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Si pudieras ver — capítulo 5
Después de haber dejado a los Cullen, había decidió seguir con la dieta, pero una noche una niña de no más de doce años, paso por mi lado, y su olor fue tan exquisito, y además yo no había ido de caza, no pude controlar mi deseo y la mate.
Me sentí culpable por meses, pero conocí a Laurent un vampiro compañero de James y Victoria, que me dijo que nosotros éramos lo que éramos y no teníamos porque cambiarlo, asíque después de eso, continúe con mi nueva dieta.
Mate de todo, eso me hacía sentir miserable en este momento, pero los ojos que más me dolían eran los de la pequeña, esos ojos negros llenos de terror, seguían clavados en mí, yo no merecía esto, no merecía que Carlisle me recibiera como si nada.
-No pienses tonterías - me reprocho Edward - a todos nos pasa, y tú te sientes culpable, eso quiere decir que aun hay algo que se puede salvar.
-No estoy tan segura de ello - repuse suavemente.
-Vamos Nique - tomo mi mano - eres al único vampiro, que le pedía disculpas a sus presas, antes de matarlas.
-Son simples modales - le espete - mis padres me educaron así, disculparte si ibas a ocasionar daño.
-¿Ves? - clavo su mirada en mí - aun hay algo humano en ti, de hecho está tan presente como en Carlisle.
-La educación se queda contigo - susurre - mis padres a pesar de ser pobres, siempre me enseñaron que jamás se debería lastimar a alguien, para tu beneficio y lo he roto.
Me cubrí el rostro con las manos, tenía mucho que mis padres no venían a mi mente, sentí mis ojos picar, de mi garganta salió un sollozo, yo era feliz en mi vida de humana, tenía un padre que era campesino, no vivíamos en la abundancia, de hecho, muchas veces había que engañar el hambre, ya que no alcanzaba el dinero, para la niña enfermiza.
No era una niña muy sana, siempre que había una pequeña brisa, era cosa de preocupación, porque seguramente me tiraría en cama por días, mi hermano mayor que me recordaba a Jazz de forma física, pero que era como Emmett, siempre me tenía riendo, me cuidaba y me alentaba a salir de cama.
Mi padre se mataba en el campo, para poder comprar los medicamentos que necesitaba, mi madre lloraba esperando a que sanara y lo hacía, pero solo era por momentos, después de nuevo volvía a caer en cama.
-Y ahora eres una de las vampiros más fuertes - me animo Edward.
-Yo no quería dejarlos - comente - amaba a mi familia.
-Y ellos a ti - me acaricio la mano - pero también está familia te ama, y sabes que yo te tengo un cariño especial.
-Es mutuo - repuse - pero extraño a mis padres, a mi hermano, extraño mi vida humana.
-Lo sé.
En ese momento el olor a perro mojado inundo mi nariz, la arrugue por la peste, Edward detuvo el auto de golpe, frente a nosotros apareció un hombre alto, musculoso y su piel rojiza brillaba por la luna, me recordaba a Ephraim.
-Jacob - gruño Edward - no bajes del auto - me ordeno.
Después de eso salió de él, camino hacia al hombre que solo llevaba bermudas y mostraba su torso, observe los movimientos del tipo.
-¿Qué haces aquí? - pregunto ásperamente el hombre.
-Vine por las muertes - contesto secamente Ed.
-Nosotros tenemos todo bajo control - su mirada negra estaba clavada en él.
-Claro perrito - ironice bajando del auto - es por eso, que ha habido tantas muertes.
-Vuelve al auto - replico Edward.
-Dime cachorrito, ¿crees que tu grupo de perros malolientes podrán contra ellos? - ahora su mirada estaba clavada en mí, sin duda Ephraim había dejado bastante genética en ese chico.
-Sanguijuela - siseo - no necesitamos su ayuda.
-Jacob - Edward se había colocado frente a mí - nos necesitas, y lo sabes, sin nosotros no podrás contra ellos.
-¿Por qué la traes? - a pesar de Edward su vista seguía fija en mí - ella no sigue tu dieta, esto se podría considerar que rompieron el tratado.
-No lo han hecho - le espete - porque no he cruzado a La Push, y ni he mordido a ninguna persona.
-Puedes hacerlo - dijo oscamente.
-Mira pe… - creo que era mejor tratarlo bien - Jacob - su nombre salió suave de mis labios, aunque en ese momento quería romperle el cuello, por su altanería - sé que no confías en mí, pero Ephraim lo hizo y bueno en lo que veo, tu abuelo tenía mucha más experiencia que tú ¿Cuántos años tienes?
-No te interesa - ante esa respuesta su edad fue tan aparente.
-Debes tener a lo mucho diecisiete - lo observe de arriba abajo - no creo que sea conveniente, que a tu edad juzgues, simplemente por la fachada, sé que crees que soy un peligro, pero mírame - sus ojos negros se clavaron en los míos - te gustó.
Edward gruño por mi sinceridad, pero esos lobos nos veían hermosos aunque nuestro olor no les agradara, al igual que el de ellos a nosotros.
-Si no fueras un metamorfo, seguramente estarías detrás de mí pidiendo mi atención - el perro se tensó - pero hagamos algo, si esta boca - pase mi dedo índice por mis labios - llega a tocar una garganta que no me haya suplicado, porque la muerda, podrás matarme.
-¿Qué quieres decir? - su voz fue ronca.
-Que yo no me acercaré a los humanos, pero si ellos se acercan a mí, eso ya no será mi problema - le sonreí de lado.
-No matara a ningún humano - le aseguro Edward - ahora dile a Sam que queremos hablar con él.
Creo ke es la primera vez ke una protagonista insulta a Jake o.o
Espero les guste
Capitulo dedicado a:
erika_cullengabyrdz29Zhere StAr De Black****sammy_diggory_cullen