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Historia 52654 — capítulo 4
Llovía intensamente sobre un lúgubre pantano y el viento huracanado arrancaba ramas y calaba los huesos. Relámpagos iluminaban por momentos la noche y el fuerte sonido de truenos se mezclaba con el monótono ruido de las gotas de lluvia golpeando las negras aguas del pantano.Parecía que todos los elementos se combinaban para mantener a cualquier persona alejada de aquel lugar. Sin embargo Rodolphus Lestrange luchaba por avanzar en medio de aquel caos dispuesto a encontrar a la persona que había ido a buscar.
El primer indicio de que estaba en la dirección correcta llegó cuando pasó al lado del astillado tronco de un árbol que había sido alcanzado por un rayo. Una leve sonrisa iluminó su rostro mientras tocaba con una mano el carbonizado tronco.
-La magia siempre deja huellas -Dijo para si mismo- Siempre tan predecible.
Del bolsillo de su tunica de viaje sacó unas pequeñas piedrecillas del tamaño de una nuez y las arrojó con fuerza en todas direcciones hacia los árboles que tenia delante de el. Inmediatamente una lluvia de relámpagos cayó exactamente en cada lugar en donde las piedrecillas habían chocado causando una mortal destrucción.
-Veo que esta ves te superaste a ti mismo -Dijo sarcásticamente mientras avanzaba entre árboles en llamas y humeantes hoyos productos del impacto de los rayos.
El sabía de antemano cual seria el resultado de su búsqueda porque precisamente venia de hacer algo similar, pero no perdía nada con intentarlo una vez más.
En su anterior búsqueda simplemente tuvo que atacar a un temeroso elfo domestico para llegar a su objetivo.
-Lo siento mucho pequeño amigo pero es mejor así. -Le había dicho al momento de lanzarle un hechizo congelante-
Habría podido evitar fácilmente al elfo para ingresar a la imponente mansión Malfoy sin ser descubierto, pero entonces Lucius habría castigado duramente a su sirviente por haber sido burlado y el no queria ser el culpable de que una pequeña criatura sufriese de esa manera.
-No puedo hacer nada, tengo las manos atadas en estos momentos Rodolphus. -Fue la respuesta de Lucius cuando el le había pedido su ayuda para buscar al señor tenebroso- Tengo esposa y un hijo pequeño y debo ver por ellos…no puedo arriesgarme a ir a Azkaban.
-Cobarde. -Pensó, pero en realidad no lo culpaba por que de haber tenido el un hijo pequeño no lo habría abandonado por ir en busca de una sombra.
Finalmente se detuvo porque al parecer había llegado al final de su camino. En ese lugar en medio de la fuerte tormenta las gotas de lluvia no tocaban el suelo y parecían rebotar en una especie de bóveda transparente. Sacó su varita y apunto al aire al tiempo que murmuraba un efectivo conjuro. Unos segundos después con un pequeño puff! aparecía ante sus ojos una vieja cabaña de troncos.
En la puerta de la cabaña se encontraba un hombre de aspecto fiero y muy desaliñado, tenia la barba muy crecida y el cabello sucio y enredado, en una de sus manos sostenía una varita con la cual apuntaba al pecho de Rodolphus.
-¿Qué haces aquí Lestrange? -Pregunto amenazadoramente.
-Estaba por hacerte la misma pregunta Antonin -Dijo Rodolphus tranquilamente- ¿No me invitas a pasar?.
Antonin Dolohov se hizo a un lado y con una seña le indico que pase. Rodolphus entro en la cabaña, se quito la empapada capa de viaje y miro alrededor buscando un lugar donde colgarla pero lo único que había allí era un pequeño sofá lleno de mantas, una destartalada mesa y muchos pedazos de carne seca colgando de las paredes. Al no encontrar lugar para su capa la dejo en el suelo y se sentó cómodamente en el sofá.
Dolohov cerro la puerta detrás de ellos y con un tono sarcástico se dirigió a Rodolphus diciendo:
-Perdona si mi humilde escondite no tiene las comodidades de la mansión Lestrange…pero como ves en este lugar es muy difícil encontrar un buen decorador.
-De hecho en este momento tienes más muebles de los que hay en mi nueva residencia -Dijo Rodolphus y utilizando el mismo tono sarcástico agregó-…Cortesía de nuestro querido señor Tenebroso.
Dolohov no supo si reír o enfadarse por aquel comentario pero al escuchar a Rodolphus hablar de esa manera de Lord Voldemortse puso nervioso porque parecía confirmar las sospechas que tenia desde hace algún tiempo acerca de la lealtad de este.
-Se ve que has perdido el respeto por el señor oscuro. -Dijo mirándolo fijamente- al parecer estas seguro de que realmente se ha ido.
-Todo lo contrario Antonin, estoy realmente convencido de que anda débil por ahí, esperando porque alguien vaya en su ayuda….es por eso que estoy aquí.
Rodolphus se puso de pie y se llevo una mano dentro de la tunica para sacar la varita pero Dolohov rápidamente apunto con la suya y grito: -¡Diffindo!
Con un veloz movimiento Rodolphus desapareció y el hechizo de Dolohov choco contra la mesa partiéndola por la mitad. Unos segundos después volvió a aparecer al lado de Dolohov y le arrebató la varita con un flojo movimiento.
-Tranquilo Antonin, estas muy nervioso -Dijo Rodolphus a un sorprendido Dolohov que cayo derrotado sobre el sofá- Solo iba a invitarte un trago.
Con la varita de Dolohov en sus manos hizo aparecer una botella de hidromiel y dos copas, se acerco a la mesa y tocándola con la varita la volvió a unir, puso las copas sobre la mesa y sirvió la espumeante Bebida.
-Propongo un brindis por el regreso de Lord Voldemort… -Dijo al tiempo que le pasaba la copa aDolohov que tembló al escuchar el nombre de Voldemort-…y por los mortifagos que lo ayudaran a volver al poder.
Rodolphus levanto su copa y mirando a Dolohov dijo:
-¡Por nosotros!.
-Estas loco si piensas que los dos podremos hacer algo así. -Dijo Dolohov echando el contenido de su copa en el piso- necesitaríamos un ejercito de mortifagos para poder enfrentarnos al ministerio sin la ayuda del señor tenebroso.
-También contamos con Bellatrix y Rabastan.
-Ajajá… una mujer y un inútil. -Dijo Dolohov pero al instante se calló al ver la mirada amenazadora de Rodolphus y su varita en las manos de este- eh…debo admitir que Bellatrix es una excelente bruja y Rabastan es bastante bueno con la maldición cruciatus, ¿pero acaso no te enteraste de lo que le paso a Rosier?...
Rodolphus hizo una pequeña pausa antes de responder durante la cual pensó en Evan Rosieruno de los mejores partidarios de Lord Voldemort, cruel y sanguinario que disfrutaba torturando y matando a muggles y magos por igualy junto con Lucius Malfoy, Antonin Dolohov y el mismo eran los mas poderosos magos de entre los mortifagos.
-Escuché que tuvo un explosivo encuentro con los aurores. -Respondió Rodolphus mientras servia un poco mas de hidromiel en su copa-.
-Si, Rosier voló en pedazos, ¿puedes creerlo? tuvo un duelo con Moody y este solo terminó con una pequeña herida en la nariz.
-Eso fue porque Evan siempre fue un inútil.
-¡No digas tonterías! -Replico furiosamente Dolohov al tiempo que se ponía de pie amenazando con su dedo a Rodolphus- Evan Rosier era el mejor de todos nosotros…si el fue derrotado por un solo auror, nosotros no tenemos ninguna posibilidad de ganar.
-Habla por ti mismo. -dijo Rodolphus despectivamente- Yo he luchado con Alastor Moody y estuve a punto de acabarlo, no es mas que un viejo tonto y débil. Pero no era así; Moddy era un gran mago y en la ocasión en que se enfrentaron tuvo que hacer uso de toda su habilidad para no ser asesinado por el magnifico auror.
-Si, recuerdo que te enfrentaste a el, junto con dos mortifagos mas y fuiste el único que escapó con vida,…¿no se te hace eso un poco sospechoso?
-No trates de culparme por la torpeza de Wilkes y Callahan, -dijo Rodolphus sonriendo- Además si el señor tenebroso no nos hubiera convocado en ese momento, Moody seria un problema menos y Evan Rosier estaría vivo.
-Y si el estuviera vivo al menos tendrías una pequeña chance de tener éxito en tu búsqueda del señor tenebroso.
-¿Eso quiere decir que no te unirás a nosotros para buscar a tu señor?
-¡No te atrevas a cuestionar mi lealtad Lestrange!
-Me parece que deberías bajar el tono de tu voz -Dijo tranquilamente Rodolphus enseñándole las dos varitas que sostenía en su mano- Haces que pierda mi valioso tiempo…¡decídete! ¿Vienes o no?
-Ciertamente no te seguiría Lestrange, porque nunca confíe en ti, podrías estar tratando de engañarme para llevarme a una trampa.
-Si quisiera llevarte a una trampa no te invitaría a seguirme -Dijo Rodolphus poniéndose su capa y dirigiéndose hacia la puerta- Simplemente te echaría en ella por la fuerza.
-Lo que quiero decir es que no seguiré a un mago que odia al Señor Tenebroso.
Al escuchar esas palabras, Rodolphus se detuvo en la puerta y se quedo inmóvil apretando los puños.
-¿Crees que no me di cuenta de que la loca de tu mujer esta enamorada del señor tenebroso? -Continuó diciendo Dolohov en medio de una risa burlona- No soy ningún tonto ¿sabes?
Rodolphus no era una persona sanguinaria y a pesar de ser un mago muy hábil con la varita o sin ella siempre evitó lastimar a aquellos que no lo eran, talvez por eso no había llegado a ser uno de los favoritos de Voldemort como lo eran Rosier, Malfoy y Dolohov sin embargo en esa ocasión estaba por matar a un mago desarmado e indefenso. El podía aguantar cualquier ofensa que le hicieran, no era una persona violenta pero tenia una debilidad: su amada Bellatrix, y si alguien tan solo mencionara su nombre en una manera deshonrosa lo pagaría con la vida. Sin embargo necesitaba a Dolohov para ayudar a su hermosa esposa a encontrar a Voldemort. No le servia de nada un Dolohov regado por todas partes junto a las carnes secas que colgaban de las paredes
-Lo único que te estoy pidiendo es que me ayudes a enfrentar a un par de aurores para restaurar en el poder al señor oscuro. -Dijo Rodolphus apretando los dientes y conteniéndose para no acabar con la vida de Dolohov-.
-Tampoco soy tan estupido como para enfrentar a los aurores del ministerio a tu lado, Lestrange.
Rodolphus saco la varita de Dolohov de su bolsillo y este retrocedió asustado.
-Olvide que con los únicos aurores que prefieres enfrentarte, son aquellos que no tienen varita y están distraídos ¿no es así Antonin?. -Dijo Rodolphus y le devolvió la varita, se dio la vuelta y empezó a caminar hacia la puerta donde se detuvo y agrego- Por cierto, 'la loca' de mi esposa acaba de salvar tu vida esta noche.
Al salir de la cabaña avanzó algunos metros bajo la lluvia, escucho otro leve puff! y supuso que la cabaña había vuelto a desaparecer pero no se volvió a mirar. Era hora de ir al único lugar que había estado evitando ir, ya que sabía que el mago que encontraría estaría más que contento por ayudarlos a buscar a Lord Voldemort.Al llegar junto a un árbol que se consumía en medio del fuego desapareció con la imagen de otra lujosa mansión en su mente, justo segundos antes de que un rayo cayera en el lugar donde había estado parado.
Dos dias después Rodolphus y Bellatrix se encontraban repasando el plan en la cueva que les servia de refugio y ya tenían todo listo para atacar a los Longbottom, solo les faltaba ultimar detalles. Rodolphus había conseguido la ayuda del mago que fue a buscar y como lo había previsto, este acepto de inmediato y resulto ser una gran ayuda, porque gracias a el descubrieron exactamente el lugar donde se encontraban sus victimas.
Bellatrix se encontraba mucho mejor y había recobrado sus ánimos y energías incluso se la veía mas contenta y hasta era amable con Rodolphus cosa quefue una gran mejora y el día que Rodolphus le dio la noticia de que había averiguado donde estaban escondidos los Longbottom Bellatrix se le había echado encima y lo había abrazado fuertemente. Desde ese momento Rodolphus había tenido la pequeña esperanza de que las cosas entre ellos volvieran a ser como antes de que Voldemort llegara a sus vidas.
Recordó el día que había visto a Bella por primera vez, el tenia solo 10 años
Su padre Barnabus Lestrange era uno de los miembros de una antigua sociedad secreta conocida como los Caballeros de Walpurgis, era un hombre severo y muy exigente que estaba obsesionado con el podery quería que su hijo sea igual o mejor que el, podría decirse que un padre que quiere que su hijo sea mejor que el, es un buen padre pero Barnabus tenia una extraña forma de demostrarlo.
Siempre lo llevaba a las reuniones de la Sociedad que tenian lugar en un antiguo castillo que pertenecia a su familia y alli hacia que se bata a duelo con los hijos de los aspirantes a miembros, porque según la tradición los caballeros de Walpurgis era una sociedad de padres e hijos y aquelmago que tuviera un hijo que no era capaz de dar una buena pelea no seria aceptado y como Rodolphus era el hijo del principal de los caballeros tuvo que aprender desde muy niño a usar la varita para enfrentarse a magos mayores que el.
Precisamente el día que conoció a Bella había tenido un duelo bastante violento y terminó con una herida en la mano y la varita rota, su padre se enojó tanto con el por romper la varita que lo había perseguido por todo el lugar lanzándole maleficios, sin embargo Rodolphus hacia mucho tiempo que había aprendido a desaparecerse para evitar sufrir los inusuales castigos de Barnabus, así que en aquella ocasión no hizo mas que pensar en su escondite favorito donde sabia que nunca lo buscarían yapareció sentado en el piso debajo de la mesa de la antigua y oscura biblioteca del castillo donde parecía que nadie había entrado en siglos.
Allí abajo tenia una colección de objetos inusuales para un niño de 10 años: espejos de diferentes tamaños grandes y pequeños que se sostenían en el aire por si solos, Broches para el cabello, pendientes, libros con coloridas tapas, una colección de caracolas de mar y varias fotografías en blanco y negro de una hermosa mujer pegadas en la parte de abajo de la mesa. Ni bien apareció agarro uno de los libros y se puso a hojearlo sin darse cuenta que ya había alguien allí.
-¡Hola!
Al escuchar ese saludo Rodolphus se asustó, soltó su libro e instintivamente trató de ponerse de pie dándose un tremendo porrazo en la cabeza. En medio de las estrellas que vio al golpearse en la mesa escuchó una risita, trato de calmarse y se dio vuelta hacia la dirección de donde provino el saludo y vio a una pequeña niña que reía tapándose la boca con las manos.
-¡¿Quien eres y que haces aquí!? -Pregunto Rodolphus de mal humor al tiempo que se rascaba la cabeza en la parte donde se había golpeado.
-Mi nombre es Bellatrix Black -Dijo la niña aguantando las ganas de seguir riendo- Y estoy buscando al señor chasquido.
-¿Eres la hija de Cygnus Black? -Preguntó sorprendido- ¿y quien diablos es el señor chasquido? Te advierto que si trajiste alguien mas aquí te voy a….
Pero no pudo terminar de decir lo que haría porque sintió algo frío y húmedo que se movía por su cuello.
-¡Ahí esta! -dijo la pequeña muy contenta señalando con el dedo índice el cuello de Rodolphus.
Este sintió como esa cosa fría trataba de deslizarse por el cuello de su tunica y sobresaltado trato de ponerse de pie golpeándose otra ves la cabeza y en medio de luces escucho nuevamente aquella risita.
-No es muy cómodo aquí abajo -Dijo Bellatrix mientras rodeaba el cuello de Rodolphus con sus manos y atrapaba a una pequeña serpiente que chasqueó la lengua al ser atrapada- Gracias por encontrar al señor chasquido -Dijo, y le dio a Rodolphus un beso en la mejilla-
Este no sabia que cosa le ardía más si la cabeza en donde se había golpeado dos veces o la mejilla donde acababa de recibir un beso.
-¿Sabes que tienes sangre en la nariz? -Pregunto la niña al tiempo que guardaba a la serpiente en un pequeño bolso de tela que tenía atado a la cintura y sacaba del mismo una varita- ¡Oh! y también tienes una herida muy fea en la mano.
Rodolphus vio su reflejo en uno de los tantos espejos y vio como dos pequeñas gotas de sangre salían de su nariz, también pudo ver que traía el cabello totalmente despeinado. Rápidamente trato de limpiarse la nariz y de alisarse el cabello al mismo tiempo e inmediatamente volvió a escuchar esa risita que se estaba volviendo muy molesta.
-Déjame ayudarte -Dijo la pequeña y tomando la mano de Rodolphus le dio un suave toque con la varita. La herida se cerró y la cara de Rodolphus se volvió de un rojo vivo que parecía a punto de incendiarse. La niña Trató de poner una mano sobre la mejilla de Rodolphus pero este se aparto de inmediato-
-Solo trataba de detener la hemorragia de tu nariz…no voy a lastimarte -Dijo y después de otra pequeña risa agregó- Al menos no hasta el próximo mes.
-¿De que hablas?.-Pregunto Rodolphus cada vez mas exasperado por la tonta risita-
-De nada -Dijo la niña desviando la mirada hacia los objetos que había alrededor.
-Pertenecieron a mi madre -Se apresuró a decir Rodolphus al ver la cara de extrañeza que ponía Bellatrix-
-No me parece que deberías tener tantos espejos flotando por aquí -Dijo la pequeña al tiempo que agarraba uno y se miraba en el- Es decir es un poco peligroso ¿no?…que tal si estas practicando un hechizo y terminas convertido en elfo o algo parecido -Rió al pensar en la posibilidad de convertir a Rodolphus en un elfo domestico- Estoy segura que algunos hechizos rebotan.
-Siéntete libre de comprobar tu teoría en cualquier momento -Dijo Rodolphus maliciosamente- Es mas, porque no lanzas un hechizo a ese espejo ahora mismo.
-Así que conoces a mi padre -Dijo Bellatrix ignorando el tentador comentario de Rodolphus-
-Si, tengo que enfrentarme a su tonto hijo el mes que viene.
-Mi padre no tiene hijos varones. -Dijo la pequeña al tiempo que se arrastraba para salir debajo de la mesa- Te veré el próximo mes entonces….y gracias por encontrar al señor chasquido.
Rodolphus quedo atónito mirando a la pequeña niña salir de su escondite y no la volvió a ver hasta un mes después cuando perdió olímpicamente un duelo contra ella y termino nuevamente debajo de la mesa con la nariz sangrando. Unos minutos después del duelo Bellatrix había aparecido a su lado debajo de la mesa protestando porque no estaba segura de haber ganado el duelo por merito propio si no que estaba convencida de que Rodolphus se había dejado ganar, así que este no tuvo mas remedio que permitirle a la niña acariciarlela mejilla mientras arreglaba su nariz. A partir de ese día los dos niños se volvieron inseparables y vivieron increíbles aventuras recorriendo el castillo en búsqueda del señor chasquido y Rodolphus nunca mas pensó que la dulce risita de Bellatrix era tonta.
Varios años después Lord Voldemortllegó a pertenecer a la orden de los caballeros de Walpurgis y poco a poco se fue haciendo con el poder hasta llegar a ser el principal entre ellos debido a los increíbles actos de magia que realizaba y a algunas muy convenientes desapariciones de importantes y mas antiguos miembros. Después de un tiempo les cambio el nombre de caballeros a mortifagos, y se dedico a enseñar las artes oscuras a los miembros mas jóvenes de la orden entre los que elogiaba principalmente a Bellatrix por ser una de las pocas mujeres excepcionales con la varita y desde entonces ella empezó a desarrollar su obsesión por Lord Voldemort.
-¡F...fu…fue tras los Potter! -Dijo Rabastan ingresando en la cueva con una edición antigua del profeta en sus manos- El señor oscuro fue tras los Potter y no contra los Longbottom como pensábamos.
-¿Que estas diciendo? -Grito Bellatrix corriendo hacia Rabastan y arrebatándole el arrugado trozo de papel- no puede ser… Y comenzó a leer en voz alta el fragmento de noticia.
El Ministerio de Magia confirmó ayer que el que no debe ser nombrado desapareció la noche de Halloween en un fatal y traicionero ataque en el valle de Godric donde acabo con la vida de los aurores del ministerio James y Lily Potter.Intentó acabar también con el pequeño hijo de la pareja Harry Potter que ahora esconocido entre la comunidad mágica como el niño que vivió. «No sabemos exactamente como pasó pero al parecer al atacar al pequeño Harry el que no debe ser nombrado perdió sus poderes y desapareció…algunos piensan que esta muerto y ahora estamos haciendo todo lo que está en nuestras manospara capturar a sus seguidoresconocidos como mortifagos, rogamos a la comunidad mágica que mantenga la calma y que si tiene alguna información del paradero o la identidad de algún mortifago se contacte con el departamento de aurores del ministerio », ha declarado esta misma mañana el ministro de Magia....
Al terminar de leer todos quedaron petrificados, habían estado incomunicados con el mundo exterior en su precario escondite que no se habían enterado de las noticias. En realidad Lord Voldemort no había ido tras los Longbottom y no había sido derrotado por estos, si no que había desaparecido tras un enfrentamiento con el bebe Potter. ¿que rayos significaba aquello?. Bellatrix no podía creer que su maestro fuera derrotado por un bebe. Estaba segura de que Voldemort había ido tras los Longbottom los aurores mas temidos por los mortifagos y tras su pequeño hijo que si heredaba las habilidades de sus padres se convertiría en una gran amenaza. Pero lo que nunca se espero fue que Voldemort fuera detrás del hijo de una sangre sucia y de un inútil traidor de la sangre igual que su primo Sirius. De pronto recordó que los Potter habían escapado del Señor tenebroso en tres oportunidades pero lo habían hecho por pura suerte ya que parecía que cada vez recibieron la ayuda de alguien que les advirtió del peligro a tiempo para que estos pudieran escapar.
-¿Ahora que haremos?-Pregunto Rabastan poniéndose muy nervioso- no podemos ir tras los Potter para hacerlos hablar y saber como diablos derrotaron al Señor oscuro porque están muertos y el mocoso Potter ni siquiera sabe hablar.
Bellatrix sintió como su felicidad desaparecía, esa noticia echaba por los suelos sus planes y su única oportunidad de encontrar a su querido maestro. Los Potter muertos, los aurores tras ellos y sin nadie que sepa como ocurrieron en verdad las cosas ni cual era el paradero de Lord Voldemort sus posibilidades de encontrarlo eran nulas. Con ojos suplicantes miro a Rodolphus como pidiendo su ayuda y Rodolphus nunca había podido negarse a esos hermosos ojos.
-Los Longbottom trabajan para el ministerio…ellos deben saberalgo -Dijo Rodolphus tratando de parecer convincente- …¡Continuaremos con el plan!.
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Saludos amigos q' siguen esta historia, comenten si es q' les gusta ok? no les llevara mas de un par de segundos y yo tendre una idea de si doy asco escribiendo o si en realidad no estoy tan mal jaja