Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 52061 · de

Historia 52061 — capítulo 1

Apareciste….

NA: Para que me perdonéis por la falta de continuidad… La Universidad me tiene de un ala, os prometo que en vacaciones hare algo, siempre y cuando Mi Príncipe no se vea afectado…. Como sea, un One Shot salido de no se donde, triste, dramático, y un final feliz.

//****//

¿Cómo explicarlo? No había forma, no sin tener que llorar, no sin tener que sucumbir a los recuerdos, las lagrimas saladas que bañaran un rostro, no sin un dolor agudo, uno punzante en el pecho, un dolor que me estremecía de pies a cabeza, haciéndome sudar y llorar.

La imagen de la chica que se da contra la pared, de a golpes, remordida por las cosas que sucedieron, esa imagen, nunca la cumplí. Nunca me perdí en mis recuerdos, no hasta hace muy poco, y debo admitir que dolió. Esto que me paso a mi, no debería pasarle a nadie, a nadie. Pero no puedo solamente compadecerme, patético seria dejar mi vida ahí, pero hay veces en que no puedo hacer mas, intento levantarme y las piernas me flaquean. Duele saber que no serás la misma nunca más, que la persona a la que amaste y que te amaba dejara de hacerlo, simplemente porque desde hace un par de meses ya no eres la misma.

¿Y quien demonios podía continuar siendo la misma? Nadie, nadie con dos dedos de frente seguiría igual. Por lo pronto se que, el día de hoy necesitara grandes dosis de dulces, si no quiero morir por una baja de azúcar. Todo porque hoy he decidido contar mi verdad, al menos a estas personas que tanto me importan, para que no me odien cuando quiera irme, para que me comprendan cuando aparentemente sin razón llore a cantaros.

La cita la he puesto a las tres de la tarde. Hogsmeade, mas que nunca se presentaba con grandilocuencia ante mi. Me frote las manos, una pequeña cantidad de nieve caía. Esperaba que los chicos estuvieran a las afueras de la casa embrujada, después de todo hacia seis meses la habíamos arreglado, si tenia que decirles esto, que mejor que hacerlo en un lugar privado. No traía puestos los guantes, así que me sople las manos, mire mis uñas, o donde debían estar. Durante estos últimos meses me las había comido al punto de tener que pedirle a la maestra que me dejara usar un hechizo para que la pluma se moviera sola. Los dedos me empezaban a sangrar.

Sangre, roja como un atardecer de fuego, roja como ese atardecer, sangre como fuego que quema, ese fuego que mato una parte de mi.

Sacudí la cabeza y trate de abrigarme las manos, me dolían ya mucho por la falta de uñas, por el frio como para sumarle ahora que empezaran a sangrar. Me detuve en un poste, el recuerdo me había llegado de improvisto y me había hecho mas daño del que había pensado. Tome un dulce y me lo lleve a la boca, me senté sobre un trozo de tierra seca y lleve mi cabeza hasta las rodillas, tratando de respirar. Lo logre. Cuando estuve calmada mire para todos lados antes de continuar, ¿Quién lo diría? La segura Hermione Granger ¿mirando de lado a lado esperando a que nadie la siguiera?

Desde ese día, estaba más que paranoica, no volvería a caminar igual de tranquila. El maldito me había robado algo mas que…. El maldito me había quitado la seguridad, la confianza y hoy dentro de cinco minutos también me habría de robar a mis amigos. Logre soltar el aire cuando vi que ninguna cabeza rubia-platina se acercaba a mí. Estuve mas tranquila de saber que tampoco venían esos dos gorilas. Un escalofrió me recorrió la espalda, y me sacudí antes de que la idea me llegara a la cabeza. Pero fue inútil, aun así, no me tomo por sorpresa.

Entonces no me tuve que detener, a unos diez metros vi las dos cabezas rojizas, un par de melenas cortas y morenas y un embrollo re rizos dorados, todos bien cubiertos para el frio. Neville y Luna estaban abrazados, me alegraba por ellos, pero la sonrisa no me salió y si lo hubiera hecho no hubiese sido sincera. Ginny y Harry estaban tomados de las manos, Harry intentaba hacer que las manos de Ginny no se entumecieran, y Ginny lo miraba con ojos de enamorada. Ron por su lado estaba sentado, con la cabeza casi entre las rodillas, mirando hacia la nada. De repente levanto la cabeza y me vio. En un primer instante pensé que me miraría con odio, después de todo hace un mes y medio lo había mandado al caño.

Pero en ese momento comprendí todo, Ron me miraba pidiendo perdón (no se porque), pidiéndome motivos (que yo daría ahora mismo), rebosante de amor, esa mirada, era lo que había esperado, había dado un poco de esperanza para la comprensión de lo que vendría. Entonces saco la mano de la chaqueta y me saludo con ella. Los demás al verlo hacer aspavientos se giraron y me vieron. Se quedaron allí, esperando mi llegada.

Nada mas a dos pasos Luna y Ginny me abrazaron, mientras los chicos esperaban su turno. Me veían cada día en Hogwarts, pero parecía que Hogsmeade te daba ciertas ganas de abrazar a todo el mundo. Los chicos, después de que las chicas se soltaran, me abrazaron, Ron lo hizo mas tímidamente, esperando mi reacción. Como con las chicas, no pude reaccionar, deje que los brazos me rodearan, pero no pude abrazar. Era algo que me costaba, me empezaba a asfixiar, los chicos se soltaron y pude respirar.

-Pasad todos- dijo Harry tomando el liderazgo y con su varita arreglando los últimos detalles. Me quede de última, para verlos por última vez, antes de que me dejaran sola.

Todos entramos, encontré el lugar más acogedor que nunca, agradecí a Merlín esta oportunidad. Los chicos reunieron las mesas y las sillas, mientras las chicas preparaban algo de comer. Me quede de pie en medio de la estancia, preparándome mentalmente para eso que tenia que decir.

-Hermi- llamo Harry-, ven siéntate- y me hizo campo entre el y Ron. Las chicas se sentaron al lado de sus parejas, Luna quedo al lado de Ron y a su lado quedo Neville. Ginny se sentó a la izquierda de Harry. Durante un momento nadie quiso soltar media palabra. Respire profundo y dije:

-Bien, creo que vinimos a hablar ¿no?

-Si, así es- dijo Ginny-. Quisiéramos comprenderte, ayudarte, lo que sea. Pero te has separado, y no soy tan buena en Oclumancia como para saber lo que te sucede.

-Es cierto Hermi- dijo Luna-. Se que podrías pensar que no somos el grupo ideal, pero míranos- dijo haciendo señas con sus manos-, somos amigos, estamos para ti. Somos como una camada de Presinlys, estamos juntos en todo- de seguro nadie entendió que era un Presinly, pero le agradecí el gesto.

-Hemos sido tus amigos por suficiente tiempo Hermione, para saber que te sucede algo. Por grave que sea, nos gustaría ayudarte, Ron mas que nadie ha sufrido por tu distancia, sabes que sin ti no podemos ser un trió dinámico y menos un sexteto- dijo Harry. Ron se sonrojo y mis ojos se encharcaron. ¡¡Maldito Malfoy!! Me había alejado de Ron.

Neville y Ron me miraron asintiendo, pero no pudieron decir nada cuando vieron que mis ojos estaban anegados en lágrimas. Las chicas se abalanzaron sobre la mesa y me tomaron de las manos, este gesto me dio fuerzas. Me limpie las lagrimas y salí de mi lugar para quedar en frente a todos ellos. Los cinco me miraron extrañados, pero les ignore.

-Se que he estado muy extraña- dije con la voz quebradiza-. Me he alejado mucho, lo se, pero, si supierais todo lo que ha sido de mi, estaríais de acuerdo en que no podía ser de otra forma. Os he extrañado mucho y en honor de nuestra amistad he decidido contaros todo hoy, no es fácil y duele mucho, pero es algo que debo hacer.

Mi vida ha sido el infierno más grande desde hace dos meses. No puedo dormir, a ti, Ginny, te consta, constantemente tengo pesadillas, y por miedo y vergüenza debo controlarme para que en sueños no suelte ninguna palabra que me comprometa. No he dormido bien hace tanto…. Como veis no tengo uñas, me sangran los dedos, me duelen, pero no he encontrado otra forma de sobrellevar esto. Cuando voy a clases tengo que mirar siempre para no encontrarlos. Se que si tuvieran la oportunidad lo harían nuevamente- todos me miraron extrañados-. Me da miedo estar sola, pero peor es estar acompañada, sentir cada toque como una herida, una sentencia de muerte.

Como desearía ser una persona normal, como antes, poder abrazaros sin miedo, sin recordar. Mi vida es un infierno- dije entre lagrimas que hace rato tenían ganas de escaparse-. Después de esto, se que será peor, que tal vez no querríais estar conmigo y lo comprenderé…. Cuando acabemos este séptimo curso, me iré. Me iré lejos, tal vez me olvide de ser bruja, no lo se, todo depende de que suceda ahora.

-Hermi, nos estas asustando- dijo Luna.

-Hace un par de meses, estaba dando mi paseo de la noche como Prefecta, tenia que revisar que nadie estuviera en los pasillos. Caminaba por el tercer piso, estaba haciendo un frio terrible, llevaba la varita dentro de la capa. Nadie necesitaría la varita a esa hora. Estaba muy equivocada- había empezado a narrar con una voz de terror y un tono autómata que tenia a todos aterrados-. Cuando iba a girar por un pasillo escuche un ruido, cuando gire supe que nada iría bien. Me hechizaron. Caí de espaldas, petrificada, mientras veía como dos gigantes se acercaban a mí. Me ataron con sogas y luego deshicieron el hechizo.

Me llevaron hasta la sala de menesteres. Nadie estaba revisando, por un instante, por increíble que parezca, desee que la señora Norris apareciera. Pero ese día no era mi día, y nadie advirtió que me llevaban atada tres tipos hacia la sala. Sus sonrisas me daban miedo, siempre había sentido asco por ese trió, pero ahora sentía asco y miedo. No pude evitar que un par de escalofríos me recorrieran, y el par de imbéciles, los más grandes me miraron y se saborearon los labios.

No tuve que esperar mucho para saber que pretendían. La sala parecía un calabozo. Me ataron a un par de grilletes, quede suspendida en el aire. Un par de carcajadas se escucharon, me dejaron allí un par de horas, mientras el par de idiotas me hechizaba una y otra vez con uno de los maleficios imperdonables. *Imperius.*Cuando ya no podía ni siquiera levantar la cabeza llamaron a quien me había petrificado…. El tipo…. El tipo…. El tipo me…- las chicas gritaron antes de que pudiera terminar, corrieron a abrazarme, pero no pude dejar que se acercaran-. El, el me…

-No lo digas- suplico Ginny-. No lo digas, Hermi, por amor, no lo recuerdes- los chicos no captaban nada.

-Ellos- dije señalando a los muchachos-, no han podido captar nada- las chicas lloraban ante las sorprendidas miradas de los tres muchachos-. Hace dos meses, Draco Malfoy me…., me vi…- no pude terminar Harry y Ron terminaron por golpear la mesa, comprendiendo lo que quería decir, pero no deje que me intimidaran, mientras ellos gritaban de furia yo grite lo que me había sucedido-. Después de eso, Crabbe y Goyle hicieron de las suyas, se turnaron, Malfoy, Goyle y Crabbe, una y otra vez, una y otra vez. Se detuvieron cuando perdí la conciencia. Luego de eso, desperté en la sala, tirada en una esquina, desnuda, lloraba y no sabía por que, pero luego recordé. Quise morir, aquel domingo no teníamos planes, me quede allí por buen rato. Llorando y tratando de olvidar, pero fue inútil.

Cuando salí al primero que vi fue a Ron. Quise contarte lo que sucedió, pero no pude, simplemente no. Me abrazaste y sentí miedo, miedo no de ti, si no de lo que eres, un hombre tal y como Malfoy y sus idiotas. Termine por concluir que lo mejor era romper contigo, no hacerte mal. Pronto enferme, tenia fiebre, estaba bajando demasiado rápido de peso, no tenia apetito, y al parecer ni dormía. Un día me desmaye y fue la profesora McGonagall la que me recogió.

Odie el momento en el que supo lo que me sucedió. Ha tenido demasiada paciencia conmigo, mas de la que merecía. A pesar de su ayuda, mi mejora ha sido poca. No puedo olvidar, pero lo peor, es que ella no ha sabido quienes son, o fueron los responsables. Hicieron algo en mi cabeza, no se que hechizo, pero, nadie puede saber quien hizo que. McGonagall probablemente vea lo que me sucedió, pero no quien. Solo si yo me atrevía a confesarlo, esto saldría a la luz. He querido contaros esto hace ya tiempo, pero no había podido, ahora mismo miradme- mis manos temblaban, yo lloraba y parecía que ahí quedaría de lo mismo pálida que estaba.

Perdonadme por esto. Se que ahora me odiareis por lo que soy- dije levantándome, entonces una mano me atajo por el suéter. Ginny se puso de pie, pensé que me abrazaría, pero no. Me dio una bofetada.

-¡¡¡¿Qué demonios pasa contigo!!!!?- me dijo histérica-. Nadie podría jamás odiarte por esto. Estas realmente mal, sabias que nos tienes. Debiste hablar antes, Hermione, te queremos….- fue lo ultimo que escuche antes de desmayarme.

////**

Luz, mucha luz. Me sentía más aliviada que la última vez. Mi mano la apretaba algo o alguien. Apreté la mano. Estaba tranquila, muy tranquila. Decidí abrir los ojos. Ron estaba a mi lado, tenía un ojo negro y los labios rotos. Me asuste, pero el no me dejo hablar.

-Shh no ha sido nada. Creo que ellos llevaron la peor parte.

-¿Ellos?- dije con la voz entre cortada.

-Si, ellos. Malfoy y sus idiotas han sido ajustados.

-¿?

-Pues, te desmayaste. Luna y Ginny estaban muy impactadas, Neville las llevo a las tres a tu recamara, mientras Harry y yo buscábamos a Malfoy y compañía. Pero fue Neville quien se los encontró de camino a reunirse con nosotros. Mediante la moneda del ED, y con una técnica impresionante nos llamo. Cuando llegamos, Neville estaba luchando mano a mano con Crabbe. Harry decidió ir por Goyle, era algo así como un saldo entre Draco y yo. Casi no lo logro- dijo sonriendo, ¿Cómo podía sonreír?-. Pero lo logre. Lo logre con un hechizo más Weasley que ninguno. Mocomurcielago fue una estupidez que se me ocurrió. ¡¡Y funciono!! Malfoy se enredo y entonces lo petrifique y lo lleve hasta donde McGonagall.

Caíste en fiebre, una muy alta, así que las chicas te trajeron, y como habías hablado, McGonagall te leyó otra vez. No necesito nada mas, para acudir a su oficina y darle un merecido a Malfoy- mi cara debió denotar un terror terrible-. No te apures, no conto nada. Dijo que los había sorprendido haciendo un maleficio imperdonable. Ahora va derechito a Azkaban. Ahora solo debes preocuparte por recuperarte. ¡¡Estas en ruinas!!

-¿Cómo puedes estar así?

-Bueno, así, porque confiaste, tarde, pero confiaste en nosotros. Porque te amo, y se que tienes miedo, no me importa. Te esperare hasta que mis cabellos sean blancos, o mucho mas, no me interesa, solo quiero estar a tu lado. Estoy así, porque recuperé para ti, algo que el te robo. Se que no será igual que antes, pero, es algo. Y estoy así, porque apareciste…. Apareciste otra vez, lo has hecho dos veces, una para ser mi amiga y luego mi novia, y otra para ser el amor de mi vida. No me importa si no me amas, estaré para ti siempre- mis ojos se encharcaron, ya no tenia miedo de Ron-. No llores, al menos no de tristeza, por favor.

-Ron, yo…

-No, espera. Tengo algo para ti- se acerco a mi, y me dio un beso, que de inmediato acepte y devolví-. Esta es tu confianza, no la pierdas, estoy…. Perdón, estamos contigo. Wow, estas mejor de lo que pensé…

-¡¡Ron!!- dije entre risas.

-Ronald Weasley, como toques a mi hermanita una vez más…- dijo Harry entrando con los demás.

-Tranquilo, James- dije-. Está todo bien- Harry le dio una colleja a Ron, mientras le decía, "no muy rápido, amigo".