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Historia 54073 — capítulo 10
Ya dispuestas a tomar el desayuno, en su sala estilo contemporaneo, que me hacia ver como una plebeya en ella, me interrumpio otra vez Jaz, justo en el momento que hiba a devorar una rebanada de pay de queso con frambuesa, hasta la baba se me caia por tener entre mis papilas gustativas ese manjar pero el grito de Jaz me estremecio, no es el grito común que asusta, si no el que me previene y me hace entrar en acción, mi boton interno de supervivencia se acciono, hasta que cai en cuenta que era Jaz, que a ella no la debia de asesinar e instantaneamente le cubri la boca.
-¿Qué te sucede? ¿Porqué gritas?
No me percate que su mirada está justo detras de mi espalda, sus pupilas se dilatan atemorizadas y veia el llegar de unas lagrimas.
¿Qué es eso?
Me acerque lentamente, sobre la chimenea se encontraba algo que desde lejos ya lo habia reconocido, ¿Pero qué hace ahí?
-No lo toques An!! No es nada, seguramente algún raton dejo eso ahí
Pero yo segui hasta tomarlo sobre la palma de mi mano, queria reir sin razón alguna
¿Porqué hay un dedo humano en la gran mansión de los padres de Jaz?
-Anerol!!! que dejes eso ahi, vamos tenemos clase, te voy a pagar por tu ayuda
Su voz casi en murmullo pero de suplicio desesperante, ese sonido melodioso, ese miedo interno que gritaba por salir, ese secreto pronto por descubrir.
-No Jaz! ¿Qué paso por la noche?
-No se a que te refieres, y ya es hora de irnos, deja esa basura puede que algún bicho la haya dejado ahí-
Me queria mentir, pero ya no podia más conmigo, su miedo, su angustia a flor de piel y solo bastaba una pregunta para que me soltara toda la verdad.
-¿Tu madre hiso esto? ¿Donde está tu padrastro?
-Nooooo!!! estas loca, mi madre nunca haria algo asi, y menos a esa basura, el hace todas sus fechorias aqui desde antes que se casara con ella, no solo adquirimos sus riquezas, si no hasta su prestigio y su mente perversa.
Vio mi expresión metibunda, y se arrepintio pero ya nada podia hacer
-Olvidalo An, porfavor te lo ruego no digas nada de esto a nadie, ¿cuánto quieres por tu silencio?
-¿Cuánto quiero? Nada Jaz, no te preocupes no voy a decir nada.
Deje sobre la chimenea el extremo de un ser desconocido y me acerque a ella, rompiendo las barreras que siempre me habian distinguido, la abraze y seque sus lagrimas.
-¿Tu sabes a quién asesino?
Tranquila tomo asiento, respiro profundo y me conto todas las fechorias que por años habia escuchado, es por ello que vive fuera, es por ello que él la aisla. Su madre a pesar de su frialdad nunca habia sido complice de las asañas politicas de su marido, bueno por asi decirlo, ya que es complice por guardar silencio, a cambio ha recibido bienestar economico y un sinfin de amistades de la alta sociedad y amantes de buena calidad.
Mientras Jaz recibe traumas psicológicos que a pesar de la buena educación pagada y las muchas amistades no los puede borrar.
Finalizo por mostrarme los cuartos de tortura, creo que de solo verlos por poco se me desmaya, pero yo tengo sed por ver todo lo que la rodea. Y ya no tengo de nuevo esas ganas, me doy pena y me das más pena ella, su sufrir es mi sufrir, lo peor de todo es que siento admiración por aquel hombre, moreno, varonil, cejas pobladas, que realmente muestran su verdadera cara: Un ASESINO
-An prometeme tu silencio porfavor, te juro que las personas que él asesina son igual de perversas como él, debes guardar el secreto porque nos puede matar a las tres si alguién mas se entera sobre todo la policia.
Mientras caminabamos de regreso a la sala, pasamos por una oficina y fue cuando él me oyo
-Ya te dije que no te preocupes, no voy a decir nada
-¿No vas a decir nada de qué?
Soprendidas, por ver al antes mencionado, con un rostro picaro y con ganas de enterarse del chisme.
-De que la deje comer en la sala, ya sabes Homero que no a cualquiera los deleito con tu mansión.
Su sonrisa hipocrita salio a relucir, una excelente actriz resulto ser Jaz, y pudo esconder su temor hasta lo más profundo de su ser.
-Perfecto, ¿Y qué habitación le mostraste hace un momento?
Claro era de esperar esa pregunta, ya que la sala se encuentra en dirección contraria. Yo no sabia que responder pero no me deje intimidar así que esperaba la mentira proxima de mi compañera...
Porfis comenten, ya se que me tarde en escribir, he tenido problemitas de tiempo, espero les guste, son los capitulos finales =), besos. gracias por leerme