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Historia 51688 — capítulo 29
Daniel hizo una pausa que preocupó a Emily. Tenía la mirada perdida, fijándola en unas rocas grisáceas, desgastadas por la sal del mar.El viento les abofeteaba el rostro y el ambiente se había tornado helado.
-Hace frío -anunció la chica, abrazándose sola. Los gritos de la gente que presenciaba el partido ya no eran tan intensos. Alarmada,Emily pensó que ya daría a concluir- Andando, Daniel.Debo llevarte al hospital, en otra oportunidad podrás continuar contándome…y lo siento.Por tus tíos.
-Descuida. ¿Por qué tanta prisa por irnos? Quiero seguir contándote...-se quejó el muchacho algo frustrado-
-El partido ya terminará y no pueden verte por aquí.
-Oh cierto. Vamos entonces. -saltó Daniel mirando las enormes gradas de aquel lugar-
En el camino Emily le contó a petición del joven sobre la obra en que actuaba(Romeo y Julieta) y sobre que sus puestos ya estarían reemplazados o eso lo averiguaría mañana.
Se le dificultaba aquel momento en que tenía que rechazarlo. Cuando se hallaba impaciente por llegar,Daniel se le acercó y la tomó de una mano entrelazándola con la suya.Lo próximo que hizo fue apretarla fuerte haciendo que aquel tierno contacto le erizara la piel.
-Me alegra tu compañía, Emily -dijo de pronto Daniel, fijando sus ojos azules en su mirada perpleja. De verdad, eso la tomó por sorpresa, y se dignó a sonreírle con alegría - Este hospital apesta ¿no habrá forma de que no entre allí?-agregó mirando con desconfianza aquella clínica deprimente.El rostro de Daniel se tornó suplicante.
-¡Claro que no! ¿piensas que diciéndome cosas comprometedoras podrás seducirme para que acepte todo lo que me pides? Estas equivocado. -afirmó decidida.
-No, lo que dije es cierto es que sinceramente no quiero entrar allí. Fuguémonos.
-Ya basta, eres un imbécil, no te interesa tu bienestar pero te diré que a mi si me importas, así que entremos ya, no, basta Daniel no escucharé otra de tus estupideces.
Daniel puso los ojos en blanco pero obediente alcanzó los pasos de Emily caminando a su ritmo y haciéndola reír con otros de sus disparates que ya eran normal en él.
Francamente,se arrepintió haber abierto la boca debido a que Daniel no paraba de llamarla Julieta, sin mencionar los besos que quería darle como motivo de práctica.Frente al hospital, espiraron por si alguien aparecía en la entrada, escondidos en verdes arbustos.
-Ese fui yo -informó Daniel cuando se escucharon desgarradores sonidos en su estómago y Emily dirigió la mirada hacia él, levantando una ceja- Tengo hambre -se excusó riendo ante su expresión-
La entrada, se veía despejada o al menos eso aparentaba.Emily se levantó para comprobar si los guardias permanecían por algún sitio y confirmó que el letrero que rezaba "Seguridad las 24hs" era sólo eso, un letrero.
Dió la señal a Daniel para que entraran, aunque todavía no habían ideado un "plan" (palabra dicha por el joven aventurero) para llegar a su habitación.
-Emily, dilo -la presionó Daniel mirándola ceñudo. No se había puesto de pie y parecía divertirse de aquella situación-
-¡Oh vamos Daniel, sal de una vez! -exclamó ella que sólo se negó cruzándose de brazos. Hubo silencio, y al ver que el chico no cedía, se resignó anunciando:
-Perímetro despejado.
Daniel se acercó a ella, satisfecho.
-¿Cuántos años tienes?-preguntó ella, riendo-
-Vamos, es divertido -confirmó sin dejar de mostrar sus dientes.
Terminaron las risas, y volvieron a usar el método de espionaje para estar alerta de alguna presencia humana que podría traerles dificultades.
Daniel paralizado observaba detrás de Emily a Mark, que con cara de comprensión, se encontraba de pie, mirándolos.
-Creo que no eres buena en esto, Emily -comentó Daniel sin desviar los ojos de su padre. Ella no le prestaba atención, vigilaba el interior del hospital sin tomar en serio a su acompañante- El perímetro no está del todo despejado.
-¿Qué…de qué ha…?-Llevó los ojos hacia atrás y comprendió a qué se refería Daniel-…blas?-finalizó, sonriendo nerviosa a Mark.Dejó la posición encorvada y de un salto se puso de pie- Señor, puedo explicarlo…yo...-pidió auxilio con la mirada a Daniel pero el muchacho se mostraba igual que ella,con expresión de que se había metido en problemas. Tuvo la sensación de que esa expresión no era nueva en él, ya que "problemas" era su segundo nombre-
-Tranquila,Emily. -intervino Mark con serenidad dejando perplejos a la pareja de adolescentes- Estoy seguro de que no serías capaz de perjudicar a alguien que amas.
Emily abriendo los ojos quedó sorprendida, adaptando un color bordo en el rostro ante el comentario embarazoso del padre de Daniel.
-¿Ah ves? No hay nada de qué preocuparse…-la tranquilizó Daniel acabando con el incómodo silencio. Emily por un instante pensó si el chico estaba bromeando, porque después de todo, tendría que sentirse aludido ante Mark-
-Mi hijo tiene razón. -confirmó Mark con una sonrisa propia de su persona- Ahora, entren antes de que alguien los vea fuera,además se está poniendo muy frío.
-Pero señor…no sabemos si dentro están los guardias, con tal de que esté la secretaria seremos vistos.
Mark su nuevo cómplice, quedó en que los cubriría. Resultó que por efecto, dentro se encontraba la secretaria. Él les daría la señal para que los chicos avanzaran hacia la habitación de Daniel, mientras la entretenía. Para Emily todo eso ya se veía similar a una película,y sobre todo si padre e hijo se comportaban como si lo fuera.
El reloj marcaba las 16.30 hs y tuvo la certeza de que hacía ya media hora de que el juego de baloncesto había finalizado.
Se tardaron media hora, para lograr entretener a Denise, la secretaria que tenía intención de mirar para otro rincón que no fueran los ojos de Mark. Eso les llegó a dificultar el "plan" debido a que corrían el riesgo de ser vistos fácilmente.
Detrás de una pared cercana en donde hablaban Denise y Mark,esperaban la señal Emily y Daniel,rogando que no se presentaran ningún conocido por allí.
-¿Y cómo está usted?-preguntó por tercera vez Mark.No sabía que más decir.No tenía mucha experiencia para improvisar y la cara rara de Denise no ayudaba-
-Ya le dije que en perfectas condiciones. Gracias. -respondió tajante-
-Ah que bien.-dijo Mark.Los chicos del otro lado,negaban con la cabeza,impacientes.-Oiga señora…
-Señorita.-corrigió Julie que no debía tener m
enos de 50-Mark intentó no reírsele en las narices.
-Oh si,lo siento.Señorita quería sacarme una duda.¿No tendría usted idea en qué fecha a mi hijo se le dará de alta?-preguntó de la forma más agradable posible.Julia le sonrió amablemente notando el trato de Mark.Cualquier comentario suyo le venía bien si no se trataba de preguntarle cómo estaba-
-Pues, lo lamento pero esa información no está en mis manos.Aunque con gusto se la daría si la tengo. -agregó con simpatía- Pero me temo que se lo tendría que preguntar al médico que atiende a menudo a su hijo.Y por cierto...¿cuál es el nombre del Dr? Podría ir a buscarlo ahora mismo para que hablara con usted para que le despejara las dudas…-concedió la mujer, que ya salía de su minúscula oficina y dejaba prendida la PC-
Festejando en su interior,a Mark le pareció una mejor idea que la secretaria abandonara su puesto antes que entretenerla,ya que era una mujer imposible de tratar.
-Es usted muy amable-le agradeció Mark- Es el Dr.Brander.Adam Brander.
-Ah de acuerdo,iré en su búsqueda.¿Me espera aquí sí?
-¡Si,si!Muchas gracias.
La presencia de Denise se esfumó con rapidez, y Daniel seguido de Emily,se movieron a los trotes hacia la sala, agradeciendo a Mark que permaneció de pie,aguardando la llegada de la secretaria.
=D