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Historia 54766 — capítulo 1

Ay ya no aguanto Judith, ya me molesto mucho no tienes unas tijeras para cortarla? esa etiqueta me esta molestando muchisimo…

-No Jade no tengo tijeras, preguntale a esos chavos.

  • Hola oye, ¿tienes unas tijeras que me prestes?

-si claro- un momento

-Gracias!

Y esa fue la primer conversación que tuve con Alejandro, nunca imagine que apartir de ese momento naciera el amor en mi. Esa mañana comenzó como ninguna otra, yo cursaba el segundo grado de secundaria, y estaba en el concurso de poesía, recuerdo que mi amiga Judith me obligo a entrar al concurso, acepte a fuerzas, aunque tenia muchas ventajas, por que en la clase de español nos daban la clase para practicar asi que era prácticamente la hora de descanso. Ese dia los concursantes de todos los grados estábamos en el patio de la escuela preparando nuestra poesía pues faltaba poco tiempo para el concurso interno. Nunca antes lo había visto, el cursaba el primer grado, y era muy alto para su edad. Le regrese las tijeras, y cuando volvi con mi amiga Judith y me dijo:

-Ese chico no deja de verte, es guapo.

-Ya, vamos a seguir practicando…-en ese momento volteo a verlo y si en efecto me miraba, y cuando detecto que yo lo vi se sonroja y gira la cabeza en otra dirección, y en eso siento un cosquilleo en mi estomago- pues si esta algo guapo pero eso no importa ahora practiquemos si??.

-ashh!! Pareces Hermione cuando obliga a Harry y Ron a hacer sus deberes.

-ey mira si fuiste tu la que me obligo a entrar al concurso, asi que ya no digas mas a practicar.

Seguimos ensayando y en todo momento siento su mirada en mi. Cuando Judith y yo cambiábamos de lugar, quedaba yo frente a el y en numerosas ocaciones me contemplaba y yo a el, aunque no lo quería admitir frente a mi amiga Alejandro me estaba atrayendo de una manera única, apenas y unas palabras cruzamos y ya provocaba en mi esa sensacion de mariposas en el estomago, esa hermosa sensación que solo sientes con una persona única y especial.

Mas tarde estando ya en mi casa me sorprendi pensando muchas veces en el, en su mirada y su sonrisa. Ese fue el primer dia que soñé con Alejandro.