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Historia 54330 — capítulo 8

Pov. Alma

Me desperté bien. Me levante y me voy a bañar. Supongo que Tania fue la que me puso la ropa que debía usar, sobre la cama.

Termine de bañarme y me puse esto:

http://www.femeninas.com.ar/images/Desfiles-BAAM-2009/Aridza%20BsAs%20Alta%20Moda%202009/remera-algodon-blanco-con-estampa-en-negro-leggins-negras-con-cierres.jpg

Bajé a desayunar como siempre pero me encontré algo raro.

-Suéltame Félix, que la mato-Gritó Jane, mientras que estaba en brazos de Félix. Mire y vi a Tania en posición de ataque. Suplicia le tenía agarrada. Supongo que porque tiene escudo y para que Jane no torture a mi amiga.

-¿Qué pasa Jane? Te enojas porque no puedes usar tu don-Dijo ella riéndose, mientras Jane le miraba con odio.

-Basta ya, Félix llévate a Jane, y Tania quédate que después hablaras con Aro-Dijo esta y se fue.

-Toma-Dijo Heidi dándome el desayuno.

-Gracias Hei-Dije, ella sonrío simplemente y se marcho. Empecé a comer.

-¿Qué pelea no?-Dije yo, mi amiga sonrío.

-Si, ella me buscó-Dijo, se río. Y yo sigo sin entender por que se pelean tanto. Pero bueno, ya lo sabré.

Me levanté de la mesa. Hoy quiero descansar, mañana armo un plan.

Tengo que comprarme ropa nueva. Voy a preguntarle a Heidi.

-¿Heidi?-Dije, y apareció al frente mío.

-¿Si?-Dijo ella, es muy bonita.

-¿Me acompañarías a comprarme ropa?-Dije, ella me sonrío.

-Obvio, te doy 10 minutos y te en la salida del castillo-Dijo y desapareció.

Llegue, nos subimos a un auto muy lujoso y salimos al centro comercial.

Tantas ropas hermosas, pero con la tarjeta de Aro, ilimitada, podría comprarme el shopping entero.

-Buena idea-Dije en voz alta.

-¿Estas pensando en la tarjeta que te dio el Maestro verdad?-Dijo, sonreí.

-Si, es la primera vez que me dan una tarjera ilimitada-Dije ella se rió.

-Lo sé, lo mismo pensé cuando es amo me la dio por primera vez. Comprarme el shopping entero-Dijo ella.

-¿Cómo lo supiste?-Dije yo.

-Intuición femenina-Dijo, y comenzamos a reír. Ella me cae muy bien.

Se hizo de noche y nosotros seguíamos en el centro.

-Mejor vamos a casa-Dijo, ¿Ella llamo casa al castillo? Si, yo nunca pensaría eso como un hogar. Quedaría mejor prisión para vampiros u humanos con dones impresionantes, para utilizarlos.

Llegamos al Castillo. Escribí en mi diario. Comí.

Me puse mi pijama y a dormir.