Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 55210 · de

Historia 55210 — capítulo 10

Capítulo 10- Un vacío

Por la mañana despertó, al parecer aun el sol no aparecía, miro su reloj en la mesa d e noche, marcaba las 4:30am -Creo, que no podrás dormir mas Herms- se decía la castaña a si misma mientras se ponía de pie, talló sus ojos con las manos y se introdujo en el baño, para darse una ducha.

Había pasado la mañana, preparando sus maletas, mientras se disponía a comer algo, un extraño sonido, en el ventanal de la sala la distrajo, y sucedía ir a investigar que sucedía, al llegar a esta observo a una lechuza con un gran sobre en el pico y parada sobre un gran paquete, y sonrió al verla que ni siquiera podía tocar, por el gran paquete que traía, así que abrió el gran ventanal y ayudo a la lechuza con el gran paquete, corrió a la cocina y regreso un tazón lleno de galletas, que le ofreció a la lechuza mientras se acomodaba para abrir el sobre y el paquete, abrió el sobre, y en la carta se leía:

Señorita Granger:

Le escribo para informarle que, tendrá que viajar en avión, el boleto se encuentra en la caja, junto con un pequeño detalle, por parte del ministerio por todo su trabajo, tambien le informo que su estancia en Bulgaria esta programada para un año, por lo menos, espero que le sea gratificante, en aspecto laboral, y personal, se le extrañara y su trabajo se encontrara en buenas manos, le esperamos de regreso, cuídese

Un abrazo.

Kingsley Shacklebolt

Ministro de Magia

Después de terminar de leer la carta, una sonrisa se formo en el rostro y se decidió a abrir el paquete que se encontraba a su costado, lo abrió rápidamente y dentro del mismo encontró un sobre, contenía un boleto de avión la partida seria, al día siguiente, a las 6:30am, y mas adentro 2 cajas una mas grande que la otra, abrió la mas pequeña contenía un juego de llaves y una nota

Señorita Granger:

Las llaves, son de su nuevo hogar en Bulgaria, disfrute la estancia.

Kingsley Shacklebolt

Ministro de Magia

La castaña, había quedado sorprendía en verdad que el ministro era una persona sorprendente cuando se lo proponía.

Había pasado todo el día preparando sus cosas, salio al callejón Diagon, para comprar algunos cambios nuevos, camino con mucho miedo esperando no encontrarse con un rubio y su novia pero ya estaba en casa de nuevo, y comenzaba a llover -Vaya día- dijo la castaña lanzando un suspiro y arrojándose al sillón totalmente exhausta. Después de un momento se puso de pie, y camino con pesadez a la cocina, preparo un chocolate caliente, ya que comenzaba a entrar aire helado con un poco de agua, por los ventanales, corrió a cerrarlos, y después tomo un abrigo del armario, en ese momento la puerta que daba al balcón se abrió de golpe, Hermione se sobresalto, entonces camino a cerrarla rápidamente y después bajo a terminar su chocolate, se recostó en el sofá y se quedo mirando el fuego de la chimenea como si fuera lo mas interesante del mundo.

Daba vueltas una y otra vez en su gran habitación, como león enjaulado, con aire preocupado, intrigado, o mas bien desilusionado, se detuvo de pronto y paso ambas manos por su cara recorriendo hasta su nuca, lanzo un suspiro y después se acerco al ventanal de su habitación, una lluvia terrible, hacia tiempo que no veía llover se esa manera, las ramas de un árbol raspaban el vidrio, de la ventana y se escuchaba como un chillido, el clima anunciaba algo que el no podía descifrar en ese momento, y así se quedo mirando la nada hundido en sus pensamientos.-¿Que, tengo que hacer?- se pregunto el rubio a si mismo.

No pudo dormir, toda la noche pensó si era la decisión correcta, pero como no encontró respuesta supuso que si era así, Ginny le llamo, la noche anterior diciéndole que pasaría por ella, en compañía de Harry, Ron y Luna, así que ahora los esperaba la llevarían al aeropuerto, escucho el claxon del auto de Harry y di una mirada a la casa antes de salir de la misma, entonces miro aquel sillón, -¿Como olvidar esa navidad?- se pregunto, y una lagrima corrió por su rostro, en ese momento entraron sus amigos a la casa, la castaña hizo un esfuerzo casi sobrenatural por no llorar y con una sonrisa, salio de la casa, dejando su triste pasado, esperando un futuro lleno de sorpresas.

Llegaron a el aeropuerto, Hermione organizo todo los papeles mientras sus amigos la esperaban para despedirse, eran las 5:30 faltaba solo una hora para el vuelo, así que Hermione decidió ir a desayunar, pero quería ir sola así que tenia que despedirse -Chicos, creo que tengo que ir a la sala ustedes deberían ir a desayunar- afirmo la castaña**-Oh" Hermione, te voy a extrañar mucho, no vas a estar durante mi embarazo, ni en la boda de Luna y Ron-** decía la colorada, que se encontraba abrazada a Hermione**-Vamos Ginny, prometo escribirte seguido, y venir a visitarte en cuanto nazca el bebe y para la boda-** afirmo la castaña, sin evitar que se le salieran unas lagrimas -Ginny, no le digas nada a nadie y en especial a Draco- le dijo la castaña en un susurro y la pelirroja solo asintió, después Hermione se despidió de sus dos mejores amigos. La colorada estaba llorando a cantaros, cuando Hermione ya se dirigía hacia la sala, Harry la consolaba, pero tambien unas lagrimas se hacían ver en sus lagunas color esmeralda, de Ron ni que decir que se encontraba igual o peor que Ginny, pero Luna lo abrazaba. Hermione a lo lejos agito su mano en forma de despedida, se quedo un momento parada, con la esperanza de que una mirada platinada apareciera, pero entonces reacciono y volvió a agitar su mano despidiéndose de sus amigos, y decidió no mirar atrás y continuar con su decisión, así camino hacia la sala, con los ojos cristalinos y el corazón destrozado.

Los cuatro amigos de la castaña, se dirigían a desayunar en un, Restaurant que se encontraba en el aeropuerto, **-Ginny, escoge una mesa, iré a pagar, Ron y Luna va al baño-**la colorada, sonrío y rodó los ojos, pero obedeció a su marido y camino entre las mesas, un hombre se puso de pie y choco con ella -Oh" Lo siento- dijo el joven, Ginny quedo en shock -Vaya, Ginevra ¿que haces aquí?- pregunto el rubio con el tono que lo caracterizaba -He venido a desayunar, Draco, ¿y tú?- pregunto la colorada, tratando de controlar sus nervios -Igual, solo que vine a dejar a Astoria y a su madre, y tu ¿a quien has venido a dejar? Nadie viene aquí a menos que este acompañando a alguien al aeropuerto- pregunto el rubio con una sonrisa torcida, y se cruzo de brazos esperando la respuesta, pero en eso apareció la pista mas grande, -Hola Draco,- saludo Harry poniéndose detrás de Ginny seguido de Ron y detrás Luna -Hola, Harry, Ronald, Luna- saludo el joven algo confundido **-Vaya que han venido todos-**decía el rubio mientras se ponía mas nervioso, algo no andaba bien, -¿Que te parece si desayunamos todos?- pregunto Harry -Claro, mira por halla hay una mesa mas grande- decía el rubio apuntando hacia una esquina del lugar.

Pasado un rato, todos comían alegremente, Ginny agradecía que el tema de Hermione no se había tocado, pero entonces Merlín se puso en su contra**-Pasajeros de el vuelo 122 con destino a Bulgaria, favor de pasar a la sala A21-** se escuchaba decir a una voz -¿Por cierto a quien han venido a dejar?- pregunto el rubio mientras se limpiaba con la servilleta*-A HWERMWIONE-* contesto Ron con la boca llena de comida, y nadie le entendió nada, Luna le dio un codazo para que dejara de hablar, todos estallaron en risas -¿Entonces?- pregunto Draco, algo le decía que debía preguntar, algo le decía que debía correr ¿pero hacia donde?, algo le hacia sentir como si no hubiera desayunado, algo le estaba creando un vacío. Un vacío que talvez jamás se volverá a llenar.

Una castaña, sentía como el avión despegaba, y agradecía estar sola en tres asientos, las lagrimas caían y ella las atrapaba con un pañuelo, pero estaba dispuesta a irse y llenar su vació.

La pelirroja levanto la cara y sonrío a Draco, ahí estaba la respuesta, el rubio tenia un aire extraño, la mirada de la colorada lo había estremecido, algo decía que no quería escuchar lo que la pelirroja estaba a punto de decir, Ginny dio un sorbo a su jugo de naranja y después, miro a Draco y sonrío, el la miraba expectante con una sonrisa -Hemos venido a despedir a Hermione, supongo que su avión se ha ido ya- afirmo la colorada, mirando la hora y le dirigió una amplia sonrisa a Draco, y volvió a dar un sorbo a su jugo, Draco, estaba en shock, sus ojos se había abierto por un segundo, pero intento no parecer sorprendido, aunque la colorada había captado toda la reacción del joven, y le pareció, dulce porque lo descubrió, Draco estaba destrozado.

Porque cuando el brillo se apaga, el cielo se nubla, la lluvia me quema, las lagrimas no ayudan, el estomago se encoge, el cerebro no piensa, el vacío crece, y es cuando se que tu no estas aquí.

-Chicos, Gracias por el desayuno, tengo que irme- dijo el rubio en cuanto se repuso. Nadie noto lo que había pasado, solo la pelirroja, que lo asesino, con un golpe directo al corazón. -Cuídate Draco, te vemos en el ministerio- afirmo Harry, mientras agitaba su manos y el rubio le regalaba una falsa sonrisa. Salio del Restaurant, y quiso saber a donde ir pero no pudo, así que se puso en marcha hacia su auto.

-Granger, Granger, Granger, Por Merlín, siempre haces estupideces- dio un golpe al volante, y recargo su cabeza en el mismo -Granger, Granger, No me puedes dejar así, con un vacío, yo soy el estupido- dijo el rubio, la lluvia comenzo a caer y acompaño sus lagrimas y dolor.