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Historia 51688 — capítulo 23

Al llegar la noche,sus amigos de la escuela fueron a visitarla,lo que resultó un alivio para Emily ya que se aburría sola en su gran casa. Justin le regaló una pequeña pero deliciosa caja de chocolates.No sabía a qué se debía el obsequio pero su amigo siempre la sorprendía. Natalie y Katie llevaron varias películas de terror con algunas de comedias; una mala convinación,lo sabía.

Esperaba ver a Ben pero no se presentó aquel día ni el siguiente en donde la visita de los otros tres ya se hacía costumbre. Según las palabras de Justin, Ben había pedido el puesto de entrenador de fútbol americano, lo que generó que poco a poco se alejara de su mejor amigo.Era extraño,por parte de Ben, que quisiera tener otra ocupación de todos los deportes que practicaba además, y que estuviera dispuesto a abandonar su grupo de amigos con los que muchas veces solía pasar momentos inolvidables. Lo cierto era que Emily comenzaba a sospechar. ¿Seguiría Ben enfadado con ella?¿Quería mantenerse ocupado hasta los fines de semana para evadirla?

No lo sabía, pero no debía pensar mal de él porque después de todo lo único que su amigo hacía, era protegerla.Tenía en cuenta de que Daniel parecía una amenaza cuando se enfurecía e incluso en las ocasiones de total serenidad ,pero la ventaja de Emily era que no le temía en lo absoluto porque había comprendido una cosa. Daniel se mostraba rudo para que ninguna chica pueda lastimarlo de nuevo.Al no poder lidiar con su actitud ya que todas se espantaban por su presencia. Sólo consistía en comprender en lo que él mismo se había convertido. Emily no hacía como otras,sino que se había enamorado tanto que no podía quedarse de brazos cruzados temiéndole por siempre.

Miró hacia una de las ventanas de su habitación,que daba hacia el balcón,con vista directa a la calle en donde también se hallaba el minúsculo pero colorido jardín de su madre.Esperaba encontrar a Daniel llegando por los setos de rosas por donde una vez tuvo la oportunidad de verlo con el pecho desnudo y reluciente...Las estrellas comenzaban a bañar el cielo oscuro y completamente despejado de nubes, pero él no aparecía.

Unos movimientos bruscos de unas manos inquietas sobre su cuerpo la despertaron, lo suficiente molesta para comenzar el día. Katie le sonreía y le indicaba con los ojos de advertencia el horario que se veía del despertador.

Las 11.00:decía en el objeto.

Emily recordó que en posición al cielo quedó plenamente dormida sumida en sueños al extremo.

-¡Buen día, pequeña dormilona!-exclamó Justin produciendo que la chica diera un respingo.Le gustaba mucho las mañanas silenciosas y Justin precisamente no era para nada pacífico- ¿Como estás,preciosa?

-Si antes no tenía jaqueca ahora la tengo...-murmuró Emily para sí- ¿Qué hacen aquí? Creí que acordamos en que pasarían más tarde.

-Eso si no tienes un amigo tan estúpido -mencionó Katie mirando con impotencia a Justin- Se olvidó de que en unas horas es el "gran juego",según Justin porque a Natalie y a mi sinceramente, no nos atrae el baloncesto.

-¡Oigan,oigan estoy yo presente!-intervino Justin ofendido- Vamos,se supone que soy su amigo,deben ir a verme jugar al menos si quieren el primer tiempo.Ben también jugará -agregó como si diciendo lo último fuera a convencerlas-

-¿Disculpa? ¿Estás hablando de ese traidor? ¡Ya ni siquiera nos saluda,nos ignora Justin! Es la última persona a la que quisiera ver.-replicó Natalie.Parecía ser la que más se veía afectada por el distanciamiento de Ben hacia ellos.Emily lo sospechó pero solo en un principio. Cuando los vio en varias ocasiones muy juntos en la cafetería,llegó a confirmarlo rotundamente - Yo únicamente iría por ti,Justin..-añadió la joven,ya más calmada ante el silencio provocado por su enojo-

-¡Oh esa es mi bella pelirroja!-festejó Justin abrazándola por la cintura.Luego miró a las otras dos con rostro de súplica- Sólo faltan ustedes dos.

-Por supuesto que iré yo,Justin...¿todavía no me conoces?-respondió Emily regalándole una de sus mejores sonrisas-

-Es cierto, tu nunca me fallarías.-concedió el muchacho devolviéndole la sonrisa. Se tiró en la cama junto a ella para darle unos tiernos besos en las mejilla-

-Si,si ¡bueno ya!-bramó Katie tras ver esa escena. Emily siempre tuvo una sospecha oculta sobre esos dos. Justin y Katie no cesaban de pelear desde que los conocía y hubo momentos en que notaba miradas de deseo muy debajo de las frías miradas que era un habito en ellos-

-¿Noto una pizca de celos?-inquirió Justin sonriéndole maliciosamente-

-Te equivocas…-le espetó Katie ruborizándose a tal punto que cuando el muchacho se le aproximaba al rostro, ésta se agitaba temblando con levedad pidiendo auxilio en sus facciones a sus amigas que sólo reían sin brindarle ayuda alguna- Aléjate, ni en tus sueños sentiría celos por ti Justin, porque tener celos implica que sienta algún interés por ti pero eso, te aseguro que nunca sucederá -replicó la chica alejándose de él con más seguridad-

-De acuerdo pero...irás ¿verdad?-continuó preguntando el joven, sentándose en la cama algo apenado por el rechazo de Katie-

-No sé porqué es tan importante mi asistencia en ese ridículo juego,pero sí,iré.Sólo porque no tengo nada que hacer hoy - manifestó sin ceder-

-Chicos ¿nunca dejarán de discutir?-intervino Natalie al notar que llevarse bien era una perdición- Katie no seas tan desagradable con Justin, y tú Justin, simplemente no seas...tan, tu.

Emily rió ante semejante conversación y así los dejó.Fue al baño con la ilusión de que al volver se encontrara a Katie y Justin declarándose el amor que se sentían pero eso era mucho pedir.

Se conformaba con sólo detener sus peleas, indirectas y sarcasmos ya que después de todo la mayoría de las cosas que deseaba no podían cumplirse.

Creyó conveniente que posterior al juego pasara por el hospital sin considerar que sus padres no tenían idea de que iría por ahí debido a que principalmente Robert cambiaba su "buen humor" cuando su hija únicamente pronunciaba el nombre Daniel.

Con su padre no habían cruzado palabras luego de su seria discusión en donde sólo Emily fue la protagonista.

El dichoso partido daba lugar en su actual escuela, en las enormes instalaciones deportivas,en donde Emily y todos los alumnos de diferentes cursos hacían gimnasia y otros como Ben que practicaban diversos deportes en su tiempo libre.

Durante el recorrido, varios compañeros de las tres se le iban sumando para presenciar el juego que parecía tan importante.

Realmente a Emily no le atraía para nada el baloncesto por lo que no sintió ninguna curiosidad en saber la prioridad de ese partido. No le gustaba por no tener la estatura requerida para encestar alguna que otra pelota, pero siempre tuvo un alto interés en lo cultural o artístico.

Probaba unas palomitas que le ofreció Natalie cuando se atragantó con el maíz al tomar riendas en su memoria sobre la obra de teatro en la que estaba interpretando a unos de los personajes principales: Julieta. Mientras sus amigas le daban unas palmaditas en las espalda, ella seguía con la mirada clavada en la figura del profesor Wooton en donde su mirada atareada y desvelada se encontró con la asustada expresión de Emily.

Se estremeció. La obra de verdad había sido prioridad en su vida ¿Por qué estaba ahí cuando el baloncesto no le importaba ni un poco? Por Justin ¿no? Sin dudas.

El viejo se le acercó, y ella ya se lo había imaginado…

-Señorita Johnson ¿pero qué…? -preguntó necesitando una explicación-

-Señor yo… no sé si se ha enterado de lo ocurrido con Daniel...

  • Claro que sí -afirmó interrumpiendo su fundamento- Creí que no ibas a estar presente en el juego y que ibas a estar con Daniel.

Eso le pegó muy duro.

-¡De prisa, el juego ya comienza! -exclamó Natalie que ya iba más adelantada que las dos, Emily ya sabía por qué se apresuraba tanto-

Todos la ignoraron.

-Lo que pasa es que un amigo está en el equipo de…

-Ah, bien - arremetió pero algo en su mirada decía que no estaba tan de acuerdo con ella. Emily esperó a que el hombre se decidiera a hablar, con sus amigas que le hincaban las costillas con los codos paraque se apresurara- Lo que entiendo es que faltas a clase por Daniel, parece ser que es muy importante para tu continuidad de vida, entonces ¿porque no estás haya con él?

Burt quería desquitarse, estaba segura.

-Pues… no sé que responder, mi amigo me necesita -contestó extrañada.

  • ¿Y qué hace por aquí, profesor? - saltó Katie sin saber cómo reaccionar en ese momento. Natalie había desaparecido en una haz de segundos-

Burt giró su mirada hacia la rubia, la observaba confuso.

-¿Te conozco?

-No, pero Emily es mi amiga y yo me temo que no estoy en su magnífica clase de teatro pero…

-Claro, ya son dos - dijo Burt mirando hacia el suelo-

-Profesor ¿qué quiere decir? Mire de verdad lo siento, a mi si me interesa su materia…

-Esto no es para gente sensible, Emily. Mi materia es importante, si sólo quieres dejarla me lo dices pero dejaré bien en claro que esto no es un juego ¿está bien? Con respecto a Daniel no podré aceptarlo, ya he tenido problemas con él por lo mismo, que vaya drogado a mi clase no lo toleraré.

-¿Qué? - preguntaron al unísono ambas chicas-

-Como dije, ya se hace tarde. El juego empieza.

-¡Profesor, no espere! - gritó Emily pero el viejo se hallaba entre la multitud de personas que clamaban ansiosas por ver el partido-

Ahora comprendía lo raro de su actitud.

-¿Escuchaste eso?- inquirió dirigiéndose a Katie. La chica no parecía sorprendida, eso le molestó mucho-

-¿De verdad Emily crees que a Dan lo drogaron? Por dios cariño, eres tan crédula.

-No te entiendo - mencionó mordiéndose la lengua junto con la bronca-

-Daniel no es vulnerable, no es nada inocente. ¿Piensas que a Daniel le abrieron la bocao lo obligaron a tomarse una pastilla de éxtasis?

-¡No fue éxtasis, fueron sedantes! ¿Por qué Daniel tomaría sedantes?

-Como sea, a mi Daniel nunca me agradó. Siempre espantando o buscando problemas, pues te diré algo no sé qué le has visto y lo que le está sucediendo ahora se lo merece.

-¿Cómo puedes atreverte…?

-Deberías aprovechar ahora que no te recuerda en desaparecer de su vida. Es por tu bienestar. Se nota que a Daniel no le importa nadie.

-¡No digas eso, no te lo permitiré! ¡No lo conoces! No tiene sentido lo que dices, todo ustedes están empeñados en culparlo de algo que no hizo. Usar sedantes para drogarse, que inteligente.

-Haz de cuenta que no dije nada sobre eso, pero por favor Emily toma conciencia.

-¿Tomar conciencia de qué? ¡No entiendo nada de lo que me dices, no entiendo por qué la mayoría se pone en su contra!

-¡Daniel se drogaba!- gritó Katie poniéndose roja de la ira- ¡Entiéndelo, no quieras solucionar su forma de ser! No tiene caso, es un pobretón. ¿A dónde vas?

Emily le hizo caso omiso cuando le gritaba que regresara. Observó el cielo. No había caído en la cuenta de lo limpio que se veía.

La calle estaba colmada de chicos que se dirigían al partido.Emily no les prestaba atención mientras caminaba en dirección opuesta a todos ellos. Ya agitada, presenciaba a pocas cuadras,las enormes letras:"ROYAL HOSPITAL CHELSEA". Desesperaba por llegar y ver su rostro se largó a los trotes,con la respiración caliente y el pecho punzante. De pie frente al hospital,abrió las puertas de par en par.No se dió cuenta que las empujó de un tirón y mucho menos del escándalo que había producido debido a que seguía su recorrido sin darle atención a la secretaria que dormía sobre los teclados de la PC.Parecía un horario no muy visitado por personas.Y si,eran las 1.00.¿Quién estaría en problemas en ese horario? Aunque los accidentes no tienen horario realmente.

Pasan y ya. El pasillo que traspasaba se iba achicando a su paso. Al ver a Mark por el vidrio de la puerta en donde Daniel permanecía dormido,pensó en que ese día no lograría lo que deseaba nuevamente.Que suerte la suya. Decidida a irse,dió la vuelta pero lo hice tarde.Mark ya la había visto y de un brinco se puso de pie,sin darle tiempo de seguir caminando.

Las amo!!