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Harry Potter & El Misterio De Los Herederos — capítulo 36

Las nubes se encapotaban sobre el oscuro castillo, dentro de este las cosas estaban en calma, no había nadie por los pasillos o fuera de este. Una alta figura vestida de negro salio de una de las habitaciones y comenzo a caminar hasta uno de los Salones. -Mi.. mi Señor -dijo una voz pequeña- se ha retrasado.. -Lord Voldemort no se retrasa Colagusano -dijo Voldemort mirándolo con sus ojos rojos- los demás siempre se adelantan -La se.. señor Jadis ha traído con ella a algunos de sus sirvientes -Colagusano casi corría tras él mientras avanzaban por el pasillo- son horribles bestias, y muchos enanos... -Sera interesante -dijo Voldemort abriendo las puertas de la Sala de reuniones Dentro de ella había muchas personas, entre ellas los Mortifagos, quienes se encontraban en el centro esperando a que su Amo se sentara frente a ellos. -Te retrasaste Voldemort -dijo la fría y burlona voz de Jadis -El Señor Tenebroso no se retrasa -Bellatrix se había puesto de pie y miraba a Jadis con odio- y nadie se burla de él sin tener un castigo... Bellatrix había levantado su varita y apuntaba a Jadis, de sus labios estaba a punto de salir una maldición. -No vale la pena Bella -dijo Voldemort deteniendo a su mas fiel seguidora- lo mas importante ahora es que nuestro espía interno llegue a nosotros.. El alboroto no se hizo esperar, todos querían ver a quien se refería Voldemort al decir que tenían un espía interno. -¿Y quién es ese Voldemort? -pregunto Jadis poniéndose a su lado -Secreto -Voldemort hizo una mueca que todos estaban seguros trataba de convertir en una sonrisa- ya lo verán... La mirada del mago tenebroso viajo por toda la Sala. Colagusano tenia razón al decir que había horribles bestias en ella. Una de ellas no se separaba de Jadis, era una horrible combinación de humano y dragón. Sus dientes eran tan grandes que parecían del tamaño de los de un basilisco. Su cuerpo era como el de un hombre, llevaba ropas negras las cuales estaban rasgadas o quemadas. Su cabeza era como la de un dragón, las escamas caían por todo su rostro, su nariz estaba afilada y era mas grande de lo normal, sus ojos eran rojos como la sangre. De su boca salia humo y este llenaba la sala, unas cuantas veces salio fuego de ella pero nada para llegar a quemar el castillo. Voldemort dejo de mirarlo y fijo su vista en los enanos. Había una gran cantidad de ellos, todos estaban reunidos en una de las esquinas, sentados en el suelo y muy amontonados. -Los enanos con los enanos -balbuceaban mientras veían a los Mortifagos apuntarse con las varitas amenazantes -¡No fue mi hijo el que nos traiciono! -decía Bellatrix apuntando a Lucios- ¡No es mi hijo el que se pasea y se revuelca con un sangre sucia! -Esa sangre sucia como la llamas -intervino una voz desde la entrada- es la reina de Narnia, Susan Pevensie... La sala se quedo en silencio y Voldemort sonrio. Dos figuras emergieron de la oscuridad, la primera era alta e iba vestida de negro, su cabello era mas negro que el carbón y estaba ligeramente lleno de grasa, sus ojos oscuros vagaron por la sala hasta que llego a dos sillas disponibles, entonces estiro su brazo y arrastro consigo a su acompañante. -Draco... -murmuro Lucios El rubio tenia la mirada llena de horror y trataba de soltarse del agarre de Snape. Miraba toda la sala con miedo. -Veo que has traído al traidor -dijo Bellatrix- ¿De qué podría servirnos? -¡Suéltame! -grito Draco- ¡Suéltame ahora mismo! -Cierra la boca Malfoy -rugió Snape Draco comenzo a moverse violentamente y a golpear a Snape. -Controlen al chico -ordeno Voldemort -¡Incarcero!-dijo Bellatrix Unas cuerdas se amarraron a la fina figura de Draco, el chico comenzo a batallar para respirar y miraba a todos lados con miedo. -Quedate quieto o te matare -dijo Bellatrix con una horrible sonrisa El rubio se quedo quieto y camino junto con Snape a una de las sillas, lo horrorizo la idea de estar tan cerca de Voldemort, pero decidió dejarlo pasar. Era amigo de los herederos, y se había preparado junto a ellos, no podía tener miedo.

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-¿Han visto a Draco? -pregunto Susan mientras entraba a la Sala Común- lo estuve buscando por todos lados y él simplemente no aparece... -Debe de estar en la biblioteca -sugirió Hermione -Si porque no tendría nada mejor que hacer en un domingo mas que estar en la biblioteca -bromeo Ron- aceptalo Hermione... no todos somos como tú -Cierra la boca Ronald... -Debe estar en la Sala Común -dijo Clemence poniéndose de pie- si gustas puedo ir a buscarlo -Por favor -Susan le sonrio Clemence le dio un pequeño beso en los labios a su novio y luego salio corriendo de la Torre Gryffindor.

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-¿Qué nueva información me tienes Severus? -pregunto Voldemort mirando a su seguidor -Los herederos están ahora mas preparados que antes -dijo Snape arrastrando las palabras- todos han sabido utilizar la Maldición Asesina a la perfección... -¿Quién se las enseño? -la ira de Voldemort se podían sentir en el lugar Los enanos y las bestias se habían quedado en silencio y escuchaban atentamente lo que decía el mago tenebroso. Jadis parecía mas tranquila de lo normal, pero realmente estaba horrorizada después de lo dicho por Snape. -Sus antepasados -dijo Snape

Voldemort pareció sorprendido, no entendía como los chicos habían visto a sus antepasados. Miro intensamente a Draco quien le sostuvo la mirada cargada de odio. -Dime Draco -la voz de Jadis se hizo escuchar en el silencio- ¿Cómo fue que ellos vieron a sus antepasados? El rubio la miro con odio y escupió las palabras: -No tengo porque obedecer lo que me digan ustedes... Jadis se levanto de su lugar y le dio una bofetada a Draco, quien después de recibirla la miro con mas odio aun, si es que podía.

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-Lleva mucho tiempo sin aparecer -dijo Susan Los chicos se encontraban en el despacho de Dumbledore. Después de que Clemence regresara sin noticias sobre Draco todos habían decidido decirle al director. -Tenemos que calmarnos y... -comenzo Dumbledore -Es mi hijo el que esta desaparecido -dijo Narcissa mirando a Dumbledore- ¿cómo quiere que me calme? -Señor Potter -dijo Dumbledore mirando a Harry -¿Si profesor? -Valla a buscar al profesor Snape... Harry se levanto de su lugar y salio de la oficina.

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Todos veían sorprendidos como después de haber torturado al chico este seguía sin decir algo. El rubio se encontraba en el suelo, sollozaba y sangraba pero no decía ninguna palabra. -Es la ultima oportunidad Draco -su padre lo apuntaba con la varita Por donde sea que el chico mirara tenia varitas apuntadas. La mirada cargada de odio le Bellatrix lo miraba desde arriba y él seguía son decir palabra. Había recibido mas Crucios que cualquiera de la Orden, pero... ¿qué mas se esperaba si estabas rodeado de Mortifagos?. -Habla muchacho -Voldemort se levanto de su silla y tomo a Draco por el cabello- a Lord Voldemort no le gusta derramar sangre pura El rubio hizo un gran esfuerzo para levantarse y mirar a Voldemort a los ojos. -No voy a decirles nada -fue lo único que dijo antes de que otro Crucio lo alcanzara -Veo que a este chico le gusta el sufrimiento -murmuro Jadis solo para sus sirvientes- mostremos a Draco lo que es sufrir, Deremon... La criatura que se encontraba a su lado se levanto. De su nariz salia algo de fuego, se acerco a Draco, quien lo miro horrorizado, y lo levanto del suelo por el cabello. -¿Quieres morir muchacho? -le pregunto con una horrible voz rasposa

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Harry había regresado después de diez minutos. -No esta -dijo Harry Peter se puso de pie y salio corriendo del despacho del director con Harry tras él. Todos se asombraron por el comportamiento de los herederos de Gryffindor. Dumbledore, por otro lado, imaginaba lo que ellos planeaban hacer y nos los detuvo. -¿Dónde esta tu capa? -grito Peter mientras doblaban en una esquina del tercer piso -¡Accio Capa de Invisibilidad! -grito Harry, segundos después la tenia en su mano- aquí esta Ambos entraron bajo la capa y salieron corriendo del colegio con destino a Hogsmade.

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Draco se encontraba inmóvil contra la pared, la bestia se acercaba cada vez mas y él ya no podía retroceder. Los ojos de Jadis brillaban con odio mientras miraba al muchacho, Voldemort por otro lado solo sonreía, esperando el momento en que el chico Malfoy muriera. -Papá... -dijo Draco con voz débil mirando a su padre -Yo no tengo hijos -contesto Lucios Los ojos negros de Snape se encontraron con los grises de Lucios para luego posarlos en la mirada llena de terror de Draco. Con gran pesar el chico se puso de pie y encaro a la bestia, esta simplemente sonrio llena de placer. -Despedazar -murmuraba- matar... sangre...

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-Tenemos poco tiempo antes de que sepan lo que paso -dijo Peter- tenemos que sacar rápidamente a Draco de allí... -¿A la mansión Malfoy? -pregunto Harry mirando seriamente a Peter -A la mansión Malfoy -dijo Peter Ambos giraron y desaparecieron. La horrible sensación de una desaparición los lleno completamente, cuando abrieron los ojos la majestuosa y oscura mansión se alzaba ante ellos. Buscaron alguna pista de donde pudiese encontrarse su amigo. Recorrieron con la vista todo el lugar hasta que encontraron una ventana con las luces prendidas, las siluetas se dibujaban dándole un aspecto aterrador. Un grito de terror llego desde dentro. -Lo encontramos -murmuraron los dos Sus varitas se levantaron en el aire y ambos apuntaron a la pared. -¡Vermilleus! -gritaron Unas pequeñas esferas rojas salieron desde la punta de sus varitas y se dirigieron a gran velocidad hasta la pared, al momento de tocarla se creo una gran explosión que los chicos aprovecharon para correr dentro. -¡¿Qué demonios?! -fue el grito general por los mortifagos -Potter -murmuro Voldemort -Pevensie -murmuro Jadis -Longvidre-murmuraron los herederos de Gryffindor La vista de los dos se extendió mas ayudándolos a encontrar el cuerpo de Draco, el cual se encontraba arrinconado. -¡DRACO! -grito Harry corriendo hasta él -Te cubro -dijo Peter Harry corrió tan rápido como pudo, esquivando hechizos y maldiciones con gran facilidad, Draco se puso de pie con dificultad y trato de avanzar hasta Harry. Los ojos verdes del "niño que vivió" recorrían la sala a gran velocidad, miraba como Peter atacaba con gran habilidad a los mortifagos que se ponían frente a él. -¡Expelliarmus! De un momento a otro la varita de Harry voló de sus manos, el ojiverde miro hacia donde se había escuchado voz de quien mando el hechizo, encontrándose con Bellatrix. -¿Ahora que hará el bebé Potter sin su varita? -pregunto Bellatrix con voz melosa- morir claro esta... Harry se sentía tan eufórico y tan enojado que miro a Bellatrix con profundo odio justo en el momento en que un rayo caía en el suelo, conforme Harry avanzaba hasta la bruja los truenos y los relámpagos se hacían presentes en el cielo. Harry levanto su mano con fuerza y Bellatrix salio volando por los aires. Peter por otro lado también había perdido su varita a manos de un mortifago desconocido, no había visto lo que Harry había logrado sin su varita, tampoco había notado el cambio en el clima. Los ojos azules del rubio se encontraron con los ojos verdes del mortifago y este se quedo paralizado. -Alejate -murmuro Peter El hombre se dio media vuelta y comenzo a caminar hasta la puerta, eso dejo a Peter confundido, luego vio a la horrible bestia con la que se había encontrado años atrás. Esta estaba a punto de llegar a Harry, quien no se había dado cuenta por correr hacia Draco. Las manos de Peter se levantaron en el aire y todo se quedo paralizado, los movimientos y las respiraciones se pararon. Harry se quedo justo a la mitad del camino que le faltaba para llegar a Draco. Peter se acerco a Harry y toco su hombro. -¿Qué fue lo que paso? -Harry miraba en todas direcciones -No lo se... -fue la respuesta de Peter Se acercaron rápidamente a Draco y Peter lo toco en el hombro. -¿Qué demonios esta pasando? -los ojos de Draco se encontraron con el cuerpo de un mortifago que se había quedado suspendido en el aire -No es momento -dijo Harry- es mejor que regresemos Los tres fueron en busca de sus varitas y caminaron hasta el hueco que habían dejado en la pared. -Peter -murmuro Harry -¿Qué sucede? -el rubio se detuvo junto a Harry La vista de los dos herederos viajo hasta una pequeña piedra azul que brillaba intensamente sobre una estatua. El brillo era tan anormal que ambos avanzaron hasta ella. -¿Crees qué sea...? -pregunto Peter -¿El traslador que dijo Fudge en la carta? -termino Harry- no lo se El ojiverde tomo la piedra en sus manos y la giro. Una pequeña inscripción salio en ella, ambos se acercaron para ver mejor.

Gira tres veces y te llevare hasta él. Gira tres veces y conocerás al supremo rey. Gira tres veces y veras a Merlín.

Ambos se miraron con emoción, Harry se guardo la piedra en el pantalón y los dos corrieron hasta Draco. Salieron de la mansión y volvieron a mirarla. -Peter -dijo Harry El rubio levanto la mano e hizo un movimiento que devolvió a todos a la realidad. El mortifago que se había quedado suspendido en el aire cayo con fuerza al suelo. Entre Peter y Harry tomaron a Draco de los brazos y desaparecieron en dirección a Hogsmade. -¡Se fugaron! -grito la voz de Voldemort cargada de odio- ¡LOS DEJARON IR!

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Los tres chicos aparecieron frente a Las tres escobas. El cuerpo de Draco cayo al suelo apenas tocaron tierra. -¿Te encuentras bien? -pregunto Peter agachándose con rapidez -Algo... -el rubio platinado intento ponerse de pie para luego caer al suelo- en realidad no... -Tenemos que llevarte rápidamente a la enfermería -dijo Harry -¿Madame Rosmetra tendrá escobas? -pregunto Peter -Me supongo que si -respondió Harry Peter se levanto y entro al bar. Después de unos minutos apareció de nuevo con dos escobas. -Volaremos tu y yo -dijo mirando a Harry- entre los dos llevaremos a Draco Y así fueron directamente hacia el imponente castillo, entraron por la puerta principal y se dirigieron hasta la enfermería, los dos aterrizaron frente a la puerta y la abrieron con rapidez. -¿Pero que escándalo es este? -decía Madame Pomfrey saliendo de su habitación- ¿Qué se les ofrece señores Potter y Pevensie? -Es Draco enfermera -dijo Peter -Esta muy herido -termino Harry Ambos ayudaron a la señora Pomfrey a poner a Draco en una camilla. El rubio batallaba para mantener los ojos abiertos. -Un momento señor Malfoy -la señora Pomfrey corrió rápidamente a buscar alguna poción para ayudar a Draco -Vas a estar bien -dijo Harry -Estaré bien... -murmuro Draco La enfermera volvió con una sustancia verdosa y espesa, que rápidamente hizo que Draco se bebiera a pesar de los gestos. -Es mejor que vallamos con Dumbledore -indico Harry- tu aquí te quedas -agrego cuando vio que Draco intentaba ponerse de pie -Pero... -Pero nada -interrumpió Peter- si algo que pasa mi hermana me matara Peter y Harry se pusieron de pie y se dirigieron a la puerta. Al salir de la enfermería se dirigieron con rapidez hasta el despacho del director. -Estudiantes fuera de la cama -dijo Flich acercándose rápidamente -Tenemos que ver a Dumbledore -dijo Peter con voz seria -Están fuera de la cama -repitió el celador- ahora... caminando hacia el despacho de la profesora McGonagall -No tenemos tiempo para esto -murmuro Harry y miro a Peter- ¡corre! Los dos amigos corrieron a gran velocidad hasta el séptimo piso con Flich pisandoles los talones. Al llegar a la estatua lo primero que gritaron fue "Dumbledore" y esta se movió. Con la confusión en sus cabezas subieron corriendo y entraron a la oficina. -¡Profesor! -gritaron al entrar -Buenas noches muchachos ¿dónde esta el señor Malfoy? -pregunto el director con tranquilidad -En la enfermería señor -contestaron al mismo tiempo -Profesor Dumbledore -dijo Flich entrando- estos mocosos estaban fuera de la cama y se dieron a la fuga... -No hay ningún problema Flich estos chicos venían a verme -explico Dumbledore- aunque gracias por la información, puede retirarse... Los dos amigos se sonrieron y luego miraron a su director. Este ahora se encontraba sentado en su escritorio. -Profesor -comenzo Harry- cuando fuimos por Draco... sucedió algo muy extraño

Cuando vio que Dumbledore no dijo nada, Harry prosiguió. -Bellatrix me hizo perder mi varita... entonces... -Harry trataba que al momento de relatar lo que le había sucedido el mismo pudiera hacérselo creer- el clima cambio... todo el viento, la lluvia, los relámpagos... los truenos, los rayos... todo se coordino junto conmigo, cada paso que daba era un trueno mas, cada vez que mis ira crecía afuera todo comenzaba a moverse con agitación... entonces levante mi mano e hice... magia sin varita... hice que Bellatrix saliera volando por los aires, como si le hubiese mandado un Desmaius, pero en ese momento no tenia mi varita... logre hacer magia sin mi varita y cambie el clima... Dumbledore no dijo nada y dirigió su vista a Peter. El chico suspiro y miro hacia la nada. -También perdí mi varita en el ataque... -comenzo- pero a diferencia de Harry, conmigo no paso nada de eso, al momento de mirar a uno de los mortifagos le di una instrucción o una orden... o como usted la quiera llamar, entonces él me obedeció y retrocedió hasta el punto de desaparecer de la vista, luego... al momento de girarme y levantar mi mano todo se detuvo, el tiempo prácticamente dejo de correr, solamente al tocar el hombro de Harry y el de Draco logre sacarlos del transe... Los dos herederos se miraron y luego volvieron a mirar a Dumbledore. -¿Qué fue lo que sucedió profesor? -preguntaron los dos al mismo tiempo Dumbledore solamente se quedo en silencio y se levanto del escritorio. Comenzó a dar vueltas por todo el lugar y luego se detuvo, camino hasta los chicos y los miro a los ojos, entonces sonrio. Se dirigió a la ventana y miro hacia la luna. -Sucede que ustedes dos heredaron también dos de los mas grandes poderes que tenia Godric Gryffindor....