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Historia 54284 — capítulo 1

Sirius.

-Una cerveza -pido al cantinero y escucho que a mi lado una voz femenina hace el mismo pedido, al mismo tiempo que yo. Le sonrío y tomo mi cerveza, para marcharme a la mesa donde mis amigos me esperan -por James y Lily -les digo a los demás mientras me siento al lado de mi amigo, que recién se ha dado cuenta de que va a ser padre dentro de nueve meses. El muy cornudo se adelantó, su boda es en unos días pero de igual forma él y Lily ya tienen su encargo. Me alegra porqué estoy más que seguro de que yo seré el padrino. Me alegra de que mi mejor amigo tenga una buena vida, en cierta parte lo envidio, él y yo decidimos esto del matrimonio al mismo tiempo, porqué ambos queremos eso, una familia, creemos que ya es tiempo. Pero creo que entre Amy y yo hay algo más que hace falta. Si, ella ya dijo que se quería casar conmigo, pero...no es lo mismo, no es lo mismo que cuando veo a James y Lily.

-Bueno, yo me voy -anuncia James dejando se botella vacía en la mesa -mañana es el ensayo, no te quedes tanto Canuto -me dice cuando ve que todos se levantan excepto yo.

Me despido y me dirijo a la barra para pedir una cerveza más, de todas formas Amy no estaba, es una modelo y estaba en Paris en medio de una sesión fotográfica. Estaré loco pero creo que me da lo mismo si está o no está, y tal vez eso no debería de ser así. ¿No debería de estar enamorado de ella? Voy a casar y posiblemente a formar una familia con ella, y si no sirve si no la amo.

-Una cerveza por favor -dice una voz femenina a mi lado, la veo y es la misma mujer que ha pedido una cuando yo llegué. Es atractiva, Amy podrá ser una supermodelo pero, le faltan algún par de curvas que a un hombre le gusta ver de vez en cuando.

-Yo invito -intervengo cuando le sirven, ella me sonríe, y toma la cerveza. No piensen mal, no es que cada vez que Amy se va la engaño con cualquiera, no, simplemente quiero probar un punto, si amo a Amy, entonces si estoy con esta mujer no sentiré nada. Y sabré que mi futuro con Amy es una buena elección -Sirius -le digo extendiéndole mi mano.

-Vanessa -me dice estrechando mi mano.

-¿Qué hace una chica como tú en un bar? -le pregunto recordando como solía conquistar a cualquiera, no hago esto desde hace un año que empecé a salir con Amy.

Ella sonríe y después de darle un sorbo a su cerveza me dice -podría hacerte la misma pregunta, yo solo vine a beber algo. ¿Y tú?

-A invitar a una chica bonita algo de beber -le contesto.

Ella se ríe con fluidez, se pone de pone de pie y termina su cerveza con rapidez, lo cual me asombra un tanto -gracias entonces -me dice guiñándome un ojo, tomando su abrigo y saliendo del bar.

Claro que ni pensaba que la iba a dejar marcharse así nada más, tomo mi chaqueta y salgo corriendo fuera de allí. La veo tratando de detener un taxi en la esquina, subo a mi motocicleta y me detengo justo frente a ella -¿Necesitas que te lleve? -le pregunto. Y ella me mira por varios minutos, tiene unos ojos azules claros que brillan con picardía. Si sienta en la moto y enrolla sus brazos en mi cintura.

No necesito preguntarle en donde vive, ni ella me lo dice, sino que me deja manejar hasta mi casa. Nos bajamos en frente y me sigue mientras busco las llaves en mi bolsillo.

-Se ve lujosa -dice a mis espaldas y yo casi suelto a reír un poco.

Abro la puerta y ambos entramos a la oscuridad del lugar. No me hace falta encender la luz, no es que la necesite en la entrada de la casa, vamos a lo que vamos. Una vez que la puerta está cerrada y con la poca luz que hay en la habitación, ambos nos acercamos y nos unimos en un beso violento, hambriento y con ganas de mucho más. Mi chaqueta de cuero cae al suelo, al igual que el abrigo que ella. Siento sus manos enredarse en mi cabello, las mías viajan hacia abajo, tomo su trasero en mis manos y de un solo apretón la levanto para que sus pies se enreden en mi cintura. En medio de todo logro subir las escaleras y directo a la cama. Nos tiro a ambos al colchón y solo en ese momento en el que nuestras bocas se separan. Porque ella se levanta tan solo un poco para quitarme la camisa, yo regreso a besarla de nuevo y desabotonando su blusa negra me deshago de ella. Dejo sus labios y empiezo a marcar su cuello, hasta llegar justo al inicio de sus senos. Mi mano desata su sostén y lo arroja con la otra ropa en el suelo. Mis labios bajan a uno de sus senos, mientras mi mano se apodera del otro, nunca me había dado cuenta de que una piel blanca y suave puede saber tan bien. Dejo que mi lengua juegue con uno de sus pezones y la escucho gemir entre dientes. ¡Diablos, nunca nadie me había hecho sentir así de atraído!

Baja lentamente con mis labios, dejo mis manos en sus senos, quiero probar más y más de su piel. Llego justo a la orilla de un ajustado jean, lo desabotono y lo bajo lo más rápido que puedo por sus piernas, hasta que está fuera. No puedo evitar sonreír cuando veo solo una prenda en ella, de color negro. Iba a quitársela justo en el momento en el que ella enrolla sus piernas en mi cintura y me gira, para quedar ella sentada sobre mí. Se inclina y jala mi jean y mi bóxer juntos, lentamente hasta que los tira al suelo. Me hace gemir a mi cuando se sienta sobre mí, al sentir esa delicada tela obstruyendo mi paso a lo que más deseo en ese momento. Se inclina y me besa los labios de nuevo, yo la acuesto de nuevo en la cama y no sé cómo pero me deshago de su molesta ropa interior que me está estorbando. Entro en ella casi al momento en que siento el espacio libre, ambos gemimos y el sonido se pierde en nuestras bocas. Ella enrolla sus piernas en mí y siento como me ayuda a empujar hacia con fuerza. Siento sus manos ajustarse en mi espalda cuando ambos llegamos al clímax, y que se relajan cuando yo me vació dentro de ella.

Me recuesto a un lado de ella, tratando de normalizar mi respiración. No puedo creer que haya engañado a Amy, quizás lo que no pueda creer es que la haya engañado y me gustara tanto. Lujuria, si eso era, lo mío con Amy debe de ser más fuerte que esto, porque si, llevo un año con ella. Me duermo pensando en eso, no volveré a engañarla, ya no necesito probar que pudiera buscar a alguien más.

/…/

-Sirius, Sirius -maldición, son las ocho de la mañana, ¿Qué diablos está haciendo Amy aquí tan temprano? !Mierda, Amy! Me siento de una sola vez y dejo salir el aire tranquilo cuando veo que estoy solo en la cama, no hay rastros de la chica que ya ni recuerdo como se llama -Sirius, Sirius.

-Ya voy -le grito y recojo mi pantalón del suelo y la camisa y camino hacia la puerta de entrada mientras trato de cambiarme.

-Hola Lindo-me dice Amy una vez que abro la puerta, me da un beso en la mejilla y entra en la casa -¿Sorprendido? -me pregunta poniendo sus manos en sus pequeñas caderas y sacudiendo su cabello rubio de la cabeza.

-Bastante -respondo pasando una mano por mi cabello y tratando de peinarlo -¿Y tú sesión fotográfica?

-Terminé temprano así que estuve pensando unas cosas y regresé lo más rápido que pude -se acerca a mí y enrolla sus manos en mi cuello, yo le abrazo la cintura y beso sus labios ligeramente. Si, Amy es mi chica -recordé que estarías en lo de la boda de James, escuché que Lily está embarazada. ¡Qué idiota! -alzo una ceja sin comprenderla, si Amy no se lleva muy bien con mis amigos, pero siempre ellos hacen una excepción porque saben que es la mujer en mí vida. Y ahora yo se que ella si es la mujer de mi vida -me refiero a que es tan linda y joven, va a perder toda su belleza solo por un bebé.

-¿Qué tú no quieres tener hijos? -le pregunto un poco molesto. Bueno, Amy podrá ser la mujer de mi vida pero yo si quiero hijos, tal vez no ahora pero si en algún momento.

Amy roda los ojos y ríe -soy una supermodelo, Hello. -asiento, quizás esa discusión debamos tenerla luego -en fin, no es de eso que vine a hablarte. Estaba en Paris y pensé que ya era hora de que pusiéramos una fecha para nuestra boda, hable con mamá y me dijo que la mejor planeadora de bodas está trabajando con la boda de James y Lily. ¿Puedes creerlo? -me encojo de hombros, bueno, la señora Potter quiere mucho a Lily y estoy seguro de que le dará la mejor boda a su único hijo -pero todo esto es sumamente gracioso Siri, amor. Mamá y yo conocemos a la experta en bodas y pensé en acompañarte hoy al ensayo para invitarla a cenar mañana en la noche con mis padres y hablar de todo.

La beso una vez más y me separo de ella, tiene razón, nuestro compromiso ya se ha hecho demasiado largo -claro, déjame terminar de arreglarme.

Me visto y subo al auto de Amy, no le gusta viajar en mi moto, bueno quizás no es tan adecuado cuando Amy siempre usa minifaldas. Manejo en silencio escuchando a Amy hablarme sobre su sesión de fotos, hasta que llego a la iglesia donde mi mejor amigo se casará ese fin de semana. Amy se baja del auto y yo rodeo su cuello con mi brazo antes de entrar a la iglesia.

Pude ver a la madre de James y a Lily conversar con una pelinegra muy cerca del altar, que me parecía conocida, pero antes de que pudiera darle más pensamiento me topé con James en la entrada -Te dije que vendría temprano ¿No?

-Amy te levantó ¿Verdad? -me dice James riendo.

-Algo así -le digo riendo con él -Amy quiere conocer a tú planeadora de boda, Cornamenta.

James se encoge de hombros -yo no la conozco, ha estado trabajando con Lily -se gira y nos da la espalda, para empezar a caminar hacia el altar y nosotros lo seguimos de cerca -el padrino está aquí -informa James y a mí se hiela la sangre -Lily, Sirius y Amy quieren conocer a la planeadora de bodas.

¡Maldita suerte de perro pulgoso la mía! Justo la planeadora de bodas que Amy quiere tiene que ser la única mujer con la que la eh engañado. Pero hasta allí no llega la cosa, Amy se separa de mí lado y con tremendo chillido abraza a la pelinegra, que se ve bastante sorprendida y no devuelve el abrazo. James, Lily y la señora Potter me miran curiosos y yo simplemente no se qué decirles, me encojo de hombros y con la mirada James me entiende de que tengo mucho de qué hablar con él.

Amy deja de abrazar a Vanessa y la mujer parece más sorprendida porque Amy la ha abrazado de por el hecho de que yo esté allí, porque a mí solo me ha visto y no me ha dado importancia, eso espero yo -Sirius, amor, ella es Vanessa, es mi hermana mayor -les dije...suerte de perro pulgoso.