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Traicion e Imprimacion — capítulo 8

¿Hay alguien por aqui? Lamento haber tardado de todos modos a que ni se dieron cuenta jajajaja.

Bueno, a los que nos importa: el capi.

P.V.O Luna

Había pasado ya una semana completa.

Tres días nos tardamos en arreglar y decorar la casa a nuestro gusto. Cho, quejándose por que la casa era muy "pequeña" mientras Hermione reclamando que "las cortinas estaban viejas" y yo gritando por que me golpee un dedo con el martillo, un ingenioso artefacto muggle que me presto Leah. Y Leah riéndose en el suelo por nuestras discusiones.

Los cinco días restantes fueron perfectos, llovía como nunca por lo que pasábamos en la dulce casita. Solo salíamos para comprar algo o si necesitábamos estar un momento solas.

No volví a llorar desde que encontré un apoyo junto a mis amigas. No se volvió a mencionar el tema de la venganza, pero todas sabíamos que tendríamos que hacer algo, aunque yo me negara.

Me empeñe en hacer que Hermione y Cho no se cerraran en su propio dolor que, termine dejando de lado mis sentimientos. Y descubrí, que era lo mejor.

O eso creía.

El día lunes teníamos un a entrevista con el director de la reserva de la push. Cuando Cho iba manejando por la carretera cantando una contagiosa canción freno con brusquedad haciendo que yo chocara con su asiento y que Hermione se golpeara la cabeza contra la puerta.

-¡¿Que demonios te pasa?! -grito Hermione alterada, Cho apunto temblorosa un gigantesco lobo que estaba en el suelo jadeando. Yo y Hermione bajamos corriendo a ver al pobre animal.

Y me cruce con sus ojos, perdiendo la noción del tiempo. Mi aire se esfumo y olvide pestañear, era perfecto... único...

La sensación más maravillosa que alguien puede experimentar.

P.V.O HERMIONE

Una semana. Una semana había pasado desde que me encontré con las chicas en el restaurante de la mamá de Leah.

Una semana en la que el tiempo paso volando entre bromas que envidiarían los Slytherin´s. ¿Y saben que? Me agrada, al menos no tengo que fingir todo el tiempo que estoy bien. No tengo que dar explicación cuando quiero estar sola. No se meten en mi espacio mientras yo no me meto en el suyo.

La casita era agradable. Pequeña, pero agradable. La verdad que lo único que me molesto fueron las cortinas ¿Por que? Bueno, les sonara algo extraño pero... Me sentí observada. Lo se ahora me volví paranoica. Pero, en verdad me asuste.

Lo otro que me fascino es que mi ventana tiene una hermosa vista a la playa y que en las noches se escucha un triste aullido de lobo. Me pregunte varias veces si podía ser un licántropo, pero evitaba la mayoría del tiempo cualquier cosa que tuviera que ver con magia, por lo que no le di más importancia.

La madre de Leah nos consiguió una cita con el director antes de poder entrar como alumnas normales. Estaba nerviosa. Hace bastante tiempo que no conversaba con un director. Sonreí mientras Cho manejaba, sonrisa que se esfumo cuando freno y me dejo estampada contra el vidrio de la puerta. Me dolió bastante.

-¡¿Que demonios te pasa?! -grite mirando a Cho ella levanto su mano temblorosa y apunto la calle. Me imagine lo peor, habíamos atropellado a una persona y ahora seriamos prófugas de la justicia muggle...

Mire aterrada que era un lobo. Suspire aliviada y me baje del auto corriendo, había que ayudarlo. Luna salio a mi lado pero se quedo al lado del auto, yo avance con rapidez y mire al lobo, era muy grande y de un lindo color gris, jadeaba rápido y tenia una fea herida en su pata derecha.

-Oh dios -susurre y me di vuelta- Lunita saca unas vendas de la maletera. -Luna dio un paso y el lobo gruño mostrándome unos filosos colmillos.

Levante mis manos y retrocedí, él volvió a gruñir, levantándose sin apoyar su pie. Me miraba con desconfianza y yo sentía que en cualquier momento seria puré para lobo. Para lobo gigante.

Luna en cambio camino directo al lobo y lo abrazo. El dejo de gruñir y dio un lastimero sonido. Luna acaricio su pata y después su lomo. El parecía contento. Lo mire bien, y me detuve en sus ojos avellanas. Estaba segura de haberlo visto antes.... No sabia de donde. Pero estaba segura*. ¿Que demonios pasaba?*

-¡No te vayas! -exclamo Luna al ver que el lobo salio corriendo lo mas rápido que podía con su pata cojita. Cuando se giro me miro con sus ojos azules llenos de tristeza- Se fue... él se fue...

-Vamos Lunita, debemos ir al colegio. -susurre dándole animo.

Parecía destrozada, incluso más que cuando llego. Más que por Weasley. Pase mis brazos por sus hombros y caminamos al auto. Cho aun estaba impactada por lo que el resto del camino maneje yo.

Esto era muy extraño, estaba segura de que esos ojos eran demasiado humanos y conocidos, pero era imposible que fuera un licántropo por que... Porque no son asi, recuerdo perfectamente a Remus y no había punto de comparación.

¿Entonces que?

P.V.O CHO

Después del casi accidente, Hermione manejo a la escuela, Luna estaba actuando rarísimo. No contestaba y solo tenía la vista perdida en el vidrio, como si buscara algo en especial. El director nos recibió con los brazos abiertos y nos enseño las inmediaciones, era tremendamente pequeño, pero mucho mejor que Hogwarts. Después de una charla, en donde nos pregunto si éramos familiares y nos pidió los papeles de emancipación -que son totalmente falsos, pero nadie se dará cuenta de eso- nos entrego unas fotocopias del horario de clases y con su voz áspera dijo: <> y tras eso nos hizo marcharnos. Claro que esperamos en el auto a Leah ella y yo teníamos turno, asi que la llevaríamos. Me impresiono la cantidad de personas que iban, creí -por el tamaño- que eran menos, pero había chicos y chicas de todas las edades, en pequeños grupos. Apenas nos vio Leah se saco los audífonos y corrió al auto, se subió y nos miro nerviosa.

-¿Y?

-Quedamos -dije con tranquilidad, ella aplaudió y después miro el semblante apagado de Luna y a una pensativa Hermione.

-Hey, parecen malitas -reclamo Leah un poco amargada. Hermione negó y manejo al restaurante.

-Es solo que me gusto mucho aquel lobito y... Se escapo -dijo triste Luna, dios que inocente. Leah trago en seco, Hermione la miro por el espejo retrovisor como con sospechas.

-¿Que lobo? ¿Donde? ¿No les hizo nada? -dijo asustada, Hermione frunció el ceño y Luna contesto.

-No, no nos hizo daño. Era lindo en verdad fue en el camino Leah. ¿Por que no nos contaste que había lobos por aquí? -pregunto con calma la rubia, Leah suspiro aliviada y vi como Hermione arrugaba su nariz como en Hogwarts ¿Que seria lo tan importante para que estuviera tan despistada?

Mi cara se apago dando paso al terror y mire a Hermione y después a Luna. La única cosa que ahora las afectaría era magia, ¿Podría ser que el lobo era un licántropo? Jamás he visto uno, aparte del profesor Lupin, pero en las imágenes de los libros eran más bestiales... Eso no quita la posibilidad.

La push escondía un secreto, un secreto que sabia Leah y que hasta ahora no nos quería contar. Pero yo, me encargaría de llegar al fondo de esto.

¿Que tan mala podría ser su curiosidad? ¿Que tanto podría esconder La Push? ¿Y que tan unido a aquello podrían estar las chicas?

Más, mucho más de lo que les gustaría.

¿sorprendidos? ¿enfadados? ¿decepcionados?

Vale, el que sepa que paso con Luna y el lobo, quien es "el lobo" se gana un maravilloso premio.... ¡Hurra!

Muchos besos y nos leemos pronto.

Muy pronto