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Historia 52554 — capítulo 3
Capitulo 3: ¿Qué demonios le pasa a tu vida?
Después de haber analizado mi pesado día, me preparo para un fin de semana tranquilo. Me aburre la expectativa de que no voy a verlos. Ellos son mi pasatiempo, mi rompecabezas inconcluso, mi libro de la media tarde, en pocas palabras, son el sustento de cada día y la diversión de la feria de mis sueños.
He quedado de ir el domingo con Lore a su exposición de arte. Ella es una gran pintora. Al menos, no me alejare del mundo tanto. Solo pasare el sábado sin novedad… me siento exiliada cuando estoy en mi casa, lejos de mi mundo, de mis ilusiones que tanto añoro… amanezco el sábado y lo vivo lo mas aprisa que puedo. La idea de ver a Lore un día después (a ella y haber a quien mas) me emociona y carcome.
Cada oportunidad que yo pueda tener para estar al lado de mi Mauro y de mis guardaespaldas me gusta. Se que es probable ver a Mauro con su novia, pero la idea me atrae. Demasiado masoquista de mi parte, lo se, pero esel o nada y ella realmente no me importa.
Al fin, el cielo negro sepulta al sábado y me duermo con la noche. El sol del día siguiente me despierta. No siento emoción alguna… ¿iba a hacer algo hoy? Si, ir con Lore… me aburre la idea, mejor no iré… ¿a que demonios voy? ¿A ver a Mauro con su adorable y respetable novia mientras yo me muero del coraje? No, no me apetece hacer bilis…
_Alejandra, te llaman en la puerta.
_No estoy para nadie…
_ ¿Ni siquiera para tu mejor amiga?
_ ¿Es Lore?
_ Si._ Que pase, dile que ya voy…
_Ah, sus cuadros…
_Si. Pero no me apetece ir…
_No te puedes quedar aquí encerrada… vamos hija, sal un rato, diviértete…
_Es cumpleaños de mi hermana Marí…
Ya la verás cuando llegues, ve, diviértete.
Mi mamá me ha convencido. Corriendo, me arreglo y bajo deprisa. Lore me mira con algo de fastidio.
_Creí que ya no querrías ir…
_ ¡Por supuesto que quiero ir! Solo que había pensado en no hacerlo…
_Tal vez pase Jorge…
_ ¿Lo dices porque tu y yo gritamos a voz de cuello que íbamos a estar el domingo a las doce en el jardín?
_ Exacto.
_Mmm… es probable que si asista, y aun mas, que le diga a Mauro…
Claro, y eso nos conviene.
Llegamos al jardín y veo una movilización de gente impresionante. No creí que hubiera tanta gente solo por pinturas… En seguida descubro que no es así. Hay bailables, puestos y un sinnúmero de cosas que adornan al soleado domingo. Caminamos por los portales y de pronto, Lore chilla.
_¡Allá esta Mauro. Esta con su novia, sentado en el jardín…!
_ ¡DONDE!_Grito y me vuelvo gustosa. Quiero ver que hará una vez que me vea ahí, quiero ver como actúa estando las dos ahí. Hará algo descabellado lo sé. Eso o me demostrara de una vez por todas que la prefiere a ella.
Le miro y lo compruebo. La tiene abrazada mientras observan los bailables. Sin embargo, él ya me ha visto. Nada me alegra más que eso. Cruzamos al jardín y comenzamos a ver los cuadros. Miro despistada por los huecos de la glorieta a la pareja que yace en frente. Él la ha soltado y se golpea la frente un tanto apesumbrado. Río y se lo comento a Lore. Ella suelta la carcajada mientras yo continúo espiando. ¿Qué te pasa ahora, desgraciado? ¿No tienes el valor de abrazar a tu novia ahora que yo estoy aquí?
La maestra de pintura se acerca a Lore y comienzan a cruzar palabras. Mientras que yo río por la reacción del otro, mi alma se cae al suelo, al ver quien va pasando en ese carro del año, frente a nosotras. Ernesto, que conduce, me mira unos instantes. En el asiento de al lado, lleva a Jorge… Yo lo miro paralizada mientras Ernesto me mira con fijeza. Vuelve un segundo la vista al frente, susurra algo a su acompañante y se vuelve a mirarme sacando la cabeza por la ventana. ¡Si, estupido, yo soy! ¡Soy a la que deberías de cuidar! ¡A la que cuidas ya sin respetar fines de semana!
Me aferro al brazo de Lore esperando a que deje de hablar a su maestra. Esta se aleja y suelto en un susurro nervioso.
_Ernesto y Jorge acaban de pasar y Ernesto se me quedo viendo.
_ ¿QUE?
_ ¡Eso mismo! ¡Me ha mirado como divino idiota y luego se ha vuelto para no chocar solo para volver a mirarme de nuevo!...
Pues su jefe allá esta, no muy entretenido, según parece…
Me vuelvo y contemplo como Mauro se ha desparramado al lado de su novia. Tiene una carita de fastidio que no puede con ella. Es deprimente y al mismo tiempo sumamente divertido.
_ ¡Vamos a dar la vuelta!_ espera a que me diga que haré la maestra, no ha de tardar, solo fue por mas cuadros…
_ Esta bien…_
En esos largos y tediosos momentos, observo a Mauro. De vez en cuando se vuelve hacia donde estamos. Me mira y luego se desparrama más. Vamos cariño. No seas descortés con tu novia… ¡Ella que te quiere tanto! ¡Y que no puede amarte más que yo…! ¿Por qué no la traes a ver los cuadros, amor? De seguro que ella quiere venir para acá… ¡Vamos! ¿Porque no la trae? Al fin y al cabo, el y yo solo somos compañeros de clase, amigos, que se yo, no hay nada que ocultar…
Al fin, nos vamos a dar la vuelta. Cuando pasamos por donde se suponía que estaban, me sorprendo. Se marcharon…
Han de estar por ahí. Tu tranquila, ya lo veras. me dice Lore y continuamos caminando. En el camino, se me ocurre comprarle una rosa a mi hermana, por su cumpleaños. Cuando damos la vuelta entre risas y bromas, lo veo. Esta sentado en una de las lámparas, con sus amigos. No distingo si esta con su novia, aun no logro reconocerla. Damos vuelta por su lado y hacemos como si nada pasara. Miramos unas exposiciones que hay por ahí y nos detenemos.
_ ¡Vamos a pasar! ¡Volvamos a pasar! ¡Que me vea con la rosa, que piense que me la mandaron…!
_ Seria mucho pasar por ahí…
_ ¡Oh, por favor, Lore…!
_ Esta bien, esta bien, vamos._ sonrientes, pasamos por su lado sin mirarlos. Se que observan. Lo presiento, lo noto en mí nunca. Llegamos hasta los cuadros y reímos. Lore va hasta un cubo de basura y lo mira.
_No ha dejado de voltear para acá. Jajajajaja, ¿y su pobre novia que?
_ No lo se, y sinceramente, no me importa… vamos, quiero ir de nuevo…
_No, Ale, ha sido demasiado…
_Pero, pero…
_Confórmate con saber que esta volteando para acá y ya. Eso es bueno, ¿o no? Tampoco vamos a estar vuelta y vuelta por donde el esta…
Esta bien, de acuerdo…
Pasaron los minutos y yo seguía ahí, levantando el cuello de vez en vez, para ver si volteaba. No se si en unas ocasiones era el o sus amigos, no lo se. Después de más de media hora, las convenzo para ir a dar la vuelta. Cuando llegamos al punto que nos interesa, descubro algo alucinante. Me siento, por momentos, como princesa que desciende una escalinata en medio del barullo solo para ver, en el último rellano, a su príncipe que la espera. Ahí esta Mauro, junto a esa tediosa lámpara, parado con uno de sus amigos… ¡Solo! El muy descarado me mira y mira y vuelve a mirar y yo le brindo el privilegio de la decencia y lo miro también. Hay que ser corteses y contestar a las miradas ¿o no?
Me vuelvo una que otra vez a saludar conocidos mientras seguimos avanzando. El amigo con el que esta, lo jala y le da señal de que se vayan. El me mira por última vez y se marcha. Aun a metros de nosotros, continua volteando para mirarme… ¡Eres un descarado Mauro!
_ ¡Ya viste…!
_ ¿Dónde dejo a la novia?_ decimos al mismo tiempo Lore y yo mirándonos.
No lo sabemos. Seguimos avanzando y lo veo perderse entre los portales no sin antes decirle unas cuantas palabras a su amigo. El amigo atraviesa el jardín hasta la lámpara nuevamente sin quitarme los ojos de encima.
_ ¡Ah, vaya! ¡Ahora no descansara ni los fines de semana! Primero Ernesto y ahora ese…
_ ¿Dónde largo a la novia?_ pregunto al instante.
_No lo se, pero lo que si puedo decirte es que la escondió en algún lugar, la llevo a su casa, que se yo, para venir aquí y hacerse el decente contigo, para hacerse pasar por soltero…
_ ¿Te cae?
_ Absolutamente._ miro a Lore sorprendida. ¿Fue y dejo a su novia… para hacerse el soltero conmigo? ¡Debe amarme mucho! Entonces… si la puede ir a dejar… ¿porque no la abandona allá de una vez por todas?
Creo que, al fin y al cabo, no somos solo amigos, o compañeros de clase… mientras avanzamos, recuerdo con alegría la vez que le dije que yo conocía a su novia. El pobre no la capto al principio. Después se volvió como si viera a un fantasma (créanme, nunca había entendido esa expresión hasta que lo vi a el) y me miro aterrorizado, serio. Yo, con sorna, le dije en tono altivo que nunca pensé que ella fuera su novia, que sabia que tenía novia, más no que era ella. El, tratando de calmar sus nervios, me contesto de una manera altanera, burlona, tentativa, no lo se.
Si, muy guapa, ella. como recalcándome que su novia era la mejor. Ahí, como yo le hice pasar un mal rato, el me lo hacia pasar a mi.
Sin embargo… el momento presente, era más que esclarecedor, ¿Quién me lo quitaba? Ahora me dejaba claro algo. El no podría soportar tenernos a ella y a mí frente a frente, la una junto a la otra, mirándole, en el mismo espacio, en el mismo jardín. Eso, para el, era simplemente… insoportable. ¿Qué haría yo si me los llegara a encontrar en la calle?Idea tentativa, realmente, tentativa…
N/A: 3er capitulo y todo sereno... Gracias por pasarse a leer!! ¡Que tal va?? Dudas, sugerencias, comentarios, LES RUEGO que me los hagan saber ok??? Cuidense!! los veo en la actualizacion!!
cariños, Luna_Hermy