← Historia 52214 · de
Historia 52214 — capítulo 1
La profesora Kaho Mizuki, sonreía, mientras sus estudiantes copiaban las lecciones de matemática. Las divisiones de enteros y decimales. Al terminar las instrucciones, borraba el pizarrón. Todas las tardes, era similar. Sin embargo, se acercaba un momento importante en el curso. El experimento de ciencias. Una importante parte de la calificación. Había estado meditando qué hacer con aquella asignatura y creía tener la respuesta al asunto. Se dio la vuelta para mirar a sus estudiantes.
- Alumnos, no olviden que pronto será el experimento de ciencias- dijo, con una sonrisa suave- Y creo que tengo una idea que puede gustarles.
Los estudiantes miraron con atención, esperando enterarse. Sakura miraba su pluma rosa con la cabeza de un osito, en su borrador. Clase de ciencias, clase de ciencias... ¡Su proyecto! Ella tenía un importante proyecto, al final del semestre. ¿Cómo se le había olvidado, semejante detalle? Apoyó la cabeza en el puesto y se imaginó, las horas sin dormir.
- He decidido olvidar los proyectos y...- dijo y Sakura, alzó la cabeza- hacer un proyecto general.
La clase conversó entre sí. Sakura estaba sorprendida, esperando escuchar lo que su maestra tenía que decir. Si bien, eso le quitaba trabajo, no sabía de qué se trataba.
-
¿De qué crees que se trate, Sakura?- preguntó Tomoyo, mirándola.
-
No lo sé, no estoy segura. Yo...
-
Una vida en familia- habló la profesora y Sakura, se silenció de inmediato. ¿Una vida en familia?
-
Eh, profesora, disculpe...- suspiró Meilin- Dijo... ¿Vida en familia?
-
Sí. Cada niña se reunirá con un niño y simularán una vida en familia, con esto- dijo, mostrándole un huevo cocido. Meilin suspiró y su cabeza enseguida, dio la vuelta hacia Shaoran, quien seguía con la vista fija en su cuaderno. Alzó la cabeza y miró a la jovencita, a quién le brillaban los ojos. Se sonrojó de inmediato.
La profesora, comenzaba a repartir las hojas diarias, con las que monitorearían a su huevo. Sakura miró su hoja, en el momento en el cual, la mujer la colocaba sobre su mesa. ¿Con quién iba a realizar semejante proyecto? Estaba algo nerviosa por el asunto y en realidad...Solamente...Conocía a alguien. A alguien, tan bien... ¡Pero él no querría!
-
¡Deja de mirarme así, Meilin!- escuchó, a un lado de ella. La joven había tomado su brazo y no quería soltarlo.
-
Serás mi pareja Shaoran. ¡Seremos la familia perfecta!
Claro, ¿Cómo olvidaba que Shaoran, tenía a Meilin? Meditó y decidió que necesitaba otra pareja. Tomoyo suspiró y la miró con una sonrisa. Tenía su cámara en la mano y filmaba cada momento.
-
¡Adoro cuando te sonrojas, Sakura!- dijo y Sakura ladeó la cabeza hacia ella. Sonrió con vergüenza, moviendo las manos.
-
¡No no! ¡Yo no estoy sonrojada...yo no!- dijo y Shaoran alzó la cabeza ligeramente- Yo solo estaba pensando, que necesito una pareja.
-
Anoten los nombres completos y la posible pareja que quisieran tener. Luego, yo los sortearé.
Los muchachos hicieron lo que su profesora pidió. Con un suspiro, Sakura seguía pensando con quién ponerse. Para cuando todos habían entregado sus hojas, ella seguía mirando su pluma. ¿Qué iba a colocar en esa hoja? Seguramente ya todos los chicos y las chicas, estaban listos. Ella era la última.
- A ver...- dijo Kaho, con una sonrisa- Mm, me parece que esta pareja es muy interesante. Estaré ansiosa de saber cómo van a trabajar en su proyecto.
Los jóvenes se miraron, impacientes y nerviosos. Meilin no quería despegarse de Shaoran, por más que lo intentaba éste. La profesora Mizuki, continuó leyendo lo que estaba escrito en la hoja de diario.
-
Kinomoto Sakura y Lee Shaoran...
-
¿Qué?- estalló Meilin, a su lado- Debe haber algún error. ¡Ellos no pueden estar juntos!
-
Pero si yo ni siquiera entregue mi...- balbuceó Sakura, mirando la espalda de Shaoran- "¿Lo habrá hecho él?"
Al finalizar la clase, Meilin estaba muy enfadada y no dejaba de quejarse. Miró a Sakura con un mal gesto y tomó su mochila, para regresar a casa. Shaoran, se levantó en silencio y comenzó a caminar hacia la salida. Sakura al terminar de recoger sus cosas, notó que estaba sola en aquella aula. Tomó su mochila y sus patines, y se encaminó hacia la puerta del salón. Antes de salir, la profesora Mizuki la estaba esperando. La detuvo, para hablarle.
-
Buena suerte en tu proyecto, Sakura.
-
Pero profesora...- dijo, sonrojada- Yo ni siquiera coloqué el nombre de Shaoran, en la hoja. No la entregué.
-
Pero él, colocó tu nombre en su hoja.
Sakura se impactó al escuchar semejante información. La profesora acarició su cabeza y al poco tiempo, salía del aula de clases. Ella no pudo moverse, ella estaba entendiendo lo que acababa de suceder.
"Shaoran puso mi nombre en la hoja" "¿Por qué lo habrá hecho?" "¿Será por que le gusto?" "¿Será por que le agrado?"Meditó, comenzando a sonrojarse."¡No no no Sakura!" "A Shaoran no le pareces linda. Shaoran es amargado, Shaoran no te saluda en clases. ¿Por qué iba a gustar de ti, si ni siquiera te mira?"
Caminó hasta su casa. Llegaba tarde de tanto meditar. Su hermano ya estaba allí, junto a su padre. Estaban cenando bolas de arroz y sushi. Ella saludó al entrar.
-
¡Ya llegué!
-
Hola, Sakura- sonrió su padre. Llevaba un delantal y colocaba en la mesa, un par de bolas de arroz.
-
Hola...Monstruo- dijo su hermano, con la boca llena.
-
¡No soy un monstruo!- chilló Sakura y su padre sonrió- ¡Mm, huele delicioso! ¡Bolas de arroz y sushi!
-
Será mejor que te sientes, Touya lleva varias de ellas.
-
No comerás.
-
¡Déjame en paz! ¡Iré a asearme y bajaré a cenar!
Sakura entraba corriendo y soltaba su mochila, sobre la cama. Mientras se quitaba los zapatos y entraba en el baño, Kero sobrevoló sus cosas y miró lo que se había salido de su mochila. La hoja de diario, de la nueva "familia".
-
Vaya...Una familia- dijo Kero con una sonrisa sarcástica- ¿Y qué van a criar? ¿Pollitos?
-
No...- dijo Sakura, corriendo hacia el cajón de ropa- Vamos a criar a un huevo cocido. Es para ciencias.
-
¿Y quién será tu pareja?- preguntó, esquivando el suéter de Sakura.
-
Shaoran....Lo...Escogieron...-dijo, lavándose el rostro. Kero se detuvo en medio del baño e inspiró, antes de comenzar a gritar. Sakura lo miró, mientras se secaba el rostro, con una toalla.
-
¡Te has vuelto loca! ¡No tienes que confiar en ese niño! ¡Él quiere quitarte todas las cartas! ¡El quiere usarte para obtenerlas! ¿No has visto como me mira?
Si pudiera cortarme en dos con su espada...
-
No seas exagerado Kero...Shaoran no haría eso.
-
El punto es, que debes cuidar tus cartas de sus intenciones y...- ladeó la cabeza hacia la puerta de la habitación- ¿Qué huele tan delicioso, Sakura?
-
Bolas de arroz y sushi...
-
¡Tienes que traerme bolas de arroz! ¡Tú sabes que me encantan!
-
Está bien, te traeré bolas de arroz, lo prometo...
-
¡Las que estén esponjositas!- dijo, mientras ella salía de la habitación.
Sakura bajó a cenar y se sentó en la mesa, luego de haberse colocado las pijamas. Su padre estaba a su lado, comiendo y su hermano, comenzaba los quehaceres nocturnos, mientras ellos cenaban. Era martes, el turno de Touya de sacar la basura y barrer el piso. Sakura suspiró, oliendo el exquisito aroma de las bolas de arroz y del sushi caliente.
-
¡Amo el sushi!
-
Me alegro de que te guste, hija. ¿Qué tal tu día?
-
Perfecto. Aunque al final, la profesora Mizuki decidió que debíamos hacer un proyecto para ciencias.
-
Bien, ¿Qué proyecto harás?
-
Nos organizó en parejas, para cuidar de un huevo cocido. Seremos una familia.
-
¿Una familia?- preguntó Touya- dos monstruos, conviviendo juntos.
-
¡Deja de decirme monstruo!- se quejó ella. Su padre sonrió y la miró.
-
Me imagino que el trabajo en equipo, es fundamental en este tipo de ideas.
-
¡Sí!- dijo Sakura, con una bola de arroz en la boca.
-
No hables con la boca llena, monstruo...
-
¡Touya!
Sakura había terminado la cena y era su turno de asear la cocina. Mientras lavaba los trastes sucios, recordó lo que la profesora había mencionado. Lee Shaoran, había colocado su nombre en la hoja. ¿Por qué lo había hecho? Suspiró y miró por la ventana sobre el fregadero. La noche estaba estrellada. Muy bonita.
- Listo y... ¡Las bolas de arroz de Kero!- gimoteó ella- Espero que aún queden.
Al subir a su habitación, contempló a Kero, mientras comía bolas de arroz. Se sentó en su escritorio y tomó su diario. Quería plasmar todo lo que había sucedido, a lo largo de su día. Seguía dudando de lo que había sucedido con Shaoran, pero lo mejor era enfrentar el proyecto, con una buena cara.
"Querido diario: Ha ocurrido algo increíble. Shaoran quiere que sea su compañera en ciencias.
No sé por qué, pero quizá será una buena experiencia. Tenemos que cuidar de un huevo cocido y se supone que debemos verlo, como nuestro hijo. No sé si nos llevaremos bien, pero al menos espero que podamos ser más amigos"
-
Vámonos a dormir Sakura- dijo Kero, satisfecho, utilizando un mondadientes- Estoy que reviento...
-
¡Sí! ¡Buenas noches papá!- dijo, abriendo la puerta- Buenas noches, Touya.
-
Buenas noches Sakura- dijo su padre, desde la cocina.
-
Buenas noches, monstruo...
-
¡Deja de llamarme Monstruo!- le espetó ella, lanzándose a la cama- ¡Mm! Buenas noches, Kero.
-
Buenas noches, Sakura.
Mientras dormía, Sakura estaba soñando. Estaba parada en una pequeña cocina, mirando por la ventana. Había una espléndida noche afuera y ella suspiraba. ¿Por qué estaba allí, mirando por una ventana y deseando salir, en demasía? Mientras miraba, dos brazos rodearon su cintura y sintió el calor de otro cuerpo. Había alguien detrás de ella.
¡Era Shaoran! Y... ¡Un momento! No estaban en cuarto grado ni en quinto. ¡Eran adultos, ambos! Ella sonrió, dándose la vuelta y lo miró con mucha dulzura. Shaoran estaba parado allí, mirándola y luego, mirando a la ventana.
"- ¿Aburrida, Sakura?"
"- Es una hermosa noche... ¿No crees que deberíamos salir?'"
"- No se si eso sea posible. No podemos dejar a nuestro hijo, solo".
"- Es una hermosa noche. ¿No podríamos encontrar una niñera?"
"- No lo sé, tal vez no por la hora"- mencionó, mirándola con una sonrisa suave. Sakura inspiró y asintió en silencio, soltando el paño que sostenía entre sus manos. Comenzó a caminar hacia el salón, cuando Shaoran sostuvo uno de sus brazos. Ella se sonrojó de inmediato y con un suspiro nervioso, se dio la vuelta.
"Shaoran va a besarme..." "No, él no va a besarme. Él no me besaría ¿O sí?"
"- Estás hermosa, Sakura..."
"- Shaoran"
"- Siempre lo estás"- suspiró y podía verlo venir. La besaría y ella, moría de miedo. Acarició su cabello con lentitud y la miró a los ojos. Sus rostros estaban tan cerca, que podía... ¡Podía hasta sentir su aliento! ¡Estaba tan tensa! ¡Se sonrojó enseguida!- "Me encanta cuando te sonrojas, Sakura"
"- Eh...Sí..."
Estaba a punto de besarla. Sostenía su rostro con unos pocos dedos y lo mantenía cerca del suyo. Sus narices se rozaron, de forma amistosa. Ella estaba tan tensa, que apretaba el paño con violencia.
"- Me gusta que seas mi esposa. Sakura"
"- ¿Tu qué?"
"- Eres tan hermosa..."
¡Estaba por besarla, no se iba a resistir más!, no sabía cómo de todas formas. Inspiró, estaba preparada para recibir su beso, para recibir sus labios y... ¡Estaba desesperada! Tan cerca...Tan cerca...
Escuchó un ruido terrible. Shaoran se separó de ella, con la misma facilidad con la cual, había sostenido su rostro. Sakura suspiró nerviosa. Shaoran caminó hacia la habitación donde se suponía, tenían a su bebé. Ella lo siguió, mientras las luces estaban apagadas. Con otro suspiro, observó a Shaoran, que se acercaba a la cuna.
- Nuestro hermoso bebé- dijo apartándose, para que Sakura pudiera verlo. Ella se acercó a la cuna y miró. Su largo cabello, cayó sobre sus hombros. Ella sonrió, mientras intentaba mirar al infante.
- Hola...hijo- dijo, tomando el huevo, que sonaba como su reloj despertador- ¿Hijo?
Despertó violentamente. Las manos le dolían y ya entendía el por qué. Había estado sosteniendo las sábanas y no aquel paño. Suspiró y se pasó la mano por el rostro. ¡Iba a llegar tarde a la escuela! Se levantó de la cama y sin quererlo, había tumbado a Kero, que dormía junto a ella. Luego de oír sus regaños, mientras iba de aquí para allá, salió de la habitación.
Se despidió de su padre, con una tostada en la boca. Con sus patines, pasó por todas las calles, mirando antes de cruzar. Mientras corría hacia la escuela, se encontró con Shaoran. ¿La esperaba acaso?
-
Buenos días, Shaoran.
-
Buenos días, Sakura.
-
¿Qué haces aquí parado?
-
Te esperaba.
"¿A mí?" "¿Por qué?" "Seguro quiere cancelar el proyecto, por que no quiere trabajar conmigo"
-
¿Por qué?
-
Por que eres mi pareja, en el proyecto. Y tengo que esperar por ti.
Ella se sonrojó, mientras el joven continuaba con su camino. Ladeó la cabeza para mirarla, mientras ella solo estaba parada allí. Con un suspiro, se dirigió a ella. Estaba impactada, sorprendida por todo eso que estaba sucediendo.
-
Vamos ya, llegaremos tarde.
-
¡Sí!
Al llegar, la profesora le entregaba a cada uno, el huevo. Ella suspiró y con una sonrisa a medias, recordó aquel sueño. Mientras miraba el huevo, Shaoran se acercó a ella y con un rostro de enojo, la contempló. Ella alzó la cabeza y sus ojos hicieron contacto. Se sonrojó de inmediato y desvió la mirada.
-
Te agradecería, que la próxima vez no sueñes ese tipo de cosas.
-
¿Eh?
-
Sé que estabas soñando conmigo y ese huevo. No lo hagas.
-
Pero, ¿Cómo sabes que...?
-
No lo sé, pero presiento que estabas soñando, puesto que yo... ¡Puesto que yo tuve el mismo sueño!
Sakura suspiró, sonrojada. Shaoran se sonrojó también y ambos se miraron como tontos. Con una especie de mueca de sorpresa, Sakura recordó que él había puesto sus nombres, en la hoja.
-
¡Pero tú me inscribiste!
-
Bueno...no tenías pareja y yo... ¡Yo no quería trabajar con Meilin! A veces es un poco molesta... ¡Así que...!
-
Me inscribiste para que no me quedara sola... ¡Gracias Shaoran!- sonrió ella, brincándole encima y abrazándolo.
"Mi sueño. Mi vida con Shaoran..." "Exceptuando por el huevo despertador. ¿Se hará realidad?"
-
Fue un lindo sueño- dijo ella, de pronto y el joven, se sobresaltó.
-
Fue...fue un buen sueño. ¡No lo repitas!- le dijo, sonrojado y ella asintió en silencio- Y ahora, a cuidar ese huevo.
-
¡Sí!