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Historia 51510 — capítulo 33
Todo era demasiado confuso ahora…No recordaba como había llegado ahí…había veces en las que simplemente no recordaba lo ultimo que había hecho, pero estaba completamente seguro de que esta vez era muchos mas peligroso que las otras veces. Caminaba sin rumbo entre los aterrorizantes árboles que ofrecía esa noche el Bosque Prohibido…no lograba recordar nada antes de aparecer sobre la raíz de un árbol grande… "Escapa de ella, no le des importancia…ven a mi"…eso fue lo último que escucho antes de escapar del castillo, dejando a su novia sola en el baile…eso probablemente le haría ganarse un bofetón…pero ahora sus pensamientos no se centraban en eso…si no en la voz que serpentinamente murmuraba en su cabeza.
*"Sigue caminando, Potter. Pronto llegaras…"*repetía la voz cada vez que parecía desfallecer.
Quería detenerse y regresar al castillo…pero sus piernas no respondían…como si estuvieran en un estado hipnótico… Odiaba que se metieran en su mente, él lo había estado haciendo desde que la maldita cicatriz apareció en su sien, en la ultima prueba de cuarto año…desde ese momento su vida comenzó a ser un infierno. Por alguna razón la estupida cicatriz parecía ser una clase de vinculo obscuro con el hijo del señor tenebroso…Su padre le había contado durante su niñez sobre su aparente vinculo con Lord Voldemort, la verdad nunca le había prestado atención a ese tema, lo único que le interesaba en ese momento eran las muecas que hacia su padre al simular como Voldemort moría después de lanzar un "Avada Kedavra"…con el tiempo tuvo que asumir que lanzar esa maldición es mucho mas serio de lo que creía en su niñez…Pero algo que su padre había contado sobre la cicatriz en la ultima cena familiar le había hecho atender un poco mas a lo que decía su padre.
V. R. (Visión retrospectiva)
-Entonces decidimos transformarnos los siete en Harry…-contaba el tío Ron, apenas entendible, gracias a la boca llena de comida-…Fue muy divertido ver como era Harry por dentro…-todos los adultos le voltearon a ver sorprendidos, mientras los chicos soltaban risas socarronas-…ya saben, poder comprobar que Ginny mentía acerca de lo del Hipogrifo…ese tatuaje…
-¡Shtt!-le calló al tiempo, Ginny, quien temió la reacción de sus hijos ante las historias rebeldes de Harry.
-¿Papá tenia un tatuaje?-preguntò Albus sorprendido, captando el mensaje antes que sus hermanos-¡Yo quiero uno!
-No, no, no-negó Ginny rápidamente, mirando con desaprobación a su hermano, quien intentaba ocultar la risa.
-¡Yo también!-le secundó James con entusiasmo, no era que estuvieran muy convencidos de que los dejarían ponérselo, pero al menos tendrían un chantaje.
-¡Nadie se pondrá un tatuaje mientras yo viva!-advirtió su papá con gesto imponente.
-¡Vale!-aceptó James entusiasmado-¡Solo tengo que esperar un par de años mas!
-¡James!-lo reprendió su abuela Molly, intentando aguantar la risa.
-Lo lamento…-se disculpó el pelirrojo-…No te ofendas, papá. Pero debes admitirlo…ya estás algo viejo.
-Puede que ya no este tan joven como antes, pero eso no me convierte en viejo. Creo que en realidad me estoy volviendo mayor-dijo su padre resignado.
-¡Además, mira tus canas! ¡Tu cara se arruga, tus huesos truenan!-exageró James burlón.
-James, no te pases-pidió su padre examinando su cabello en una cuchara de plata, y soltando un suspiro al no descubrir nada preocupante-Además...yo nunca eh tenido un tatuaje. Lo más parecido a una marca es mi cicatriz.
-Aunque debes admitir que fue mucho más peligrosa que un tatuaje-comentò Hermione olvidando que había chicos presentes.
-¡Hermione!-advirtió Harry abriendo los ojos desmensuradamente, en señal de que callase.
-Lo lamento…Lo que pasa es que estar veinticinco años casada con Ronald me pega su imprudencia…
-En realidad solo son veinticuatro-corrigió Ron por lo bajo.
-¡No me contradigas! Espera… ¿Cómo que veinticuatro? ¿Qué no sabes cuantos años llevamos casados?-pregunto Hermione horrorizada.
-Bueno…esto…-balbuceó el pelirrojo.
-¡Tío Harry! ¿A que se refería mi mamá?-preguntó Rose rápidamente, interrumpiendo inteligentemente lo que se convertiría en una pequeña, pero incomoda, discusión matrimonial.
Todos los jóvenes y adultos que se encontraban en la casa -Incluidos Teddy y Victoire que se besuqueaban en el sillón -parecieron tornarse de pronto interesados hacia la esquiva respuesta que soltaría Harry.
-No creo que deba hablar de eso con ustedes…-dijo el padre de Albus para zanjar el tema, y todos volvieron a sus pláticas anteriores.
F. V. S. (Fin de visión retrospectiva)
Ese corto recuerdo le hizo despejarse un poco de esa voz que le martillaba la cabeza y lo arrastraba cada vez más hacia dentro de ese espantoso lugar. Su padre jamás llegó a decirle nada mas sobre la cicatriz, pero ese mismo día había despertado a Rose a la media noche para buscar en el despacho de su padre algo que le pudiera ayudar a saber sobre su cicatriz…no encontraron nada.
El recuerdo que había tenido se borraba silenciosamente y se perdía entre la voz serpentina. Su felicidad, que en algún momento parecía haber vuelto, se esfumo en seguida con la misma rapidez del recuerdo. Pronto estuvo de nuevo bajo su control…
-Es algo extraño que Rose cambie de humor de esa manera-comentò Melanie sospechosamente, a una rubia que la seguía con la esperanza de que supiera algo de Albus.
-Rose siempre ah sido bipolar-dijo Giselle jugando preocupadamente con los tirantes de su vestido de satén rosado-¿Estas segura de no haber visto a Albus?
-No lo creo-contesto la azabache-¿No crees que Rose ah estado muy sospechosa últimamente? Es decir, el partido de quiddicth es en una semana y no parece estar entrenando. Es algo extraño… ¿no lo crees?
-Estoy segura de que le ganaran a las águilas, la estas subestimando-dijo Abercrombie pasando a jugar con su cabello-No eh visto a Albus en toda la noche… ¿Dónde crees que se encuentre?
Esa se estaba convirtiendo en una tediosa conversación despreocupadamente preocupante. Ninguna de las dos parecía interesarse mucho por lo que la otra decía…pero ambas personas de quien hablaban tenían mucho mas relación de la que pensaban…y estaban mas cerca de lo que creían.
-¿Han visto a Malfoy?-pregunto Kate uniéndose al dueto que caminaba haciendo preguntas por turnos.
-No, pero con Rose estamos mas que seguras que no lo esta. Si Malfoy se acerca a ella, probablemente abra otra cinta junto a la del Profesor Longbottom…
Eso, claramente, era el humor negro de Stephanie Higgs que se plantaba delante de ellas con la intención de hacerlas dejar de parlotear.
-Hablando de Longbottom… ¿Han visto a Sky?-pregunto Giselle buscando a su alrededor una cabellera rubia, pero las escaleras estaban casi desiertas. Todos estaban enel baile...o eso creía.
-Creo que bailaba con Hugo en la pista… ¿Creen que sepa algo de Rose?-pregunto Melanie frunciendo el entrecejo.
-¿Creen que sepa algo de Albus?
-¿Creen que haya visto a Malfoy?
-¡Oh por una…!-exclamo Steph desesperada-¡Dejen de hacerse preguntas sobre personas distintas! ¡Es completamente desesperante! ¡Eh visto a Rose corriendo hacia el bosque prohibido! ¡Albus se ah salido hacia los terrenos! ¡Y también escuche a la tonta de Bulstrode hablando sobre Malfoy, el fue al Bosque Prohibido! ¡Louis, Fred y Teddy han ido en su busca!
Todo pareció caerse al tiempo en que Steph terminó de quejarse. No era tan fácil como lo había dicho la castaña, las tres sabían mucho más información que ella. Sabían de sobra que Rose, Albus y Scorpius estaban en mucho mas peligro de lo que Higgs imaginaba.
-¿Dónde esta Rose?-pregunto Melanie abriendo los ojos despreocupadamente.
-Te eh dicho que iba al Bosque Prohibido…-contesto Steph sin entender, y miró a las demás en busca de respuestas-¿Para que…?
-Ahora vengo…-dicho esto caminó escaleras arriba.
Se plantó delante de la Señora Gorda y dijo la contraseña rápidamente, negándose a escuchar la entretenida historia que le compartiría la amiga de la señora del cuadro. Giselle, Kate y Steph se miraban alternativamente con muecas de confusión…algo mas que raro estaba pasando.
-¡No!-un grito sonoro se escuchó desde dentro de la sala común de Gryffindor. Eso alerto al trío de chicas que corrió rápidamente al lugar del grito.
La escena era mas que confusa…pero no delataba muestras de ser algo malo, no a simple vista. Melanie sostenía entre sus manos temblorosas un bonito libro de forrados dorados. Pero la pagina que tenia abierta no era nada linda…pues en ella se encontraba una ilustración que mostraba un azabache tirado en el suelo, torturado, con sangre a su ladoy un alma flameante …era peor que ver a alguien morir. Kate miró a la azabache con terror, no tenia idea de que estaba pasando, tampoco sabia que diablos era ese libro, ni porque presentaba esa escena tan desgarradora. Palmeó con su mano el hombro de Steph, que se negaba a mirar esa página y que se aferraba con ambas manos a la almohada donde Giselle estaba sentada, como en estado de trance.
-Díganle a McGonagall que Albus, Rose y Malfoy están en peligro-ordenó la azabache, para después volverse presa de su miedo interno y caer desfallecida en el suelo helado de la habitación.
-¡Melanie!-gritaron con terror las tres jóvenes, que aterrorizadas apartaron el libro, y observaron con miedo las pequeñas letras que venían bajo el dibujo…
"Una tortura de corazón…una sangrienta realidad…una razón perdida…un alma quemada por el odio"
-¡Debemos avisarle a McGonagall!-gritó Steph espantada.
-¡Corran ustedes! ¡Yo me quedaré con ella! ¡Llamen también a la enfermera!-ordenó Kate, presa del miedo…
Era como sentir una gran bofetada miles de veces…era como si su mente jugara con ella…James estaba parado frente a ella mirándola con preocupación…lo sabia, no era un alucinación…pero parecía más una pesadilla.
-¿James Potter?-preguntó atónita, mientras se sacudía los restos de tierra que quedaban en su vestido.
-¡Oh Rose! ¡Que gusto verte!-dijo James con una gran sonrisa, acercándose a ella y abrazándola tan fuerte que parecía que los ojos saldrían de su lugar.
-¡Oh James!-respondió de una forma demasiado alegre-¡Eres un perfecto idiota! ¿Cómo se te ocurre maldito gilipollas? ¿Por qué te fuiste de esa manera, pedazo de estupido? ¡Juro que si no estuviera tan mareada y cansada te partiría tu maldito trasero en dos!
El pelirrojo retrocedió temeroso, no solo porque tenia a Rose Weasley echando chispas desde el fondo de su aterrorizante espíritu, sino también porque lo golpes que esta le proponíaeran mucho mas dolorosos que sus insultos.
-Rosie…-intentó calmarla, pero conocía muy bien a su pequeña prima. Cuando se enojaba ardía Troya.
-¡Eres un ser tan despreciable! ¿Cómo demonios te atreves a cometer semejante estupidez? Siéndote sincera toda mi vida pensé que harías algo como esto… ¿Pero irte? ¡Sin avisar a nadie!
La pelirroja hizo una pausa corta para recuperar su poco color y miro el cielo en un afán de desesperación.
-¡Mira esto!-gritó señalando el bonito vestido que traía puesto-¿Qué crees que sea?
-Pues…un vestido-pronunció James con dificultad.
-¡Claro que no!-gritó Rose echando chispas. Bajó la vista- Bueno, de hecho si es un vestido. ¡Pero ese no es el mensaje!
-Claro, claro-dijo James retrocediendo.
-¡Tu…-lo señaló amenazadoramente con su dedo índice-…y Melanie tenían algo mas que especial! ¡Algo que todos creíamos que terminaría siendo mucho mas que un noviazgo! ¡Una clase de amor que jamás debería destruirse! ¡Pero tú lo hiciste!
James bajó la vista avergonzado y luego la subió examinando a la pelirroja con detenimiento. Ahora lo recordaba bien…
-¿Dónde esta ella?-preguntó James mirando en dirección al castillo apenas visible entre las copas de los árboles.
-Intentando ocultar su tristeza, seguramente-contestó la pelirroja con parquedad.
-¿Crees que pueda perdonarme después de lo que le hice?-preguntó el primogénito de los Potter agarrando con fuerza su varita.
-No-contestó Rose mirándole a los ojos, y en ellos noto, como la esperanza con la cual había tenido el valor de volver se desvanecía tan pronto como un relámpago se escucho en el obscuro cielo-¿Por qué volviste? Solo causaras mas daño, James.
El pelirrojo se quito la negracapa de invierno que traía puesta y dejó ver sus brazos completamente rasguñados…parecía como si hubiera puesto sus brazos en el fuego y luego se hubiera cortado…era demasiado doloroso.
-Eh visto cosas, Rose…-dijo James mirando con gestos de disgusto sus múltiples heridas-…eh venido porque se que las cosas ahora no están para nada bien…Ayer tuve una especie de visión…
-…-Rose arrugó la nariz con confusión, pero no se atrevió a decir algo.
-…Melanie estaba en esa visión…-continuó James haciendo resbalar una silenciosa lagrima por su mejilla manchada por el fuego-…Ella moría…lentamente…-Rose retrocedió un poco asustada, pero siguió escuchando-…ella moría ante mis ojos lentamente…pero no podía hacer nada…Estaba luchando entre fuego para llegar a ella…no sentía nada…Llegue a su lado y toque su mano…entonces todo pareció arder.
-¿Pero que…?-preguntó la pelirroja confundida, eso no parecía responder ninguna de sus preguntas.
-Desperté ardiendo…mi propio sueño me quemó vivo…
-Eso es…imposible-dijo Rose frunciendo el entrecejo y lo miró confusa.
-Rose, la única que puede tener sueños premonitorios aquí es Melanie…-explicó James, al notar que su prima no paresia estar entendiéndole ni una palabra-…ya había tenido sueños como este, pero nunca los había podido sentir.
-¡Eso es imposible!-repitióla pelirroja subiendo un poco el volumen de su voz-¿Estas tratando de decirme que Melanie esta poniéndose un poco obscura?-preguntó absurdamente.
-Todos sabemos que Melanie tiene esa magia obscura desde que nació…Pero no es a eso a lo que me refiero…
-¿Entonces a que rayos de refieres, James?-preguntó molesta.
-La ultima vez que paso esto fue el primer día después de mi fuga…-dijo bajando la cabeza al recordar su tontería-…Ella…Soñé que unos mortifagos la torturaban lentamente, no podía soportarlo…Pero entonces cuando iba a salvarla toque su brazo frágil y sentí un Imperius…Créeme Rose, no era cualquier otra clase de dolor… ¡Era una maldición!
-Pero eso es…
-¡No es imposible!-grito James cortando la frase que repetiría por tercera vez-Se que algo pasa con ella…Es como un vinculo, investigue todo lo que pude pero ninguna información me ayudaba…Vine a pedirte ayuda, Rose.
-No esperes que te ayude después de lo que hiciste…-dijo la pelirroja con rostro indignado-¿Acaso piensas que lo que hiciste fue una aventurilla solamente? ¡James eres tan idiota!
Esa no era la clase de respuesta que James Potter estaba esperando…La verdad era que nada de lo que había pasado los meses anteriores durante su fuga era lo que había planeado.
-¿Cómo pudiste ser tan estupido? Me dejaste… ¡A mi!...Sola, responsabilizándome del equipo de Gryffindor... ¡Es demasiado para una sola persona! Además… ¡Abandonaste a tu hermano! ¡Ahora que más te necesita! ¡Dejaste a tu familia sola! ¡Eres un…!
- ¿Podrías dejar de insultarme?-suplicó James, intentando hacer salir casa insulto que su pequeña prima le había gritado.
-No-respondió con una pequeña mueca de molestia.
-Mira Rose…No vine aquí para ser insultado…Tedd, Fred y Louis lo han hecho lo suficiente…-dijo James bastante enojado, haciendo que la pelirroja se calmara y se dedicara solamente a recuperar su tranquilidad.
-¿Tedd, Fred y Louis? ¿Ellos han mantenido contacto contigo?-preguntó Rose abriendo los ojos como platos, James solo asintió-Pero James…los haz puesto en peligro a todos.
-No es así…-se defendió el pelirrojo-…Ellos fueron a buscarme, me pidieron que volviera. ¿Acaso no notas esas ausencias en el castillo?
Era molesto aceptarlo…pero su estupido primo tenia la razón…Había días en que Teddy se iba y dejaba sola a Melanie para dar la clase de Defensa. En la última salida a Hogsmage Lily le había dicho que la tienda de Fred había cerrado, y no encontraban a este por ningún lado. Y Louis…bueno, el no podía haber estado apoyando a James, Steph todos los días iba a molestarlo y continuamenteregresaba con dolores de cabeza producto de sus largas discusiones con el rubio Weasley-Delacour… ¡Steph no pudo haber estado mintiéndole a todos solo para cubrir a Louis! ¡Steph no se arriesgaría así! ¡Ellos se odiaban! Volvió la vista hacia James…y descubrió en ellos un toque de victoria y arrepentimiento.
-Supongo que…tienes razón-dijo aceptando su derrota, pero es que en realidad no podía creer que sus amigos le habían engañado de aquella forma.
-Siento decepcionarte, Rose. Pero la mayoría en ese castillo lo supo todo durante mi fuga…
Eso no era lo que le dolía… Ya se había acostumbrado perfectamente a no poder recibir ninguna clase de información que la llevara a sentir que debía hacer algo. Debía enfrentarlo…habían perdido la confianza en ella…Pero lo que le dolía era que James no pudo haber sido suficientemente valiente para contárselo a la persona que amaba.
-Todos menos "ella"… ¿cierto?
Por el rostro que puso James en ese momento, había dado en el blanco de sus sentimientos. Era como mencionarle un pariente muerto a una persona que había logrado superar su dolor. El pelirrojo abrió la boca,intentando hallar algo con que responderle…pero eso nunca paso…
-¡James!-gritó con todas sus fuerzas al verlo desfallecer, sin ninguna razón.
Rose miró a su alrededor en busca de alguna persona que pudiera haberle mandando una maldición a su primo…pero no halló a nadie. Bajó lavista hacia el…seguía respirando, al parecer no era efecto de una maldición, era solo un desmayo. Dio un paso hacia delante para recoger a su primo…un paso en falso diría yo.
Aulló de dolor, miró con terror su pie…estaba completamente segura de que se lo había quebrado…Perdió el equilibrio y cayó al piso, justo al lado de su primo, tanteó un poco en su obscura túnica en busca de su varita, y cuando estuvo segura de haber encontrado el bolsillo…este estaba vació.
-¡Mierda!-gritó enojada,levantó el rostro viendo la oscura noche y sintiendo el roció que cada vez se volvía mas fuerte.
¿Qué cosa podría salir peor? Sintió una pequeña corriente de aire fríocalándole el hueso adolorido y jadeó.
-¡Ayuda!-gritó con la esperanza de que alguien se hallase cerca de ella-¡Necesito ayuda! ¡Por favor! ¡Auxilio!
Volvió a sentir la corriente de aire, seguida por una punzada de dolor, y gritó aun más fuerte. Podrid sonar exagerado, pero Rose pensaba que ya estaba viendo el túnel al paraíso. Vio una luz a lo lejos, y entrecerró los ojos para protegerse de su luminosidad.
-¡No vayas a la luz! ¡No vayas a la luz!-repetía Rose, mientras cerraba sus ojos fuertemente y abrazaba sus rodillas con sus brazos. Dándole una posición de armadillo.
-¿Weasley?-preguntó una voz desagradablemente conocida…la conocía a la perfección.
-¡Oh Merlín! ¡Oigo las voces del infierno!-gritó aterrorizada.
-No soy Satanás, Weasley. Soy Malfoy-dijo Scorpius rodando los ojos, intentando no burlarse de la pocision aparentemente cobarde de Weasley.
-¿Acaso hay alguna diferencia?-preguntò Rose jocosamente
Si iba a perder todo su orgullo en una noche al pedirle ayuda al estupido chico que se hallaba frente a ella, mirándola con una mueca entre burlona e indignada, lo haría a su manera.
-Ja…ja…Que graciosita te has vuelto, Weasley-dijo Scorpius moviendo su cabeza hacia ambos lados y usando una voz un tanto molesta.
Era totalmente extraño…después de todo lo que habían pasado, de tantas cosas que los habían lastimado, de todo el odio que se mandaban con solo mirarse en los pasillos…Pero ellos estaban allí, actuando completamente inmaduros. Como si de pronto el doloroso pasado se hubiese esfumado y solamente quedaran los ingenuos Rose y Scorpius que eran hace dos años…
-Levántate, Weasley-ordenó Scorpius sin siquiera voltear a mirarla, pues este solo veía con curiosidad hacia donde su primo se hallaba.
-No puedo…Creo que me quebré un hueso…es mi pierna…-explicó Rose jadeando.
Scorpius apartó la vista de James, y miro a la pelirroja. Volver a mirarla…tan frágil y débil…no podía soportarlo…su complejo de mártir volvió.
-¿Cómo te lo quebraste?-preguntó el rubio, apoyando a la pelirroja en una piedra y examinando con detenimiento el tobillo de la muchacha.
-La verdad no tengo idea…-contestó Rose avergonzada, y entonces pudo escuchar algo que no había escuchado en mucho tiempo…la risa del Malfoy anterior…esa risa que la contagiaba.
-Hay Weasley…eres tan torpe-dijo Scorpius entre un suspiro burlón y paso su varita por el tobillo de la pelirroja.
-Y tú muy estupido-contra ataco Rose, soltando una mueca de dolor al sentir algo caliente brotar de la varita del mago.
-¿Qué le paso a tu primo? ¿No se supone que el esta muy lejos de este lugar?-preguntó el rubio mirando a James-Espera, no me digas. Lo encontraste intentando suicidarse por lo que le hizo a Goldstein y tú se lo hiciste más fácil.
-Créeme…Melanie tiene mas ganas de matarlo que yo-dijo Rose mirando con lastima el cuerpo desfallecido, mojado por el leve goteo de las nubes-No imagino como terminara cuando Melanie lo vea, seguramente "Lo siento" será lo ultimo que dirá antes de salir disparado contra la pared.
-Creo que se lo merece-comentò Scorpius murmurando algo en voz baja mientras pasaba su varita por el tobillo de la pelirroja.
-Claro que no… ¡Auch! ¡Duele!-se quejó Rose dejando salir varias lagrimas de dolor.
-Lo siento, Weasley…Cierra los ojos…esto dolerá mas-Scorpius apretó su varita fuerte y murmuro un ultimo hechizo…viendo a la pelirroja con un gesto burlón.
-¡Mas te vale que no me duela!-exigió Rose apretando sus ojos fuertemente.
-Ya te sane la pierna-la pelirroja le miro confusa-Debiste ver tu cara, Weasley.
-Estupido-farfulló Rose entre dientes, apartando las manos del rubio, que aun curaban su pierna.
Como en los viejos tiempos…Scorpius sonrió ampliamente guardándose su varita, mientras la pelirroja lo veía con cara de pocos amigos…entonces sucedió….Vio los ojos obscuros ojos grises reflejados por la alegría…cual infante inocente.
Por un momento Rose volvió a sentirse como a principios de quinto grado…el espíritu sonriente que la caracterizaba volvía, apoderándose de ella completamente…Se perdió en sus ojos y él en los suyos.
Una emoción mucho mas fuerte de la que había sentido nunca antes le atrajo hacia el…haciéndola desearlo con cada fibra de su ser…y al parecer el también lo quería.
Se acercó a el poco a poco…A cada centímetro parecían haberse olvidado de todos sus problemas, ni siquiera recordaban que tenían a su cargo un cuerpo desfallecido de un fugitivo del lado bueno. Nada de eso parecía importarles.
-No deberíamos hacer esto, Weasley-le dijo Scorpius, mientras le acariciaba una mejilla.
-Tienes razón, no deberíamos…
Pero ninguno de los dos tenía intención de dejar de mirarse a los ojos, ninguno de tenia fuerza de voluntad…ninguno de los dos quería seguir siendo un mártir…
Sus labios se rozaron…uniéndose en el más puro frenesí del deseo…Morboso podría oírse, pero la verdad era la sensación mas dulce e inocente del mundo…pero para nada era buena...
-Rose…-murmuró Scorpius apartando sus labios, y apenas dejando que se rozaran-…No puedes lastimarme así…
Y entonces la luz que pareció encenderse de pronto, se esfumo tan pronto como llego…Estaba muy claro…uno de los dos seguía siendo un mártir...
LEAN!
Holaa a todos mis queridos lectores!
De nuevo...perdonenme por la gran tardanza! Lo que pasa es que el internet se me fue, por culpa de mi hermanito que estaba jalando los cables y desconfiguro todo el ordenador, pero ahora estoy de vuelta! Fue un martirio! DOS SEMANAS SIN INTERNET! (musica de terror)
Buenoo...en primera, espero que les haya gustado mucho el cap...el final...Personalmente me fascino, lo see, soy mala :)...pero es lo que me gustaa de mis historias...
Espero que comenten muchiisimo! Necesito toda la inspiracion para entrar de golpe en el siguiente capitulo...y les digo, este no es absolutamente NADA comparado con lo que viene...ya me conocen lectores, impredecinle...
Gracias a...
...por comentar el cap anterior..Los amoo!
Pero sigoo preguntandome donde estan mis otros lectores perdidos?
Necesitoo que me apoyen!
Comenten!
Bessotes!
Los quiere...
MelV!