← Historia 56158 · de
Historia 56158 — capítulo 8
-Llevo cientos de libros de transformaciones - se quejo James - me arden los ojos, me duele la espalda y la cabeza y no encuentro nada.
-¿Qué hacen? - pregunto Claire que entraba a la habitación de los chicos.
-Siguen buscando la forma, de transformarse en animagos - replico Remus que estaba recostado en su cama - no me hacen caso, de que no quiero ponerlos en…
-Hable con McGonagall - repuso la chica, sin hacer caso al comentario de Remus - y me menciono algunos libros.
-Eres una genio - se emociono James, mientras le quitaba los libros que llevaba en las manos.
-Es bueno que McGonagall crea que eres tímida e inocente, - comento Sirius con una media sonrisa - es de gran ayuda que haya algo así en este grupo, porque sino seguramente nos habríamos tardado más en encontrarlo.
La chica simplemente sonrió, mientras iba y se sentaba en la cama de Remus, que parecía no querer verlos, sus ojos miel estaban cerrados, ella simplemente sonrió, mientras se inclinaba y dejaba un beso en su mejilla, el ojimiel ya no se sorprendía, hace más de dos años que para él también había besos, claro jamás eran como los de Sirius.
-No te preocupes - susurro la chica - vamos a estar bien.
-No quiero que lo hagas - ante aquello Claire acaricio su mejilla.
-Sé que crees que soy la más débil, - no era por eso que lo había dicho - pero puedo hacerlo.
-Eres más fuerte, de lo que tú misma crees - replico Remus, abriendo sus ojos y clavándolos en ella - pero no quiero que algo te pase.
-Vamos Rem, voy a estar bien - por un momento se perdió en esos ojos chocolate, tanto amaba esa golosina y ahora en ella también los veía.
-Lo sé, - acepto con una débil sonrisa - de hecho podría apostar que serás la primera en lograrlo.
Ella solo sonrió, mientras comienza a hojear el libro.
Parece que fue ayer cuando eso paso, pero no era así, llevaban dos años tratando de hacerse animagos, Claire de nuevo había caído de rodillas, el ojimiel no quería verlo, sabía que era agotador aquello, pero sabían que lo iban a lograr algo se lo decía.
-¿Estás bien? - Sirius casi se arrastra a ella, sus músculos duelen.
-Estoy agotada - contesto la chica, recostándose en el suelo de la sala de Menesteres que descubrió Peter una tarde que escapaba de la gata de Filch.
-Me duele todo - se quejo James también recostándose en el suelo.
-No deberían seguir intentándolo, - replico Remus que observaba a los cuatro chicos tirados en el piso - puede ser peligroso.
-Siempre le quitas la diversión a todo, - se quejo Sirius - y además vamos a estar bien.
-No veo - chillo Peter.
-Abre los ojos - gruño James, que le dolía la cabeza y no necesitaba gritos de su amigo.
Sirius y Claire soltaron una risita cansada, el ojimiel no podía hacerlo, sus amigos se estaban tratando de matar, por él. Peter era fácil de manipular, de hecho si los otros tres dejaban de hacerlo él lo dejaría con gusto, pero esos tres cabezas duras que tenía por amigos, eran diferentes, ninguno de ellos daría su brazo a torcer.
-Una vez más - James se levanto, mientras dos de ellos se incorporaron, para observar el intento.
Remus no quería ver, porque tal vez el que caiga inconsciente sea él y no Peter como la última vez, Sirius simplemente se le observan ojeras sobre sus ojos grises, mientras Claire al igual que James tienen algunos moretones por el hechizo. Cerro los ojos esperando no oír nada, simplemente esperando que se cansarán de hacerlo.
-Lo hiciste - gritaron Sirius y Claire al unísono.
En ese momento abre los ojos y frente a él, un enorme ciervo esta frente a él, no puede creerlo, lo logró James lo ha hecho, y en los ojos del ciervo puede ver esas marcas que parecen ser gafas, sonrió mientras Sirius gruñe por él aun no lograrlo y Claire acaricia al ciervo.
-Bien hecho - susurro la chica.
De eso hace una semana, es su primer mes en quinto, sabe que ahora que James lo ha logrado ninguno va a desertar, de hecho hasta Peter se veía entusiasmado, él también quería ya ser un animago. Y más cuando Sirius lo hizo, un enorme perro negro apareció dos días después del morocho.
-Hoy es tu día - le susurro a Claire, mientras caminaban hacia la sala, para practicar.
Ella no cambio su semblante, esta vez parecía querer lograrlo, y sabía que cuando esa firmeza se veía en sus ojos, era que lo iba a hacer, así se fuera su vida en ello, en cuanto llegaron, James se concentro en Peter y Sirius en Claire.
Diez minutos después un lobo o mejor dicho una loba, estaba ahí parada en donde debería estar Claire, lo había logrado, su color era blanca, parecía nieve de lo blanca de la loba, pero esos ojos chocolate seguían en ella.
-Lo lograste leoncita, - comento Sirius con una sonrisa ladina - aunque ahora tendré que cambiarte el apodo.
-Eso no responde mi pregunta - le reprocho la pelirroja.
-Ginny - le reprocho su madre - deja que Remus termine su relato.
-Es que volvemos a lo mismo - replico Fred, en verdad era más molesto que su gemelo.
-Es aburrido - muy bien retiro lo dicho, ambos son molestos.
-Ya va a llegar a eso, - comente, estirándome en la silla y colocándome las manos detrás de la cabeza - pero jamás dejan acabar nada.
-Continuaré - repuso Remus.
-Pero ya no de cómo se transformaron en animagos - pidió George.
Creo ke este cap fue un poco corto, pero espero ke aun asi haya sido interesante ^^
Capitulo dedicado a:
yuquini
lunaticaporvos
danhe
ginnyharry123
Black Victoria
Gabriela Black