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Historia 52067 — capítulo 5
Sentía que me movía. Seguro en brazos de alguien y con los ojos vendados. No podía gritar por que una mano me opacaba los gritos. ¿Qué había pasado? Hacía menos de dos segundos estaba en mi cuarto lamentándome y ahora me estaba moviendo en los brazos de un extraño. ¿Me habían secuetrado? No. Era casi imposible que lo hubieran hecho. ¿Como habrían entrado en mi casa? Mientras razonaba todas las opciones posibles me quedé quieta, o mejor dicho quien me transportaba había parado de correr.
La mano se apartó de mi boca y luego me colocaron delicadamente en el suelo. Mis pies sintieron el piso debajo de ellos y se relajaron, pero aún así no veía nada. Me quedé quieta por que no podía quitarme la venda de los ojos a causa de que mis manos tambien estaban atadas.
- Te quitaré la venda si prometes no echar a correr.-me dijo una voz extraña-
El dueño de la voz no se encontraba lejos de mi, sino que en realidad estaba muy cerca. Podía escuchar su respiración agitada...
- Lo prometo-dije con voz temblorosa, la verdad era que estaba muerta de miedo-
Sentí un par de manos en mi cabello que quitaron la cinta que cubría mis ojos. Parpadeé unas cuantas veces antes de poder ver con claridad. Estaba en un bosque, era tarde. Falta poco para el anochecer. Me giré y le ví. Era un jóven de unos 17 años. Piel morena y ojos miel. Estaba sin camisa y con unos jeans gastados. Sus labios estaban apretados minetras me miraba...
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¿Donde estoy?-pregunté-
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En el bosque de la reserva makah-me respondió acercandose a mí-
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¿Quien eres y que quieres de mí?
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Me llamo Tom. Y debes acompañarme, se nos hace tarde-me dijo-
Justo cuando iba a opacar algo me puso sobre su hombro y comenzó a caminar. Le pateaba para que me soltara pero el no hacia nada, solo caminaba.
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¡Por favor! ¡¡Sueltame!!-le gritaba pateandole el abdomen-
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Lo siento Leah, no puedo hacerlo-me dijo-
El terror inundó mi ser... ¿Cómo sabía mi nombre? Yo no se lo había dicho. De un momento a otro me bajó, pero me tomó del brazo para que no me escapara.
- Llegamos-me dijo con la mirada fija en un punto del bosque, en el que se podían divisar chispas creadas por fuego... ¿Una fogata?....