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Historia 52387 — capítulo 4

Hermione estaba afuera del aula de pociones esperando a que la clase comenzara, tenia la espalda recostada a la pared y uno de sus pies tocaba el piso y el otro pisaba la pared. Tenía la túnica abierta, la camisa con el último botón desabrochado y la corbata medio floja. Veía a algunos chicos de primero, segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto y séptimo que pasaban por hay no sin antes darle una rápida mirada. Suspiro y echo la cabeza para atrás mientras cerraba los ojos fuertemente. Un sonido hizo que abriera los ojos de nuevo y se encontrara con dos chicos rubios: un Gryffindor y un Slytherin. Ellos la miraban con una sonrisa y después uno de ellos se agacho para recoger uno de los libros que a Hermione se le habían caído sin que se hubiera dado cuenta. Se lo devolvió pero ella no agradeció ni nada, solo se limito a cerrar los ojos otra vez. Uno de sus ojos se abrió para notar si los chicos seguían hay y estuvo en lo correcto.

-Creo que no nos han presentado, Nicholas Hallwell- dijo el chico con el uniforme de Slytherin ofreciéndole la mano la cual ella acepto sin decir una palabra.

-Y yo soy Gillian Bailey- dijo el otro rubio un poco más penoso. Hermione también le acepto la mano.

-creo que ya saben quien soy yo- se limito ella a decir.

-se puede decir que tenemos una idea de quien eres- dijo Nicholas- solo te queremos decir que no somos como esos raros que se te quedan mirando.

-Genial.

-te ofrezco nuestra amistad- volvió a decir Nicholas- solo amistad, nada más.

-Gracias- dijo Hermione ahora si prestándole atención a los chicos.

-creo que tenemos que entrar la clase va a comenzar- dijo Gillian con una sonrisa ahora que la chica había aceptado la amistad de el.

El salón se fue llenando y al final Slughorn entro al salón con una sonrisa chueca. Todos se hicieron en pareja pero Slughorn solo negó débilmente con la cabeza. Se acerco a su escritorio y puso ambos brazos para que los estudiantes le prestaran la atención debida.

-Para esta clase los necesitare en grupos de 3- Hermione se unió con Harry y Ron- pero yo los pondré.

Los murmullos comenzaron a llenar el salón. Nadie sabia con quien le tocaría.

-Haber, señorita Granger usted vaya con Lynch y Hallwell- dijo el profesor.

Hermione llego con una sonrisa a la mesa porque sus compañeros no habían resultado salir muy mal. Su hermano y su nuevo amigo. Al final de la elección Harry quedo con Gillian y Helen, Ron con Anna Rogers y Seamus.

-Quiero que hagan una poción multijugos y al final de la clase se la tomara cada estudiante cambiando a uno de su grupo.

Los tres adolecentes se pusieron manos a la obra cortando cada ingrediente como era debido. Estaba cortando una raíz cuando sin querer corto algo que no tenía que cortar. Ella hizo una mueca y cogió otra raíz para comenzar a pelarla. Sintió como si la abrazaran por atrás y unas manos la ayudaran a cortar mejor la raíz, al darse un poco la vuelta vio que Nicholas era el que la ayudaba. No pudo evitar sonrojarse, su mirada pasó a cierto chico de ojos grises que los miraba con rabia.

Su hermano esbozo una sonrisa de medio lado cuando vio la escenita. Al terminar de cortar la raíz Nicholas se aparto delicadamente y siguió limpiando algunos ingredientes. Ya casi al final de la clase tenían la poción terminada, agregaron un poco de su pelo y notaron como la mezcla cambiaba de color. Nicholas se tomo el de Hermione, Hermione el de Cole y Cole el de Nicholas. De pronto sus cuerpos comenzaron a cambiar hasta que se veían a si mismos.

-Oye Hermione eres muy rica- dijo Nicholas con una sonrisa mientras admiraba su nuevo cuerpo.

-Vaya si que soy guapo- dijo Cole en forma de Nicholas mientras miraba a Hermione/Cole.

-Cole, no sabes tan mal pero creo que necesitas un poco mas de azúcar- después de este comentario los tres comenzaron a reírse.

Comenzaron a jugar con sus nuevos cuerpos mientras les durara. Cole normalmente hacia comentarios de lo guapa que Hermione estaba. Nicholas solo se reía y hacia comentaros muy incoherentes.

-Cole tu y yo haríamos una excelente pareja- dijo Nicholas/ Hermione a Cole/Nicholas.

-Claro amor, ven acá- ambos se abrazaron mientras Hermione se le salían las lagrimas de la risa que tenia.

La puerta se abrió y McGonagall camino por la aula y se paro donde los tres adolecentes estaban.

-Granger y Lynch vengan conmigo- dijo la profesora y se dio la media vuelta.

Hermione/Cole y Cole/Nicholas la siguieron hasta que McGonagall entro a su despacho y se dio la vuelta viendo a los dos "chicos" que habían entrado.

-Hallwell creí decir que necesitaba a Granger- dijo ella muy severa.

-No profesora, yo soy Cole es que bebimos poción multijugos.

-Oh, bueno, les llego una carta que esta hechizada especialmente para que ustedes la lean.

McGonagall les entrego el sobre que abrieron ambos inmediatamente.

"Cole y Hermione,

Les tengo una sorpresa así que regresen pronto a casa, hagan lo que sea para volver (mas recomendable pidan permiso). Los espero en mi oficina,

Su padre."

Los dos se miraron cómplices y después al mismo tiempo viraron para ver a McGonagall.

-Profesora tenemos que salir del colegio, es urgente- dijo Cole.

-Pueden usar mi chimenea y los polvos flu, yo le explicare al director Dumbledor- dijo ella entregando una vasijita con polvos.

-Gracias profesora- dijo Hermione metiéndose ella primero en la chimenea y mencionando "mansión Riddle" en voz muy baja.

Callo sentada, cosa que le dolió mucho pero después se paro rápidamente para dejarle espacio a su hermano, el cual llego no mucho después. Caminaron despacio por la mansión recorriendo ese camino al que solo iban cuando su padre los llamaba. Tocaron la puerta delicadamente y después de un "pasen" la abrieron.

Adentro estaba Voldemort en su silla de siempre y con su usual pergamino al frente. Una mujer estaba sentada de espaldas pero se le notaban unos bellos rizos castaños. Dieron un paso adelante a la vez y la mujer se volteo. Era una replica exacta a Hermione, ella les sonrió pero ellos no sabían como responder.

Ambos hermanos se miraron a los ojos sin saber que hacer. Hermione dio un paso adelante acercándose a la mujer.

-Me imagino que no saben quien soy- dijo la mujer- soy su madre.

-¡¿Qué?!- gritaron Hermione y Cole al mismo tiempo.

¡Pero si tu estabas muerta!- dijo Cole sin poder creérselo.

-Yo la traje devuelta, ahora que son ustedes dos creo que necesitan una figura materna- dijo Voldemort aun sentado.

-Se supone que no se puede revivir a una persona- dijo Hermione con los brazos cruzados pero aun así con una sonrisa.

-Pues ya deberías saber que yo soy capaz de todo- dijo Voldemort- ahora si me disculpan- Voldemort se levanto de su silla y salió de la oficina dejando a los tres solos.

-¿Entonces, mamá?- dijo Cole rascándose la cabeza.

-Si, chicos.

-Wao, aun no me lo creo- dijo Hermione acercándose a su mamá biológica y abrazándola.

-regresaran con el apellido Riddle- dijo su madre así de golpe.

-¡GENIAL!- grito Cole lleno de alegría mientras que Hermione sonreía indecisa.

-¿Cómo harás eso?- le pregunto a su madre

-hablare con el director, ahora debemos irnos- dijo la mujer agarrando un poco de polvos flu y metiéndose a la chimenea de la oficina.

-Papá no nos deja usar esa chimenea- dijo Cole antes de que su mamá les pasara los polvos.

-ya le pregunte si podía usarla- dijo ella ahora si dándole los polvos.

Esta vez cayeron en la chimenea de la oficina del director Dumbledore. El se quedo mirando a Hermione y a Cole mientras se limpiaban la túnica del humo que habían agarrado. Su madre apareció solo unos segundos después pidiendo hablar con el director y diciéndole a ellos que se quedaran afuera. Pasados ya los minutos su mama salió de la dirección dándoles un beso de despedida en la mejilla a cada uno y susurro "todo listo".

-Mas tarde ese mismo día-

Estaban todos reunidos en el Gran Comedor, en la mesa de Gryffindor cierta castaña hablaba con un chico rubio animadamente. En la mesa de Slytherin un chico de ojos grisáceos miraba al rubio con odio. No podía creer que verlo hablando con ella le hacia arder en rabia, tenia ganas de ir a esa dichosa mesa y gritarle hasta mas no poder. Sentía celos, unos celos enfermizos pero no lo iba a aceptar tan fácil, después de todo ella era una rata de laboratorio que nunca se fijaría en alguien como "el príncipe de Slytherin".

Dumbledore se levanto de la mesa de los profesores y camino en dirección a las casas como cuando quería hacer un anuncio. Todos los estudiantes guardaron silencio mientras el director se preparaba para decir algo tan complicado.

-Queridos estudiantes, hoy quiero anunciar ciertos cambios en el plantel estudiantil de Hogwarts. Los estudiantes conocidos como Hermione Jean Granger y Cole Alexis Lynch ahora los nombraran como Hermione Jean Riddle y Cole Alexis Riddle- los murmullos empezaron a hacerse notar mientras que algunas vistas se posaban en ambas casas de Hogwarts- no quiero disturbios y les pido que no se hagan preguntas acerca del tema, gracias por su atención- dijo esto Dumbledore volvió a sentarse.

Muchos miraban a Hermione y pasaban a Cole en un segundo, era como si jugaran pingpong con los ojos de los alumnos. En la misma mesa de Slytherin el único que no le ponía mucha atención al tema era Draco Malfoy que estaba mas entretenido revolviendo su comida que haciéndose pasar por el que no sabia absolutamente nada.

Hermione caminaba a hacia su torre abatida por todo lo ocurrido en el Gran Comedor. Dijo la contraseña y paso sin notar muy bien si Malfoy estaba o no sentado en la sala. Antes de entrar a su cuarto viro la cara para buscar con su mirada a ese cierto rubio de ojos grises que siempre se sentaba en el sillón. Hay el estaba leyendo un libro tan pasivamente, casi como un angelito, que ella le pareció decente acercarse a el campo enemigo.

El la vio de y siguió leyendo su libro sin decirle ni un solo comentario. Ella se acomodo en el sillón y comenzó a ver al blanco techo.

-Que silencio- dijo Malfoy sin despegar su mirada del libro.

-es increíble que no nos estemos insultando.

-si… oye yo…

-¿Qué?

-no nada, olvida que iba a decir algo.

-Ok

-creo que me iré a dormir.

-¿tan temprano?

  • creo que es mucho por hoy

  • si, a sido una tarde muy pesada.

-claro, después de que tu y Hallwell se repartían risitas tontas y yo hay mirando celo…- rápidamente se dio cuenta lo que estaba diciendo y prefirió callarse pero fue muy tarde como para que ella no entendiera.

-¿Celoso? Malfoy ¿estabas celoso de Nicholas?

-Claro que no, ¿estas chiflada o que? Por favor, como si yo me pudiera poner celoso.

-lo que tu digas Malfoy, pero si de algo estoy segura es que casi dices la palabra CELOSO.

  • Oye esto Riddle, yo Draco Malfoy nunca e sentido ni sentiré celos- camino hacia su puerta y tomo la perilla aun indeciso si en irse o quedarse hay tratando de cambiar el pensamiento de la chica.

-todos en esta vida tienen una debilidad Malfoy.

-pero yo no siento CELOS y mucho menos por culpa tuya, muchas chicas quisieran estar conmigo.

-¿Y porque no estas con ellas?

-pues porque no tengo ganas, prefiero esperar.

-A que la chica que quieres te acepte.

-¡Claro que no! ¿Cómo se te puede ocurrir eso?- ya estaba empezando a ponerse rojo de "enojo" pero la verdad era la vergüenza que estaba pasando por andar de boqui suelto.

-solo recuerda una cosa Malfoy, por la boca muere el pez- dijo ella antes de irse para su cuarto.

-¿Qué rayos significa eso?

-solo es un dicho- Hermione abrió la puerta de su cuarto y desapareció al cerrarla dejando al pobre chico parado con un gran signo de interrogación en la mente.