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Historia 53074 — capítulo 1
¡¡¡Hola a todos!!!
Bienvenidos a otro oneshot especial de Cumpleaños.
Como me intuyo que mi Brother quiere leer su "regalito", sin mas preámbulos, para ustedes: Bad Luck, espero que les guste jiji ...
Cass
Bad Luck
Saltaba en una pradera de flores. Sentía el rico aroma de las lilas. Se percibía libre y enamorado. Arrancó un ramo y comenzó a bailar con él. Entonces, lejos, la vio a ella.
Ella estaba de blanco con su largo cabello castaño y sus ojos miel, pero fue su curvilínea figura la que hizo brillar los ojitos de adolecente lleno de hormonas del chico que la observaba.
Ellos comenzaron a correr en cámara lenta para encontrarse. Estaban cerca. Estaban por abrazarse. Y él se tropezó....
¡¡¡¡VILLLA A LEVANTARTE!!!! (Hermana Mayor)
Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiigggggggggggggggggggggnnnnnnnnnnnnnnnn (El despertador)
Villa se despertó de un salto, preguntándose donde estaba, y viendo a todos lados si había fuego, mientras se sacaba la baba que le había caído del sueño más reciente con Estrella, la popular compañera de intercambio de México, y su amor prohibido...Pero al ver que estaba todo igual, medio zombi, apagó el despertador, se dio vuelta al otro lado, y maldiciendo la interrupción del sueño, se dispuso a dormir otra vez.
Una pequeña cabecita pelirroja se asomó en el umbral del cuarto de Villa. Con sus ojillos celestes brillando de malicia entró al dormitorio al estilo de la pantera rosa y se trepó a la cama de su hermano mayor.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!- Gritó Casidy, su hermana de 6 años, mientras saltaba como endemoniada sobre Villa.
Con tantos saltos, Villa cayó al piso estrepitosamente. Su hermanilla, que ya vestía el uniforme escolar, reía divertida, al tiempo que lo observaba recostada cómodamente en la cama, mirándolo desde arriba.
Decir que estaba furioso era poco. Y más aún porque justo, en el segundo sueño, había empezado a imaginarse a Estrella como uno de sus personajes favoritos, Envy.
Cass (como todos la llamaban), para "variar", lo había sacado de sus casillas.
¡¡¡¡Ven aquí pequeño demonio!!!!-Rugió el chico de encendidos ojos caoba y lacio pelo negro que en ese momento lo tenía disparado para todos lados acentuando ese momento de locura.
La persecución empezó al instante. Pero Villa, olvidó un pequeño detalle. No había desayunado. Y si empiezas con el pie izquierdo....
Él persiguió a Cass en su dormitorio y luego la siguió por el estrecho pasillo que comunicaba toda la casa. Para desgracia suya, no vio cuando su hermana mayor, Majo (sus padres estaban en el exterior, trabajando), venía trayendo su desayuno, que incluía un panquecito donde relucía una vela de los números 18, por sus 18 años, y una única taza de café negro y batido, todo en una bandeja de plata. Literalmente la bandeja voló y aterrizó sobre el suelo.
Cass abrió los ojos como platos.
-Oh, brother, lo siento mucho- Se lamentó Majo- Era lo último que teníamos para que desayunes.
Villa miró el desastre, horrorizado- Majito eemm too bien...¿Pero hay café?-Preguntó con los ojos iluminados de esperanzas.
Ella rió nerviosa, recordando que era eso lo que se había olvidado en las compras de ayer.
Dándose cuenta del asunto, Villa volvió a centrar su atención en la pelirroja que lo había llevado a ese desastre.
-¡¡¡¡¡¡¡Te mataré!!!!!!-Gritó como si fuera un gladiador.
Pero la bocina del bus amarillo le salvó de la súbita muerte a la pequeña diablilla, quien corrió hacia su salvación. Una vez dentro, no dejaba de hacer muecas a su hermano, quien ya no podía llegar a ella.
De pronto, su reloj pulsera emitió un fuerte pitido.
-Oh no, no ahora.-Tenía poco tiempo para cambiarse y alcanzar su bus.
Corrió a vestirse con el uniforme de secundaria como pudo, y apenas alcanzó a peinarse medianamente decente.
Pero pese a sus esfuerzos llegó justo, justo, cuando el bus se iba, en el mismo instante que negros nubarrones se cernían sobre él.
Miró hacia arriba y fue instantáneo. Una lluvia torrencial cayó sin aviso alguno, sobre él.
Y no tenía paraguas.
El Colegio Saint Louise se erguía imponente en una manzana espléndida en el corazón mismo de Costa Rica. Con una arquitectura de más de 200 años, reflejaba que este instituto privado se había mantenido como uno de los más reconocidos (y también caros) de la ciudad.
Él llegaba corriendo mojado de punta a punta. Y si bien el uniforme gris y con detalles rojos debería darle una nota de distinción, fiel a su estilo, no podía dejar de verse completamente desaliñado.
Cosa que por supuesto apenas entrar, lo notó la secretaria. Villa, con cara de piedra y sin dejar de correr le quitó de la mano la sanción que traía para él, por ello. Ni la dejó hablar, apenas susurrando un "Llego tarde".
Villa entró agotado en la clase y se sentó en su lugar predilecto junto a sus mejores amigos.
Por un lado, un personaje muy particular: Frank. Siempre llevaba su sombrero negro de ala ancha que lo identificaba y le daba cierto aire de superioridad, tenía ojos y pelo castaño. Amaba la música, de hecho ya se lo podía ver tarareando una canción. Detrás de él, Sebastián. Misterioso, de largo pelo negro y ojos grises centellantes, parecía haber salido de otra época. Era todo un caballero pero esa misma era su perdición, la razón por la que todos se burlaban de él: creían que era otra cosa y no un hombre educado, excepto sus amigos.
Ambos lo saludaron alegremente por su cumpleaños. Y cuando estaba a punto de comentarles los infortunios de la mañana…ella apareció.
La puerta se abrió y el vio todo en cámara lenta.
Creyó que estaba viendo un ángel, no, una Estrella en forma humana. Exactamente como el nombre de ella. Estrella, la muchacha de largos cabellos castaños (que parecían estar moviéndose sin viento alguno), y ojos verdes, de estatura pequeña, entraba riendo sin cesar junto a dos muchachas que comentaban el baile de graduación que se iba a realizar ese mismo fin de semana. Parecía ser que alguien había invitado a una de sus amigas. Era de conocimiento público que Estrella iría con su reciente novio: Rodrigo, pero todos se preguntaban quién iría con las otras dos muchachas tan bellas como la primera, conocidas como Darunnia y Soledad, la primera de ojos grises y pelo blanco y la segunda de ojos miel y corto pelo oscuro.
-Villalobos.
Sintió un ruido molesto que ignoró. Las siguió con la mirada mientras iba a su asiento.
-Villalobos…
Otra vez ese ruido molesto. No lo dejaba concentrarse en la hermosa imagen de la chica más popular de la escuela.
-¡¡¡Villalobos!!! Atienda: ¿¿¿¿Cuánto es Pi????
Carlos lo escuchó a la perfección en el mismo instante en que ella entraba a tentarse de la risa por la cara de fastidiado del profesor, llamándole la atención al muchacho.
Para variar tenía la mala suerte de que justo ese profesor lo tuviera calado a él. Pero no podía perderse el sonido celestial de una carcajada de Estrella, aunque eso lo metiera en problemas.
Entonces como un autómata contestó:
-¡¡¡¡¡Es 4 profesor!!!!
El profesor, un hombre calvo de ojos fieros azules lo penetraba con la mirada. Era temprano pero ese adolescente sólo con responderle lo sacaba de quicio.
-No, Sr. Villalobos.¡¡¡¡¡Es 3,14159265!!!!!¿¿¡¡Como puede ser que me lo responda mal??!!
-¡¡Profesor, usted pedía rapidez, no precisión!!!- Respondió Villa
La carcajada fue general. La risa de Estrella, para él, era su "premio". Aunque después ella lo ignorara olímpicamente durante toda la tarde.
**********
Después de unas clases de tortura, donde desfilaron los más dispares profesores que el dinero podía comprar (y además una notificación para ir a detención, cortesía del calvo con patas, como lo bautizaron él y sus amigos), los tres estaban distendidos saboreando el muy reciente sonido de la campana de salida, de hecho estaban solos en la clase, ya todos se habían ido.
De pronto unas voces altas de una discusión les llamó la atención. Como buenos Ticos, fueron a averiguar qué ocurría.
-¡¡¿¿Qué demonios haces con esta chica, Rodrigo??!!- Le reclamaba una Estrella estupefacta y enojada.
Rodrigo, un muchacho grande, de ojos verdes y pelo rubio, vestido con el uniforme del equipo de beisbol del colegio, estaba abrazando a la animadora (Otra rubia platinada de ojos azabaches que no tenía un pelo de tonta pero jugaba muy bien ese papel) y era notorio que recién la había besado, estaban demasiado cerca.
-¿Qué, creías que tú eras mi novia?¿Vienes de un país extranjero y te piensas que eres la mejor y puedes estar conmigo para siempre? No eres nadie, Estrella, ¿Me oyes?, nadie. Y si eras popular, es porque te veían conmigo, porque ni linda eres. Hasta te pusiste lentes de contacto verdes porque ni soportas tus ojos marrones. No creo que ni alguien quisiera a una chica como tú. Mhahaha - Y dicho eso, se fue hacia la salida, riendo junto a la (estúpida) animadora, dejando que sus hirientes palabras hicieran eco en la chica.
Los ojos de Estrella comenzaron a aguarse. Sus amigas la abrazaron sin dejar que se quejara siquiera, ya se intuían que aquel discursito basura hasta le iba a hacer cuestionar la amistad de ellas.
-Estrella vámonos de aquí- Susurró Darunnia, mientras la abrazaba por un costado.
-No le hagas caso a ese imbécil- Apoyó enfadada Soledad - Nosotras seguiremos siendo tus amigas, te queremos como eres. Tiene razón Daru, vámonos antes de que le demos una paliza a ese tarado.
-Yyy… yoo no sé que le hiceee—Estrella hipó. Se abrazaba a Sole, tenía los ojos tan aguados que ni podía ver, por lo que se sacó las lentillas de contacto.
Sus amigas ya la estaban sacando de la escuela, estaban justo en el umbral del hall, mientras algunos tomaban partido por uno u otro lado.
Pero alguien estaba más enfadado que ellas. Tenía sobre su pecho las sendas manos de sus dos amigotes porque conocían el temperamento de Villa y su top secret. Él tenía la cara roja del enojo. Sus pensamientos asesinos con la cara del deportista le llovían a miles. Un tic nervioso sobre su ceja izquierda acentuaba en ese momento la cara de psicópata que tenía.
-Déjenme chicos…Al menos quiero saber cómo está ella- Susurró Villa con los ojos rojos fijos en la espalda de quien había lastimado a Estrella.
-¡¡Ni lo sueñes!!- Contestaron ambos al unísono.
Se los sacó de encima de un empujón y fue hasta donde estaba Estrella y le preguntó si estaba bien. Fue cuando ella lo miró, con sus ojos miel.
- Son…son…tus ojos son hermosos Estrella…- Atinó a decir Villa, sin poder dejar de mirarlos. Lo extraño era que ella tampoco podía articular palabra ni dejar de ver los ojos del Tico que la observaba.
Entonces a Villa se le vino un impulso.
-¡¡Hey idiota, mira lo que te pierdes!!- Gritó Villa.
En cuanto Rodrigo se volteó con su chica, Villa hizo lo impensable.
Tomó a Estrella de la cintura y le dio el beso más fogoso que podía a sus jóvenes 18 años. Beso que para sorpresa de todos, ella correspondió sin resistencia alguna.
El silencio reinó en toda la escuela. Las caras desencajadas se veían a miles, especialmente en Rodrigo, sus "compinches" y por supuesto, los profesores. Sebastian y Frank no podían dejar de reír. Daru y Sole aplaudían por la escena romántica que veían y estaban felices.
Pero lo que menos imaginó es que en ese mismo instante el viejo pero familiar Fiat Panorama, arribaba al lugar con dos espectadoras más: Una Cass de ojos asombrados pero amplia sonrisa y una Majo casi al borde de la emoción, miraban la escena, impactadas.
Cuando terminó el beso y no sin antes dedicarle una mirada cargada de ternura y darle un pico suave, Villa fue al auto familiar, ignorando a todos incluso las bromas de sus amigos o las miradas de sus hermanas (Mujeres que, para felicidad y alivio suyo, no emitieron palabra alguna cuando subió al auto). Majo arrancó en el medio de esa tensión mientras su hermanillo saludaba a lo lejos a Estrella quien no dejaba de mirarlo y, mientras temblaba levemente, también lo saludaba.
Sencillamente no podía creer lo que había hecho. ¡¡La había besado!! Parecía andar en un sueño como el de aquella mañana, solo que finalmente se habían encontrado. Ni siquiera se dio cuenta cuando el auto llegó a la casa de su abuela. Definitivamente olvidó la tradicional cena familiar de cumpleaños y por supuesto lo aburrido que era, pero no le importó. Ni siquiera lo malo que había sido el resto del día. Le bastaron esos escasos dos besos para poder soportarlo. Incluso decidió disfrutar de la fiesta aunque lo aburriera un rato.
Majo y Cass lo miraban con complicidad. Pero como un pacto tácito extraño lo dejaron disfrutar de ese inusual acontecimiento.
De pronto, en el medio de la fiesta, un sonido particular llenó la casa. El ruido del celular de Villa sorprendió a todos, pero Cass fue más rápida y llegó antes a él. La carita de la niña se iluminó.
-¿Adivina quién es, hermanito?- Dijo maliciosa.
-¿Quién, Frank?-Preguntó confuso.
-No, Estrellita jijiji- Le respondió, mientras le entregaba el celular a su estupefacto hermano.
-¿Y?¿Qué esperas? ¡¡Atiéndela, brother!!-Le reprendió Majo.
- Si, si claro.- Y se fue corriendo a la primera habitación que encontró.
Con voces de enamorados, estuvieron hablando durante horas. Decidieron ir al baile, juntos. E incluso Villa se enteró, con sorpresa, que los misteriosos acompañantes de Sole y Daru, serían sus amigos, Frank y Sebastian respectivamente.
Sin duda sus 18 años terminaron siendo los más especiales de su vida, incluso teniendo muy mala suerte al inicio del día.
The End…
¡¡¡¡FELICIDADES VILLA!!!!
Espero que este pequeño regalito te guste tanto como la "fiesta" que te organizaron los MerodeaTicos jeje. Mas te vale que te diviertas con el rewiew de este one XD.
Te mando un abrazo enorme,
Cass
P.D:Yo, al menos, me divertí escribiéndolo, y encima logré no hacer marys ni garys sues jejeje