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Historia 52892 — capítulo 1
Las novias iban y venían, pero los amigos eran para toda la vida. Eso es lo que pensaba Nathaniel siempre que alguna chica se cruzaba entre su camino y el de sus amigos. ¿Por qué tenía que ser todo tan complicado? Las cosas no eran fáciles cuando se juntaban tantos sentimientos dentro de una misma cabecita adolescente.
Alejandra era todo su ser, hubiera dado la vida por ella si tan sólo ella se lo hubiese pedido. Rondaba cada día en sus pensamientos más básicos, en cada palabra hermosa que sus labios pronunciaban, en cada mirada, en todo. Pero sus amigos no la veían con la misma dulzura.
Ellos sabían como era Alejandra en la realidad, una muchacha sin corazón, egocéntrica e interesada. Por ello todos intentaban alertar a Nathaniel de que no se juntara tanto con ella, de que dejara de pasar tiempo con ella antes de que pudiera hacerle daño. Pero en aquellos instantes él estaba cegado por ella, no quería saber nada de todo aquello que sus amigos pudieran decirle. Discutió infinitas veces con todos aquellos que se atrevieron a decirle que Alejandra no era una buena chica para él. Y al final terminó solo, ninguno de sus amigos quiso saber nada más de él, "se lo ha buscado solo". Esa frase resonaba por su cerebro una y otra vez, pero no parecía importarle.
Por supuesto, llegó el día en que Alejandra sacó su verdadero yo delante de Nathaniel. Le humilló y le destrozó el corazón. Para él fue un gran jarro de agua fría, se dio cuenta de cuanta razón tenían sus amigos. Pero ellos ya no querían saber nada sobre él, le habían advertido durante mucho tiempo de que eso iba a pasar, y no les hizo caso.
Ahora se enfrentaba a la dura realidad de no tener amigos, de no tener novia, la maldita realidad de estar absolutamente solo. Él se lo había buscado.