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Historia 56079 — capítulo 4
capitulo 3: Te quiero
Los días pasaron, y se convirtieron en semanas.
Ron había hablado con Hermione, le pidió disculpas, y le dijo que se había enamorado de Lavander, Hermione al principio no le dirigía ni la mirada, sin embargo, su corazón era más grande que eso, y al final terminó perdonándolo, se puso en los pies de su amigo ¿Y si hubiese sido ella quien estuviera enamorada de otro?
Claro, que era una suposición, porque ella no le gustaba Malfoy... ¿Y dedónde salió Malfoy en la conversación?
En ese momento, Hermione terminaba la lección de aquella semana, y volteó a mirarlo, él aún realizaba la redacción de Transformaciones, Hermione se dijo a si misma, que Draco Malfoy había cambiado, es que... por supuesto, había perdido su memoria, y ahora era una versión de él bastante mejorada.
De hecho, hasta podía decir que era guapo ¡Y si! Su cabello se veía muy suave, cosa que ella jamás podría presumir, sus ojos eran endemoniadamente hipnóticos, tal vez el gris era solo el reflejo de algún imán que tal vez escondiera en sus pupilas, sus labios... ¿y qué decir de ellos? Se veían rosaditos, y se apreciabansuaves.
¡Porque ella sí podía decirlo! ¡Ella había probado esos labios! Y si pudiera hacerlo de nuevo...
Toc, toc, toc...
La chica levantó la vista hacia el cuadro que sonaba, y supuso que Zabini estaría esperando a que le abrieran.
Confirmando sus sospechas, dejó entrar al moreno, y se sentó nuevamente junto a Malfoy, quien ya terminaba de redactar su trabajo.
-Ah, hola Blaise.
-Hola Draco, Granger.
-Buenas noches, Zabini.- Hermione se levantó dispuesta a traer los tres sándwiches que había preparado.
Bueno... la verdad es que Blaise pasaba cada noche allí, y hasta a veces, cuando ya era muy tarde, dormía en el sofá.
Y para sorpresa de Hermione, eso no le molestaba, por el contrario, el joven le caía bastante bien, y aunque al principio era muy poco agradable, ahora se podía decir que eran algo menos que amigos.
Ambos agradecieron cuando ella les ofreció a cada uno la cena de esa noche, antes de sentarse, suspiró.
Lo que estuvo a punto de pensar antes de que el moreno llegara no estaba bien.
Se consolaba con el hecho de que ya no estaba Ron, pero aún así, su corazón estaba destrozado, y no era una herida que se curaba de un día para el otro, o eso había supuesto, hasta que empezó a fijar su vista en el muchacho que se encontraba cada noche junto a ella.
Miró disimuladamente a Malfoy, tenía en la comisura de su boca migajas de pan, y la lechuga se le enredaba mientras el trataba de metérsela a la boca sin utilizar las manos, que ocupadas sostenían su pedazo de pan.
Rió en su mente y miró su cena, de pronto su sonrisa se borró, a la mente venían aquellos vagos recuerdos, que le parecían ya tan lejanos, de Ron con la boca a rebosar de comida, a ella riendo mientras el con gesto de dolor la tragaba, y como solía quitarle los restos de su cara.
Una solitaria lágrima se asomo por sus pestañas, pero la limpió antes de que alguno de ellos lo notaran, sin embargo, Zabini lo notó.
-¡Epa!, Granger ¿Qué sucede? - ella levantó su cabeza sobresaltada.
-¿Qué?... nada... yo... nada.- balbuceó.
Blaise la miró escéptico, pero no le dijo más nada. Draco, que al escuchar el comentario de su amigo, miró a la chica, y aprovechó para no despegar sus ojos de ella durante un rato.
Hermione sintió como él la miraba, y casi de inmediato lo miró creyendo que él desviaría la mirada, sin embargo, no lo hizo. Fue ella quien no pudo seguirlo mirando.
OoOOoO
Los días pasaron en esa misma rutina, cruzando miradas, asaltadoras de corazón, pero ella no flaqueó, porque sabía lo que pasaría, Draco estaba recordando, pequeños detalles se lo indicaban, y ella no podía sufrir de nuevo.
Pero trataba de no darse mala vida, Blaise y Draco cada noche se reunían en la sala común, y ella al principio no participaba mucho, pero luego, empezó a quedarse, y ya era algo como un pacto entre los tres.
No salía de esas cuatro paredes, pero era agradable compartir tiempo con gente distinta.
Por otro lado, le preocupaba Ginny.
Al parecer, Harry y ella habían tenido una discusión, y no una simple y tonta pelea de parejas, puesto que Ginny había llegado llorando a la sala común, y Hermione sabía que para que su amiga llorara, hacía falta un batallón.
-Es que ya no sé que le pasa, Herms.- sollozó.- Ya no es el mismo, creo que le gusta alguien más.
-¿Cómo dices eso, Ginny?... Si Harry te adora.- trató de clamarla, pero hasta ella había notado el cambio.
-Lo sé Mione... pero...- hizo un corto silencio mientras buscaban la expresión correcta.- es como si a veces... le fastidiara todo... como si de pronto estuviera muy enojado, y siento me oculta algo.
Ambas gryffindors se miraron angustiadas, Hermione trató de pensar lo que Harry podía estar ocultando... pero parecía que Ginny quizá, sospechara de engaño... sin embargo, Hermione sabía y era testigo de lo que su amigo sentía por la pelirroja, y tenía claro que él daría su vida mil y una vez si así ella se lo pidiera.
Harry últimamente se veía acabado, se suponía que después de la guerra él reanimaría su ánimo, pero parecía... ¡Ni merlín sabía que parecía!
Esa noche, al terminar de cenar, acorraló a Harry, buscando una explicación.
-Muy bien, ahora si me dices que es lo que te pasa, Harry.
El moreno que había sacado su varita, la guardó con rostro de alivio y abatimiento.
-A mí no me pasa nada, Hermione.
-¿A, sí? Entonces dime que es esa cara de depresión ¡No soy la única que lo pienso! Ginny está mal, Harry ¡¿Qué no te das cuenta?!
-Ginny...- susurró él más para si, y se le oprimió el corazón al pensar que ella podría estar sufriendo por su culpa.
-Harry...- susurró Hermione.- Tú no estarás con... otra ¿verdad?
-¿QUÉ? - se ofendió.- ¡De dónde sacaste esa barbaridad, Hermione! - ella suspiró aliviada, al comprobar que él no mentía.
-Nada, nada... pero, Harry... es que tú estás muy raro... y no le he dicho nada a Ginny porque no quiero angustiarla, pero ni yo sé que es lo que te ocurre.
-Ya te dije que no me pasa nada...
Hermione volteó los ojos exasperada, discutir con él no serviría de nada, y lo enojaría.
-Como quieras, Harry, puedes engáñate a ti mismo, pero a mí no me engañas.- lo miré con el ceño fruncido.- y tú verás si quieres perder a Ginny, ya hice suficiente.
OoOOoO
Harry no le habló el resto del día, en la cena, evitó dirigirle la palabra mientras McGonagall le entregaba la lista de rondas de prefectos.
-Esta es la lista chicos.- dijo antes de irse.- sean puntuales.
-Me toca esta semana.- suspiró.- saldré rápido de esto.
-¿Guando meg toga a mee?- preguntó Ron con laboca llena de comida, algunos lo miraron impacientes, otros se rieron.- ¿ge?Tenjo ambge.
-¿Cuál es la novedad Ron? - dijo Ginny, que lo miraba con vergüenza.
-Te toca la próxima semana.- le respondió Hermione chequeando la lista.
-Eshtpto ezzlo malo deseg pgefejto.
-Te pareces a Fleur cuando hablas con la boca llena.- le espetó Ginny, que sabía a ciencia cierta que Fleur no era muy apreciada por Ron.
-¿Fleur?- tragó.- ¿Delacour?
-¿Quién si no? - el bufó y se embutió unas cuantas papas más a la boca.- Ginny ¿con quién me toca la ronda? - preguntó Hermione, que miraba la lista en las manos de Ginny.
-Con... ehh...- murmuró buscando el nombre de su amiga.- Draco Malfoy.
Al parecer a Ron se le había atorado un pedazo de pollo, porque empezó a toser y toser, tomo un gran trago de jugo de calabaza para pasarlo.
-¿Con Malfoy? ¿Estás segura? - preguntó tratando de mirar la lista.
-¿Porqué? - preguntó la castaña enojada frente a la actitud de su amigo, que después de todo lo que había hecho, él era el menos indicado para protestarle algo.
-No... Por nada.- dijo enojado, pero zafando el tema cuando se dio cuenta de la actitud y la metida de pata.
La castaña lo fulminó y se levantó del asiento.
-Me voy ya, chicos.
-¿A dónde? - preguntó Ginny.
-Voy a dormir antes de la ronda.- se excusó, pero no era del todo cierto.
-De acuerdo...- suspiró la pelirroja que había intentado varias veces hablar con Harry, pero este se hacía el desentendido.- yo también me voy.
Cuando ambas salieron, Harry recorrió el camino por el que Ginny había caminado, y se tapó la cara con las manos, pensando en como decirle eso que le inquietaba.
OoOOoO
Parkinson miraba a Blaise.
Después de varios intentos de llamarle la atención a Draco, lo único para lo que estos sirvieron, fue para darse cuenta de quién realmente estaba enamorada.
Suspiró con rabia al recordar que las últimas semanas, ellos dos se habían dedicado a reemplazarla por Granger, y eso le molestaba como nunca jamás algo le había molestado. Y ni siquiera podía reprochárselos, porque estos la evitaban, parecía que estuvieran armando un sindicato contra ella.
-¡Granger! - llamó una tarde a la castaña, mientras esta se arreglaba en el baño.
Hermione volteó y la miró totalmente contrariada.
-No tengo ganas de discutir ahora, Parkinson.
-No seas estúpida Granger, no pierdo mi tiempo peleando con tan poca cosa.- Hermione se enfureció.- Vine por otra cosa.
-Y...¿como por qué? - se cruzó de brazos.
-¿Qué es lo que te pasa con Blaise?
-¿Con Zabini? - Rió.- Nada ¿por qué?
Ella chirrió los dientes.- porque te la pasas con él todo el día, como una estúpida.
-¿Estúpida yo? ¡Ja!- se burló.- mírate Pansy ¿Celosa de una Sangresucia como yo?
Pansy la miró con cara de pocos amigos, y por un momento, Hermione creyó que ella la golpearía, sin embargo, Pansy cambió su gesto.
-No, no estoy celosa, sólo comento lo que no me parece correcto.
A mí, no me engañes Pansy.- le dijo con una extraña mueca.- a ti te gusta Zabini, y ¿sabes qué? Quizá tú le gustes a él, y a mí no me incumbe, ahora, adiós.
Pansy primero la miró asombrada, y luego confundida, después con rabia.
-¡¿Cómo sabes que yo le gusto?! - exclamó.
-Dije quizá, tal vez también necesites lavarte los oídos.- y dicho esto, se marchó.
-¡Aghh! ¡Estúpida Granger! - gritó enojada sin saber muy bien porqué, y luego se tiró en el piso con la cabeza amenazando una explosión.
-Dios, Blaise...- suspiró masajeándose la sien.- quién me manda a mí a ser tan bruta.
OoOOoO
Después de eso, el día pasó casi normal, de hecho, pasaron dos días aburridos para la mayoría de estudiantes, pero algunos (Hermione) no paraba de escribir en las clases, los profesores habían dicho que algunos necesitaban clases extras, y decidieron dársela a todo el proletariado.
En la noche, Hermione esperaba nuevamente a Draco, sin embargo, estaba pensando en dejársela libre, porque tenían numerosos deberes (que por supuesto, ella ya había hecho) y además había tenido hoy práctica de quidditch.
-...Sigo pensando que es una chica guapa, Malfoy.
-Eso a mí no me importa, no es mi tipo.
-Vamos admítelo, Pansy esta hecha una muñeca.
-Blaise... NO ME IMPORTA. Si tanto te parece ¿por qué no se lo dices?
-Sabes que no puedo hacer eso.
-¿Por qué no?
-Pues porque...
-Así que... ¿te gusta Parkinson, Zabini? - lo interrumpió Hermione, que en cierta parte, sonreía satisfecha.
-¡Granger! - exclamó asustado con una mano en el corazón. Ella estaba sentada en un rincón, casi invisible.
Ella levantó su cara con una sonrisa casi burlona en su cara.- ¿Te gusta?
Él la fulminó.
-A veces eres una insufrible sabelotodo en potencia.
Ella rió:- Estás diciendo que te gusta.
Blaise se sentó a su lado, y le arrebató el baso con cerveza de mantequilla tomándoselo de un sorbo.
-¡Hey! - se quejó, Draco se sentó al otro lado.
-Si me gusta ¿¡Y QUÉ?!?
Hermione se rió-: pues no nada... Malfoy tiene razón, deberías decierselo, no se te valla a hacer tarde.- añadió con una sonrisa enigmática, el frunció el ceño.
-¿Qué quieres decir con eso?
-No sé... ¿no has pensado en cuantos pretendientes puede tener ella?
De pronto la cara de Blaise se torno pálida, y luego roja. Apretó su puño, y por un instante Hermione quiso que la tragara la tierra.
-Blaise, cálmate.- dijo Draco, él lo miró y luego a Hermione que tenía cara de susto, y se calmó.
-No es gracioso Granger.
-Pero es la verdad.- le dijo ella.- si no te apresuras, te la quitarán.
El recostó su barbilla en las manos:- ¿te parece?
-Vamos, no estarás pidiéndome consejos románticos a mí.- se burló ella.- pero supongo que sí.
OoOOoO
Hermione esperó hasta la última hora del día siguiente para buscar a Pansy, que se encontraba en el comedor.
Ella la llamó con un ligero psstt... ella salió del comedor con el ceño fruncido y Hermione caminó hasta una rincón para que nadie las viera hablar.
-¿Qué? - preguntó casi groseramente ella.
-Bueno...- dudó la chica.- creo que no es correcto qu te lo diga, pero es que me das lástima, Parkinson.
-Maldita Sangresu...
-ESCUCHA.- la interrumpió.- Jmm... No sé... no sé como decírtelo...
-¡QUÉ, CON UN DEMONIO! - Se desesperó, Hermione la miró rayada.- Es que no puedo dejar que me vean contigo, Granger.
Ella bufó:- Ya, lo diré, creo que le gustas a Blaise, y supongo que hablar con él no te vendría mal.
Pansy se quedó perpleja.
-¡De donde has sacado tú eso!
-Digamos que ayer en la sala común se le salió.- sonrió.- pero como no es de mi incumbencia...
-Si, no te incumbe, ahora me voy, adiós.
-Pero...- sin embargo ella ya se había marchado, Hermione volteó los ojos y se marchó a su ronda.
Prósimo capítulo, Ronda Con Malfoy J