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Historia 55210 — capítulo 16
Junio 3
1 día para la boda, Ya casi anochecía y disfrutando del olor a rosas frescas y pasto recién cortado, que le proporcionaba su nuevo jardín, se sentía tranquila pero ese olor era poco al que necesitaba, claro -Bar-Café petit- susurro para si misma, faltaba el café y el olor a dentrífico y con una sonrisa se dio una ducha para salir en marcha hacia el lugar.
Fastidio" esa era la palabra que lo definía a la perfección, ya le habían probado el traje, ver los arreglos de mesa, las carpas, cubiertos TODO" y simplemente estaba arto a 1 día de la boda, necesitaba aire, tenia casi 3 semanas sin ir al ministerio y Blaise había quedado al mando, mientras el organizaba esa patética boda, para empezar Astoria ni se le notaba el embarazo, seria que usaba algunos hechizos, que le importaba quería salir, respirar aire diferente y tranquilo, entonces recordó, aquel lugar de los tormentos, y tomo el auto, y desapareciendo en el aire, de pronto llego frente al mismo**,- Bar-Café Petit-** leyó al estar frente al mismo, una extraña sensación le recorrió el cuerpo. Comenzaba a obscurecer, como aquella noche que se "Recordaron", cruzo la calle sin esperarse, lo que estaba a punto de ocurrir.
Un hombre rubio caminaba por las tiendas de un conocido lugar, el callejón Diagon, buscando, un buen regalo para su hijo y su futura esposa, a lo lejos visualizo una figura que le pareció conocida, la misma llevaba una capa negra y era seguida por un hombre, que tambien le parecía haberlo visto en alguna ocasión, para evitar confusiones les siguió.
Caminaban algunos lugares vacíos del callejón knockturn, el hombre les seguía, ambos se entraron en una que estaba al fondo de una de las callejuelas, el hombre hizo una aparición dentro de la misma, ocultándose, entre los restos del lugar, mirando por una pequeña abertura de una puerta, la chica iba encapuchada y se encontraba de espaldas, pero el chico valla que le conocía seria casi imposible no hacerlo, esos ojos color ámbar, y ese pelo color caoba igual a quien fue su amigo de la infancia -Nott- exclamo la joven, en un susurro, con la voz entrecortada el chico parecía molesto, Lucius no lograba identificar la voz, pero algo le decía que tenia que quedarse -¿Ahora me llamas por mi apellido?- pregunto el muchacho mirándole ofendido, ella le miro confundida -Sabes que te amo- afirmo la chica aforrándose a la cintura del joven dejando caer su capucha, Lucius enfoco la vista, para tratar de reconocerla -Aléjate, Astoria- dijo el chico soltando las manos de la joven, Lucius, abrió los ojos como platos, para que después estos se llenasen de coraje, estaban jugando con su hijo **-"Sabes porque lo hice", tu no tenias en donde caerte muerto, tenia que buscar un futuro para nuestro hijo-**afirmo la joven sollozando, Lucius quedo confundido ¿Nuestro? Se preguntaba, una y otra vez - Si, pero te dije que lo solucionaría, que me dieras tiempo, ¿acaso no podías esperar?- gritaba el chico mientras caminaba de un lado a otro -Se presento el momento, e idee un plan -Y cual era, ¿casarte con el y después matarlo?- pregunto el chico, mirándola a los ojos, ella bajo la cabeza como afirmando, -Sabes que es lo malo, que aborte- afirmo la chica mirando a su acompañante con temor. Lucius había escuchado suficiente, si se quedaba un momento mas los asesinaría a ambos, así que desapareció en el lugar, para regresar a casa, y ahí estaba, en la habitación de su hijo, el cual al parecer no se encontraba -"Vaya suerte que tienes Draco, pero no diré nada, te mereces eso por cobarde"- murmuro.
Saludo como nunca a la chica morena, subió aquellas escaleras que conocía a la perfección, con aquella sonrisa tan característica, -Hola, señor Malfoy, que le trae por aquí- pregunto el señor Thomas -Déme una mesa, por favor- afirmo el rubio, con los ojos destellantes, el lugar estaba casi vacío, unas cuantas personas y el se encontraba de espalda al balcón -Que le parece esa de allí- afirmo el hombre extrañado, por el comportamiento del chico, pero con una sonrisa, el rubio se roto para ver el lugar, que el hombre le señalaba, entonces la vio, ahí sentada a escasos metros, tenia que ser ella, esa melena castaña solo le pertenecía a ella, su corazón dio un vuelco de alegría, la respiración se detuvo, sus ojos se nublaron, estaba alucinando -¿Granger?- dijo en un tono casi audible, el señor Thomas sonrío, la castaña, estaba escondida tras aquellas paginas viejas de un libro, sin percatarse de nada, bajo el libro para tomar su café y levanto la mirada, para saber porque tenia esa sensación en el cuerpo, su cuerpo se tensó, al verlo ahí de pie, su mirada nublada como si quisiera llorar "Imaginación" se dijo a si misma, y una sonrisa increíble salio de su rostro, la mejor que le pudo haber regalado a aquel rubio, que estaba como tambaleándose, el señor Thomas toco su hombro -"Amor hijo, se llama amor"- afirmo el hombre y se alejo, el rubio embozo aquella sonrisa torcida, y camino hacia ella **-Puedo sentarme, Granger-**pregunto el chico en tono burlón recordando su primer encuentro **-Como haz cambiado, Granger nunca había notado que luces hermosa sonriendo-**afirmo el chico, sonriéndole y mirándola como si fuera la ultima vez que lo aria, y si así seria.
Una Platica como nunca, una cena, una noche, una luna y ellos dos. Maldijo el momento en que conoció ha Astoria, Maldijo el momento en que no se quedo a dormir en casa de Hermione, se maldijo por haberla dejado ir, y ahora ya no la podía atrapar mas, no podía ir por ella, solo la vería marcharse en manos de otro hombre -¿Y dime Granger, cuando es tu boda?- pregunto el chico simulando desinterés -¿Mi boda?- pregunto la casta con una sonrisa burlona -¿Quién te dijo que me casaría?- pregunto la confusa castaña -¿Entonces no te casaras?- pregunto el rubio, sorprendido, Hermione sonrío con fuerza **-Talvez, el día que encuentre a mi futuro esposo, y logre atraparlo-**dijo la chica con una sonrisa soñadora y mirando la nada -¿Y que hay de Krum? Escuche que salías con él- pregunto el joven, intentando no mostrar interés -Viktor, es un gran amigo, pero no de hecho seré su madrina de bodas-afirmo la castaña, mientras miraba su reloj, ya era tarde -Oh" ya veo- respondió el rubio, sonriendo por dentro -Bueno, Draco es hora de irme- afirmo la castaña tomando su libro, el señor Thomas se acerco -Tom me pude traer…- fue interrumpida, una mano fría se poso sobre la de ella -Me trae la cuenta señor- afirmo el rubio con una sonrisa, Thomas asintió mirándoles picaramente, Hermione sintió un escalofrío recorrer su espalda cuando se dio cuenta que la mano de Draco aun estaba sobre al de ella. Después de pagar ambos chicos bajaron aquellas escaleras, y Hermione reacciono como una niña pequeña al mirar aquellas flores que amaba-Gerberas- dijo con los ojos brillosos, Kathy la miro sonriente, -Sabes Hermione, llegaron hoy, últimamente no las encontraba por ningún lado, al parecer te esperaban -Supongo que no las llevaras, ¿verdad?- Hermione negó, con una mueca, Draco estaba tras ella, con las manos en los bolsillos, sonrío y se acerco al oído de la castaña -¿Qué color te gusta?- Hermione cerró los ojos, al sentir su aliento en la nuca, y en su espalda una corriente eléctrica, Se roto hacia el, y este mismo le miraba con una sonrisa -¿Cuál?- pregunto sonriente, el rubio -No lo se- afirmo ella, con cara de confusión, Kathy los miraba soñadora, Hermione se acerco a Draco de puntillas, y este te agacho un poco, para escucharle -No creo que a tu esposa le haga mucha gracia, que me regales flores- afirmo la castaña, tomando un brillante color carmín en sus mejillas -bueno, entonces vamos- afirmo el rubio, embozando una sonrisa torcida y caminando negando con la cabeza -Nos vemos Kathy- dijo la castaña, se despidió con la mano y alcanzo al joven rubio.
-Bien Draco, espero que te vaya muy bien en tu boda mañana, me encantaría ir, pero hay dos casas, la primera no me invitaste, la segunda que yo tambien tengo una boda y soy madrina- dijo pareciendo enojada, el rubio lanzo una carcajada -Oh" Vamos Granger no seas sentida-le decía el rubio mientras no paraba de reír -Es broma, bien ahora me voy, cuídate que seas muy feliz Draco"- dijo la castaña, por dentro quería morir, aun así le regalo una sonrisa. Y en cuanto se disponía a marcharse, la sostuvo de la muñeca y la arrastro al auto -Te llevare a casa- afirmo el chico con una sonrisa -Vamos, No es necesario- dijo la chica mientras caminaba, tratando de soltar el amarre-Muévete Granger- afirmo el en tono burlón, "Recuerdos" sonrío, y camino mas aprisa, se sostuvo del brazo del chico con la mano libre, aquel traje tan elegante, le pareció la ropa mas suave y acogedora que había tocado nunca, Draco le miro de soslayo, aquellas mejillas enrojecidas, la mirada dulce y tímida de su castaña, esa mano que tomaba su antebrazo, le quemaba, si de algo estaba seguro era que jamás, la tendría como algo mas, así que esa noche la tendría que aceptar como la castaña, ya no era suya y nunca lo seria.
En el camino, Hermione no paraba de hablar, el le escuchaba, se grababa cada una de sus palabras, sonreía, y se sentía muy bien en su compañía, no" bien quedaba corto, se sentía de maravilla, total y absolutamente completo. -Entonces, ya estaba fastidiada, de tantos vestidos pero al final escogió, el que le mostré pero me ha dado a mi un vestido secreto para que use, sabes y si no me queda que are Draco- decía la castaña algo estresada, por aquel vestido sorpresa, Draco le miro ceñudo pero con una sonrisa, bajo del auto y le abrió la puerta a la chica -Ni siquiera me escuchaste, verdad Malfoy- le acuso con el dedo **-Vamos Hermione ¿que quieres que diga?, ni siquiera se de vestidos-**dijo el empezando a sonreír, caminaron hacia la puerta -¿Qué arias tu? ¿Te lo pondrías?- le preguntaba la castaña mientras abría la herradura de la puerta, -Yo creo que no se te vera mal, "amor"- ¿que había dicho?, sus ojos se abrieron como platos, Hermione quedo preedificada -¿Amor?- se pregunto la castaña, sin dejar de mirarlo a los ojos, sus labios se entreabrieron como queriendo decir algo, pero no supo que decir, Draco reacciono se acerco a ella -Lo siento Granger- le susurro y tomando con ambas manos sus mejillas le deposito un beso en la frente, se giro con sus talones, bajo los tres escalones de la entrada, y camino hacia el auto con las manos en los bolsillos, dos lagrimas corrieron por su rostro, la castaña aun no salía del shock, pero en cuanto lo hizo, corrió y le abrazo por la cintura apretando su rostro en la espalda del chico, y los ojos cerrados, el rubio quedo de piedra, pero lo dijo -Lo siento- y con el dolor de su corazón, soltó las manos de la castaña y sin mirar atrás camino aprisa hacia el auto y arranco desapareciendo en una de las esquinas. La castaña quedo destrozada de rodillas en el suelo, siendo observada entre las sombras por una mirada gris azulada.
Día de las bodas
Toda la mañana preparándose para la boda, estaba lista, un moño con rizos en caída adornaba su cabello y cubría algo del escote de su espalda,
paquete abrirse, así que esperando se acomodo en el sofá a recordar lo sucedido anoche, ni siquiera había podido dormir bien, el llanto la invadió durante la madrugada, lanzo un suspiro y quedo, fundida en sus pensamientos.Ahí estaba, mirando su mano, ese anillo que le ata a una persona que no ama, esos ojos que no reflejan ni la mitad de lo que sentía la anoche anterior, se miro al espejo y analizo los detalles del traje, como siempre lucia perfecto sin nada fuera de su lugar, lanzo un suspiro y camino hacia el jardín de su casa donde seria la gran boda.
El paquete se había abierto, aun no podía creer la forma en como lucia el vestido en ella,-"Increíble"- afirmo en cuanto se lo puso, iba acompañado de zapatillas, aretes, un hermoso brazalete y ¿bolso? todo a juego con el vestido, pero en lo que no creí era el color "VERDE"-
Malditos sean los recuerdos- afirmo la castaña, con una sonrisa y así se abrió paso tomo el traslador y desaparecio para al fin dirigirse a la gran fiesta, al llegar saludo a medio mundo, pudo reconocer a pocos, entre ellos a, Rapkins el ministro de Bulgaria, Neville, su esposa, Bill y Fleur, Ginny no asistirá debido a que iría a la boda de Draco, al igual que Harry, Ron, Luna, Blaise, Pansy y los demás conocidos.
**-Harry, Creo que Draco, no se ve del todo feliz-**afirmo la pelirroja a su lado, -Vamos Ginny ¿porque no se vería feliz si es su boda?- pregunto su esposo -No se, yo creo que ama ha Astoria- afirmo la chica, con una mueca -Deja de decir pavadas, ven ponte de pie ya va a comenzar- le regaño el moreno mientras la ayudaba a ponerse de pie.
La música, sonó de la nada, un rubio al frente del altar, con aire triste, una novia con mirada decepcionada y un par de ojos ámbar entre los asientos reflejaban coraje y dolor, así llego la novia al altar, con un hermoso vestido blanco, que a decir verdad no merecía portar.
*-Damas y Caballeros, estamos aquí reunidos para celebrar la unión de dos almas fieles-*un viento se coló en el lugar "Flores, pasto, y brisa" -Granger- susurraba una voz en su interior, otra lo saco de sus pensamientos
-Draco Lucius Malfoy, tomas ha Astoria Greengrass como tu esposa, para cuidarle, amarle y respetarle, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe-
-No- respondió su corazón -Si, la acepto- respondió su obligación
Ginny, apretó la mano de Harry, al ver como Draco bajaba la cabeza
-Astoria Greengrass, tomas a Draco Lucius Malfoy como tu esposo, para cuidarle amarle y respetarle, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad
Todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe-
-No- respondió su corazón -Si, acepto- respondió su avaricia
Si hay alguien que se oponga a la unión de estas dos almas, que hable en el nombre de Merlín o calle por el resto de su vida.
Draco, apretó los puños y entones, se dio cuenta que era el fin, el silencio a veces es el peor enemigo de un alma, que necesita palabras.
La boda había sido un éxito, varias veces desconocidos se le acercaron para bailar pero ella se negó, ya pasaban de las 2 de la mañana, y estaba exhausta de estar sentada y rechazando gente, así que con todo el cariño, se despidió de la pareja de casados y camino un poco y tomo el traslador que había hecho y así llego al frente de su casa, tenia miedo a la soledad, no dejaba de pensar en el rubio de ojos grises que estas alturas ya era mas que prohibido, al entrar se quito los zapatos "Ya todo acabo" pensó para si misma y camino en penumbras hasta su habitación, empujo la puerta de la habitación con fuerza para que se cerrara. Todo había terminado.
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-****"Un momento"-
Una sorpresa en....
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