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Historia 5209 — capítulo 10

Cap 10 Reuniones a media noche.

La tarde transcurrió normal, pero todavía con mucho ánimo para festejar al nuevo equipo de Gryffindor. Así que fueron por comida a las cocinas y festejaron toda la noche en la sala común. Ya eran como las 12 y Harry, Hermione, Erin, Katie y los Weasley, seguían festejando.

Lo sorprendente de todo es que Hermione siendo la prefecta, era la que más relajo estaba haciendo, solo que de vez en cuando les decía a los demás que hablaran en voz baja para que no los descubrieran. Todas las golosinas y la comida se les habían terminado, así que Fred decidió ir por más a las cocinas.

  • Vamos por más comida George! –dijo Fred.

  • Si, ahorita voy! –le decía George, que estaba muy ocupado dándole demostraciones de amor a Katie.

Fred, dándose cuenta de que George le estaba dando el avión, le dijo a Harry que lo acompañara. Harry aceptó de buen modo, así que subió a su dormitorio para buscar su capa invisible.

  • Que? Adonde vas?? –le dijo Fred ya en la puerta de la sala común.

  • Por mi capa invisible. –dijo Harry

  • Ya así hombre!!! No pasa nada! –replicó Fred

Harry pensó un poco en el Prof. Snape y luego en el Sr. Filch y al fin dijo:

  • mmm…no, mejor si voy por mi capa!

  • Como quieras. Yo me adelanto, ahí me alcanzas!! –dijo Fred y se fue.

Harry subió a su dormitorio, tomó su capa y se dirigió a las cocinas mientras los demás se quedaban en la sala.

Ya afuera de la sala común, se puso la capa y fue caminado hacía el pasillo. Atravesó casi todo el castillo, ya para llegar al pasillo donde daban las cocinas, Harry escuchó ruido, al parecer eran voces de varias personas.

[de donde proviene?] pensaba Harry [Creo que es del gran salón], fue hacia allá y en efecto, en el gran salón estaban reunidas varias personas. Estaban sentadas en una mesa redonda de madera que estaba en el lugar de la habitual mesa rectangular de los profesores. Harry, distinguió a las personas que estaban reunidas, estaban: Dumbledore, Mc Gonagall, Snape, Remus Lupin, Arabella Figg y otro hombre al que Harry no conocía pero que ya había visto, era viejo, calvo, tenía la barba muy larga y usaba anteojos cuadrados, se veía que tenía un carácter fuerte. [ Creo que es el mismo hombre que fue a ver a mis tíos el verano anterior] recordó Harry.

Al parecer, hablaban de algo muy importante por que todos estaban muy serios.

  • Entonces, ¿Estas seguro de que terminó la tercera ceremonia?

–preguntaba el hombre calvo a Snape.

  • Le digo que si. –dijo Snape como si estuviera harto- yo estuve ahí cuando lo hizo!

Dumbledore intervino…

  • Créeme Mundungus, Snape sabe de lo que habla. Tú sabes que estuvo al lado de Voldemorth por mucho tiempo y lo conoce muy bien.

  • Es que…no puedo creer que se lo haya hecho a su propia sangre! …Y que me dicen de la cuarta ceremonia? –volvió a preguntar Mundungus.

  • Bueno, intentó llevarla a cabo pero Albus lo descubrió, impidió que se completará y salvo a la criatura. –dijo Arabella Figg- fue algo bastante peligroso.

En ese momento, las puertas principales se abrieron y entraron por ellas, el Sr. Weasley y un perro negro muy grande. Mientras tanto, Harry seguía observando y escuchando sin saber bien de que hablaban.

  • Traen noticias? –preguntó Remus, que estaba algo impaciente.

El perro negro tomó su forma original a Sirius Black. Él y el Sr. Weasley fueron a sentarse con los demás.

  • Fui a echarle un vistazo a la antigua cabaña donde se juntaban. No hay rastro de nada, tal vez tienen otro sitio. –dijo Sirius mirando a Snape de manera sugerente.

Dumbledore se dio cuenta de aquella mirada y le dijo a Snape:

  • Tienes alguna idea de donde puedan esconderse?? Sabes si tienen otro lugar??

Snape se agarró la barbilla como tratando de recordar algo.

  • Había una vieja cabaña, en los límites del bosque prohibido.

  • Ya fuimos a ese lugar y no encontramos nada. Esta abandonado. –dijo Remus.

  • Fuera de esos sitios no se me ocurre ningún otro, los demás fueron destruidos –dijo Snape muy pensativo.

Black lo miraba como no creyendo en lo que decía.

  • Bien, ya se nos ocurrirá algo. –dijo Dumbledore- Y bien Arthur, que ha pasado en el ministerio?

  • Yo creo que están tramando algo! –dijo el Sr. Weasley preocupado- Hoy, Jonathan Crabbe le presentó su renuncia a Cornelius Fudge. Ya van 11 funcionarios que le renuncian a Fudge en 3 semanas. Yo creo que se van a juntar para hacer algo.

  • Y no hay novedades en Azkaban? –preguntó Arabella Figg.

  • No. Los dementores siguen haciendo su trabajo de forma normal. Siguen custodiando las celdas. –respondió el Sr. Weasley

  • Por cuanto tiempo! –dijo para si mismo, Sirius.

  • Que piensas de todo esto Albus? –preguntó la Prof. Mc Gonagall.

  • Esta tratando de ver como le va a hacer para completar todo el ritual. Lo bueno es que los chicos están aquí y están a salvo. Ni Voldemorth, ni los mortifagos, sería capaces de irrumpir en Hogwarts en este momento.

  • Claro!! No son tan valientes!!! –dijo Mundungus algo molesto.

  • Además, aunque Voldemorth regresó, no ha recuperado todos sus poderes, eso para nosotros es una gran ventaja que debemos aprovechar. Pero nuestra prioridad más importante es evitar que complete el ritual, si logra completarlo mucho me temo… que estaremos perdidos.

  • Pero que hay del libro?? –preguntó Arabella Figg.

  • Yo en lo personal, no creo que busque el libro. –intervino Snape- Voldemorth sabe perfectamente como llevar a cabo las ceremonias.

  • Además –dijo el Sr. Weasley- ese y otros libros fueron quemados con sus respectivas copias. Hablé con Jason Mc Millan y me dijo que contáramos con su apoyo.

  • Jason Mc Millan el subjefe del departamento de difusión y comunicación mágica? –dijo la Prof. Mc Gonagall.

  • Si, él mismo. –respondió el Sr. Weasley.

  • Es bueno saber que tenemos más aliados! –dijo la Prof. Mc Gonagall- y Alastor? Por que no vino hoy?

  • Fue a Irlanda –contestó Dumbledore- a investigar algunas pistas, mañana me dirá que encontró.

Bien, lo único que me resta decirles es que tenemos que mantenernos en nuestros puestos y muy alertas. Debemos de mantener vigilados a los chicos. Yo les avisaré de la próxima reunión. Ah y recuerden, no deben de confiar en cualquiera, Voldemorth tiene muchos aliados y espías. -

Entonces, la reunión terminó, todos comenzaron a despedirse. Harry pensó que lo mejor sería regresar a la sala común, no fuera que lo descubrieran merodeando por ahí. Iba de regresó a la sala común, pero con un mar de dudas en la cabeza.

[Ceremonias?? Ritual?? Supongo que necesita hacer una especie de rito para recobrar sus poderes. Pero…que ritual?]

Iba tan distraído pensando en ello, que no se fijó y se tropezó con uno de esos escalones falsos, cayéndose de las escaleras. La capa se le había jalado de un lado, dejando la mitad de su cuerpo al descubierto, para colmo de males, ahí estaba Pevees pintarrajeando las paredes con un gis muy plateado. Cuando vio a Harry tirado en el piso, sonrió malignamente y comenzó a gritar.

  • ESTUDIANTE DESPIERTO!!!!! ESTUDIANTE DESPIERTO!!!!

Harry se levantó de un salto y corrió todo lo que pudo, corrió tan fuerte que hasta la capa la traía volando. Llegó a la sala común, dijo la contraseña y llegó con los demás, jadeando.

  • A donde estabas?? –le dijo Fred- Te estuve esperando en las cocinas y jamás te apareciste!!

  • Chicos, será mejor que la fiesta acabe aquí –dijo Harry muy agitado- por que Pevees me vio y empezó a gritar, así que de seguro Mc Gonagall viene para acá.

En menos de 3 segundos, apagaron las luces, escondieron la comida y subieron a sus dormitorios.

Ya en su cama, Harry seguía preguntándose sobre aquella conversación que había escuchado.


Al día siguiente, Harry le contó a sus amigos lo de la reunión de anoche y toda la conversación que escuchó. Todos en general, se mostraron interesados por el famoso ritual y por el libro. [que libro será? Me gustaría saber a que ritual se refiere] pensaba Hermione.

Las semanas pasaron normal, lo único interesante eran los entrenamientos de Quidditch y la presión que Mc Gonagall ejercía sobre Ron, por que ya le faltaban menos días para presentar su investigación, acerca de los hechizos transformadores de roca.

Todo seguía normal, hasta cierto punto aburrido, hasta que un día Fred y George convocaron a una junta al equipo de Quidditch.

  • Bien, ya tenemos 2 nuevos cazadores –decía George- y 1 nuevo guardián. Pero no tenemos un capitán. Debemos decidir quien será el nuevo capitán del equipo. Alguna idea??

Colín Creveey levantó la mano.

  • Si, Colín? –preguntó George.

  • Yo digo que hay que proponer candidatos y votar por alguno. –dijo Colín.

  • Buena idea! –dijo Fred- A quién propones tú?

Colín miró a todos como evaluándolos y dijo:

  • Pues…yo propongo a Harry! Es muy buen jugador y además creo que merece el puesto.

Harry, que ya estaba acostumbrado a que Colín lo adulara, levantó su mano.

  • Si, Harry? –dijo George.

  • Yo propongo a Fred. Él es el que ha estado organizando los entrenamientos, también organizó lo de las pruebas de Quidditch y ha estado al pendiente del equipo.

Erin, intervino…

  • Harry tiene razón, además se ve que sabe de estrategias. Yo voto por Fred.

  • Haber…bueno. –dijo George- Tenemos a 2 candidatos: Fred y Harry ¿Nadie más? –preguntó con la esperanza de que alguien lo nombrará a él. Como vio que nadie levantó la mano, procedió a hacer la votación.

  • Bien. Ahora, levante la mano quien vota por Harry.

Ron, Colín y Fred levantaron la mano.

  • Tenemos 3 votos para Harry. Ahora levante la mano, quien vota por Fred.

Erin, Harry, Katie y George levantaron la mano.

  • Bien, creo que esta decidido. Fred es nuestro nuevo capitán!!! –exclamó George.

Fred sonrió y todos lo felicitaron.

Siguieron pasando los días y con ellos, los entrenamientos. Hasta que llegó el día de el primer partido del torneo de las casas, Gryffindor versus Hufflepuff. Todos estaban emocionados esperando ver el partido.

Una tribuna con bufandas de color amarillo con negro, gritaba y vitoreaba cuando los Hufflepuff anotaban.

Mientras la otra tribuna, la de rojo con dorado, animaba a los Gryffindor. El partido estuvo muy entretenido. Al final, Harry tuvo una buena actuación logrando atrapar la Snitch a los 40 minutos. Así ganaba Gryffindor 180 a 20.

Por lo pronto, todo pintaba bien para Gryffindor, sobre todo para Harry y sus amigos.

Ron se sentía muy bien, ya que para ser su primer partido, había jugado bien, solo se le habían escapado 2 tiros por no haber alcanzado a llegar a tiempo. El problema era la escoba, una barredora 9, no era tan rápida como las escobas de los demás jugadores.

Pero lo importante era que habían ganado el primer partido, si seguían así, podrían ganar la copa de Quidditch y el premio de asistir a la gran final del torneo nacional de Quidditch.

Este primer triunfo los había motivado mucho, hasta en la escuela iban mejor. Excepto, claro esta, en pociones. Por más que se esforzaban por mejorar en esa asignatura, no podían. La única que había logrado sacar una buena calificación, había sido Erin (sacó un 9), eso impresionó mucho a los gemelos y en general a todos los Gryffindors, ya que nunca antes, Snape le había puesto a un Gryffindor más de un 7.

Lo más raro de todo esto, es que Snape trataba muy bien a Erin. Era a la única Gryffindor que le permitía contestar cuando él hacia una pregunta, era a la única que le subía puntos por algún trabajo o por alguna respuesta. Esto parecía irritar a varios Slytherins, pero sobre todo a Hermione.

  • Es una chica muy extraña –le decía a Ginny- sale a media noche por que, según ella, sufre de insomnio. Snape la trata bien y le sube puntos… no Ginny, esto no me gusta.

  • Hay que reconocer que es muy inteligente y que tiene carisma. –contestó Ginny.

  • Bueno si. –aceptó Hermione- pero tengo la impresión de que oculta algo.

Mientras Hermione pensaba en Erin, Harry y Ron trataban de averiguar algo acerca de algún libro de rituales (era lo único que se les ocurría). Fred seguía organizando los entrenamientos y conviviendo mucho con Erin, era evidente que le gustaba mucho.

Los chicos siguieron sus actividades normales, sin sospechar que pronto tendrían un golpe de suerte.