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Historia 5582 — capítulo 3
Capitulo 3: Amigos
Harry aun riéndose de su primo, terminó de come junto con las chicas.
Volvieron a la plaza y se sentaron bajo el gran y antiguo árbol. Todos los
transeúntes los miraban escandalizados por sus apariencias, pero a ellas, al
igual que a él, no parecía importarles para nada. Toda la tarde estuvieron
contándole a Harry chistes y narrándole bromas que solían hacer en
Drumstrang. En realidad él pensó que eran exageraciones, nadie podía hacer
todo eso, ni siquiera los gemelos Weasley. Terminada la tarde lo escoltaron
hasta la casa de los Dursley. Tía Petunia se asomó escandalizada a
reprocharle a su sobrino la presencia de esas dos chicas de mal aspecto en
la puerta de su pulcra y decente casa. Antes de que pudiera decir una
palabra Diana le estrechó la mano
- Diana Dumblendor, estudiante del séptimo curso de magia y hechicería,
futura jefa conjunta de alto rango de aurors del ministerio de magia del
Reino Unido, nieta del profesor Dumblendor, director del colegio Hogwart de
magia y hechicería y miembro fundador de la orden del fénix... - tía Petunia
miraba desorbitada a todos lados constatando si algún vecino curioso veía o
escuchaba algo.
Marie sonreía ante la cara de pavor de tía petunia, mientras Diana seguía
hablando se aproximo a Harry y la susurró
- Le encanta hacerse la idiota pero es muy zorra cuando se lo propone.- en
vos ahora audible agrego- Diana es hora de irnos, un placer ¿señora Dursley?
¿no?
Tia Petunia no respondió solo asintió levemente con la cabeza.
- Bueno, adiós Sra. Chau Harry nos vemos, pórtate bien, ¿si?- despidiéndose
Daina besando a Harry en la mejilla. Y luego de dar un vistazo alrededor en
busca de algún espectador desaparecieron con un suave "plop".
Tía petunia quedo blanca ante este espectáculo y tan aterrada que fue
incapaz de reprenderlo y de recordarlo, horas mas tarde durante la cena,
durante el resumen de su día a tío Vernon. Así mismo, Dudley olvido
mencionar su encuentro con ellos en las hamburguesería, tal vez por temor a
Harry y sus amigos, o tal vez ante el hecho de admitir que había vuelto a
quebrar su dieta.
Poco a poco el tiempo fue pasando, cada 2 o 3 días Marie y Diana volvían
para cumplir con su turno y cuidarlo. A Harry le encantaba encontrase con
este par porque lo hacían reír a mas no poder y en su compañía lograba
olvidarse de todo lo malo, sobretodo Marie que era "cínica y venenosa" según
Diana pero a Harry le encantaba la honestidad, claridad y astucia con lo que
veía todo y su forma de enfrentarlo. Diana por otro lado era "una perra
romántica" según Marie. Era dulce y muy inocente en algunos sentidos, pero
cuando veía algún chico perdía el control. Incluso Harry en algunas
ocasiones se sentía un poco intimidado e incluso excitado ante algunas
actitudes de Diana. Por suerte o tal vez por desgracia, Marie siempre estaba
para controlar a su amiga y en ocasiones también para burlar a Harry. Al
principio era muy embarazoso pero con el tiempo se acostumbro y pudo
entender que mas halla de que ellas eran tan diferentes podían ser amigas
porque eran honestas, se querían y se cuidaban mutuamente y respetaban, mas
halla de las bromas, que solo eran eso, bromas.
Había una tercer chica, amiga de ellas, de la que siempre hablaban. Cathie
aparentemente tan o quizás más sardónica que Marie, y tan excitante e
insinuante como Diana y tan traviesa como las otras dos. Nunca la había
conocido personalmente, pero sin embargo iba tener la oportunidad de verla,
ya que según le habían contado las tres serian transferidas a Hogwarts,
porque sus vidas corrían cierto peligro por Voldemort. Harry no entendía muy
bien el hecho de que sus vidas estuvieran expuestas a peligro y a pesar de
esto ellas iban a cuidarlo a él y salían de noche, y no parecían tener
ningún tipo de seguridad sobre sus personas, sobretodo considerando que una
de ellas era nieta y única familia viva del mismo Albus Dumblendore.
El 28 de junio, cuando faltaban tres días para su dieciseisavo cumpleaños,
recibió una carta de Dumblendore muy concisa pero que lo dejo paralizado.
Harry: mañana serás trasladado al cuartel de la orden
Dumblendore
Esas pocas palabras fueron suficientes para desatar una marea de
pensamientos en su cabeza que lo confundían mas y más a cada instante, que
mezclaban sus emociones y sentimiento. Lo primero que le vino la mente fue
el cuartel, la horrible casa que había pertenecido a la familia Black por
generaciones. La familia de su padrino era realmente aborrecible, repugnante
y execrable, eran terriblemente mugglefobicos (que buena palabra que invente
no??) y aunque no habían formado parte de sus mortifagos, era fieles
partidarios de los ideales de Voldemort sobre la importancia de la pureza de
la sangre. La caza estaba llena de extraños artilugios pertenecientes a las
artes obscuras, intoxicada con centenares de criaturas magicas y aparte de
ser horrorosa contaba con la desagradable presencia de un cuadro de la madre
de Sirius que vivía gritando cada vez que despertaba.
Si todo esto motivos no alcanzaban para odiar ese lugar, también tenia que
lidiar con el hecho de que era la casa de su padrino y que por su culpa
habia muerto, por esa constante y estúpida manía que tenia de hacerse el
maldito héroe, por no haber aprendido occlumacia cuando Dumblendore se lo
ordeno, por haber desafiado la intimidad de Snape viendo sus recuerdos en el
pensadero y por ese maldito elfo que había pertenecido a los Black.
Pronto también recordó que en ese horrible lugar había vivido la mejor
Navidad de su vida rodeado de todas las personas que quería, recordó,
también, los lindos momentos que compartió con sus amigos, lo enojado que
llego la primera vez que estuvo allí y miles de imágenes de las cosas
vividas se dibujaron en su mente, sobre todo los recuerdos compartidos con
Sirius.
Se unieron a su memoria Marie y Diana, que también pertenecían a la orden, y
que vivían allí, así que podría compartir con sus antiguos amigos, y con sus
nuevas amigas un mismo lugar.
Sin darse cuenta, mientras pensaba todo esto había terminado de empacar todo
en su baúl, había limpiado la jaula de Hedwing y tenia todo listo para
partir.
Aun sumido en sus pensamientos bajo a cenar, cuando termino su ultimo
bocado, les informó a los Dursley de su pronta partida y sin darles tiempo a
cualquier replica o pregunta dijo un desagradable "buenas noches" y se fue a
su dormitorio a simular estar dormido.
Recordo occlumacia y trato de despejar su mente de cualquier pensamiento,
cada tanto cuando lo recordaba, lo intentaba, no era lindo saber que el mago
mas temido del mundo y que además estaba obsesionado por matarte, podía
entrar a tu mente como mas le gustase.Pero comop siempre ocurria, no lograba
nada.