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Historia 53821 — capítulo 5
-¿Por qué esa cara? - pregunto Rose que se sentó frente a mí, era una mujer como de 1.68 cabello rubio y rizado, ojos azules y a pesar del embarazo de Alyson se mantenía en forma.
-Edward - el pesar en mi voz no se pudo ocultar.
-¿Ahora que hizo? - sus ojos me observaban fijamente.
-Pues, creo que es lo que no ha hecho - fije mi vista en mi hija que jugaba muy animadamente con mi sobrina en la sala - apenas si viene a comer, llega más tarde de lo normal y bueno no hemos estado juntos en casi dos meses.
-¡Wow! - exclamo sorprendida - no puedo creerlo - asentí levemente - ese hombre apenas si te dejaba salir de la habitación, solo por Camille.
-Rosalie - le reproche, con el rostro ardiendo.
-De hecho creo que cuando Camille, se quedaba aquí - parecía no haberme escuchado - lo hacían sin parar.
-Bueno que tú y mi hermano - soltó una risita nerviosa - creo que están mucho más adelantados.
-Queremos conseguirle el hermanito a Alyson - se defendió.
Sonreí, en verdad que Rosalie era sorprendente, a pesar de ser mi cuñada era mi mejor amiga, lo fue desde que la conocí, de hecho primero fue mi amiga, antes de ser novia de mi hermano.
-¿Crees que deje de gustarle? - pregunte.
-¡¿Qué?! - me observo como si estuviera loca - eres la mujer más hermosa que conozco, claro después de mí - trate de no poner los ojos en blanco por su humildad - de hecho Edward, debería sentirse afortunado de que alguien como tú se haya fijado en él - no dije nada - estás preciosa, a pesar de haber tenido una hija tienes un cuerpo que ya muchas adolescentes desearían tener.
Tomo una de las revistas que tenía en la mesa, me señalo la portada en donde estaba una chica como de mi edad, el cabello castaño lo traía atado y algunos mechones caían en su rostro, no entendía que tenía que ver.
-Ella es Isabella Swan - eleve una ceja confundida - hija del dueño de los hoteles "Swan" - seguía sin comprender porque me la mostraba - a pesar de los millones de su padre, tu le ganas en belleza - sonreí ante sus ocurrencias - mira nada más el tono de piel, parece que jamás se ha bronceado.
-Estás muy mal - sonreí levemente, observe la portada de nuevo y leí "Isabella Swan, parece haber encontrado el amor" no sé porque me llamo la atención - ¿puedo?
-Claro - me entrego la revista.
Comencé a hojearla, en verdad solo era para pasar el tiempo, pero entonces llegue a una imagen en donde estaba abrazada de un hombre, que por un momento mi corazón se hizo pedazos, no podía ser era imposible, Edward jamás me haría esto.
"Anthony a llegado a mi vida, a darle un giro" leí, me quede congelada, no podía ser cierto en verdad me rehusaba a creerlo, me sentí patética. Deseaba gritarle restregarle en la cara esto, pero mi corazón en verdad se rehusaba a creerlo.
-¿Te puedo pedir un favor? - pregunte sin despegar mi mirada de la revista.
-Claro - no podía dejar que Camille escuchara nuestra "plática"
-¿Me prestas la revista, y te puedes quedar con Cami?- por fin clave mi mirada en ella.
-¿Reavivaras la llama de la pasión de tu matrimonio? - asentí ya que no era bueno, que se enterara de lo que yo, y mucho menos Emmett - entonces cuenta con eso.
-Gracias, Rose - le sonreí levemente - eres la mejor.
-Lo sé - le quito importancia con su mano - y ahora vete, que yo me quedo con Cam.
Camine hacia mi pequeña que seguía jugando con Ally sin saber, lo que en ese momento estaba sintiendo, y era mejor no pensaba lastimar a mi hija.
-Cariño - llame, los ojos verdes se clavaron en mí - te quedarás con tu tía, mañana vengo por ti - mi hija sonrió emocionada, al igual que Ally - obedece en todo a tu tía.
-Sí, mami - me beso la mejilla - hasta mañana.
-Hasta mañana - me despedí, besando su cabello.
Después de eso salí de la casa, camine hacia el departamento, Edward tendría que explicarme muchas cosas, demasiadas a decir verdad, en ese momento las lágrimas salieron; no podía creer que me estuviera engañando, ¿Qué era lo que ella tenía que yo no? Dinero, fue la única respuesta que llego.
Pero el hombre con él que me había casado no era así, no era ambicioso, pero ese tal Anthony no era más que un oportunista, que estaba jugando con Isabella y conmigo. Llegue al departamento aun sin creer que ese hombre fuera mi Edward.
Abrí la puerta del departamento, el olor a spaghetti golpeo mi nariz, camine a la cocina, en donde vi a Edward con un pants y una playera sin mangas, preparando su especialidad.
-¿Qué haces? - pregunte.
-No te oí llegar - esa sonrisa que me mataba, había aparecido en su rostro - y preparo la comida, para mis dos mujeres.
-Camille se quedo con Rosalie - respondí, saliendo de la cocina.
-Mejor - en menos de lo que imagine sus manos estaban en mi cintura, y mordía el lóbulo de mi oreja - así podemos estar juntos.
-Estoy cansada - replique, pero en verdad ese hombre era mi muerte.
-¿Enserio? - bajo sus labios a mi cuello - porque yo tengo planes, para pasar el tiempo - sus manos acariciaron mi abdomen - y créeme me muero de ganas de realizarlos.
-No - aunque sonó a gemido, cuando mordió mi cuello - la pasta.
-Puede esperar - su voz era endemoniadamente sexy - ¿sabes? - en verdad mi mente se estaba nublando - no hemos hecho el amor en la cocina.
Ya mi poca fuerza de voluntad de rechazarlo, había desaparecido, sin más me gire y lo besé, él lo respondió enseguida, lo amaba tanto y mi cuerpo, reaccionaba con suma facilidad a sus caricias.
-Te extraño - susurre, mientras comenzaba a acariciar su torso por debajo de la playera.
-Yo también - sus manos estaban en mi trasero - Te Amo Danielle.
-Te Amo Edward - respondí.
Después de eso hubo más palabras de amor, sabía que eran ciertas, algo me hacía creer en ellas, la ropa se perdió en algún lugar de la cocina, sus embestidas cada vez eran más rápidas, grite cuando llegue al clímax, él me beso para callarlo, pero enseguida el soltó un gruñido gutural.
En cuanto eso paso, se recostó sobre mí, pase mis manos por su enredado cabello, se levanto un poco y me beso castamente.
-Eres la mujer de mi vida - comento, mientras acariciaba mi mejilla - no me arrepiento de haberte conocido, de hecho te agradezco que siendo porrista te fijarás, en el ratón de biblioteca.
-No eras un ratón de biblioteca - replique.
-¿Por qué te enamoraste de mí? - pregunto, mientras besaba mi barbilla.
-Fue amor a primera vista, - respondí - desde que te vi en la biblioteca, me enamore y fui completamente tuya cuando tus ojos se clavaron en los míos - delinee su nariz - ¿y tú?
-Te vi un año antes, de que te viera en la escuela - se giró y me dejo a mi arriba - ibas con el idiota de Black, estaba lloviendo y tú en vez de correr caminabas más lento, mientras dabas vueltas y abrías tus brazos con esa sonrisa, que desde ese momento fue mi perdición, y cuando tus ojos se clavaron en mí, supe que te quería para siempre en mi vida.
Me acurruque en su pecho, era más fácil vivir en la mentira, que sufrir una verdad, así que me quedaría con mi mentira, no iba a reclamar nada de la revista, haría como que nada pasaba, tal vez era una estúpida por seguir con esto, pero lo amaba y además estaba Camille, no quería que ella viviera lo que yo, por eso me quedaría con Edward.
Lamento la tardanza, pero comienzo a creer ke no les gusta, así ke eso no me anima a escribir. Creo ke si este capitulo no tiene exito kitare la historia.
Capitulo dedicado a:
swanand cullen****erika_cullen