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Historia 52031 — capítulo 1
Quería decirle cuanto le echaría de menos, pero me mordí la lengua. Eso tampoco ayudaría en nada. Se quedó quieto un momento, con la vista clavada en el suelo, y luché contra la necesidad acuciante de ir a abrazarle para darle consuelo.
Y entonces su cabeza se irguió de manera repentina.
-
Bien, tú no eres la única capaz de sacrificarse a sí misma- repuso, con la voz más fuerte-. - A ese juego pueden jugar dos.
-
¿Qué?
-
Yo también me he portado bastante mal y te lo he puesto más difícil de lo necesario. Podía haberme retirado con elegancia al principio…, y también te he hecho daño.
-
Ha sido culpa mía
-
No voy a dejar que cargues tú con todas las culpas, Bella, ni con toda la gloria. Sé cómo redimirme.
-
¿De qué estás hablando?- inquirí
Me asustaba el brillo fanático que de pronto había iluminado sus ojos. Alzó la vista al cielo; luego, me sonrió
- Se cuece por ahí una lucha encarnizada de veras. No sería tan difícil que yo cayera en ella.
Sus palabras penetraron en mi cerebro lentamente, una por una, y no pude respirar. A pesar de todas mis intenciones respecto a sacar a Jacob de forma definitiva de mi vida, no me di cuenta hasta ese preciso instante de cuánto tendría que hundir el cuchillo para conseguirlo.
-
¡Oh no, Jake,! No, no, no, no- grité horrorizada-.No, Jake, no, por favor, no- empezaron a temblarme las rodillas
-
¿Cuál es la diferencia Bella? Eso sería más conveniente para todos, sencillo y ni siquiera tendrías que mudarte
-
¡No! ¡No te lo permitiré!
-¿Y cómo me detendrás?
-
Jacob, te lo suplico, quédate conmigo
-
¿Durante quince minutos para luego irte cuando ya esté bien? Debes de estar de guasa
-
He cambiado de idea, busquemos una solución ¡No vayas!
-
Mientes
-
No. Ya sabes qué mal se me da mentir. Mírame a los ojos. Me quedaré si tú también te quedas
Su rostro se endureció
- ¿Para ser testigo en tu boda?
Pasó un momento antes de que yo pudiera articular palabra y aun así la única respuesta que le pude dar fue:
-
Por favor
-
Eso es lo que pensaba- repuso- Te quiero, Bella- murmuró
-
Te quiero, Jacob- respondí automáticamente
Él sonrió
-
Eso lo sé mejor que tú
-
Por eso, porque te quiero, no te vayas
-
Podrías impedírmelo- sugirió
-
Vuelve- murmuré. ¿Cómo podía él dudar de lo que quería?
Sacudió la cabeza y volvió a sonreír
- No es eso de lo que estoy hablando
Me llevó un tiempo entenderlo, pero cuando entendí el verdadero significado de su frase, solté las palabras sin darme cuenta de lo que decía
- ¿Quieres besarme, Jacob?
Abrió los ojos a causa de la sorpresa, pero luego los entronó, suspicaz
-
Me tomas el pelo
-
Bésame, Jacob. Bésame y luego regresa
Él vaciló entre las sombras mientrasse debatían consigo mismo. Jacob vaciló sobre sus talones y después se tambaleó hacia delante, salvando la distancia entre los dos. Con un jadeo salvaje, volvió su boca contra la mía, con losbrazos alrededor de mi cintura. El ramalazo de ira desequilibró mi capacidad de autocontrol por completo, mi mente desconecto por completo y le devolví el beso. Contra toda razón, mis labios se movieron con los suyos de un modo extraño, porque no tenía que ser cuidadosa con Jacob.
Mis dedos se afianzaron en su pelo, pero esta vez para atraerlo hacía mi. Millones de preguntas empezaron a aparecer en mi cabeza.
¿Por qué no detenía aquello? Pero aún, ¿por qué no encontraba el deseo de detenerlo? ¿Qué significaba el que no quisiera que Jacob parara? ¿Por qué mis manos se deleitaban con sus amplios y fuertes brazos?
Las preguntas resultaban estúpidas, porque yo sabía la verdad: había estado mintiéndome a mí misma.
Jacob tenía razón. La había tenido todo el tiempo pero yo no me había dado cuenta. Él era más que un amigo para mí. Durante un segundo vi al enorme lobo cobrizo que amaba, siempre alzándose protector cuando lo necesitaba.
Entonces lo vi todo claro, amaba a Jacob, mi Jacob.
Nota: la mayor parte es de Eclipse, libro de Jacob. Espero que les guste, comenten! :D
Próximo capítulo: Un perro verde