Tantos años de matrimonio y el señor Weasley nunca iba a entender esa mezcla tan rara de ocurrencia, sarcasmo, capricho y reserva de la señora Weasley. Pero bueno, siendo un hombre de pocas neuronas, algo inculto y temperamental, y siendo su principal meta ver felizmente casados a sus hijos, que más se podía esperar de él.