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Traicion e Imprimacion — capítulo 19

Summary: ¿Que pasa cuando las cosas no van bien, y la confianza se pierde? ¿Y descubres que toda tu vida esta basada en mentiras? El miedo te ciega... Y escapas... Lejos. Muy lejos. Donde ellos no te encuentren. Y conoces a personas que cambian tu vida. La luz esta en donde menos la busques... Pero las cosas no mejoran ante sus ojos y la venganza las impulsa. Sin darse cuenta de que su felicidad de extinguía poco a poco. Y están perdiendo algo más fuerte...

el amor.

Disclaimer: ¡No soy J.K Rowling ni Stephanie Meyer! Por lo tanto, nada de esto me pertenece, exceptuando uno que otro personaje que es inventado POR MÍ… y creo que ni siquiera hay T.T

Aclaración: Si te gustan: Ginny, Ron y Harry, es mejor que ni leas esta historia. ¡O me odiaran de por vida!

Está basada en Amanecer, pero Reneesme no nace ^^

Agradecimiento:

[***] ¡Cambio de escena!

P.V.O Hermione.

Mordisquee mi labio con fuerza mientras leía el libro de psicología, desvié mi vista solo para ver al chico moreno, Jacob, mis mejillas de inmediato quemaron. Él levantó su vista y me sonrió, una sonrisa radiante que hizo que mi corazón latiera con rapidez. Mis músculos se tensaron cuando él se levantó y caminó hasta sentarse a mi lado.

— ¿Te gustó el libro? -preguntó en un murmullo apagado.

—S-si.

—Que bueno, creí que Cho bromeaba cuando me recomendó regalártelo.

—Gracias, me sirve de mucha ayuda. Y-yo…

—Ey, tranquila. Jamás te haré daño, Hermione, lo juro.

Mis ojos se llenaron de lágrimas y de forma inconciente me lance a sus brazos sollozando con angustia.

Era bueno escuchar esas palabras salir de su boca por que por alguna extraña razón simplemente no podía imaginar que él estuviese mintiendo.

—Gracias… gracias… gracias.

Besé su mejilla y él dejó de sonreír, sus ojos no se apartaron de mi boca y yo sabía lo que sucedería, pero no me alejé.

No me alejé y no sentí miedo cuando sus labios se posaron sobre los míos en un calido y suave beso. Mis brazos se enlazaron en su cuello y su mano calida y firme acarició con ternura mi mejilla, nos miramos a los ojos y sonreímos avergonzados.

Mordí mi labio nerviosa, marcando rápidamente la página del libro y dejándolo de lado, me volví para mirarte.

— ¿Me cuentas de ti, por favor? -rogué con las mejillas rojas.

—Por supuesto.

[***]

P.V.O Cho.

Bufe, cruzándome de brazos. Riley se giró con una ceja alzada, a modo de pregunta.

—Dales privacidad, chico.

— ¿Por qué lo haría? Ese perro podría hacerle daño a mi hermanita.

—Escucha, Hermione ante todo es independiente, y si Jacob le quisiera hacer daño ya lo habría hecho por que oportunidades le sobran. Así que los dejas en paz por las buenas o lo haré por las malas.

— ¿Si? ¿Y que vas a hacer, eh?

—Esto -dije agarrando tu mano y desapareciendo. Camine de un lado a otro mientras sus ojos ardían con furia.- Mira, Riley, se que Hermione ha sufrido pero tal vez Jacob sea la única persona que es capaz de sanarla.

— ¿Qué sabes tú? ¿Sabes en quien demonios confiar? ¿Por qué piensas que Hermione esta shockeada? La violaron, maldita sea, la violaron y ella estuvo sufriendo en silencio por años. ¿Estuviste acaso junto a ella?

—No, no lo estuve. ¿Estuviste tú acaso a su lado?

— ¡No, maldita sea! ¡Por eso no quiero que ese jodido chico le haga daño!

—Él no le hará daño.

—Ah, si, lo mismo pensé de los Weasley… y mira lo que sucedió.

—Jacob es distinto.

— ¿Por qué demonios lo defiendes tanto?

— ¿Qué te importa?

— ¿Te gusta?

— ¿Sabes que contestar con otra pregunta es de mala educación?

— ¿Te das cuenta que es lo que has hecho?

—Sip, y cumplí con lo que quería.

—No, no has cambiado el tema. ¿Te gusta el jodido perro?

—Nop.

—Que bueno. -Dijo Riley antes de tomarme de mis antebrazos y darme un abrupto pero caliente beso.

— ¿Qué demonios crees que haces-?

Pero no volví a preguntar por que sus labios volvían a posarse sobre los míos con pasión.

[***]

P.V.O Luna.

Tapé mi boca y sin poder evitarlo me eché a reír, Seth escondió su roja cara y dando un gruñido avergonzado.

—P-profesora, nosotros no estamos teniendo sexo.

—No te atrevas a mentir, Seth Clearwater o estaré obligada a llamar a tu madre. Y usted señorita Lovegood, ¿acaso no le da vergüenza estar haciendo algo tan indecoroso con una persona del sexo opuesto?

—Pero, profesora, no tiene por que darme vergüenza. Sea del sexo opuesto o de mi mismo sexo. La cosa es que ambos sabemos que no hemos tenido relaciones sexuales… por ahora.

— ¡Señorita Lovegood, esta suspendida!

—Yip, eso debe ser un problema grave -dije asustada al ver la cara de horror de Seth.- e-espere… no me puede suspender, ¡No hemos tenido sexo en su escritorio, jamás, lo juro!

—Luna, cállate.

—Si.

—Perdone a Luna, ella estaba bromeando. ¿Por qué no nos da una segunda oportunidad? Prometo comportarme. -dijo Seth rápidamente.

—Si, tendrán una segunda oportunidad, pero para eso tienen que terminar su relación.

Abrí la boca impactada, y cerré los ojos, sabia que sucedería ahora, mi corazón se detuvo cuando Seth se levantó con brusquedad de la silla que estaba a mi lado.

Ahora él iba a romper conmigo, terminaría para que no nos castigaran…

— ¡Esta completamente loca! Vieja amargada, si tanto le molesta que mi novia y yo nos besemos, pues entonce suspéndame porque no voy a terminar con ella ni muerto. De hecho, ¡puede echarme! Por que es cierto que no hemos tenido sexo, pero tendremos pronto y será por montones.

Mis mejillas se pusieron rojas y abrí mis ojos con rapidez, Seth tomó con suavidad mi mano y me arrastró con él hacia la salida, ignorando los chillidos agudos de la profesora. Me besó antes de tomarme en brazos y salir corriendo. Me puse a reír divertida cuando llegamos a una escondida sala.

— ¿Viste lo que lograste con un simple besito?

—Tu solo pediste uno, pero tomaste más, eres tú el que lograste esto. -dije sonando avergonzada.

—Empate.

—Empate.

— ¿Otro para desempatar? -preguntó Seth acercándose peligrosamente.

—Eres un sinvergüenza. -respondí con las mejillas rojas.

—Solo uno.

—Solo uno, ¿eh? Que si te pasas de listo otra vez, nos van a echar.

Y con eso, volvimos a besarnos dulcemente. Me gustaría ver la cara de mi profesora de nuevo, por que a decir verdad, fue lo más gracioso verla cuando nos encontró semi desnudos sobre su escritorio.

¡No me miren a mí, que fue Seth el que se paso de listo!

[***]

P.V.O Narrador.

Ginevra Weasley parpadeo lentamente, y su boca se abrió con sorpresa.

— ¿Qué haces aquí? -preguntó la pelirroja mirando perpleja al inconfundible rubio que estaba en el umbral de su casa.

—Muévete, quiero entrar.

—P-pero D-Draco…

— ¿Qué? ¿Acaso no quieres que te venga a ver? -preguntó inclinándose de forma sensual y quedando a solo milímetros de los labios de la pelirroja.

— ¡No, no es eso…! Entra, entra. -dijo abriendo la puerta con rapidez.

Él entró con pasos majestuosos, y cuando pasó al lado de la chica puso los ojos en blanco. Se dejó caer al sillón más cercano con su típica elegancia y levantó una ceja, la chica embobada tomó asiento frente a él.

— ¿p-por que estas aquí?

—Vengo hacer un trato contigo, Weasley.

— ¿Un trato?

—No voy a repetir cada jodida palabra por tu estupidez, así que mejor cierra tu boca y escúchame. Si me das a Hermione -ella se estremeció al escuchar esa parte y sus ojos quemaron, más mantuvo el silencio.- Intacta, sin ni un solo tipo de herida, ni siquiera un pelo de su cabeza debe ser tocado… Si es así, voy a estar para ti cuando y donde quieras.

— ¿De verdad?

—¿Crees que bromeo? Trae a Hermione a mis brazos y voy a ser tuyo.

— ¿Por qué?

—Por que la quiero. Y si tú me quieres, vas a cumplir mi capricho. ¿Verdad, Ginevra?

—Si, lo haré.

Y él sonrió de forma letal.

Por fin, su juego estaba terminando.

[***]

P.V.O Hermione.

Ya era tarde, pero los libros que me había traído Jacob eran tan buenos, que no me daban ganas de volver a la cama. Hablando de Jacob, me giré para mirarlo, se veía tan tierno durmiendo.

Suspiré y sin poder evitarlo una sonrisa boba se instalo en mis labios.

La tarde había sido de lo más interesante, él estuvo contando con lujo de detalle su vida, desde sus cuatro años -por que desde ahí recordaba- hasta sus diecisiete -que acababa de cumplir- me había contado que estuvo realmente enamorado de una chica llamada Isabella, pero que este amor no había sido correspondido y ella se había transformado recientemente en vampiro… junto a ese chico, Edward. Ya saben el del clan Cullen.

No puedo negarlo, me sentí celosa. Celosa por que él se había enamorado de otra chica. O así fue hasta que él dulcemente había besado mis labios y me pidió que leyera sus pensamientos para saber que era lo que sentía por mí.

Con suavidad, acaricie su cabello, no era necesario haber leído su mente por que bastaba y sobraba con ver sus ojos.

**—**Hermione.

Parpadee confundida y me giré a ver la ventana abierta de donde provenía la voz. No había nadie ahí. Me estremecí, sintiendo que algo iba terriblemente mal. Apreté la mano de Jacob y el despertó con rapidez. Miré sus ojos con pánico.

— ¿Qué sucede?

—Ellos vienen por mí. Llegaron. Vienen por mí…

—Ey, tranquila. -dijo él sentándose y abrazándome, se levantó conmigo en sus brazos y temblé asustada cuando una rama de un árbol cercano se rompió.- Escúchame, nena, ve contus amigas, voy a ir a revisar el perímetro.

— ¡No! ¡No, Jake! ¡No me dejes sola, por favor!

—Ya, mi amor, tranquila, ¿hagamos algo, si? Vamos con tu hermano, te quedas con él y las chicas mientras yo junto a la manada hacemos una ronda para ver que esta mal.

— ¡No! ¡No, Jake, hay que irnos de aquí! ¡¡Nos van a matar!!

—Hermione, amor… -murmuró Jacob sosteniéndome de mis ante brazos y sonriendo de forma cariñosa:- Vamos con tu hermano, ¿si?

Mis ojos se abrieron con horror cuando la ventana que estaba detrás de Jacob exploto, él se interpuso entre los vidrios rotos y mi cuerpo, por lo que su espalda obviamente estaba herida. Chillé asustada y me aferré a su cuerpo, sin dar otra mirada, desaparecí cargando a Jake conmigo.

[***]

P.V.O Luna.

—Seth…

— ¿Mmm...?

—Seth, despierta, creo que alguien esta fuera.

—Debe ser Leah o mamá, amor, mejor duérmete. ¿Si?

—No, Seth… No es tu madre.

— ¿Qué?

—Escucha las pisadas. -Murmuré aplicando un rápido hechizo silenciador a su habitación, un segundo después Seth saltó de la cama, arrastrándome con él:- Son de hombres.

—Si, y debemos salir de aquí. -dijo con gravedad.

—Vale.

— ¿Qué tengo que hacer?

—Solo afírmate con fuerza de mí, ni se te ocurra soltarte.

—Vale.

Con un suave plop desaparecimos en búsqueda de Cho y Riley.

Lo que no sabíamos hasta ese momento era que todo es una maldita trampa.

[***]

P.V.O Hermione.

—Jake, no te atrevas a cerrar los ojos -ordené con furia:- ¡Cho! ¡Riley! ¡Ayuda!

— ¿Sabes, Hermione? Te ves caliente así, toda despeinada y con la ropa mal puesta -murmuró Jacob levantando su mano y acariciando mi mejilla.- Si no estaríamos escapando juro por dios que te tumbo sobre la maldita alfombra y te hago mía.

Sentí como mis mejillas enrojecían y él soltó una risita divertida, para después hacer una mueca de dolor.

—Saca los vidrios de mi espalda. -ordenó Jacob con seriedad.

—Pero te puedo hacer daño.

—Vamos, nena, me sanare rápido si los quitas. -dijo con un poco más de calidez.

—Te dolerá.

— ¡Hermione, hazlo ya! -gritó Jacob con voz poderosa.

Cerré los ojos y con las manos temblorosas saque uno a uno los vidrios que estaban incrustados en la espalda del pobre Jake, di un agudo chillido cuando él siseo de dolor, terminé por quitarme la blusa y rasgarla para hacer una improvisada venda. Levanté mi varita al escuchar el inconfundible sonido de la aparición, casi grité uno de los hechizos imperdonables pero me detuve al ver que solo era Luna.

—Oh dios, están aquí. -chille asustada.

—Lo se, en casa de Seth había un hombre… No nos quedamos para ver quien era, obviamente… ¿Dónde esta Cho y Riley?

—No lo se, los llame para que me ayudaran a curar a Jake y…

¡Bombarda! Abrí los ojos con horror cuando una fuerte mano tapó mi boca y una varita apunto a mis amigos.

—Hola nena, tanto tiempo sin verte.

Un grito agudo salió del fondo de mi garganta mientras intentaba escapar del agarre que mantenía sobre mí. Mientras poco a poco el miedo iba guiándome a la inconciencia.

—Ah, sabia que me iba a divertir cuando Ginny me pidió que viniese por ti.

— ¡Déjala en paz, capullo! -espetó Seth mientras escondía a Luna detrás de su espalda.

— ¡William Weasley, deja a mi amiga en paz! Déjala.

— ¡Saca tus asquerosas mano de ella, bastardo, ¿acaso no ves que le haces daño?! -gritó Jacob desesperado, lo miré con horror y él me devolvió su mirada con impotencia.

—Mmm… ¿nena, te hago daño? -preguntó William mientras lamia mi mejilla y soltaba el afloje que mantenía sobre mí, para después señalar con su cabeza a Jacob:- ¿Quién es ese imbécil, nena?

—Suéltame. -suplique con los ojos llenos de lágrimas.

—Oh amor… ¿sabes que rompes mi corazón?

— ¡William, suéltame! -dije con más fuerza.

—Mmm… nena, adoro tus gritos. Venga, nos vamos, despídete de tus amiguitos por que no los volverás a ver.

—No hagas esto…

— ¡Dije que te despidas, maldita sea!

Di un chillido cuando Seth entró abruptamente en fase, William me puso delante de él y sonrió contra mi cuello.

—Ah, ¿metamorfogo, eh? Debí suponerlo por su asqueroso olor.

—¡¡Nooooo!! -chillé cuando Jake se transformo saltando hacia William, él lo esquivo yvi desesperada a los ojos de Jacob justo antes de que William desapareciera, llevándome con él.

[***]

P.V.O Cho.

Salí de mi estupor cuando ya era demasiado tarde, la habitación estaba sellada y no podríamos salir de ahí ni siquiera con magia negra, solo el que había enviado el hechizo podría quitarlo.

Y ese maldito pelirrojo había sido rápido.

— ¿Ves? Todo esto es por tu maldita culpa, Riley. -espeté enojada.

— ¡¿Mi culpa?! ¡¿Por qué demonios es mi culpa?! -preguntó con sus cejas elevadas.

— ¿Por qué? ¡Porque me besaste y oh, aprovecharon ese momento para encerrarnos aquí! Así que, si, es tu culpa.

— ¿Yo te bese? -dijo con sus ojos abiertos con falsa inocencia.

— ¡Si, idiota!

—Mmm… no se, no lo recuerdo. ¿Será por que fue excesivamente MALO?

—Sabes, esto es muy inmaduro. No me rebajare a tu nivel. ¡¿Luna?! ¡¿Luuuuunaaaa?! ¡¡¡¡Jakeeeeeeeeeee!!!!

—Joder deja ya de llamar a ese perro, no es como si te fuera a salvar o algo.

Lo ignoré mientras golpeaba la puerta con mis puños y gritaba el nombre de Jacob, si lo se, era solo para fastidiarlo. ¿Qué importa? Él es un imbecil...

La puerta fue derribada por Seth y Jacob en su forma de lobos, ambos temblaban y gruñían de forma amenazante Luna que venia sobre el lomo de Seth me miró con pánico.

—William se llevo a Mione. -anuncio Luna a la vez que daba un sollozo.

— ¿Qué? -dije aturdida. Lejanamente escuché un siseo de furia que asumí pertenecía a Riley, eso fue justo antes de que el caos se desatara.

Las ventanas comenzaron a temblar y el piso crujía de una forma peligrosa. Las paredes se movieron bruscamente. Era algo tan fuerte como un terremoto pero sabia que no era nada parecido a eso.

Y mi teoría fue confirmada cuando por la puerta entró la mismísima hija del demonio: Ginevra Weasley.

Jujuju si, lo se ;D amo dejarles la duda.

Un enorme beso, nos leemos.

Bye!