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Yo hija de Voldy — capítulo 12
-Me las pagaras Ryddle… no se cuando ni como, pero me las pagaras…
Esas fueron sus palabras exactas hace dos días y desde entonces, esas palabras se desplazaban por su mente haciéndole estallar de furia. Quería matar a Ryddle, lo quería… pero si hacia eso lo mas probable era morir en el intento.
-Huron…
La mire furioso mientras cogía mi escoba. Tocaba entrenamiento y lo más frustrante era que ella me acompañaba; no era el único que sufría, mas Slytherins estaban igual que yo, pero ninguno peor.
-¿Qué pasa, Granger?- pregunte mientras me ponía el equipo ante su atenta mirada.- ¿Tienes miedo a volar?
Ella aparto la mirada enfurecía. Había dado en el clavo y eso me daba una victoria más en mi mente.
-No es eso…- mintió mientras apartaba la mirada.
-¿Entonces?- dije sin darle mucho interés a su respuesta.
-Mi padre a adelantado la boda… -soltó en un susurro que llego lentamente a mis oídos y después a mi mente y estalle.
-¡QUE!- chille, llamando la atención de todas las personas que pasaban a mí alrededor.
-Era broma- dijo sacándome la lengua mientras se reía.- te vi demasiado tenso y pensé que una pequeña bromita te haría bien…
-¡Una broma! ¡Me as asustado, Granger!- chille mientras me acercaba lleno de rabia, ella solo rio y puso como obstáculo una escoba vieja.
-Entrenamiento…- dijo ella mientras salía corriendo, arrastrándome a mí con ella.
-¡AHHH! ¡Maldita Granger! ¡Me las pagaras!- chille molesto, viendo como los demás de mi casa me miraban con lastima, incluso algunos con diversión.
-¿Cuándo e oído eso yo antes?- dijo Ryddle mientras se reía.- ¡A SI! Hace dos días…
Gruñí y me deje arrastrar, pensando en mi venganza más dolorosa.
Era el capitán del equipo y como capitán del equipo debía dar ordenes. Me plante enfrente de ellos y les mire con recelo.
-Ya sabes que este entrenamiento va a ser distinto a los otros, por el simple motivo de estar atados a los Griffindors y eso complicara un poco nuestra estrategia, pero con nuestra gran astucia conseguiremos llegar muy lejos. Bien, quiero a todo el mundo volando ahora mismo y entrenad por vuestra propia voluntad, utilizad la astucia que tenemos- dije mirando como todos comenzaron a volar, con sus acompañantes sentados detrás de ellos, sujetándolos bine y haciendo todo lo posible para estropearles los planes.
Me gire y mire a Granger con superioridad. La vi leyendo un libro, ignorándome completamente.
-Es imposible que nos llevemos bien…- susurre con la cabeza baja.
-¿Has dicho algo?- pregunto alzando la vista del tocho.
-No… vamos sube- dije y ella me obedeció, se sujeto fuertemente de mi cintura y despegue. Sus manos me sujetaban fuertemente, sentía su miedo y sentía que no sabía volar. Que criatura mas extraña… pero a la vez… encantadora. ¡Pero que estaba diciendo! ¡Es Ryddle…!
Era buscador. Un buscador excelente si dejamos a Potter de lado. Seguí volando a toda velocidad, con la mano alzada y sintiendo los fuertes apretones de Ryddle. Suspire. Debía admitir que me gustaba sentirla cerca.
Estaba apunto de cogerla, pero entonces... Granger grito, haciéndome perder el equilibrio y caer de la escoba. Caí al suelo en un ruido sonoro y doloroso.
-Retiro lo dicho…
-¡Malfoy!- chillo Hermione sujeta a la escoba fuertemente.
--Me las pagaras Ryddle… no se cuando ni como, pero me las pagaras…
Me levante y la mire y la sorpresa me inundo, su rostro, que tantas veces había visto estaba preocupado. Sus ojos lo decían, y lo sentían. Ryddle… preocupada por mi… que sorpresa tan agradable. Sonreí y ella sonrió. ¿Nos estábamos entendiendo o era imaginación mía?