← El dulce sabor de la miel · de
El dulce sabor de la miel — capítulo 29
POV Amy
Observe a Edward, que se encontraba tirado en mi cama, viendo la televisión, mientras yo terminaba un trabajo de Procesos de Entrevista. Había llegado a las nueve de la mañana, literal me había sacado de la cama, ya que según él estaba muy aburrido y en mi casa había mejores programas que en la suya.
En cuanto termine el trabajo, cerré la computadora y me giré hacia él, que fingía ver la televisión, pero sabía perfectamente que no era así, espere a ver si él me veía, pero no paso.
-¿Me vas a decir, que es lo que te molesta? - pregunte sentándome a su lado.
-Estoy preocupado - susurro.
-¿Qué es lo que te preocupa? - clave mi mirada en él.
-Que estés distanciada de Bella - ante aquello, me levante de la cama, porque ya sabía que venía - My, eres mi mejor amiga, y no me agrada que cuando estoy con Bell, tú tengas que irte.
-Eso solo es, para no hacer mal tercio - fue mi patética excusa.
-Sabes que eso no es cierto - me espeto - hay algo, que te molesta de Bella, y quisiera que lo dejarás a un lado, las dos son personas importantes en mi vida.
-En verdad Edward, no hay nada que me moleste de Bella - sabía que era mentira, y él también lo sabía.
-Ella esta arrepentida de lo que te hizo, - me aseguró - pero siente, que si te pide una disculpa, no se la vas a aceptar, así que lo único que tienes que hacer es tratarla como siempre.
-¿Crees que no lo intento? - le espete - no solo tú me lo has pedido, Jake también lo ha hecho, pero es más fuerte que yo, lo que paso, no es fácil que lo olvide, - alver que iba hablar - no importa que quien le haya metido esas ideas haya sido Tanya.
-Has un intento por tu mejor amigo - esto era chantaje.
-Lo único que te puedo prometer, es que cuando ella este contigo, le hable educadamente - repuse tranquilamente - pero nada, de cómo antes de salir con ella de compras, o invitarla a las noches de karaoke.
-Eso ya lo hará Alice - ante aquello le mande una mirada asesina - sé que estás molesta, pero conociéndote pronto vas a olvidar el porqué de tu molestia con ella.
-Ya dije, lo único que pienso hacer - replique - y ahora, me voy porque tengo cosas que atender.
-Jacob puede esperar - me sonrió ladinamente.
-No salgo con Jake - camine hacia el closet, para tomar un abrigo.
-¿Entonces? - clavo su mirada en mí.
-Voy a desayunar con Stefan - respondí, saliendo de la recamara.
En cuanto llegue a la sala, Jake estaba sentado, no creo que eso fuera bueno, ya que no le agradaba mucho que saliera con Stefan, y bueno dejarlo porque saldría con él antes mencionado, no le iba a agradar absolutamente nada la noticia.
-Hola - salude, con una media sonrisa - creí que nos veríamos hasta mañana.
-No pensé que te molestará que viniera - me escaneo - ¿no me dijiste que saldrías?
-Iba a salir con las chicas, - conteste tratando, de que no notará mi mentira - pero ahora les hablo y cancelo.
-Puedo acompañarte - opinó tranquilamente.
-No - ante aquello elevo una ceja - prefiero, estar a solas contigo, que pasar todo el día de compras con ellas.
-No quiero, que Rosalie diga que siempre hago lo que quiero contigo - se levanto del sofá - así que vamos.
-Enserio, lo mejor es que cancele - el nerviosismo comenzaba apoderarse de mí - no creo, que sea mucho de tu agrado, estar caminando por todo el centro comercial, cargado de bolsas.
-Parece que no quieres que vaya - arrugo la nariz.
-Solo quiero tu comodidad - camine hacia él, y tome su rostro - pero, parece que tú eres quien parece, no estar seguro de que diga la verdad.
-Siento, que últimamente no me estás diciendo todo - eso era cierto - y tengo miedo, de perderte.
-Eso no va a pasar - le asegure - y bueno que te parece, si vamos a lo que teníamos pensado desde hace un mes.
-Cierto - me acaricio la mejilla - venía a decirte, que ya encontré el lugar, y ver si querías que fuéramos de una vez.
-Creo que eso es lo mejor - lo bese castamente - solo déjame avisarle a las chicas.
Me separé de él y sentí su mirada, así que supe que si me cambiaba de habitación, sería muy sospechoso, marque el número de Stefan, y trate de que mi conversación, fuera entendible para él, y no sospechosa para Jake.
-Amy- en cuanto escuche su voz, me sentí nerviosa y culpable - creo, que tendremos que vernos más tarde.
-Yo no iré - conteste - lo siento, pero Jake está aquí.
-Pensé que saldrías con él hasta mañana - comento un tanto molesto.
-Yo también - lo que siguió lo susurre - pero llego de sorpresa, y bueno no quiero tener problemas.
-Muy bien, entiendo - aunque no se escuchaba muy convencido de ello - nos vemos después.
Y sin más colgó, esto no era bueno, pero que podía hacer, más que salir con Jake, después de todo él era mi novio, y con el cual no debía tener problemas, aunque tal vez ocultarle las cosas no era la mejor forma de hacer esto.
POV Jacob
Se veía un tanto preocupada, pero aun así me sonrió, tome su mano y salimos de la casa, subimos al auto, el camino fue en completo silencio, en cuanto llegamos a donde Quil me había dicho, estacione el auto, unas cinco cuadras antes.
En cuanto bajamos del auto, de nuevo tome su mano y comenzamos a caminar, reconocía aquellos lugares porque en algún momento vine a ver el local de Sam, aunque tuve que pedirle a Quil que me recordará donde estaba.
-Quil me dijo que por aquí estaba - susurre sin soltar su mano.
-¿Y debimos de haber dejado el coche tan lejos? - pregunto aferrándose más a mi mano cuando pasamos junto a un grupo de hombres que por poco y se la comían con la mirada.
-Tranquila - repuse pasando mi mano por su cintura y pegándola más a mí y mandándole una mirada asesina a los tipos esos - además la idea fue tuya.
Escuche su leve suspiro, sonreí y fije de nuevo mi vista en el camino, una cuadra más y llegábamos al lugar, la fachada no era para nada buena, pero dentro estaba muy bien arreglado y sobre todo higiénico y además conocía perfecto al dueño de eso. En cuanto llegamos mi novia se soltó de mi agarre y camino hacia los estantes donde estaban los libros de muestras.
-Jacob - levante la mirada y frente a mí estaba ella, era más alta que Amy, su piel apiñonada lucía espectacular debajo de esa luz y los ojos cafés obscuros eran como imanes para los míos - ¿Qué haces aquí?
-Busco a Jared - conteste, tratando de apartar la mirada de ella.
-Mira esté - Amy me enseñaba un lobo - me recuerda a ti. Creo que esté pediré - solo camino hacia el propietario cuando lo vio llegar, le enseño el dibujo y vi que movía las manos explicándole lo que deseaba, después vi como la llevaba a una pequeña habitación.
-¿Nueva novia? - pregunto con una sonrisa burlona.
-Llevamos dos años - le espete.
-¿Ya me olvidaste?
-No empieces - le advertí.
-Vamos Jacob - me sonrió de lado - esa niña no te llena como yo.
Sus ojos me metían en un trance que no entendía.
-Jacob - me llamo Jared - tu novia, te quiere.
-Ya voy - comente, por fin apartando mi vista de Leah.
Y sin verla camine hacia la habitación, enserio esperaba que no volviera a verla, porque hacía que no pensará en nada, y eso me preocupaba, porque era capaz de hacer todo, por tener su cuerpo.
Leah clearwater
Capitulo dedicado a:
sole-cullen
lucy volturi 1998