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Historia 53406 — capítulo 1

Solo una vez más.

NA: Hola, para que me perdonen la falta de constancia, me dedicare a escribir un par de one-shots, requieren menos tiempo. Dentro de 15 dais, 20 a lo mucho, les prometo que escribiré algo de valía, aunque sea mi nombre…. Para Azul, Day, Alba y Thallos. Apoyo constante…!

Solo una vez más.

Se ira, es algo que no puedo evitar, no porque no quiera, simplemente a mi ya no me compete. Esto no se trata de desilusión, es un hombre maravilloso, casi perfecto, especial y encantador, simplemente yo no soy ni la mitad de eso para el. Es un rol que comprendí tan pronto como nos vimos hoy.

No seria una relación de cama, gracias a Merlín. No soy una de esas chiquillas tontas, para nada, ese papelito que se lo queden las tontillas del colegio. A mi me gusta la magia, el riesgo, la acción. No seré la esposita que se quede en su casa horneando pastelillos. Nada de eso. A mi me gustan las escobas, a grandes alturas y altas velocidades. Parece que este hombre que hoy se ira, prefiere las damiselas que necesiten su ayuda. Y yo no necesito su ayuda, no al menos como el cree.

Le miro una vez mas, tal vez la ultima. Que más da. La diferencia ya era de temer, no podía pretender ni el mejor de mis sueños que mi primo me dejara salir con uno de sus mejores amigos. "Estas muy chica para el" me lo imagino diciéndome, mientras el se besa en su adorada moto, con una bruja de cabellos revueltos. Esto es la mala suerte. ¿Merlín, porque naci tan tarde?

-Bueno, señorLupin, me tengo que ir. Mi primo me matara.

-Sirius no seria capaz. Te adora.

-Ja. Ya quisiera, me adora tanto que todo lo prohíbe.

-Es por tu bienestar- son justo esas cosas las que me hacen amarlo y odiarlo. No soy imbécil, se que en la calle hay malandros y que el-que-no-debe-ser-nombrado anda suelto haciendo fechorías. ¿Qué quieren que haga? ¿Esconderme en Hogwarts? Ni loca.

-Señor, no soy una chiquilla.

-Solo tienes 17.

-Eso no quiere decir que sea una chiquilla de 17.

-No sabes lo que dices.

-¡¡Ya basta!! Estoy harta de esto. Que seas unos cuantos años mayor no quiere decir que tengas la verdad absoluta de todo. Haz lo que quieras contigo, pero no me molestes. No me ordenaras que hacer o no. Punto.

Me doy la vuelta. El gabán oscuro hace su trabajo, me da un efecto dramático. Remus me mira con ojos incrédulos.

-Has crecido más de lo que pensé. Te tenía por una chica mas calmada.

-¿Cuándo has visto un familiar de los Black calmado?

-Tú mama. Andrómeda es una mujer muy calmada. ¿No?

-Salió de otro murciélago, mi madre es bastante diferente a todas las demás.

-No nos quepa la menor duda.

-Me distraes. Tramposo. Quieres que me quede aquí para que no me vaya. Ahora si me voy- ya se me paso el mal genio, así no sirve marcharse.

-Si quiero que te quedes.

-Lo sabía. Mi primo te ofreció algo. ¿Qué fue? ¿Una de sus novias?- sus ojos me miraron dolido.

-No, precisamente. Tu primo no sabe que estoy aquí.

-Ahora formas parte de la conspiración. Entiendo.

-En realidad, el que te quedes tiene que ver únicamente contigo y conmigo.

-¿Tu y yo? ¿Metidos en una misma frase?- eso me hace sumamente feliz.

-Bueno en realidad…. La cosa es que, que, que no se como demonios decirte esto. En Hogwarts no te preparan nunca para esto. Jamás- mira hacia otro lado un instante-. Veras, hace un buen rato me vengo dando cuenta de la persona que eres. Ya no eres una chiquilla eres una mujer, con todas las de la ley.

-Por fin lo admites.

-No me interrumpas, esto es algo que requiere de mi más profunda concentración. ¿Por qué no nos vamos a algún lado tranquilo?- me toma de la mano y siento esa corriente que me pasa por la piel cada que sueño con el dándome un beso. Desaparecemos, eso esta claro, hacia adonde, ni idea. Abro los ojos, y me encuentro cubierta por sus brazos. Remus es bastante confortable. Demasiado para mí. M suelta delicadamente. Estamos en un café muggle, ¿Cómo hacemos para camuflarnos no se? Le miro y lo entiendo. Tenia planeado venir aquí, ha tenido dos sombras con nuestra forma hace un par de… ¿horas?

-¿Ahora si desean ordenar?- dice la camarera disgustada, por su tono las sombras podrían haber pasado allí días enteros.

-Un par de cafés y dos galletas de avena- dijo Remus muy seguro. Le deje ordenar por mío.

-¿Ahora quieres continuar?- respira profundamente.

-Pues bien…. Te decía que esto no es fácil. Para nada. Es sumamente complejo. Me pones en muchos aprietos, últimamente- arqueo una ceja-. No, no es tu comportamiento, te has moderado muy bien- me mira a los ojos-. Simplemente…. Simplemente cada que te veo no se que hacer. Soy un adulto. Pero cuando te veo, todo se vuelve al revés. Pones de cabeza mi mundo y me cambias los esquemas. Me alteras, y ni siquiera tienes que estar realmente cerca para lograrlo.

-Oh dios mío- te imaginas lo peor cuando un hombre de 29 te dice que le vuelves loco. Se me cruza la imagen de Remus haciendo…. Oh dios mío.

-¡¡No!!- exclamo alarmado, el sabe leerme muy bien-. No, no es físico. Es una conmoción interior. Es una cosa que escapa a "eso". Dios mío Dora, me pones a decir idioteces. Perdóname. Simplemente no estaba preparado para decirte esto- decir ¿Qué? No ha dicho nada-. Dora, yo….- suspira-. Yo te amo y no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Lo he intentado, por nuestro bien, por el tuyo.

Hoy que me iría- ¿ya no?-, lo hacia para huir de ti. Pero como siempre me cambias todo. Comprendí que no importaba si tuvieras veinte o treinta, Dora es ella aquí y ahora, y es a ella a quien amo. La amare mañana cuando cambie su pelo a purpura o azul. Cuando cante por las calles la canción mas odiada y vuele a miles de millas por hora sobre mi cabeza. La ame cuando cantaba con su varita de micrófono y la adore cuando se quedo dormida sobre el regazo de su primo, como una muñeca adorable. La ame hoy cuando me hizo comprender que era una mujer, a pesar de ser mucho menor. La ame cada instante desde que la vi, aunque ahora la ame como mujer. La ame, la amo…. Estoy seguro que inevitablemente terminare amándote, y ello me hace sufrir.

Porque se que inevitablemente te hare sufrir yo a ti. Porque se que si me voy te hare sufrir y si me quedo también. Sobre mi espalda cargo con la luna llena, tu entiendes. No puedo marcharme, simplemente porque te amo, y parece que generas un tipo de atracción más que fuerte hacia mí. Por eso he decidido ahora mismo, que no me importa. Si aprendí algo de ti es a vivir ya, no mañana. No podría esperar un segundo más sin preguntártelo. Sin darte la oportunidad de decirme lo que piensas. Solo con lo que me digas podre actuar…. ¿Qué quieres que haga ahora, Dora, que te haya confesado mi amor?

-Pues…- ¿Qué demonios le decía ahora que escuchaba lo que siempre había querido escuchar?-. Demonios. Remus. Me la has puesto muy difícil. Haz lo que quieras. Siempre que me lleves contigo. Tendrías que saber que mi dieta básicamente mi dieta se compone de tortillitas y pastelitos y mucha leche, te costaría galeones mantenerme.

-No tengo problemas con eso. Tengo suficiente dinero.

-Y sabes que Sirius te matara. Mi padre te adorara y mi madre te querrá en casa conmigo cada domingo. Tendrás que aguantar mis cambios de humor, y llevarme contigo a la Orden. Y sabes que no daré mi brazo a torcer en casi nada.

-Lo se.

-Si puedes vivir con ello, entonces haz lo que quieras.

-¿Te casarías conmigo?

-¿Ya?

-¿Tienes que esperar algo?

-Nop. Ahora mismo, solo necesito unas botas de hule y un poco de rímel.

-Vas a espantar al mago del ministerio.

-¿Te espantaras tu?

-No.

Me toma de la mano y nos desaparecemos nuevamente. No pierde el tiempo este hombre. Estamos en el ministerio. La cosa de lo boda toma dos segundos, por suerte allí estaban James y Lily con su hijito Harry, ellos hicieron la veces de padrinos de boda, y Harry, de pajecito. El mago del ministerio nos tomo una foto a los cinco. Por primera vez en años, hoy tengo ganas de llorar. No sabía que cuando finalizara el día seria Nymphadora Lupin.

-¿Sabes?- le dije al oído, mientras un coche nos llevaba a casa de Sirius para la noticia-. No me importaría que hoy fuera el ultimo beso, siempre que después de este haya solo una vez mas, y después solo una vez mas y así…. No me importaría que hoy fuera el último día, siempre que mañana haya solo una vez mas para decirte que te amo, y escucharte decirme lo mucho que me amas. Solo una vez mas, es todo lo que pido.

-¿Os importa si interrumpo, par de tortolos?- dice Sirius.

-Sirius- decimos Remus y yo casi derritiéndonos.

-Supongo que no- dice entrando comedidamente al coche-. Pues bien, vengo a traer el regalo de bodas para mi prima y mi mejor amigo.

-¿Sirius?- digo yo-. ¿Sirius, estás bien?

-¡¡Claro que si!! Mi mejor amigo se acaba de casar con mi prima, eso me hace sumamente feliz. ¡¡Felicidades!!

Dios mío, mi felicidad es completa…

-Dora, Dora, Dora- dice mi madre.

-¿Eh?

-Despierta…- ¿Todo fue un sueño? NO.

-Dora- dice una voz masculina, mi voz preferida-. Cariño, despierta, Jhon te necesita…

¿Quién es Jhon? ¿Por qué no he puesto la palabra demonios en la anterior frase? ¿Qué sucede?

-Dora cariño- dice Remus sentándose a mi lado-. Se que te cuesta trabajo. Recuerda que has perdido la memoria. Jhon, tu hijo, te necesita.

-¿Perdí la memoria?

-Así es dulzura- dice mi madre-. Cuando la Orden estaba derrotando a Voldemort, una de sus más fieles seguidoras, tu tía te lanzo un hechizo….

-¿La tía Narcissa?

-No, Bellatrix. Ahora todos están en Azkaban, lamentablemente, perdiste tu memoria. Pero todo está bien.

-Remus. Solo una vez mas- el sonríe profundamente-. Solo una vez más dime que me amas…

Fin….