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La 3º Generación: 5º año — capítulo 5

Rose se sentó cansada en la Sala Común, maldiciendo por lo bajo a los enanos, no le gustaba nada su nuevo puesto como prefecta y viendo la cara de Scorpius, el tampoco parecía gustarle demasiado.

-Eleine parecía preocupada…-menciono pensativamente Scorpius al cabo de un rato.

-¿Que?-pregunto Rose sorprendida.

-¿No lo has visto?-le pregunto Scorpius sorprendido mirando a Rose.

-¡¿Eleine estaba?!-pregunto sorprendida Rose mientras Scorpius ponía los ojos en blanco, pero antes de que pudiera seguir preguntando, alguien atravesó el retrato de la Sala Común. Se trataba del profesor Longbottom, que parecía muy preocupado.

-Rose, Scorpius… menos mal que estáis aun aquí-dijo el profesor Longbottom apurado

-Los nuevos de este año son insoportables, algunos los perdimos en las escaleras…-quiso justificarse Scorpius pero el profesor Longbottom le hacia señas para que parase, Rose se imagino que no venia a reprocharles su escasa habilidad con los pequeños.

-¿Donde están Lily y James Potter?-pregunto inmediatamente buscando por toda la Sala Común, lo cierto es que no había nadie de la familia a esas horas, tanto Rose como Scorpius habían tardado más de lo habitual con los de primero.

-En sus dormitorios, supongo que durmiendo… ¿que sucede?-pregunto un tanto preocupada Rose, podía ver en el rostro de si profesor que algo malo pasaba.

-Creo que lo mejor es no despertarles con esta noticia… mañana a primera hora se lo comunicare…-concluyo el profesor Longbottom.

-Neville, ¿qué pasa?-pregunto Rose directamente, en el colegio tenia prohibido llamar a su padrino por el nombre de pila, pero a cada palabra se estaba poniendo mas nerviosa.

-Rose, tu y Scorpius, debéis venir conmigo-dijo sin mas y salio de la Sala Común seguido inmediatamente de Rose y Scorpius.

-¿No puedes decirnos nada?-pregunto Rose nerviosa.

-Ni yo se bien lo que ha sucedido-les contesto simplemente el profesor Longbottom andando a toda prisa.

-¿Se trata de Eleine?-pregunto al momento Scorpius-la vi al final de la cena, pero no estuvo durante el banquete ni la selección…-quiso explicarse.

-Ahora llegamos-resolvió el profesor Longbottom sin aclarar las dudas de Rose y Scorpius.

Bajaron varios pisos, hasta llegar al cuarto en que no siguieron bajando, si no que empezaron a andar por el corredor, Rose sabia que ese corredor concluía en la enfermería.

Sus temores se hicieron realidad cuando al llegar a la enfermería vio salir por las puertas a Eleine, pero toda su túnica estaba bajada en sangre como sus manos. Rose grito de pavor y empezó a correr hacia Eleine, que se sorprendió de verla, Rose también veía que había llorado mucho.

-¡¿Que te han echo?!-pregunto angustiada Rose mientras cogía las mangas de Eleine, para ver cuales eran las heridas-¡¿Que ha pasado?!-le pregunto aun mas preocupada.

-No… no es mía, Rose…-le contesto Eleine entrecortada, Rose empezó a notar la ausencia de alguien…

-¿Donde esta Albus?-pregunto inmediatamente Scorpius leyendo el pensamiento de Rose, las puertas de la enfermería permanecían cerradas.

-Albus… esta dentro…-dijo Eleine, rindiéndose y llorando una vez mas- el me defendió, Lía se enfado y le dijo… le dijo…-Eleine parecía desorientada, pero Rose necesitaba saber mas-no se, era mentira y me ataco… Albus se despisto y… ahora esta así…

Las puertas de la enfermería se abrieron y a través de ella apareció la Directora McGonagall, que tenia el semblante preocupado.

-Neville, ¿has traído a alguno de los hermanos de Potter?-pregunto mirando a cada uno de los presentes.

-No, como estaban dormidos no quería…-empezó a explicarle el profesor Longbottom.

-¡Pues no pierdas tiempo!-ordeno la Directora-¡Potter necesita una transfusión ahora!-le informo a toda prisa.

-¡Yo lo haré!-dijo al momento Rose-¡Soy donante universal! ¡No necesitáis ni a James ni a Lily y no sabéis seguro si son compatibles con Albus!-dijo al momento mientras veía que la Directora y el profesor Longbottom intercambiaban una mirada.

-Esta bien-concluyo la Directora sin mas-entra-le pidió a Rose con suavidad.

-Quiero ver a Albus-pidió Scorpius al momento adelantándose.

-No-sentencio la Directora-tu acompañaras a la Señorita Prince, para que se cambie y luego subirás a tu torre a descansar-le ordeno la Directora.

-Pero…-intento decir Scorpius molesto.

-Sin pero, Señor Malfoy-sentencio la Directora McGonagall.

Scorpius intercambio una ultima mirada con Rose, mientras cogía con cuidado a la llorosa Eleine y se iban los dos acompañados por el profesor Longbottom.

-Minerva, ¿qué…?-intento preguntar Rose, pero su madrina le apremio para que entrase en la enfermería.

Dentro había mucho ajetreo, no solo veía a la enfermera, Madame Pomfrey, sino a algunos magos, que parecían sus ayudantes y en medio podía verse al enorme Hagrid, Rose juraría que fue el quien trajo a Albus a la enfermería, pero se preguntaba donde estaban los padres de Eleine.

-Poppy, la Señorita Weasley puede donar…-le informo la Directora a la enfermera.

-Menos mal, Minerva-dijo la enfermera apurada-vi este hechizo demasiadas veces desgraciadamente, pero el de esta noche… es increíble la severidad…

-Pero… Albus se pondrá bien, ¿verdad?-pregunto temerosa Rose, porque no dejaban ver a Albus, que estaba aislado en un lado de la enfermería, rodeado de pasadores.

-Claro que si muchacha-le contesto enseguida la enfermera con aire ofendido-ahora échate y intenta relajarte mientras hago mi trabajo-le pidió y Rose obedeció al momento, noto una punzada en el brazo, pero la sangre nunca le mareaba y miro a su madrina que tenia la mirada perdida y parecía frustrada por algo-debes permanecer quita y tranquila, si notas mareos o nauseas, avísame en seguida-le pidió la Señora Pomfrey a Rose, esta asintió y ella se fue para seguir atendiendo a Albus, con sus ultimas palabras Rose se sintió un poco mas tranquila.

-Sectumsempra se ha convertido, por desgracia en un hechizo muy popular-dijo resentidamente la Directora McGonagall, con esas palabras muchas preguntas de Rose quedaron solucionadas.

-Lía…-dijo Rose con odio-¿Por qué siempre ella?-dijo enfadada.

-Rose, no debéis tener problemas con esa chica-le aconsejo su madrina.

-¿Por qué?-le pregunto molesta-¡Será expulsada! ¿Verdad?-le pregunto Rose molesta a su madrina.

-Me temo que eso es más difícil de lo que me gustaría-le respondió la Directora con el ceño fruncido.

-¿Por qué?-pregunto más molesta Rose-¿Por qué Lía es tan intocable?

-Porque sin los Borgia no habría Hogwarts, Rose-le explico la Directora, Rose aun la miraba sin entender-Rose, después de la guerra Hogwarts quedo reducida a escombros, necesitábamos mucho dinero para volver a reconstruirla y solo una familia tenia tal cantidad de oro…-le miro atentamente.

-Los Malfoy-añadió Rose pensativamente, era algo que aun la sorprendía, Scorpius vestía bien y era alguien elegante, pero no presumía nunca del dinero de su familia ni despreciaba nada de los demás, algunas veces olvidaba que trataba de alguien que podía tenerlo todo, por eso le gustaba la forma de ser de Scorpius.

-Exactamente-le contesto la Directora-Lucius Malfoy intento comprar su puesta en libertad con su dinero, pero no acepte, no iba a permitir que Malfoy escapara una segunda vez de su condena, así que me hice a la idea de que Hogwarts pasaría a la historia, cuando de repente el matrimonio Borgia aparecía de la nada financiando la restauración del castillo, cosa a la que no me negué…

-Vale, gracias a sus padres Hogwarts ha vuelto…-concluyo Rose

-Los Borgia lo hicieron con una condición, que pasase lo que pasase sus hijos terminarían su educación en el colegio, por eso Lía no puede ser expulsada…-resolvió molesta su madrina.

-¿Y con quien esta ahora?-pregunto molesta Rose.

-Matt, Aldara y Séptima están discutiendo su castigo-le contesto la Directora simplemente-creo que ellos sabrán ponerle uno acorde a sus responsabilidades.

Rose simplemente gruño en su puesto molesta, le parecía increíble que Lía siempre, hiciese lo que hiciese se saldría con la suya.

-Ya esta bien-le dijo la enfermera mientras le quitaba la vía a Rose-con esto nos será suficiente-le decía mientras le acercaba una enorme tableta de chocolate y un vaso de zumo-tómatelo todo y podrás volver a tu cuarto-le dijo mientras Rose comía-y de vuelta a tu Sala Común a dormir-le dijo severamente, pero Rose estaba segura de que Scorpius estaba esperando a que ella llegase.

-Bien, Rose ya que has acabado, te acompañare a tu Sala Común para asegurarme-le contesto la Directora McGonagall, lo cierto es que Rose se sentía un poco débil, nada mas que eso.

-Los tíos…-intento decir Rose.

-Aun no saben nada-le contesto de vuelta la Directora McGonagall-con las prisas por actuar, no les he puesto al corriente todavía, después de dejarte a ti en la torre de Gryffindor iré a hablar inmediatamente con ellos-le dijo la Directora.

Subieron los escalones muy lentamente, Rose se sentía bien pero no quería llegar al limite por si acaso, además lo que menos necesitaban ahora era un desmayo por su parte.

-Bien, Rose, supongo que el Señor Malfoy espera algunas noticias-dijo simplemente su madrina-dáselas, pero quiero verte en tu cama en diez minutos, sabré si me haces o no caso-le dijo severamente, Rose nunca se le ocurriría desobedecer una orden directa venida de su madrina.

Rose como bien supuso, Scorpius la esperaba, le dijo rápidamente lo que le había dicho su madrina sobre Lía y que Albus se recuperaría y sin perder tiempo subió a su dormitorio, no quería poner a prueba el carácter de McGonagall.

Al día siguiente, todo el colegio se hizo eco del ataque de Albus, lo cierto es que parecía casi normal los enfrentamientos de Albus con sus compañeros, enfrentamientos que acababa perdiendo con desastrosas consecuencias para el. Aun no había salido de la enfermería y tardaría unos días en salir

Pero algo llego a los oídos de Rose y los demás que no sabia, por lo visto Lía dijo delante de todo Slytherin (Eleine incluida) que Albus estaba enamorado de la hija de los Prince, Rose recordó las palabras de Eleine: "dijo… no se, era mentira", por lo que veía Eleine no se lo creyó viniendo de Lía, pero la notaba mas distante que de costumbre, era una de las cosas que envidiaba de Albus y Scorpius, su enorme afinidad, hablaban de cualquier tema, con Eleine no podía hacer eso, era una persona muy cercana y distante a la vez.

Con todo, James se enfado con Rose y casi le pega un puñetazo a Scorpius por no avisarles y Lily simplemente les miraba molesta, Rose lo había hecho por el bien de ellos… pero lo entendía, pero no los podía culpar, haría lo mismo que ellos si se tratase de Hugo, pero Scorpius no lo entendía, el no tenia hermanos…

Por otra parte… el castigo de Lía había sido totalmente ejemplar, estaba vetada en quidditch durante todo el año, no podría jugar, las excursiones a Hogsmeade fueron canceladas para ella y tendría que cumplir un castigo semanal limpiando con Filch y su gato durante todo el año.

Esa noticia animo un poco a Rose, Séptima Vector si supo ponerle el castigo que merecía sin expulsarla, aunque a Rose lamentaba que nunca lo hicieran, desearía no volver a Lía jamás.

Después de un primer día tan ajetreado, Rose caminaba junto a Scorpius y Eleine rumbo a su primera clase del año, que se trataba de Pociones, la identidad del nuevo profesor o profesora seria despejada de una vez.

Cuando llego la hora de la clase, la puerta se abrió y ellos entraron y se colocaron en los lugares que solían ocupar cuando Slughorn era el profesor, Rose como siempre se sentó al lado de Eleine.

Pero por la puerta vio aparecer a alguien que Rose no se esperaba y que conocía muy bien y su reacción de sorpresa no fue la única en toda la clase, y intercambio una mirada con Scorpius ya que Eleine seguía distraída.

-Bienvenidos-dijo el hombre-para los que no sepan mi nombre… soy Abundio Homelore-se presento el hombre calvo de la larga barba blanca con los curiosos ojos morados y con una túnica tan negra como el carbón.

Se dirigió a su escritorio ante la cara de desconcierto general, que el no parecía importarle, aunque Rose juraría que la había mirado por unas milésimas de segundo.

-¿Alguna duda sobre algo?-pregunto el Señor Homelore con tranquilidad, parecía que no les prestaba la atención, porque ante el desconcierto, toda estancia estaba cambiando, por lo visto era la primera vez que entraba en su clase, de la nada aparecían ingredientes y recipientes que Rose no sabia lo que eran y le daba escalofríos.

Nadie contesto, todos miraban con desconcierto la demostración de poder que estaba mostrando Homelore, Rose sabia que era un gran mago, pero apenas movía su varita y ni siquiera parecía supervisar su trabajo.

-Ya que ninguno tiene dudas, empezaremos-dijo simplemente, la mazmorra parecía mas siniestra que de costumbre, pero en el aire flotaba un aroma calido que Rose no sabia que era-confió en que todos tengáis los libros que he pedido y por lo que veo así es... bien-dijo simplemente-supongo que a nadie sorprende la extrema dificultad que atañe a la elaboración de pociones, también la arte mas útil, cierto que no muy encumbrada como los grandes hechizos, pero los resultados de algunas… podrían romper las leyes naturales, como vida o muerte…-concluyo misteriosamente, Rose tuvo tentada a preguntarle que clase de pociones, pero se abstuvo-con lo que se concierne a mi, me inclino ante lo practico y la experimentación-añadió sin mas, recordó que Homelore les había dicho que el resultado de sus ojos se produjo al mezclar polvo de hada con tarántulas-con lo que empezaremos, Filtro de la Paz, que como sabéis, desgraciadamente en grandes dosis puede producir la muerte-añadió poniendo atención en sus alumnos por primera vez en toda la hora-las indicaciones están en vuestra primera pagina, si dudas… no te recomiendo seguir en esta clase-concluyo mientras se sentaba y les miraba con una sonrisa de medio lado.

Rose se quedo sorprendida, miro las instrucciones y le parecía una poción de lo mas complicada, intercambio una mirada con Scorpius, que revolvía el pelo nervioso y la busco con la mirada, ni sabían por donde empezar ninguno, lo mismo que la clase, en cambio Eleine se puso nerviosa y empezó a leer todas la instrucciones a toda prisa.

-Eli, ¿qué pasa?-le pregunto Rose, ella sabia que su amiga tenia serios problemas con esa asignatura, las pociones no eran su fuerte, siempre se libro del suspenso gracias a Rose.

-Es una prueba, mi padre me hablo de la forma de educar de Homelore y si McGonagall le acepto como profesor, ella tuvo que aceptar sus condiciones-le contesto nerviosa Eleine mientras cogía los ingredientes y ponía a hervir agua, ni Rose ni Scorpius empezaron a la espera de las explicaciones de Eleine.

-¿Que condiciones son esas?-pregunto Scorpius interesado.

-Pues si no eres capaz de preparar esta poción te puedes despedir de la clase… Homelore no acepta mediocres, debes de ser de los mejores, con el es una carrera de fondo, de la que pocos llegan al final-concluyo Eleine, Rose y Scorpius se pusieron en seguida manos a la obra, Rose no tenia aun claro a lo que dedicarse, pero no iba a dejar que Homelore la expulsara de su clase, tenia el presentimiento que al final, ese hombre podía enseñarles cosas… de las que solo podía soñar…

Después de dos duras horas, de las que Rose tenia que haber remediado algunos errores y de que la clase al completo supiera que era una situación de a vida o muerte, se acabo el tiempo de preparación, Rose miraba con cierto orgullo que su poción era exactamente igual a la que el libro describía, por lo visto pocos lo habían logrado, entre los cuales, la mayoría de Ravenclaw, algún Hufflepuff, de Slytherin Lía (desgraciadamente, pensó Rose) Eleine y de Gryffindor solo ella y Scorpius.

-Como ha mencionado la Señorita Prince-dijo el profesor Homelore mientras se levantaba-la clase es eliminatoria, los que no lo han conseguido no volverán y así será a partir de ahora-sentencio el hombre-el que no consiga preparar la poción se ira-continuo mientras la mazmorra se llenaba de susurros molestos y alguna palabra mal sonante-y ni siquiera lo intentéis… ninguna de vuestras ridículas amenazas consiguen nada… solo hacerme bostezar, podéis iros-sentencio simplemente Homelore, la mitad de la clase se había quedado fuera.

Rose no quería ni imaginarse como iba a seguir eso, si habían empezado con una poción tan complicada no quería imaginarse las ultimas… si llegaba a ellas.

-Vais a ser muy afortunados-les dijo con pesar Eleine-¿recordáis las pociones que uso mi madre con Aurum en primero?-les comento y Rose lo recordó-todas era creaciones de Homelore, el enseña sus propias pociones, algunas son terribles pero otras… mi padre nunca supero su cuarto año…-añadió Eleine con pesar-dudo que yo supere la siguiente clase…

-Eli… si son peores que esta… yo tampoco superare la siguiente-dijo Scorpius un tanto agobiado, lo cierto es que Rose también estaba un poco agobiada.

-¿Quien llego al ultimo año con Homelore?-pregunto Rose con curiosidad.

-Solo una persona…-les contesto Eleine, Rose y Scorpius no necesitaban preguntar mas para saber de quien hablaba, la Señora Prince.

Tuvieron las siguientes clases del día, en las que básicamente se dedicaron a meterles miedo con los TIMO a los que Rose temía, eses títulos decidirían sus posibles carreras al salir del colegio, carrera que no tenia muy clara…

Cuando llegaron a la cena, descubrieron un gran tumulto con lo que respeta a James y Lily.

-Los tíos tienen que irse y estos discuten a ver quien se queda con Al esta noche-les informo Hugo serio mientras aun veía a Lily despotricar contra su hermano mayor.

-¿Puedo… ir yo…?-pregunto entrecortadamente Eleine, James y Lily se callaron al momento por la sorpresa-si no tenéis… inconvenientes…-quiso matizar Eleine, Rose recordó que Eleine no había mencionado a Albus en todo el día, Rose y Scorpius habían evitado hacer lo mismo, para no tener que hablar de la primicia de Lía.

-Claro-dijo James comprensivamente, Lily no parecía conforme pero se quedo callada, algo sorprendente si se trata de la pequeña de la familia.

-Gracias-dijo Eleine, y sin cenar ni nada subió los escalones a la enfermería.

Rose intercambio una ultima mirada esperanzadora con Scorpius, antes de que la pesada de su novia lo secuestrara, ese podía ser el día…