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Historia 53821 — capítulo 16
POV Edward
¿Cuánto tiempo había pasado, desde que Danielle me había perdonado? Tenía cinco meses en que habíamos vuelto a formar una familia, en los cuales había tratado por todos los medios, de que se diera cuenta que era la mujer de mi vida, y que no pensaba perderla esta vez por nada.
En ese momento festejábamos el cumpleaños de Camille 9 de Julio, y bueno estaban mis padres, mis hermanas, también estaba Emmett, Rosalie y mi sobrina Alyson, Jasper que llevaba a su novia que era ni más ni menos que la mejor amiga de Isabella, pero trate de que no fuera un momento incómodo.
Aunque cuando vi llegar a Jacob Black, estuve a punto de mandar todo al diablo y correrlo, pero al verlo del brazo de una chica que realmente se veía que le interesaba, me di cuenta que no corría peligro, además que el vientre abultado de Danielle me demostraba que ahí crecía otra muestra del amor que nos teníamos.
-Edward
- llamo mi esposa.
-¿Qué pasa, amor? - camine hacia la cocina.
-Puedes pasarme los vasos - me señalo un cajón, que estaba demasiado abajo para ella - en mi estado si me agacho lo más seguro es que no me levante.
-No hay problema - repuse y le pase lo que me pidió.
-Amor
- sabía que venía otro favor - ¿puedes acompañar a mi hermano por el pastel?
-Hermanita
- Emmett no me dejo responder - Jasper y yo iremos, mientras mi cuñadito, se pone a jugar con Ally y Cami.
-Ok - acepte.
Así que mi cuñado y mi mejor amigo salieron del departamento para ir por el pastel, mientras yo con la ayuda de Rose nos pusimos a jugar con las niñas aunque claro, que fue un tanto cansado, ya que cada diez minutos estaban cambiando de opinión, y claro mi concuña después del tercer cambio de juego me dejo con ellas.
En ese momento me encontraba jugando a las escondidillas con ellas, entré a la recamara de mi hija, en donde sabía que ambas se habían escondido, pero antes de que abriera el closet, en donde estaba más que seguro que estaban, escuche que la voz de Rose bastante fuerte.
-Tranquila, Dani - aunque ella no se escuchaba muy calmada.
¿Por qué diablos le estaba diciendo eso? Salí de la recamara sin ni siquiera encontrar a las niñas, en cuanto llegue a la sala, me di cuenta que Rosalie había sentado a mi esposa en uno de los sillones, mientras Tanya mi hermana, se había sentado a su lado y le había tomado la mano.
-¿Qué pasa? - pregunte un tanto desconcertado.
-Acaba de rompérsele la fuente - contesto mi madre.
-¡¿Qué?!
- creo que grite, no lo sé.
-Edward
- ese fue el reproche de mi padre - debes tranquilizarla, no ponerla más nerviosa.
-Lo siento
- me disculpe - todo va a estar bien, solo debemos ir al hospital.
-Ed - mi esposa se levanto y me tomo el rostro - tranquilo, cariño - me sonrió levemente - prepara una maleta con mi pijama, dos pants, mis pantuflas y unos tenis - asentí levemente - Rose, ¿puedes hacer la maleta del bebé?
-Claro
- contesto la rubia.
En cuanto me soltó corrí hacia nuestra recamara y metí lo que me había pedido, mientras ella había caminado hacia el baño, en cuanto termine la maleta, Danielle me detuvo, mientras metía el shampoo y la crema, y buenos sus cosas personales.
Regresamos a la sala, en donde en cuanto nos vieron todos se pusieron de pie, se notaba la tensión, y bueno el primero en caminar hacia nosotros fue Jacob, que sonreía bastante nervioso.
-¿Quieren que los lleve al hospital? - pregunto suavemente, estaba por replicar - no creo, que el idiota de tu marido pueda conducir, ya que las manos le tiemblan demasiado.
-Y eso que no lo viste cuando nació Camille - comento mi esposa con una media sonrisa - y creo que te tomaré la palabra.
-Mami
- la voz de mi hija - ¿Qué pasa?
-Tu hermanito, ya viene - le sonrió dulcemente - y por eso necesito que te quedes con tus abuelos, mientras tu papi y yo vamos al hospital.
-¿Vas a estar bien? - le pregunto con los ojos cristalinos.
-Claro, cielo - le acaricio el cabello - te veré pronto.
POV Danielle
El trabajo de parto había sido más largo de lo que había creído, pero al fin ya tenía a mi pequeño Ryan en brazos y eso era lo único que importaba, observe al pequeño que ahora dormía tranquilamente en la pequeña cuna al lado de la cama del hospital.
-Hola
- ante la voz de Jacob, salí de la embobamiento con mi bebé - ¿Cómo estás?
-Bien
- le sonreí.
-Es un bebé hermoso - comento al observar a mi pequeño.
-Gracias
- susurre.
-Ya entiendo porque tu marido estaba tan feliz - puso los ojos en blanco - pero creo, que está en su derecho de presumir a su hijo, de hecho creo que debería agradecerte a ti, de que sus hijos sean tan bellos, ya que si fuera por él, seguramente serían horribles.
-Jake
- le reproche.
-Solo digo la verdad - se defendió - pero no vamos a discutir por ello, solo venía a felicitarte por el bebé y también a despedirme.
-¿Despedirte?
- arrugue la nariz.
-A Renesmee le ofrecieron trabajo en Londres, y bueno no pienso alejarme de ella - ante eso sonreí - y pues decidí irme con ella.
-Me alegra, que te hayas enamorado de Renesmee - enserio me alegraba - y que trates de estar a su lado.
-Supongo, que seguí su ejemplo - comento con una media sonrisa.
-Espero que a ti te salga mucho mejor - le asegure - porque lo mereces, más que nadie.
-Yo también deseo, que esté pequeño junto con Camille los mantengan unidos - confesó - ya que ellos dos, son la prueba viviente de su amor.
-Gracias
- observe de nuevo al pequeño que dormía.
-Mami
- ante la voz de Camille, ambos giramos hacia la puerta.
En donde mi hija venía en brazos de Edward, que en cuanto dejo en el suelo corrió hacía mi cama, y tenía una sonrisa radiante.
-¿Dónde está mi hermanito? - pregunto emocionada.
-Ahora está dormido - señale la cuna.
-Creo que es mejor que yo me vaya - comento Jacob - me alegra que estés bien, y bueno espero que nos veamos pronto.
-Suerte
- le desee - y en verdad espero que te vaya muy bien, y verte pronto.
Y sin más salió de la habitación, mientras mi hija observaba embobada a su hermanito, mi marido camino hacia mí, y dejo un beso en mi frente.
-¿Qué hacía aquí? - trato de sonar indiferente, pero no lo logró.
-Pues venía a despedirse, ya que se irá a Londres con Renesmee - conteste con una débil sonrisa.
-Mami
- la voz de mi hija, impidió que Edward hablará - ¿Cómo se llama mi hermanito?
-Ryan
- dije dulcemente.
-Es muy lindo - aseguró - y yo voy a cuidarlo muy bien.
-Lo sabemos princesa - Ed le beso la frente.
-Quiero ir con Ally y decirle que ya tengo un hermano - su sonrisa iluminaba toda la habitación.
Edward clavo su mirada en mí, parecía estar indeciso, ante aquello sonreí ya que se veía bastante lindo, con la incertidumbre de que hacer.
-Aquí vamos a estar - susurre.
-Muy bien
- soltó un suspiro - por cierto, llego esta mañana.
Y me entrego una invitación, espere a que ambos salieran de la habitación, en cuanto la puerta se cerro, abrí la invitación que tenía en mis manos, y en ese momento vi el nombre de Isabella Swan y el Mike Thompson, y como vi se casaban en un mes, también me alegraba que ella hubiera encontrado el verdadero amor y pudiera ser feliz, con su hombre perfecto.
Pero mientras leía, escuche el suave llanto de mi pequeño, así que deje la invitación en la pequeña mesa que estaba al lado de la cama, y me levante al tomar a mi bebé en brazos.
-Tranquilo, precioso - le acaricie el pequeño rostro - debes tener hambre ¿verdad?
Le acaricie el cabello, mientras caminaba con él al pequeño sofá, para poder alimentarlo, y en verdad parecía estar hambriento, ante la forma desesperada en que lo hacía, no pude evitar sonreír.
-Veo que saco mi desesperación, por la comida - ni siquiera había escuchado la puerta al abrirse.
-Creo que no solo eso - no despegue la vista de Ryan - tiene tu nariz, de hecho se parece mucho a ti.
-Yo creo que es más a ti - en ese momento estaba demasiado cerca de nosotros.
-No lo sé - levante la vista, y lo observe mirando a nuestro hijo con sumo amor - solo sé que él en cierta forma fue lo que nos volvió a unir.
-Creo que nuestros hijos siempre llegan, para decirnos, que somos el uno para el otro
- sus ojos se clavaron en los míos - y me alegra que tú seas la madre de mis hijos, porque eres la mujer de mi vida.
-Y tú eres el hombre que quiero por siempre a mi lado - dije con una media sonrisa.
En ese momento me beso, sabía que esto no era un final, y tal vez el nuestro aun estuviera muy lejano, pero si era un principio de una vida, era la llegada de un pequeño, que nos había hecho ver, que nuestro amor era mucho más fuerte de lo que ambos creíamos, y Ryan y Camille eran la prueba de ello.
Y esperaba que momentos como estos hubiera muchos, porque iba a dar lo mejor de mí, para que este matrimonio saliera adelante, y algo me decía que Edward haría lo mismo, porque a pesar de todo había Amor, y mientras eso existiera, y si queríamos que eso terminaría, sabíamos que sería Un lento Adiós y no solo eso, sería muy doloroso.
Por eso íbamos a luchar por el amor que ambos sentíamos no solo por nosotros, sino también por nuestros hijos.
Ryan Cullen
Bueno espero que les guste el final, y les agradezco que se hayan tomado la molestia de leer esta locura.
Capitulo dedicado a:
KarnnLizz