← poemas · de
poemas — capítulo 15
LA BRUJA.
Llegando la noche entre el callado
Bosque, se oyen a lo lejos grandes risas,
La gente le teme, pero algunos pocos la
Buscan, pues sin su ayuda no consiguen el amor.
Con su vestimenta se pierde entre la noche,
Lo único que la delata son sus carcajadas.
Es la bruja que comienza con
Su macabra labor de robar el alma pura.
Con su pelo desarreglado oculta su rostro
De los curiosos, no sea que alguien la observe
Y para el desdichado esto signifique la muerte.
Pero antes, debe de ser torturado, produciendo
Con sus desesperantes gritos música para ella.
Durante el crepúsculo, en los cielos,
Puede verse una bola de fuego bailando
Junto a los astros, es la danza de la bruja,
Que da la bienvenida a la oscura noche.
La juventud y la belleza posee,
Más a cambio ha perdido su alma,
Puesto que alguien como ella debe
De cumplir al pie de la letra con el contrato.
Vagando en la noche, robando inocentes,
Es temida y repudiada por todos, mas
Ella lo ignora pues sabe alguno que
Otro secreto de algún mortal.
Con su macabra risa, siembra el terror
En el incauto que se cruza en su camino.
Cuando caiga la noche, aléjate de los
Caminos solitarios o te convertirás en
Su victima, y ni siquiera tus suplicas te salvaran.
La bruja, quien danza con los astros,
Es el inmortal que te arrebatara con lentas
Torturas tu alma pura, hasta que ya
No haya un rastro de esencia en tu vida mortal.