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Historia 55210 — capítulo 14
Soy Cobarde
Al no decir que te quiero Pues es mucho lo que siento aquí adentro, Que tengo miedo.
-¿Madrina de bodas?- pregunto la castaña, en cuanto pudo recobrar el conocimiento
Aunque ni siquiera había sentido dolor, "NO", era como si el mismísimo Harry se lo estuviera pidiendo, entonces, se dio cuenta, que ella confundió el amor con la amistad, -Si, ¿no quieres? Digo si no quieres no hay problema- afirmo Viktor con cara confundida -Claro, Claro, acepto ser tu madrina de bodas- afirmo la castaña mientras daba un sorbo a la copa de agua, -Pero dime, ¿quien es la chica?- pregunto la castaña con un tono de voz como si el agua le ahogara, cosa que el moreno ni siquiera notó -Supongo que la conoces, estuvo en Hogwarts- afirmo el chico en tono soñador -¿En serio?- pregunto la castaña desconcertada -Si, es Cho-Chang, ¿recuerdas? La que fue novia de Cedric- decía el chico, embozando una sonrisa y rascando tímidamente su nuca -La encontré en el ministerio hace algunos años, y salimos a tomar un café, quedamos de escribirnos y así fue, yo le escribía diariamente, y antes de marcharme a Hogwarts, le dije que le haría una visita es raro como te puedes enamorar por medio de cartas - dijo el chico -Así, es el amor, uno debe luchar contra cualquier adversidad, para poder conseguir lo que ama, realmente, pero si esa persona no siente nada por ti, debes luchar….por olvidar- afirmo la castaña, mirando la copa de agua en sus manos **-Vaya" Hermione ¿acaso estas enamorada?-**pregunto el joven con curiosidad, la castaña se sorprendió **-Pero Viktor que cosas dice-**respondió la chica algo nerviosa y acomodando un mechón de su cabello, Viktor sonrío, al ver que las mejillas de la castaña tomaban ese color carmín. Y así dio por finalizada, la noche
Unos rayos de luz, daban en una habitación púrpura, donde descansaba, un cabellera rubia entre las sabanas, rodeada, de pañuelos, platos, vasos, dulce, en pocas palabras la habitación estaba hecha un desastre, un sonido estruendoso en la puerta la hizo despertar, miro el reloj -7:30, ¿Quien demonios, va a venir a esta hora?- comento la rubia, que tenia los ojos tan hinchados que casi no se le veían, los labios tan rojos, y estado ausente, se levanto lentamente, se puso una bata encima, que le cubría hasta las rodillas, la puerta sonaba con insistencia -¡Ya, voy! "Con un demonio"- afirmo la rubia, algo molesta, llegó a la puerta y abrió, su cara se lleno de tristeza -Hola"-afirmo un pelirrojo de afuera -Hola"- dijo ella en tono seco y tajante -¿A que has venido?- pregunto la rubia tratando de ocultar su rostro desvelado e hinchado -¿Puedo pasar?- pregunto el joven, mirándole con nostalgia, ella no respondió solo le hizo espacio, y el chico entro -Quiero explicarte lo que paso- afirmo el chico, mientras daba un paso hacia la joven, para tomarla por los hombros, quien inmediatamente retrocedió, el pelirrojo bajo la cabeza, e introdujo sus manos en los bolsillos-Luna, yo lo siento tanto, pero es que ella, no dejaba de molestarme y…- se detuvo ya que Luna lo interrumpió **-No me casare contigo-**afirmo la chica -Te devolveré el anillo- continuo ella y subió escaleras arriba, el pelirrojo tenia cara de sorpresa, estaba como estatua y las lagrimas se amontonaban en sus ojos, los paso en las escaleras le hicieron reaccionar -Aquí tienes- dijo ella tomando la mano izquierda del chico y poniéndole el anillo en la palma de la misma -¿Pero, Luna?- dijo el mirándole a los ojos, ella tambien estaba punto de llorar, su respiración era agitada, pero la decisión era la misma, ella bajo la cabeza, el alzo su barbilla, para mirarle, las lagrimas de ambos bajaban sin piedad -Te recuperare- afirmo el chico le dio un beso en la frente, y salio, limpiando sus lagrimas.
Un rubio caminaba a largos pasos, en el ministerio, acompañado de un hermosa mujer -Madre, anda que llegaremos tarde- decía el joven quien miraba a su madre que se había detenido a tomar un pañuelo de su bolso -Pero hijo, si el juicio empieza a las 8:00am, aun nos quedan 20 minutos- afirmaba la mujer, con una sonrisa -Es verdad, pero no quiero llegar tarde- y así ambos siguieron caminando.
-Señor, Lucius Malfoy, usted esta acusado de asesinar personas inocentes, colaborar con Voldemort, y mentir al ministerio, pero en la batalla de Hogwarts, usted y su familia y traicionaron al ya nombrado, ¿algún comentario que quiera agregar? - pregunto el ministro**-No señor" estoy de acuerdo con los cargos-** respondió el hombre, con mirada ausente, mucho mas delgado, y mirando a la nada, Narcisa sostenía con fuerza la mano de su hijo, lagrimas rebeldes resbalaban por su rostro **-La corte ha tomado la decisión de que el Señor Malfoy, debido a su buen comportamiento, ha la ayuda con el ministerio en la guerra y a que supuestamente se ha arrepentido, Que se le dará la libertad condicional, por parte del ministerio de Magia-**dicho esto, la madre de Draco, llevo su mano a la boca y recargándose en el pecho de su hijo lloro en silencio, llena de felicidad. En aquel hombre rubio, creció un brillo en sus ojos y asintió mirando el suelo, dejando caer una lagrima, abrieron aquella rejilla donde se encontraba y una mujer rubia se lanzaba a sus brazos, el hombre la abrazo y le beso la coronilla, Draco por detrás sostenía el hombro de su madre, y con una leve mueca, sonrío a su padre, para después abrazarlo.
Una castaña dormía, mientras que en sus sueños volvía ha aparecer aquellos ojos grises azulados
*Una habitación vacía y en penumbras, una habitación que ella conocía, pero aun no podía distinguir, una figura en un viejo y desecho balcón, la cabellera platinada resaltaba con la Luna y una mujer aparecía en la escena, portaba un vestido que gracias a la poca luz, noto que era blanco con una gran cola que llegaba casi hasta donde ella se encontraba, el hombre que se encontraba ahí sentado se puso de pie y abrazo a la mujer, entonces el la miro, la miro y sonrío, sonrío con tristeza, entonces se un rayo de luz le dio en la cara a aquel hombre y ella sentía un terrible vacío, al verlo, era el, aquel chico que le quitaba el sueño, aquel hombre por el cual no había luchado, aquel del cual huyo sin explicación, su mirada estaba vacía, el brillo de sus ojos ya no era el mismo, el bajo la mirada y se hizo obscuridad -Draco- susurro ella con anhelo, cerrando los ojos dejando caer unas lagrimas, entonces los abrió, estaba ahí en medio de la nada, descalza miro sus pies, después miro su alrededor, -¿agua?- Se pregunto en ese momento sintió el agua en sus pies, la miro gris azulada como aquellos ojos que amaba, risas, llantos, golpes ruidos extraños se escuchaban a su alrededor, puso ambas manos en sus oídos, estaba entrando en pánico, quería despertar ya, abrió los ojos para buscar algo que le ayudara a salir y le vio -Draco- quería gritar pero su voz no salía -Draco- volvía a decir y el se encontraba de espalda -Draco ayúdame- imploraba la chica que ahora se encontraba agarrada de un tronco a punto de caer por una catarata -"Draco"- pudo gritar, y el chico se roto hacia ella y arrastrando las palabras le dijo -Cobarde- una lagrima cayo del rostro del chico, ella abrió los ojos como platos y cayo por la catarata -*Draco- grito durante la caída, entonces despertó sobresaltada, miro el reloj 9:30am, se acomodo en la cama para quedar sentada, y miro la nada y estallo en llanto, recordando.
La taza se había caído, el señor Thomas miro con temor al joven,
- Señor Malfoy, se encuentra bien- escucho decía al hombre y un escalofrío recorrió su cuerpo, el hombre había limpiado con rapidez y se marcho a traerle otra taza a Draco, ella temía sabia que el se acercaría, pero trato de no mostrarlo, entonces escucho su fría y tersa voz -¿Y ahora, aras como que no me conoces?- había apretado los ojos esperando que no fuera hacia ella, pero el ya estaba ahí frente a ella -Puedo sentarme, Granger- le pregunto y ella no dijo nada y continuo con aquellos papeles, el solo se sentó….suspiro y dejo de recordar un poco para tomar un pañuelo en el baño, se miro en el espejo y aquella voz vino a su mente otra vez -Como haz cambiado, Granger nunca había notado que luces hermosa enojada- sollozo, y las lagrimas brotaron mas rápido, dio un golpe a el tocador**y abrió la llave de agua para echarse un poco en la cara, otra escena vino a su mente, el día de la boda cuando miraba el mar el había aparecido.
**-Malfoy!-la había asustadoGranger!- el, le imito -¿Que haces aquí?- le pregunto, volteando a ver el mar de nuevo -Nada que te importe!- respondió el secamente -Tu, novia, pensara mal si te ve aquí- le había dicho -Ella se ha ido, pero deberías largarte tú- afirmo el escupiendo las palabras como de costumbre, se roto a mirarlo, se veía tan tranquilo, mirando el mar al anochecer que pensándolo bien sus ojos eran iguales a aquel mar de noche, misteriosos, extraños, pero realmente hermosos, ella decidió irse, su voz la detuvo escucho -Que lastima, que ni ese hermoso vestido, te ayude a conseguir cariño, Granger, me temo que tendrás que darte cuenta que lo sangre sucia, no se te quita ni con un lindo vestido, maquillaje y un buen peinado, ni que hacer tendrás que quedarte sola o no me he dado cuenta, ¡Estas sola Granger! ¿Cierto?- la lastimo, paso sobre ella co acostumbraba hacerlo, -¿Porque, siempre me has querido arruinar la vida?- pensó ella en voz alta, no esperaba respuesta así que continuo -Estoy SOLA- el la miro, sorprendido - Y talvez vacía, tienes toda la razón- despertó de aquel recuerdo, se dedico a arreglar sus cosas, en unos días regresaría a Londres, tambien tenia que preparar la chimenea para llegar a su casa, el próximo viernes, la boda de Viktor seria dentro de 2 semanas mas, algo muy sencillo pero romántico, como el acostumbraba.
Una lechuza comenzó a picotear la ventana, ella inmediatamente identifico a Crooky, quien tenia una carta en su pata la tomo lentamente y después hizo aparecer una galleta, entregándosela a Crooky.
El sobre decía, que era de Ginny, Hermione muy emocionada comenzó a abrirlo.
Herms
No sabes que alegría me da que al fin vaya a pasar, y sabes que no me refiero a tu primera vez, por ¡Merlín! Hermione como puedes pensar eso de mí, me haces sentir insultada, bueno pero sabes que aun así no importa, sabes tengo algo que decir, espero no te moleste, no lo había mencionado antes, porque supuse que estabas superándolo pero ahora, que creo que ya paso lo de Viktor, te confieso que Malfoy se casará, en unas semanas, mi hermano ha tenido problemas con Luna, y la verdad no tengo idea de que paso, Yo por otro lado estoy recogiendo mi oficina ya que el embarazo esta algo avanzado y tengo permiso de trabajar desde la casa, así que por eso no te respondí antes, te espero con ansias amiga, te extraño mucho, pero al parecer no soy la única.
Bien Herms me tengo que ir, espero que vuelvas pronto y avísame cuando pase, que estoy muy emocionada por hablar ya y saber cuando será tu boda.
Con Cariño, Ginny
**P.D.**No me refiero a Harry, Ron Luna o Neville cuando digo que no soy la única que te extraña.
Hermione decidió no responder a aquella carta, no sabría que decir, ni que escribir, sentía un nudo en la garganta y su corazón estaba acelerado después de leer aquel nombre después de casi 4 mese y mucho menos quería falsas ilusiones, así que con el pensamiento inundado de colores grises y celestes, arreglaba todas sus cosas.
Ahí estaba, el jardín detrás de su casa, era pequeño en comparación a lo que sentía en el momento, ¿como era posible sentirse así cuando tu padre ha vuelto después de tanto tiempo?, aquel árbol lejano a la casa era el único acompañante, así con los ojos cerrados y el viento fresco y la brisa del pequeño lago, de mediados de abril pegaba en su rostro, unos pasos en el césped le hicieron abrir los ojos, -Hola, Draco- dijo su padre, con esa voz autoritaria que lo caracterizaba, claro ahora estaba un poco opacada por la debilidad,-Padre- afirmo el chico, mirando a su padre a los ojos -¿Puedo acompañarte?- pregunto el hombre, y Draco asintió, apoyando un poco mejor su espalda en el tronco, doblo una rodilla para amarrarla con sus manos, el hombre que le acompañaba recargo su cabeza en el tronco y cerro los ojos -Me hacia tanta falta esta tranquilidad- afirmo Lucius rompiendo el silencio**-Los extrañaba tanto hijo-** decia el hombre abriendo los ojos y rotándose hacia su hijo -Es bueno, tenerte de vuelta- contesto el chico, regalándole a su padre una media sonrisa -Tu madre me ha dicho que te casaras- dijo el hombre mirando hacia el lago frente a la parte trasera de la casa, Draco miro sus manos después el césped donde encontró una piedrecilla y comenzó a juguetear con ella -Si, así es- respondió, secamente y mirando la piedrecilla en sus manos como si fuera lo mas interesante en el mundo -Y porque tengo la sensación de que no quieres hacerlo- pregunto el hombre, cruzando sus piernas extendidas y brazos, mirando a su hijo con intriga -Astoria esta embarazada- afirmo el chico, tragando saliva, Lucius no se inmuto -¿Por eso te casas? ¿La amas?- pregunto el hombre en tono serio -Mi madre arreglo todo, dijo que tendría que responder como Malfoy-afirmo el chico, mirando un punto fijo, una frase resonó en su mente -¿La amas?- recordó a la castaña, el hombre rubio a su lado sonrio con disgusto, al interpretar el silencio-Draco, Tu madre quiere que vayas a comer, pero tomate tu tiempo- afirmo el hombre poniéndose de pie, Draco le imito y Lucius le tomó del hombro -Me iría de nuevo ha Azkaban por tu felicidad, hijo- diciendo estó el hombre camino hacia la casa y Draco solo recordaba, el error y la felicidad, que empezó esa navidad, Se acomodo nuevamente en el árbol.
Salio de aquel lugar con una sonrisa, y un sentimiento desconocido para el, las sonrisas de Hermione mientras corría y su cara totalmente roja de coraje al verse llena de pastel, el sonrío ante el recuerdo mientras caminaba a un lugar seguro para poder desaparecer, y así fue, llego a casa le pareció extraño escuchar ruidos en la cocina así que acudió a esta -Madre- afirmo el rubio desde el umbral - Hijo, Amelia, y Astoria han venido a vitarnos esta noche, que te parece si nos acompañas - pregunto la mujer -Será, sol un momento madre estoy algo cansado- eso le habia contestado.
La noche había terminado, para su desgracia Astoria y su madre se quedaron en la mansión, El rubio se encontraba recostado en la cama, recordando la maravillosa noche que había tenido, sonreía como un lunático, pero ahí estaba, con las manos detrás de la nuca, entonces la puerta de la habitación se abrió, -¿Madre?- pregunto el chico, acomodándose en la cama -Shhhhhhhh"- se escucho decir a la mujer que estaba de pie frente a la cama, el chico se puso de pie rápidamente y logro reconocer a la chica -"Astoria"- exclamo el chico, abriendo los ojos y tragando saliva, ella dejo caer su bata, se encontraba desnuda, se abalanzó sobre el chico y lo beso, callo encima de el y así comenzaron los encuentros entre ambos, y la ultima vez fue 2 noches antes de ser encontrado por aquellos ojos castaños, en el ministerio, el día que fue obligado a pedirle matrimonio, el día que la perdió, el día que fue un cobarde.
Dormía, al menos eso intentaba, pero la boda se acercaba, unos cuantos días, y ella no había vuelto, no quería extrañarla, no debía extrañarla, miro el anillo en su mano izquierda, estaba atado, si lo estaba tenia que dejarla ser feliz, ella seguramente ya pertenecía a otro hombre en cuerpo y alma desde hacia unas noches, apretaba los puños ante aquel pensamiento, le dolía, que ella no le perteneciera, no ser el primero en tocarla, en hacerla feliz, que aquel maldito la hubiese lastimado, o no haya sido lo suficientemente delicado. Perdió la noción del tiempo que no supo a que hora perdió la conciencia y durmió.
La noche reinaba aun, cuando unos ojos grises, despertarón y buscaban en la habitación el aroma que ahora se apoderaba de la misma -Vainilla, Chocolate y canela- aspiro, cerrando los ojos, maldecía la obscuridad del momento que no dejaban encontrarle -Mar, césped, menta- ambos mezclados -"Draco"- un susurro, ¿donde estaba?, en verdad la obscuridad comenzaba a impacientarle -Aquí- su voz, su susurro, su aroma, su castaña al pie de la cama -"Hermione"- exclamo con anheló, en un hilo de voz, ella le dedico una sonrisa-"Ven"-le pidió ella suplicante quiso moverse, no pudo, algo en la oscuridad lo sostenía -¿Draco?- pregunto ella*-Espera, Hermione, estoy atorado- decía el chico mientras trataba de sacarse de algo que no le era visible -Tengo que irme, tengo que irme- dijo ella, en sollozos, la imagen de la castaña se borraba y la de su atadura apareció, se hizo la luz en la habitación, un brazo rodeaba su cintura -"Astoria"- afirmo el con temor, la castaña lo miro con los ojos como platos -Lo siento, no debí, no debí venir- afirmo ella, con los ojos vidriosos y salio de la habitación que se desvanecía -"Hermione"- imploro el chico, con un esfuerzo sobrehumano se soltó del amarre, pero entonces despertó*, su respiración agitada, su mirada platinada buscándola, -No está- afirmo para el mismo, se recostó de lado, como cual niño temeroso, y las lagrimas salieron, sin piedad, dejando expuesto a Draco Malfoy frente a una sombra, una sombra que en silencio le miraba y susurraba un nombre -¿Hermione?-.
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Espero que no se decepcionen, el capitulo esta muy pobre, ya viene el final, en verdad deseo que no sea una historia muy tipica, :/ pero bueno saben que las adoro, yaaaa viene el final ¿Creen que Draco se quede con Hermione? :(
¿O se casará, sin verla de nuevo? La recordo, La conquisto que falta si ya la dejo ir? U.U
Nos vemos las adoro lectoras"